EL VAPOR FELISA Y LA COMPAÑIA DEL VAPOR LUCIENNE

SURESTE N´ALTURA, GALERNA SEGURA

El vapor FELISA fue construido en los astilleros de la Compañía Trasatlántica en Matagorda. Se puso su quilla el 3 de febrero de 1896, se botó el día 10 de septiembre de 1897 y se entregó el 20 de mayo de 1898 a la casa armadora Melitón González y Cía.
…”Fue adquirido en 550.000 pesetas, según escritura de 3 de mayo de 1899 ante el notario de Cádiz Ricardo de Pío y Fajardo, inscribiéndose provisionalmente en la Lista de la ciudad andaluza, para pasar a la de Gijón en 1904 al folio 54 (Fuente: José Ramón García López. Historia de la Marina Mercante Asturiana. II. Llegada y Afirmación del Vapor. 1857-1900)

Vapor FELISA. Lugar y fecha indeterminados. Colección Jose Angel del Rio Pellón.tif
Vapor FELISA. Lugar y fecha indeterminados. Colección Jose Angel del Rio Pellón.tif

Según parece ser la construcción en si costo 700.000 pesetas, y la diferencia con el costo real fueron subvenciones estatales.
De esta manera, a comienzos del siglo XX, la naviera de Melitón González contaba con los vapores FELISA, BARAMBIO, GIJON, CARMEN, MELITON GONZALEZ, FLORENCIO RODRIGUEZ, PRIMERO y SEGUNDO.
En 1902 es vendido a Rodríguez Cerra S. en C., manteniendo el nombre, ya que en realidad se trataba de la continuación de la misma naviera bajo la dirección de Florencio Rodríguez.
El 13 de marzo de 1915 pasa a formar parte de la Compañía Gijonesa de Vapores, S. en C., siendo vendido ese mismo año, según parece ser, a Teodoro Fierro e Hijos, del comercio de Oviedo, en que pasa a llamarse VALENTIN FIERRO, y solo unos meses después, concretamente el 9 de abril de 1915, es comprado por la Compañía del Vapor LUCIENNE, de Bilbao, quien lo renombra LUCIENNE, y lo pone a navegar en el peligroso tráfico de mineral con Inglaterra, en plena Gran Guerra (Fuente: Luis Mª Del Busto y Mandaluniz. Un Siglo con la Marina Mercante. 1895-1995. Volumen II)
Según la revista Madrid Científico: Año 1916, n.º 884, en su página 17, las características de esta compañía eran las siguientes:
…”Compañía del vapor LUCIENNE. —Con 700.000 pesetas de capital, y dándosele duración de veinte años, se ha constituido en Bilbao, el 14 de Marzo último, ante el Notario D. Agustín Malfaz, la nueva Sociedad anónima titulada Compañía del vapor LUCIENNE, que se dedicará á las operaciones de compra venta y explotación de buques mercantes, fletamento de los mismos y cuanto se relacione con el comercio marítimo. El capital social está representado por 1.400 acciones de 500 pesetas, suscritas por los cinco fundadores de la Sociedad, tomando cada uno de ellos 280 acciones”…

Detalle de la brandada del FELISA. Foto del libro El Puerto de Motril.jpg
Detalle de la brandada del FELISA. Foto del libro El Puerto de Motril.jpg

Las circunstancias del momento -mercado completamente especulativo- hicieron que nada más salir a bolsa la compañía se revalorizase. Lo cita la revista La Actualidad Financiera, de Madrid, en su edición de 10 de mayo de 1916, en su n.º 707, página 11:
…”Por primera vez se han cotizado acciones de la Compañía del vapor LUCIENNE (recientemente admitidas en Bolsa) á 525”…
Casi inmediatamente llegaban a estar cotizadas a más de 600.
La misma revista La Actualidad Financiera, en su edición de 7 de junio de 1916, en su n.º 711, página 8, daba más datos sobre la compañía:
…”Compañía del vapor «LUCIENNE». Bilbao. —Esta Empresa, constituida últimamente en Bilbao, por una duración de veinte años, tiene por objeto la compraventa y explotación de buques mercantes, fletamento de los mismos y cuanto se relacione con él comercio marítimo. El capital es de 700.000 pesetas, divididas en 1.400 acciones de 500 pesetas y suscritas en su totalidad por los socios en la proporción de 280 acciones.
El Consejo de Administración está constituido por Mr. Albert E. Dawson, presidente; don Luis Berástegui, secretario, y D. Jacinto Suárez, Mr. Abraham Samuel Valliz y Mr. John Henry Henwood, vocales”…
Albert E. Dawson era un inversor que, en lo que conocemos, ya había participado en la Compañía Anglo-Vasca de Navegación, y que participo en numerosos negocios marítimos con origen en la ría.
El buque se perdió al ser torpedeado por el UB 18 –Comandante Claus Lafrenz– el 28 de noviembre de 1916, a 35 millas al NW de Ushant, en viaje de Bilbao a Cardiff con mineral de hierro.
Veamos a través de las hemerotecas cuales fueron algunos de los hechos destacados de su vida marítima.
En La Correspondencia de España, en su edición de 7 de mayo de 1899, en su página 3, se citaba el comienzo de sus singladuras:
…”Construcciones navales. Cádiz, 6. 9,30n.
Celebróse el banquete de despedida á bordo del vapor FELISA, construido por la compañía Trasatlántica con destino á la compañía de Melitón González, de Gijón.
Al acto asistieron representantes de ambas compañías y de la prensa madrileña.
Brindóse por el fomento de la construcción española de la marina mercante y de guerra.
El FELISA zarpará al amanecer para Vivero y Gijón”…
El FELISA recorría, de Pasajes a Barcelona, la costa de España y Portugal, y con sus compañeros de flota, en competencia con Ybarra y otras compañías menores eran la arteria por la que circulaban las mercancías en esta clásica línea de cabotaje, dolor de cabeza de los oficiales de abordo empeñados en estibas imposibles y cargas y descargas de un solo día.
A principios de agosto de 1909 es fletado por el Gobierno español para llevar carbón a Málaga en vistas a la previsión de stock de este producto ante los hechos militares del Norte de África.
Tras cargar carbón en Gijón, y debido a la niebla, embarranca cerca de Ferrol y está a punto de perderse.
El diario La Correspondencia de España, en su edición del sábado 16 de octubre de 1909, en su página 4, citaba:
…”Vapor embarrancado. Ferrol. (Viernes, tarde.)
A consecuencia de la niebla ha embarrancado en una playa próxima el vapor FELISA, procedente de Gijón. Viene abarrotado de carga, lo cual dificultará mucho las operaciones del salvamento.
Desde los primeros instantes empezó á prestársele auxilio.
Pertenece á la Compañía Serra, de Gijón, y fue construido en Cádiz por la Transatlántica. Desplaza 1.054 toneladas”…
El diario ABC, en su web ABC foto tiene un documento en el que se ve el FELISA hundido ayudado por el buque de salvamento FINISTERRE, en sus labores, que es excelente. Desafortunadamente, por dos veces solicite a ABC si podían ceder la foto y ni se dignaron responder. Una lástima.
El salvamento fue llevado a cabo por la Sociedad Barbeito y Rodríguez y, como ya dijimos en su momento, en octubre de 1909 intentaron poner a flote el vapor FELISA, embarrancado en Punta Redonda, frente a Mugardos (Fuente: El Noroeste. Edición: 1909 octubre 16)
La situación del vapor era muy grave y el buque se daba por perdido. El diario El País, de Madrid, en su edición de 17 de octubre de 1909, en su página 3, citaba:
…”Ferrol 16 (9 n.) -A pesar de los grandes esfuerzos realizados, no se ha logrado poner á flote el vapor FELISA, embarrancado á la entrada del puerto, á causa de la niebla.
El barco descansa sobre unas piedras, lo cual agrava su situación, pues se han inundado las bodegas. La carga ha sido aligerada.
Esta noche llegará el vapor FINISTERRE con el fin de hacer la última tentativa de salvamento, lo cual se juzga imposible.
El buque desplaza mil toneladas y venía de Gijón, con carga general”…
El FINISTERRE apoyado por los vapores CAMELLE y VILLANO, consiguió alijar la carga del FELISA (Fuente: El Eco de Santiago. Edición: 1909 Octubre 29)
Al fin se logró ponerlo a flote en la mañana del 13 de noviembre de 1909. Lo confirmaba la revista La Vida Marítima, en su edición de 20 de noviembre de 1909, en su página 12:
…”Ha quedado á flote el vapor FELISA, encallado en las rocas de Punta Redonda. La Compañía de salvamentos y el perito Sr. Rey Castro realizaron este trabajo, por el que cobraron 100.000 pesetas, pues se juzgaba dificilísimo”…
En la ría de Bilbao es abordado por el ANTONIO VELAZQUEZ, según cita el diario La Época, en su edición del sábado 24 de septiembre de 1910, n.º 21.523, página 5.
…”Frente al muelle de Sendeja, cerca del Paseo del Arenal, el vapor ANTONIO VELAZQUEZ, que entraba por la ría con gran velocidad, junto al puente giratorio abordo á una embarcación menor, volcándola.
Los tripulantes se salvaron á nado. Después choco contra los pataches SIMON y VIZCAYA, ambos de Bermeo, causándoles averías por las bandas de babor, y luego con el vapor FELISA, embistiéndolo por popa y causándole también grandes averías.
El vapor causante de todos estos atropellos es de Gijón”…
En 1911 y 1912 el FELISA salto a los diarios nacionales y se hizo con una cierta fama y relevancia.
La tripulación acogió en Cádiz a Ignacio Rodríguez Abarrategui, un librepensador en la España de aquellos años (en este país siempre se han tenido problemas al pensar), escritor en el diario El Motín, y lo llevaron hasta Garrucha, con lo que el hombre quedo muy agradecido y lo hizo constar en prensa. Enterada Rosario de Acuña y Villanueva –otra librepensadora- de los hechos, volvió a agradecer a los tripulantes del FELISA su galante actuación. Resumiendo, en la web Rosario de Acuña, se cita:
…”Ignacio Rodríguez Abarrátegui fue un conocido activista del librepensamiento, lo cual –al igual que les sucediera a tantos otros– le ocasionó más de un contratiempo. En una de éstas, viéndose obligado a mudarse a tierras almerienses, se embarcó en el vapor FELISA. Tuvo la suerte de que los miembros de la tripulación –asturianos, por más señas– fueran lectores asiduos de El Motín, periódico donde el señor Abarrategui solía publicar sus escritos. Todo fueron atenciones durante los cuatro días de travesía, y así lo contó la agradecida pluma de don Ignacio en un artículo titulado «De Cádiz a Garrucha» que fue publicado en la edición de El Motín de 30 de marzo de 1911. Al enterarse Rosario de Acuña del ejemplar comportamiento de los marineros, y sabiendo que éstos eran gijoneses, conciudadanos suyos, no duda en hacer públicas alabanzas de «la noble y piadosa acogida» dispensada a su correligionario”…
Casi inmediatamente, en el diario La Correspondencia de España, en su edición del sábado 13 de enero de 1912, en su página 3 aparecía esta curiosa noticia:
…”Cádiz. Mañana, en el vapor «FELISA» llegará el señor Dicenta”…
¿Quién era este Sr. Dicenta que había embarcado en el vapor FELISA?
Era el bohemio periodista y dramaturgo, aficionado al alcohol y las mujeres, Joaquín Dicenta Benedicto, quien más tarde publico el libro Por los Mares de España, (Editorial Renacimiento, año 1913) y, gracias a él, el FELISA adquirió notoriedad y cache entre los herrumbrosos vapores de nuestra contraseña.
En la Biblioteca Digital Hispánica, de la Biblioteca Nacional de España (un tesoro maravilloso) se encuentra integro el texto de este libro, cuya dedicatoria es la siguiente:
…”A los armadores y al capitán del FELISA Don Luis Barrosa, en testimonio de sincera amistad.
El autor”…
El objeto del viaje lo resume el autor de la siguiente manera:
…”Bajo la toldilla me reciben afectuosos los que van á ser mis compañeros en este viaje, que comienzo en Bilbao, para terminarlo donde y cuando me plazca.
Necesita de soledad mi espíritu, y necesita, al propio tiempo, de horizontes muy anchos.
El FELISA viene á brindármelos, por invitación cortés de su armador y de su capitán. Donde vaya el buque, iré yo. Ni tengo prisas ni predilecciones por un sitio ó por otro. Quiero vivir unos meses en paz, lejos de conocidos, de mujeres, de familia, de todo. Hay ocasiones en las cuales es el aislamiento medicina”…
El libro es muy interesante por citar, bajo su reconocida pluma, la vida a bordo de un buque mercante en su quehacer diario.
El libro acaba con la llegada a Barcelona:
…”Una hora, otra, otra, no más que otra ya, y después Barcelona, y con Barcelona, mi adiós á este FELISA, mi viaje al Madrid de mis derrotas y mis triunfos, de mis grandes alegrías y mis grandes dolores…
El paréntesis de olvido y de paz va á cerrarse.
Hay que recomenzar la lucha, hay que seguir dejando en ella cachos del alma y tiras de la piel. Tantos dejé ya, que recomenzar la pelea me produce un algo de miedo y un mucho de tristeza.
¡Adiós, capitán; adiós oficiales y maquinistas y marineros del FELISA! ¡Adiós!
Pronuncio este ¡adiós! á mis solas, sin que nadie lo escuche. Luego vendrá el adiós oficial.
Este de ahora sale del alma y dentro de ella queda.
Puede que sea espuma de ola, puede que sean lágrimas; lo cierto es que mis párpados se humedecen, que una gota de espuma o de llanto resbala hasta mi boca y que tiene amargo el sabor”…
Absolutamente recomendable el leerse todo el libro, que se devora en menos de tres horas, y que es todo un canto a la vida a bordo de un buque mercante.
El 28 de noviembre de 1916 es hundido cerca de Ushant por el submarino UB 18. Tras inspeccionar la documentación del buque, su comandante, Claus Lafrenz, decide hundirlo, abandonando la tripulación el buque en dos botes, cada uno con once tripulantes. Unos son recogidos por el patrullero francés ETOILE-DE-L´EST y transbordados al patrullero RENARD, quien a su vez había recogido el otro bote con los restantes tripulantes. La prensa española daba muy poca información sobre este hundimiento en particular.

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