RAFITA

TONELADA (Su origen era el numero de toneles que cabían en un barco)

Muy poco sabemos de esta pequeña chocolatera de los mares que, creo, fue propiedad de Sergio Suarez Fernández, consignatario y armador de Gijón quien, según parece ser, ya había tenido bajo su contraseña otro pequeño vaporcito matriculado como ASTURIAS.

Vapor RAFITA. Lugar y fecha indeterminados. Postal.jpg
Vapor RAFITA. Lugar y fecha indeterminados. Postal.jpg

Según la Lista Oficial de Buques: Año 1954, era un vapor de la Lista 2ª. Buque de carga con casco de madera. Construido en Avilés. Armador: S. Suarez Fernández, de Gijón. Señal distintiva EALC.
Registro bruto: 122 toneladas; registro neto: 76; desplazamiento: 192; carga máxima: 151 toneladas.
Eslora entre perpendiculares: 22,73 metros; manga: 6,04; puntal en bodega: 2,54.
1 escotilla de bodega de 4,2 por 2,5 metros, servida por dos puntales de 3,2 toneladas de capacidad.
Maquina alternativa compound de dos cilindros. Potencia: 63 caballos nominales. Velocidad en carga: 7 nudos. Capacidad de las carboneras: 11 toneladas. Consumo diario: 2,7 toneladas.
Uno de sus patrones fue D. Ataúlfo Iglesias Fernández.
Estuvo a punto de perderse en el invierno de 1960, según cita el diario Eco de Luarca, en su edición del domingo 27 de noviembre de 1960:
…”El “RAFITA” a punto de naufragar.
El pasado viernes y debido al mal estado del mar, el vapor «RAFITA», de la matrícula de Luarca, se vio obligado a pedir auxilio a la altura de Novellana.
Fue remolcado a puerto por él vapor «JUSTINA», también de la matrícula de Luarca. Afortunadamente no hubo desgracias personales que lamentar”…
Según parece ser se desguazo en Foz a finales de los años setenta.
Si alguien puede ayudarnos en extender la historia de este pequeño vaporcito costero le estaríamos muy agradecidos.

5 comentarios en “RAFITA

  1. Viaxar de Tapia a Xixón.-

    En 1955 para ir en “ALSA” desde Tapia a Xixón , primero había que mentalizarse, después rezar e ir a poner una vela a la virgen del socorro, tener cuartos para poder viajar, tomar un “angüetu” de la vieya para no marearse y por último “presinarse” en cada curva para non atoparse con algún carro del país, ganao, o camión cargao de madera y salir de ella salvo y sano, después de seis horas y mediar llegar al destino que en aquella domina era como llegar al otro extremo de la tierra, sentimiento de extrañeza por fala, comportamientos y costumbres; vamos la de un sentirse extranjero en tu tierra, encima llamabannos gallegos. Toda via ye el día de hoy que “Nun sei como lo aguantamos”.
    El caso ye que con todos esos inconvenientes, no era de extrañar que aprovechásemos cualquiera de los mercantes que entraban en Tapia, y por amistad y necesidad cogíamos el barco y como si de un correo gratuito se tratara allí nos metíamos.
    El mi primer viaje a Xixón fue en el vapor “RAFITA” mandado por el afamado y familiar patrón Don Ataúlfo.
    Salimos de Tapia al atardecer , iba cargado de madera, además de la tripulación íbamos de pasaje mi tío Pepe de Malén y yó, él dormiría en el camarín y yo en uno de los catres en la proa; dos filas de dos y otros dos encima de tal manera que cuatro quedaban a babor y cuatro a estribor, al entrar un olor muy fuerte, muy característico de los vapores de carbón , a mí me pusieron en el catre de abajo con un caldero al lado para “arrojar “ (vomitar), el marinero al que yo le ocupaba el xergón se echaba a dormir en el catre del marinero que le tocaba guardia, el ruxir y el vaivén en la proa ye como estar de romería y borracho, era un solo viaje y se me haca eterno e insoportable, a las siete de la mañana fue mi tio a ver como estaba y decidimos que me levantaba y que iba para el puente donde estaban el contramaestre y un marinero al timón, el cambio resulto ser una muy buena medicina, las sensaciones y las impresiones recibidas eran tan gratas que las recordé toda la vida, la mar estaba calma, empezaba a amanecer, y todo el mar que nos rodeaba estaba llena de lanchas con luces, arrancando y parando motores, pequeños desplazamientos, conversaciones lejanas sobre si “asinaban” o no “asinaban”, otros venga a subir “peixes”, el espectáculo era maravilloso, ni soñando puedes recibir emociones tales, nestas y cuando mas taba gozando llegamos a la dársena de Xixón, atracamos en el cargadero de carbones,(supongo que los pinos los descargaron allí mismo), estaba entretenido con las maniobras y los amarres, eran sobre las diez de la mañana, cuando siento al patrón decir a voces ¡! Malén teis aquí al tou fiyo!! ¡!traigocho sano y salvo!!!, al otro lado frente a la comandancia de marina estaba mi padre en el barco, creo que era el “Barredos”, andaba de contramaestre y el patrón era el muy querido Manuel Gómez , vivía en Xove y era muy amigo de mi “Guelu” y de la mi familia.

    Me despedí de la marinería de Don Ataulfo Y del vapor “RAFITA” que dejaron en mí la impronta del amor por los costeros.

    Manuel Pérez Iglesias (malénIII) nieto de Malén , expatrón del vapor “Pitas”

    1. Quizás uno de aquellos marineros fuese mi abuelo Javier, pues anduvo muchos años embarcado el el “Rafita” y mi padre también, los dos de Luarca.

    2. Quizás uno de aquellos marineros fuese mi abuelo Javier, pues anduvo muchos años embarcado el el “Rafita” y mi padre también, los dos de Luarca.
      El hombre que se ve más a proa era mi abuelo.

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