EL TERN SCHOONER KLOSOFI

QUE TE VAIAS OS MARES ALTOS

El termino tern schooner podríamos traducirlo –a grosso modo- como un pailebot de tres palos para navegación costera. Según la terminología anglosajona este tipo de buques disponía de tres palos con velas de cuchillo –sin vela cuadra- aparejando estas por proa y popa de los palos y de tamaño lo suficientemente pequeñas para poder ser trabajadas por una pequeña tripulación; su maniobrabilidad era extrema y esto les permitía la entrada en pequeños puertos y bahías.
En la página web Fundy Boats Works, se puede consultar un archivo word sobre los buques de vela construidos en el condado de Annapolis; el word se titula Fundy Boats. Ocean-going vessels of Annapolis County 1760-Present. A work in progress. Submitted to the Annapolis Heritage Society 14 November 2017 along with binders of: Fundy Boats Images Annapolis County Wharves & Villages and with digital copies of all.
Un trabajo extraordinario, en una web extraordinaria, y con un equipo de historiadores extraordinario, que recopilan y narran la vida muchos de los tragavientos construidos en los astilleros del condado de Annapolis; algunos de estos –que vueltas de la vida- acabaron en la matricula nacional.

El tern schooner KLOSOFI. De la web de la Autoridad Portuaria de Vigo..tif
El tern schooner KLOSOFI. De la web de la Autoridad Portuaria de Vigo..tif

El texto se basa en los trabajos Age of Sail: in Annapolis County 1760- 1925 escrito por Peggy Armstrong y Marguerite Wagner, e Historic Annapolis Royal: Images of our Past por Ian Lawrence.
Sobre el BEECHLAND, que después fue el KLOSOFI y acabo siendo (según parece ser) el CLUB NAUTICO, de Vigo, la web cita lo siguiente:
…”BEECHLAND/KLOSOFI/CLUB NAUTICO. 420/419 ton; tern schooner; 170.5’ X 35’ X 12.9’ (Parker, 1959, 201); construido en 1917; construido por R.C. Benson, en Bear River. La construcción fue supervisada por Laurence Delap Shafner; construido en los astilleros de Hog Island Shipyard, en Annapolis. Inicialmente fue propiedad de Annapolis Shipping Company y después fue vendido a Thomas Harling, de Montreal.
Armstrong y Wagner escribieron que este buque fue el primero construido por la recientemente formada Annapolis Shipping Company, que era una compañía propiedad de L.D. Shafner y Frank W. Pickels. “El primer buque construido por Annapolis Shipping Company fue el BEECHLAND, un tern de 420 toneladas netas con dimensiones de 170.5 x 35.0 x 12.9. La construcción de este buque género un espíritu de “nuevos comienzos” en todo el litoral y género la equivoca premisa de que los buques de madera a vela vivirían por siempre. La botadura estaba programada para comienzos de septiembre de 1917. En el día de la botadura, gente de lejos y de cercanías llegaron a la villa en carretas, carros, en automóvil o a pie y también vía el ferry desde Granville.
En la escuela se dio medio día de fiesta, las tiendas cerraron, las banderas invadieron la ciudad y todos los caminos llevaban a Hog Island. Cuando el BEECHLAND resbalo grácilmente por las gradas y alcanzo la marea azul del rio Annapolis, había a su bordo cerca de 100 personas, mientras otras 2.000 aplaudían desde la costa”.
El velero era de 90 pies de eslora y tenía 3200 yardas de velamen. El patrón era Edward Smith. Se renombro como KLOSOFI tras su venta y después se llamo CLUB NAUTICO. (2000, pg. 34, 184, 109-110)
Ian Lawrence escribió sobre la construcción del BEECHLAND: “La Annapolis Shipping Company se formo en 1916 por Frank W. Pickels en asociación con el maestro constructor L.D. Shafner. Los dos hombres eran herederos de la tradición de constructores de buques. Pickels era el hijo de Christopher Pickels, de Pickels & Mills, y Shafner era nieto de Laurence Delap, y ambos construían buques en Annapolis desde 1870.
La nueva firma construyo algunos tern schooners en Delap Shipyard, en Hog Island. Estos buques de tres palos habían incrementado su popularidad con el cambio del siglo veinte. La era de los grandes buques de velas cruzadas había pasado, principalmente por haber probado ser poco competitivos en las travesías interoceánicas en la era de los cascos de acero y el vapor.
El tern schooner fue desarrollado para el mercado de la navegación costera entre la costa Este y los puertos del Caribe. El aparejo de vela por la partes de proa y popa de los palos del schooner requería menos tripulación para su manejo que los buques de vela cuadra a lo que añadía la ventaja de navegar mejor cara al viento. El schooner tradicional de pesca era un dos palos, a los que hubo necesidad de añadir más palos a los que se dedicaron al comercio convencional. En Nova Scotia, el schooner de tres palos, o tern schooner, era el modelo más popular. El BEECHLAND, de 419 toneladas, fue construido para la Annapolis Shipping Company y fue vendido a Thos. Harling, de Montreal, para intereses españoles. Renombrado en primera instancia KLOSOFI y después CLUB NAUTICO, el schooner apareció en los registros marítimos hasta 1947”…
Este magnífico resumen nos permite la introducción a la historia del buque bajo bandera española.
Juan Mª Rekalde, en un inteligente mail, me remitió la copia de la hoja de asiento del buque en la Capitanía Marítima de Bilbao. Esta dice:
…”KLOSOFI ex inglés BUCHLAND (sic)
Clase: goleta con casco de madera; inscrito al folio 257 de la 1ª lista de Bilbao; señal distintiva H.R.Q.N.; Real Patente Nº 1.255 expedida en la Comandancia de Bilbao en fecha 26 de octubre de 1919; construido por Annapolis Shipping Co. Ld. (USA) en el año 1917.
Dimensiones: Eslora: 51,20 metros; manga: 10,65 metros; puntal: 3,84 metros.
Tonelaje: Total: 504,15 toneladas; descuento: 10,45 toneladas; neto: 493,65 toneladas; peso muerto: 800,00 toneladas.
Armador: D. Alejandro de la Sota Izaguirre, vecino de Bilbao; valor del buque: 72.500 pesetas.
Historial: La goleta de este asiento procede del extranjero y en el día de hoy se aprueba el abanderamiento provisional de la misma, de orden del Sr. Comandante de Marina de esta Provincia e ínterin no se apruebe el definitivo por la Dirección General de Navegación y Pesca Marítima.
Bilbao 21 de noviembre de 1919.
Por decreto de la Dirección General de Navegación y Pesca Marítima de 7 del actual, fue aprobado definitivamente el abanderamiento de la goleta de este asiento.
Bilbao 12 de febrero de 1920.
Por escritura otorgada en Bilbao el 23 de julio de 1923, ante el Notario Público, con residencia en esta Villa, D. Luis de Basterra y Arguiano, la goleta de este asiento pasó a ser propiedad, por mitades iguales indivisas, a D. Genaro Fernández Sánchez, vecino de la Coruña y D. Julián Tedin, vecino de Felleira, mediante la suma de 30.000 pesetas.
Bilbao 9 de septiembre de 1923.
Según oficio de la Comandancia de Marina de la Coruña de 17 del actual, en el día de hoy se da de baja en este asiento, por haber pasado a ocupar el folio 106 de la 1ª lista de aquella capital, por lo cual se da de baja en esta.
Bilbao 22 de abril de 1924”…
Desconocemos el significado de la bonita palabra klosofi, pero se sabe que don Alejandro de la Sota e Izaguirre presidia el Athletic de Bilbao.

22 de noviembre de 1927. El CAP ARCONA fondeado en la ria. A la derecha se aprecia el KLOSOFI fondeado como Club Nautico de Vigo.jpg
22 de noviembre de 1927. El CAP ARCONA fondeado en la ria. A la derecha se aprecia el KLOSOFI fondeado como Club Nautico de Vigo.jpg

De esta época del armamento vasco se encuentran pocos apuntes en las hemerotecas. El diario El Progreso, en su edición del 24 de diciembre de 1919, citaba:
…”El KLOSOFI.
Ayer tarde fondeo en nuestro puerto el pailebot español de tres palos KLOSOFI, de la matrícula de Bilbao. Este barco tiene motor y con su fuersa se efectúa el desembarco de mercancías.
El KLOSOFI procede de Alicante y Las Palmas, del primero de cuyos puertos trae mercancías como harinas, guanos, botijos, vinos, etc.
Este buque tiene 504 toneladas, lo tripulan 11 hombres y su capitán es don F. de Aguins.
Atraco al muelle-dique Sur”…
En 1923 lo compran don Julián Tedin y don Genaro Fernández Sánchez, mandándolo el capitán José Mosqueira Manso, y sabiéndose que iba de agregado Alfredo Taracidos Romero (Fuente: Barcos de Corme)
El 16 de octubre de 1923, entraba en A Coruña, desde Bayona, con carga general.
En marzo de 1924 estaba en el Musel, a la carga de carbón para Bilbao, a donde llegaba el 6 de abril de ese año.
El 16 de octubre, con carga de chatarra desde Oporto, llega a Santander descargando este material para Nueva Montaña, saliendo el 28 en lastre hacia Avilés.
El 6 de diciembre de 1924 entraba en Gijón, desde Avilés, y el 20 de diciembre de ese año dejaba el Musel, en dirección a valencia, con un completo de carbón.
El 3 de julio de 1925 salía de Almería, con destino a Sevilla, con carga de duelas. Había llegado de arribada, desde Ancio.
El 4 de septiembre de 1925 entraba en Vigo, en lastre, desde Sevilla.
Finalmente el 11 de mayo de 1926 lo compra el Club Náutico de Vigo por 24.000 pesetas para adaptarlo como sede social de la institución.
¿Pero, como se creó el Club Náutico de Vigo?
De turbulento se puede clasificar el nacimiento del Real Club Náutico de Vigo. Tuvo unos comienzos muy difíciles debido a la misma esencia en sí de los clubes en los inicios del siglo XX. Debían ser cotos cerrados, elitistas, o su misma razón de ser desaparecía, y, con ello, los mismos clubes en si no tenían futuro. Se buscaba siempre el apoyo real y el militar, estamento este al que siempre acudía la marina deportiva en aquellos años de marcadas clases.
El nacimiento abortado del de Vigo, se debió a que el Club tenía más socios de los deseados por sus fundadores. Estos socios no eran del nivel y clase buscados, con lo que sus primeros fundadores decidieron su desaparición. Posteriormente, durante la dictadura de Primo de Ribera, se volvió a intentar y, pese a dificultades, arranco lo que hoy es una consolidada entidad.
Todo esto lo encontramos narrado en el libro El Real Club Náutico. Cien Años de historia de Vigo, escrito por José Gómez Alén, publicado en el año 2008 (ISBN: 978-84-8457-304-3).
Sobre la refundación del club en 1926, también en una época de dificultades y confrontaciones sociales el autor apuntaba:
…”Es cierto que la situación no era la óptima para reemprender la aventura de resucitar el Club Náutico. Sin embargo, a mediados de los años veinte, esa decisión fue planteada por un grupo en el que estaban entre otros Gerardo Campos Ramos, Tomás Calvar, Manuel Borrajo, los balandristas Carlos Barcena y Humberto Álvarez Reina, además de los antiguos miembros de la directiva que decidieron la disolución del primer Náutico, Camilo Molíns y Guillermo de Oya.
Este colectivo se encargó de la tarea de pulsar la opinión de aquellos que potencialmente podían formar parte de un club náutico y de las posibilidades de refundarlo.
Realizaron, sobre todo durante todo el año 1925, numerosas entrevistas entre las personas con posibilidades económicas que podían adherirse a la idea, con el objetivo de conseguir 200 socios fundadores con una cuota de inversión de 200 pesetas para reunir las 40.000 que se consideraban necesarias para dar los primeros pasos. La respuesta a todo aquel esfuerzo no fue muy positiva y, después de un buen número de contactos, solamente lograron encontrar 173, muchos de ellos forzados por amistad, dispuestos a emprender aquel renacimiento marítimo.

Don Gerardo Campos Ramos. Del libro El Real Club Nautico. Cien años de la historia de Vigo.tif
Don Gerardo Campos Ramos. Del libro El Real Club Nautico. Cien años de la historia de Vigo.tif

Tomada la decisión de crear un Club Náutico, se formó entonces una comisión organizadora, presidida por Gerardo Campos Ramos con los arriba mencionados, que presentó el correspondiente reglamento estatutario en el Gobierno Civil de Pontevedra en enero de 1926 y convocó una reunión constituyente que se celebró en los salones de la Federación Patronal el 24 de abril. Las 34 personas asistentes constituyeron oficialmente el Club Náutico de Vigo y eligieron la Junta Directiva que, presidida por el empresario consignatario, Estanislao Duran, único miembro de la dirección que ya había estado presente en la primera fundación de 1906, estaba compuesta por: Gerardo Campos como vicepresidente, tesorero Guillermo de Oya, secretario Ángel Nuñez, vicesecretario Luis Loño, comodoros Tomás Calvar y Humberto Álvarez Reina, capitanes Federico Olivié y Manuel Borrajo y vocales Camilo Molíns, Félix Cabello y Fernando Lagos. Dos de estos directivos, Félix Cabello y Ángel Nuñez junto a otros socios del Náutico fundarían en septiembre de ese año el Rotary Club de Vigo. En la primera reunión de aquella Junta, un mes después, se aprobaban las modificaciones necesarias en el reglamento, que establecía una cuota de entrada de 200 pesetas y una mensual de 10 pesetas y para la admisión de socios se utilizaba un sistema de bolas blancas y negras.
El 5 de septiembre de ese mismo año y después de una iniciativa similar se fundaría también el Real Club Náutico de A Coruña, mientras el Club vigués, con un limitado número de socios, ya se había asentado en un embarcadero, en el antiguo muelle de hierro de la Compañía del Ferrocarril, buscaba una sede social y recibía una subvención de 5.000 pesetas del Ayuntamiento.
En la Junta del 11 de mayo se decidió la compra de la goleta KLOSOFIC, un velero de 3 palos y 800 toneladas que pertenecía a Carlos Barcena y después de las conversaciones respecto al precio llegaron a un acuerdo adquiriéndolo en agosto de aquel año, por 24.000 pesetas pagaderas a plazos. El barco, instalado frente al muelle de viajeros se acondicionó para su nueva función, destinando sus bodegas para almacenar las embarcaciones en invierno y su amplia cubierta como espacio principal para realizar las reuniones, las fiestas y las recepciones. Disponía de otras estancias como baños, servicios, almacenes para las velas y habitaciones para el contramaestre y los marineros. Sobre la cubierta tenía un bar y un restaurante y en popa un gran salón con biblioteca. La inauguración de la sede tuvo lugar el 24 de agosto con una fiesta a la que asistieron el Ministro de Marina Cornejo y el de Hacienda Calvo Sotelo. Fue un acontecimiento en la ciudad que viviría otro similar en la inauguración oficial del 12 de septiembre”…
De esta manera quedaba fundado el Club, que vivió años de penuria económica durante esta época, viéndose forzado en 1931 a vender la goleta KLOSOFI (por 18.000 pesetas) y quedándose con el embarcadero como único referente de la sociedad. Solo en la posguerra española se consolido el Club, con el resultado de la realidad actual de esta hermosa institución.
Según parece el KLOSOFI fue sede del Club hasta el año 1929, en que se busco otro edificio. En los listados del Lloyd´s aparece el buque con el nombre de CLUB NAUTICO, cosa que no podemos certificar, ya que no disponemos de la hoja de asiento del buque bajo la contraseña de Vigo, ni sabemos con certeza cual fu su final. Otras fuentes citan que se desguazo en 1931 y, curiosamente, casi siempre se cita el nombre incorrecto de Klosofic.
El interior del buque se modifico y en invierno las embarcaciones eran estibadas en las bodegas, disponiendo el buque de pañoles para el almacenamiento de velamen, pequeñas embarcaciones de remo o la lancha automóvil del Club.
Estaba de encargado a bordo un contramaestre que tenía a su cargo una tripulación que se alojaba en camarotes; completaba el lujoso conjunto un bar restaurante, un tocador de señoras y la biblioteca, ubicada en la popa del barco.
En la cubierta se organizaban fiestas, fastos y eventos, en la toldilla, conveniente protegida de vientos y rayos de sol. Fue punto culminante de la institución la visita de Alfonso XIII en septiembre de 1927. El monarca fue recibido en el embarcadero por Gerardo Campos, encargado de cumplimentar al rey en nombre de los socios, al que pidió, protocolariamente, que aceptase la presidencia honoraria. Recién llegado a Madrid, el rey comunicaba la aceptación de este honor y daba comienzo la historia del Real Club Náutico de Vigo.

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