LA ÚLTIMA SINGLADURA DEL BERGANTÍN GOLETA UNIÓN; 145 ANIVERSARIO DE SU NAUFRAGIO

Colaboración de los Señores Aquiles Garea y Santiago Llovo.
Articulo y Copyright de los Señores Aquiles Garea y Santiago Llovo.

El 1 de mayo de 1846, el armador y vecino de Corcubión Antonio Abella (1) solicitó formalmente licencia al Comandante Militar de Marina de la plaza para la construcción de un buque destinado al transporte de mercancías. El encargo se realizó por 80.000 reales de vellón al maestro carpintero de Muros José Malvárez. Tras ser concedida la licencia y provisionarse de materiales el mencionado carpintero construyó la embarcación en Corcubión sin mayores contratiempos. En la escritura de construcción y pertenencia, firmada por ambas partes el 23 de noviembre de 1846 ante un escribano de la propia villa de Corcubión, constan las siguientes características del buque: eslora, 77 pies de Burgos, manga 23, 3, puntal 11 y según arqueo del carpintero, desplazaba 123 toneladas. A este buque se le puso de nombre “UNION“.

Aproximacion artistica a la realidad del bergantin goleta UNION. Remitido por Aquiles Garea. Nuestro agradecimiento..JPG
Aproximacion artistica a la realidad del bergantin goleta UNION. Remitido por Aquiles Garea. Nuestro agradecimiento..JPG

Con fecha posterior a su botadura existe abundante información de un barco con base en Corcubión de esas mismas características que aparejaba primero a bergantín y tras una profunda remodelación materializada en el año 1866 pasó a bergantín-goleta. En los documentos manejados aparece en primer lugar con el nombre de UNION o LA UNION y después como NUEVA UNION o LA NUEVA UNION. Este cambio de nombre y aparejo se confirma con el contenido del asiento de inscripción del buque que consta en la documentación histórica del Distrito Marítimo de Corcubión. En el mismo aparece la inscripción original con el nombre de UNION y posteriormente, tras su transformación, como NUEVA UNION. Tras este cambio de nombre y arboladura se le hizo un nuevo arqueo al buque, constando de la siguiente manera: desplazamiento 166 toneladas, eslora 87 pies y 6 pulgadas, manga 24 pies y 6 pulgadas, puntal 13 pies.
Se trataba de un barco mercante relativamente grande para la época, preparado para viajes transoceánicos y seguramente muy marinero, ya que hacía frecuente viajes entre el norte de Europa y el Mediterráneo, y tras su remodelación, entre el norte de Europa y Cuba. Como ejemplos documentados de estos viajes en 1849 y 1852 se otorgaron dos protestas de mar, ante un escribano de marina de Corcubión, en los que Ramón Rivas (2), entonces capitán del bergantín declaraba arribada forzosa por avería en su puerto base. En el primero iban en ruta de Liverpool a Barcelona con carga de “fardería” y maquinaria, y en el segundo, de Agde, en Francia, a Liverpool con cargamento de harina.
Ya como bergantín goleta y con su nuevo nombre de NUEVA UNION aparecieron otros interesantes documentos de protesta. En el primero, fechado en 1867, su nuevo capitán Francisco López García (3) relata una problemática travesía desde Hamburgo a la Habana. Esta protesta se complementa con un apunte, de fecha 30 de septiembre de dicho año, que consta en el asiento de navegación del buque a partir de un oficio del Cónsul General de España en Hamburgo: (….) a consecuencia de avería en la navegación, se le hicieron las obras de reparación indispensables para poder continuar navegando (…)”.
En los siguientes documentos encontrados sobre esta embarcación, de 1869 y 1872, aparece como nuevo capitán, José Antonio Abella Rodríguez, hijo del armador y hermano de otros capitanes del Corcubión de la época (4). Las rutas y la carga que constan en esas escrituras de protesta, también de arribada en Corcubión, eran: la primera de Hamburgo a Cienfuegos, en la isla de Cuba, y en la segunda de Amberes a la Habana. En los dos casos consta que transportaba carga general.
La siguiente información que apareció del UNION o NUEVA UNION, fue ya de su naufragio acaecido en la tarde del día 2 de noviembre de 1873 en Santander, a donde quería entrar de arribada por mal tiempo, en uno de sus frecuentes viajes al norte de Europa para cargar mercancía para transportar a América.

Recreación artistica de la tragedia del LA UNION. Remitido por Aquiles Garea. Nuestro agradecimiento..JPG
Recreación artistica de la tragedia del LA UNION. Remitido por Aquiles Garea. Nuestro agradecimiento..JPG

En el periódico local de Santander “Boletín de Comercio” se publico la siguiente información (5) :
El invierno se ha inaugurado bien funestamente, y la estación de los temporales empezó ya a cobrar un tristísimo contingente de vidas, que hace decaer el ánimo y temblar la pluma en la mano.
El día 2 de noviembre ha sido un día de luto.
Con una imponente mar de fondo, bastantes cerrazón y chubascos del Noroeste, embistió ayer nuestro puerto de Santander, después de medio día y fuera de marea, un bergantín goleta español, que se cree se llama el BUENAVENTURA, procedente de Corcubión. Descorazonada debía de venir la dotación de este buque, porque así que se vio en las Quebrantas dio fondo inmediatamente; y sin cuidarse en el aparejo, que dejó todo largo, ni de maniobra alguna, ni aun en reparar siquiera en que la determinación que iban a tomar les disponía a una muerte segura, vióse saltar a 8 hombres a un frágil bote, sin remos, teniendo a bordo una lancha que podía oponer alguna más resistencia, aunque las circunstancias eran de todo punto desesperadas y los auxilios imposibles.
El pequeño vapor LUCHANA, de Bilbao, único que se hallaba en aquellos momentos en disposición de prestar servicio, hizo todo cuanto pudo, animados sus tripulantes del mejor y más humanitario deseo, pero en vano.
En medio de todas estas dificultades, un hermoso bote salva-vidas atravesaba rápido la bahía en dirección al buque en peligro, conduciendo siete valientes marinos, dispuestos a arrostrar toda clase de peligros; privilegio de esas almas levantadas y de esos corazones generosos que ven en cada hombre un hermano.
Eran estos marinos dos capitanes de vapores ingleses, uno de ellos el del “MIÑO“, al que pertenecía el salva-vidas, tres de sus tripulantes, y el buzo y ayudante del vapor español “CID“.
Como a tres cables del “BUENAVENTURA“, un furioso golpe de mar hizo zozobrar el bote, tragándose las olas aquellas siete preciosas vidas, que momentos antes latían a impulsos del más generoso heroísmo.
Otro golpe de mar había estrellado contra el “BUENAVENTURA” el bote en que se hallaban refugiados los ocho hombres de su tripulación, convencidos desde el primer momento los que presenciaban desde distintos puntos de la costa tan horrible espectáculo, que no había salvación posible para aquellos infelices hijos del penoso trabajo del mar: así fue en efecto: todos perecieron también.
Y así, de tan dolorosísima manera, costando la vida a quince hombres, dio comienzo el invierno en nuestra costa y terminó el 2 de noviembre.
Nos falta valor para continuar hablando de esta catástrofe…
Que Dios haya acogido en su seno a las víctimas de ayer”.
Entendemos que la historia es real, pero el nombre del buque se refleja de manera incorrecta. Esta teoría se confirma con la información encontrada en la documentación histórica del Distrito Marítimo de Corcubión. En el asiento de inscripción del buque se recoge el naufragio en la barra de Santander del bergantín goleta NUEVA UNION el mencionado 2 de noviembre, así como el fallecimiento de sus 8 tripulantes.
En un apunte de la hoja de inscripción marítima de uno de los ahogados se refleja: “(…) Antonio Lojo y Abella falleció ahogado en la barra de Santander en el bergantín goleta UNION el día 2 de noviembre de 1873, según oficio del Exmo. Señor Capitán General de este Departamento, fecha 19 de diciembre siguiente (…)”.
También en los libros sacramentales de difuntos de las parroquias de origen de los tripulantes aparece información al respecto. En la parroquia de San Pedro de Muros se localizó la inscripción del fallecimiento del mencionado Antonio Lojo Abella, vecino de la misma y probable nieto del armador. De su partida destaca lo siguiente:
El 12 de noviembre de 1873 se hizo una función de entierro a duelo, con asistencia de 9 señores sacerdotes en la iglesia parroquial de esta villa de San Pedro de Muros, por el alma de Antonio Lojo, soltero, marinero de como 16 años de edad, hijo legítimo de don Manuel y doña María Abella, todos de esta vecindad, el que según dijeron murió ahogado el día 2 del mismo mes y año en la entrada de Santander, yendo de plaza en el bergantín Unión, de Corcubión, para que conste, como cura propio de esta parroquia (…)”.
En uno de los libros sacramentales de difuntos de la villa de Cee aparece la inscripción del fallecimiento de seis marineros ahogados. Aunque no consta en ninguna de las partidas el lugar y el día del naufragio, todo parece indicar que se trata de tripulantes del UNION. Los documentos empiezan así: “En el día once de noviembre de 1873 se hicieron los funerales de entierro y honras fúnebres por el alma de Jesús Gómez (…) Joaquin Alejandro (…) Crisanto Rodríguez (…) Juan Antonio Tomé (…) Sebastián Tomé y Ramón Suárez (…)”.
Surge un interrogante respecto al fallecimiento del tripulante que falta, el entonces probable capitán de la embarcación, José Antonio Abella Rodriguez, ya que en esas fechas no aparece en los libros sacramentales de las parroquias consultadas. La respuesta la podemos encontrar en el último documento de protesta manejado referente al bergantín goleta NUEVA UNION, otorgado en el año anterior a su naufragio: “En Corcubión a 23 de julio de 1872 ante mí, escribano y testigos (…) comparecen don José Antonio Abella y Rodríguez, al que conozco, soltero, de 25 años, vecino de este pueblo y capitán del bergantín goleta Nueva Unión, de 142 toneladas, siendo su armadora doña Rosa Rodríguez y Senande , y don Victoriano de Olalde, soltero, piloto de dicho buque, avecindado en Bermeo, provincia de Vizcaya, y dijeron: Que cargaron su buque en Amberes, de donde salieron en dirección a la Habana (…) el capitán enfermó con un fuerte dolor en la cabeza, sin poder salir de la cámara, por no poder sostenerse en pié, no poder hablar y tener una fuerte calentura (…) como el capitán iba de mal en peor decidieron arribar a este puerto (…) El referido capitán fue reconocido por el médico de sanidad, declarando este que de ningún modo podía seguir viaje, por cuya razón dicho piloto sustituye al capitán en el mando del referido buque (…)”. Del contenido de este documento se puede pensar que en el último viaje del NUEVA UNION, José Antonio Abella no iba embarcado en el buque siniestrado y por eso no aparece su partida de defunción. Como tampoco aparece en las parroquias consultadas de la comarca ninguna otra partida de defunción del posible capitán, podemos deducir que este era foráneo. Se excluye también que ejerciera de capitán en la última singladura el mencionado piloto de Bermeo, Victoriano de Olalde, ya que tampoco aparece su partida de defunción en el Archivo Diocesano de Vizcaya en las fechas posteriores al naufragio.
Si la información anterior sobre este buque puede resultar interesante para los vecinos de la comarca y, en general para los amantes del mar y la navegación, su historia tiene mayor relevancia si como pensamos, su naufragio fue inspiración para el escritor santanderino José María Pereda cuando en 1884 escribió su novela Sotileza. En el capítulo II de la misma, titulado De la Maruca a San Martín, se recoge lo siguiente:
(…) ¿Quién de los que entonces tuvieran uso de razón y vivan hoy, habrá olvidado aquella tarde inverniza y borrascosa en que apenas avistaba el puerto una fragata, se oyó de pronto un teñido retumbante, acompasado, lento y fúnebre, del campanón de los Mártires?
¡A barco!- exclamaron cientos y cientos de personas que conocían el toque. -!LA UNION!- añadían consternadas, echándose a la calle, las que aun no habían salido de casa. Porque no ignoraba nadie, desde por la mañana, que LA UNION era la fragata avistada, y que venía corriendo un temporal furioso.
Yo me hallaba en la escuela de Rogí al sonar el campanón, y ninguno preguntó allí ¿qué fragata era esa? cuando se nos dijo ¡LA UNION se va a Las Quebrantas! Todos la conocíamos y casi todos la esperábamos (…) después, como daba a la costa tan hermoso buque, y se despedazaba a los golpes del embravecido mar, y caía sobre sus despojos una nube de aquellos rapaces costeños, de quienes se contaba, y aun se cuenta, que ponían una vela a la Virgen de Latas siempre que había temporal, para que fueran hacia aquel lado los buques que abocaban a puerto. No cabe en libros lo que se habló de aquel triste suceso que hoy no llevaría dos docenas de curiosos al polvorín de la Magdalena. Y aun fue, pasados los años, tema compasible de muchas y frecuentes conversaciones; y todavía hoy, como se ve en la muestra, sale a colación de vez en cuando (…)”.
Aunque el novelista modifica algún dato como el tipo de embarcación o lo acaecido con los náufragos, el hecho de llamarse igual, que el buque en sus viajes al norte de Europa hacia frecuentes paradas en Santander para descanso de los marineros, avituallamiento o para reparaciones, y sobre todo, por el dramatismo y visibilidad del naufragio, todo parece indicar que José María Pereda para la redacción de su novela se inspiró en lo ocurrido al UNION aquel infausto día de noviembre de 1873.

(1) Fue uno de los mayores armadores de Corcubión de mediados del siglo XIX. Además de esta embarcación era propietario de todo o parte de los siguientes buques mercantes: quechemarín SANTA FE, bergantín goleta SAN ANTONIO y SAN FRANCISCO, polacra goleta NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN, bergantín goleta NUEVA CARMEN, bergantín goleta RAMONCITO, bergantín SAGITARIO y bergantín ANCARES.

(2) Casado con Dolores Abella Rodríguez, hija del armador.

(3) También probable familiar del armador. Una hija de Antonio Abella llamada Elena estaba casada con Benito López.

(4) Manuel, capitán del bergantín SAGITARIO y Vicente, capitán del también bergantín ANCARES.

(5) Información facilitada por Luis Escallada González, autor del libro Naufragios y Varadas en la junta del Ribamontan al mar (Siglos XV-XIX). También se mencionó el suceso en los periódicos de tirada nacional El Pensamiento Español, del día 3.11.1873, y en El Imparcial, de 6.11.1873, en ambos casos sin concretar el nombre del barco.

En Corcubión y Esteiro a 16 de septiembre de 2018

Aquiles Garea y Santiago Llovo.

11 comentarios en “LA ÚLTIMA SINGLADURA DEL BERGANTÍN GOLETA UNIÓN; 145 ANIVERSARIO DE SU NAUFRAGIO

  1. Muchas gracias Vicente por permitirnos la difusión de historias perdidas en el tiempo y darlas a conocer a todo aquel interesado en el mundo maritimo

    1. No es ese UNIÓN el que señala Pereda sino la corbeta santanderina del mismo nombre y la matrícula de Santander y 210 tns. de registro naufragada el 24 de Noviembre de 1843 y que coincide con las fechas que señala el escritor montañes.

      1. Puede ser lo que dice usted sobre lo que se inspiro Pereda, nosotros en nuestra investigacion no estamos afirmando que fuese en el que se inspirase Pereda, decimos “parece”, el resto de la informacion esta debidamente contrastada y documentada. Saludos y esperamos que el articulo fuese de su agrado. Si la navegacion a vela es de su interes le recomiendo un libro que acaba de publicar Santiago Llovo CONTRA LA MAR Y EL VIENTO de Andavira Editora.

  2. Da cierta satisfacción ver que nuestra historia marítima aún despierta interés y curiosidad por saber y conocer de hechos que en otra época tuvieron su trascendencia y algunas veces con resultados nefastos para aquellas tripulaciones que se ganaban el pan poniendo en riesgo lo más preciado que tiene el hombre, su vida. Mi enhorabuena a esta web a su creador Vicente Sanahuja y a todos sus colaboradores.
    Referente a éste artículo su lectura nos crea ciertas dudas dando la sensación que se mezclan nombres de buques y fechas llegando a conclusiones ciertamente, como digo, dudosas.
    Es cierto que el bergantin goleta Buenaventura se perdió en Santander el 2 de noviembre de 1873, además de la muerte de sus ocho tripulantes fallecieron la totalidad de los tripulantes – se habló de 7 pero está sin confirmar – de uno de los dos botes que acudieron en su auxilio, se trataba del bote del buque inglés Michel surto ese día en el puerto de Santander. Este hecho fue el origen de la creación de la primera Asociación de Salvamento de Náufragos de España, de carácter humanitario y voluntario a semejanza de la Royal National Lifeboat Institution inglesa .
    Entre otros:
    – Naufragios en la Costa de Cantabria.- Rafael González Echegaray.- Tercera edición, págs. 54 y 55.
    – Salvamento en la Mar.- La Evolución del Salvamento Marítimo en España.- Ministerio de Obras Publicas y Transportes 1991.- Páginas 54 y 55.
    – El Salvamento Marítimo en España. Ministerio de Fomento 2008. Pag. 35
    – Revista Mar.- Instituto Social de la Marina. Septiembre 2018.- Pags. 54, 55 y 56.
    Existieron dos buques con el nombre de Unión. El primero de ellos, que es al que hace referencia el escritor costumbrista José María de Pereda en el segundo capitulo de su novela de ambiente marinero titulada Sotileza publicada en 1885, fue una fragata construida en 1837 para don Carlos Detruyst y Costal, con aparejo de corbeta, tres palos y 210 toneladas de registro. En su primer viaje a La Habana, en 1839, – siete años antes de la firma de construción del segundo Unión que se habla en el artículo – lo mandaba el capitán Manuel de Larrínaga. . En seguida se vendió a la firma Arregui Gutiérrez y Gutiérrez por 240.000 reales, matriculándose a los pocos día en Santander. Si se sabe que participó en 1851 en las operaciones de desembarco en la isla de Joló en Filipinas al mando del capitán don Mariano Pardo. No se sabe la fecha exacta de su pérdida de la que debió tomar buena nota Pereda para su novela, pérdida sin victimas
    – Naufragios en la Costa de Cantabria.- Tercera Edición páginas 36 y 37.

    Evidentemente durante tiempos hubo barcos con el mismo nombre y anotaciones erróneas se trasladaron en el tiempo durante años.

    1. La información manejada para la realización del articulo esta debidamente documentada y contrastada, hasta el punto que sabemos el nombre y apellidos de uno de los fallecidos, cosa que en los artículos que usted menciona no aparece por ningún, lado.
      Si ha leido el articulo con detenimiento podrá ver de donde esta sacada la información, mas precisa imposible. Lo que no entiendo es porque dudad de nuestra información y no la aportada en los citados artículos.
      Saludos

  3. Continuando con el “debate”, entendiéndolo siempre de manera constructiva y para esclarecer en la medida de lo posible la verdad, queremos comentar lo que ha reflejado usted (Juan Peña) sobre nuestro artículo.
    1. A su afirmación de que “Es cierto que el bergantin goleta Buenaventura se perdió en Santander el 2 de noviembre de 1873” tenemos que manifestar que no estamos de acuerdo. Si bien es cierto que hubo un naufragio ese día en Santander, no se trataba del Buenaventura. Como creemos demostrar, el bergantín goleta que se hundió ese día en Las Quebrantas fue el Unión, de la matrícula de Corcubión, provincia de A Coruña. En la noticia aparecida en prensa en los días posteriores al naufragio se reflejó incorrectamente como Buenaventura, y de ahí se fue replicando regularmente hasta nuestros días, sin que se sustente en ningún documento oficial, que sepamos.
    2. Estamos plenamente de acuerdo con usted en cuanto a los fallecidos, tanto del buque naufragado como de los rescatadores. También en cuanto a que fue el germen de la primera Asociación de Salvamento de Náufragos de España.
    3. Afirma, así mismo, que existieron dos buques con el nombre de Unión. A esto tenemos que decirle que existieron muchos barcos mercantes con ese nombre a lo largo de nuestra historia. En cuanto a la época del artículo, aparte de la fragata santanderina Unión a la que usted alude, hubo, además de la naufragada en ese infausto día de noviembre de 1873, otras embarcaciones matriculadas al menos en Finisterre, Ibiza y Muros.
    4. En cuanto a que si se trata de la embarcación referida por el ilustre Pereda en su obra Sotileza, tenemos que manifestar que no lo sabemos. Nosotros en el artículo expresamos nuestra opinión con los mimbres que teníamos. Si usted tiene otra información oficial al respecto nos gustaría que la hiciese pública. Partimos de la información publicada al respecto que llegó a nuestras manos, la obra de Luis de Escallada González Naufragios y Varadas en la Junta de Ribamontán al mar (siglos XV-XIX), en la misma situaba el naufragio de la mencionada fragata santanderina Unión en 1843, es decir cuando el escritor tenía 10 años, y como muy bien dice usted la novela la publicó Pereda en 1885.

    Salvo error, en la novela Sotileza no se indica cuando fue el naufragio, aunque sí donde, en Las Quebrantas. Por otra parte, de la información que ha llegado a nuestras manos, no sabemos si la fragata Unión se hundió en el mencionado lugar, y si es así, porque no ha llegado ese dato a nuestros días. Parece extraño, con toda la información de naufragios en la costa Cántabra disponible, que no sepamos nada del naufragio de este barco tan grande y emblemático. Todas las dudas se despejarían si apareciese el asiento de navegación, ¿existe?, ¿dispone de el?, si no es así permítanos mantener nuestra opinión, que no quita que el “maestro” Pereda se inspirase en más de un naufragio.

    Saludos.-

    1. Estimados Sres. y apreciados colaboradores.

      Dicen que el hombre civilizado busca compañía inteligente para, a través del discurso racional, alejarse de su estado salvaje y acercarse a Dios.
      Les agradezco la mesura y ponderación de sus comentarios y la defensa lógica y razonada de sus argumentos; bravo.
      Gracias por compartir sus inquietudes y, humildemente, en función de una dilatada experiencia, les digo que en la escurridiza historia marítima, parecida al mucus de los peces, nada parece ser verdad ni mentira.
      Por mi parte les prometo, y espero que ustedes puedan hacer lo mismo, buscar el asiento del buque para resolver tan interesante incognita.
      Personalmente, se lo dice alguien que ha descubierto cientos de erratas en sus escritos cuando parecía que todo era correcto, que disfruten con mesura de este hobbie y que sigan siempre esta gran frase eterna y atemporal; Dubitando ad veritatem venimus
      Yo, personalmente, a veces no me creo ni que existo.
      Un fuerte abrazo a todos ustedes y, por favor, sigan luchando -con inteligente pluma- por sus investigaciones.
      Atte
      Vicente

      1. Perdonen ustedes mi apreciación sobre la UNION cuando dije:

        “No es ese UNIÓN el que señala Pereda sino la corbeta santanderina del mismo nombre y la matrícula de Santander y 210 tns. de registro naufragada el 24 de Noviembre de 1843 y que coincide con las fechas que señala el escritor montañes”.

        Debi decir que “no creo que sea esa UNION la que señala Pereda”. Perdonen el laxus. Y esto por los siguientes motivos:

        1º- Si la prensa (y he consultado varios diarios) no supo identificar el nombre del buque naufragado ese día, es dudoso que su nombre haya llegado al escritor cántabro.
        2º-. Resultaría extraño que un buque que no era de la matricula de Santander y que no estaba tripulado por marinos de Cantabria hubiera dejado poso en el escritor montañés.

        Por otro lado, señalar que la corbeta UNION de 210 toneladas y al mando del capitán D. Felix de Renteria, se perdió en las Quebrantas el dia que he señalado cuando regresaba de un viaje a La Habana. Y lo afirmo con todos los pronunciamientos porque tengo la protesta de mar relativa a su naufragio, que comienza si:

        ““ En la Ciudad de Santander a veinte y cinco de Noviembre de mil ochocientos cuarenta y tres, antemí (sic) el Sr. y testigos D. Felis de Renteria, Capitán de la Corveta española nombrada «Unión» de porte de doscientas diez toneladas, de la matrícula de este puerto, a quién doy fé conozco dijo: que hallándose con dicho su Buque en el puerto de la Havana carenado, sano de quilla y costados; casi estanco y pertrechado de arboladura, jarcia, velamen, anclas, cadenas, cables y cuanto se requiere, con todo lo demás de respeto, que se acostumbra, tomó un cargamento de balas de azúcar y otros efectos y ha venido recogido el registro resguardo de la Aduana Nacional, Rol y demás documentos correspondientes, teniendo mar serena y brisa suave a las cuatro de la mañana del quince de Octubre empezó a levar anclas, a las seis se estaba sobre una espía y a las ocho revasado (sic) el morro, se siguió a la vela con viento del Se.,”
        Sobre el número de fallecidos ese día que salieron en auxilio del buque gallego, también tengo contrastado con varios diarios que fueron ocho:

        “También se tragó la mar dos lanchas de los vapores británico Minho y Wolshington, que habían salido en su auxilio, tripuladas por ocho hombres, entre ellos los capitanes Freeman y Smith de los vapores ingleses Minho y Wolshington surtos en puerto, con un buzo que trabajaba en la recuperación del vapor Cid.”

        ¡Aciago ese día posterior al de difuntos de 1873!

        Saludos a todos

        1. Olvidé señalar que está información y otras también interesantes sobre naufragios en la costa de Cantabria en el siglo XIX saldrán próximamente a la luz en un libro que estoy preparando y en el que se señalan MÁS DE 200 NAUFRAGIOS, y solo en ese siglo. La mayor parte son inéditos y se le escaparon a González Echegaray en su excelente trabajo NAUFRAGIOS EN LA COSTA DE CANTABRIA. Muchos, como el de la UNIÓN van narrados en primera persona, en la que los capitanes señalan las vicisitudes de la travesia y las circunstancias del naufragio. Reseñar, como datos curiosos, que en sólo día de temporal naufragaron cuatro buques en la bahía de Santoña, y otro SEIS en la de Santander. Unos 50 de estos 200 se perdieron en las Quebrantas. Hay incluso informes del Board of Trade sobre la investigación de algunos de estos naufragios!

          1. Antes de nada desearles a todos un feliz año nuevo.
            “Donde hay papeles cantan barbas” Si como usted dice dispone de la Protesta de Mar y en ella el capitán de la fragata Unión manifiesta que naufragaron en las Quebrantas, todo parece indicar que Pereda se inspiró principalmente en él para el relato correspondiente de su novela Sotileza. Desconocíamos ese dato al redactar el artículo, y no crea usted que no le dimos vueltas al asunto ya que, salvo error, el escritor no se refiere a una fecha concreta en su novela.
            De la misma manera tenemos que decirle que, sin lugar a ninguna duda, el barco naufragado en las Quebrantas el día 2 de noviembre de 1873 y que dio lugar a la creación de la primera Asociación de Salvamento de Náufragos de España era el bergantín goleta Unión, y no el Buenaventura. Por la cantidad de fallecidos en este naufragio en las Quebrantas creemos que también tuvo que marcar al escritor y al resto de vecinos de la ciudad de Santander, supieran o no el nombre real del barco.
            En fin, no le demos más vueltas al asunto, el tema no da para mucho más. Solo indicarle que precisamente el libro que acabo de publicar es un estudio sobre las protestas de mar localizadas (980) en una parte importante de la costa Gallega (entorno de Finisterre), mientras estuvieron operativos los escribanos de marina (1749 a 1872). Para su información, ya que está trabajando sobre el tema de los naufragios, le diré que encontré 12 protestas de barcos de la matrícula de Santander y en uno de los documentos se recoge el “embarrancamiento” en la Puebla del Caramiñal del bergantín goleta Fama, de 115 toneladas y 8 marineros a bordo, cuando en 1848 iba de Carril a Santander con carga de ganado vacuno (Si quiere contactar conmigo pídale a Vicente la forma de localizarme).
            Saludos.

  4. Próspero año nuevo para los lectores de la web. Queda todo aclarado. Con los datos que dio nunca puse en duda que el BUENAVENTURA era en realidad el NUEVO UNION, y asi lo he reseñado ya en mi trabajo citando la fuente. Estaré encantado de comunicarme con usted y cambiar información e impresiones sobre nuestro afición a los barcos.
    Saludos a todos.

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