EL PAQUETE VAPOR EL BALEAR

DE GENT DE MAR, QUE DEU ENS EN GUARD

Antonio Brugada Vila (1804-1863) estuvo en Barcelona en 1838 y 1840 y pinto varios oleos de vistas que tienen como motivo el puerto de la ciudad. Uno de estos, con la mar un poco exagerada, es el que ilustra este artículo. Por otra parte, y como núcleo de este artículo, nos basaremos en unos apuntes, muy ortodoxos, sobre la compañía propietaria del paquete a vapor EL BALEAR que da Martín Rodrigo y Alharilla, Licenciado en Filosofía y Letras y Doctor en Economía por la Universitat Autònoma de Barcelona en la revista TST, Transportes, Servicios y Telecomunicaciones, en su número 13. El artículo, o estudio, se titula Navieras y navieros catalanes en los primeros tiempos del vapor 1830-1870, (Este trabajo forma parte del proyecto de investigación HUM 2006-07328) y es definitivo sobre los primeros navieros catalanes y las primeras generaciones de vapores con la matrícula de Barcelona.

El vapor EL BALEAR arribando al puerto de Barcelona.Antonio de Brugada, 1838. Fundación Santamarca. Madrid.jpg
El vapor EL BALEAR arribando al puerto de Barcelona.Antonio de Brugada, 1838. Fundación Santamarca. Madrid.jpg

Sobre la Compañía, poco más podemos aportar, y sobre el buque –paquete de vapor según la terminología del momento- veremos, a través de las hemerotecas, algo más sobre su vida marítima. El autor cita:
…”Los vapores de palas: la pionera Compañía Catalana de Vapor.
El 9 de marzo de 1830 Juan Reynals obtuvo el “privilegio esclusivo de S. M. [Fernando VII] para construir en Inglaterra un buque de vapor”. Habida cuenta de que Reynals no disponía de capital suficiente para materializar, de su cuenta y riesgo, dicho privilegio se vio obligado a buscar otros socios que contribuyesen a la financiación de su proyecto. Le secundaron, en primer término, tanto José Vilardaga como José Julià, socios del mismo Reynals en la firma Vilardaga Julià y Reynals; entre los tres aportaron la mitad del capital preciso para la compra del citado vapor. Le costó, sin embargo, a Reynals encontrar quienes quisiesen aportar la mitad restante. Finalmente, tres años después de la obtención del privilegio, tanto el genovés Ignacio Villavecchia como la firma comercial Campi y Brocca, también de Barcelona, cuyo gerente era el milanés Francisco Brocca, acordaron sumarse al nuevo negocio impulsado por Reynals. Unos y otros firmaron en la capital catalana, el 22 de mayo de 1833, “un contrato social particular para embiar (sic) a Inglaterra [a] dos comisionados con el fin de comprar o fletar un barco de vapor y establecerlo en la línea de este puerto a las Islas Baleares”; en dicho contrato, además, acordaron que la denominación de la nueva empresa sería la de Compañía Catalana de Vapor. La forma jurídica que adoptó la nueva compañía fue el de una sociedad de cuentas en participación; es decir, una sociedad civil y no mercantil. No sujeta, por lo tanto, a los requerimientos legales del primer Código de Comercio español, promulgado en 1829.
El buque comprado por Reynals tenía aparejo de goleta y casco de madera forrado de planchas de cobre por debajo de la línea de flotación, y había sido construido en Liverpool, concretamente en los astilleros de Seddon & Lodley. Se trataba de un pequeño barco que “montaba una máquina de vapor de dos calderas de la casa Fawcet, Preston & Co, del mismo puerto, que, con una potencia de 60 caballos aproximadamente, le imprimía una velocidad comprendida entre los 7 y 8 nudos”. Bautizado con el nombre de EL BALEAR, dicho vapor arribó a Barcelona en los primeros días de 1834 y emprendió su primer viaje hacia Palma de Mallorca el 18 de enero de ese año, arribando a dicha ciudad en la mañana del día 19, tras un viaje de quince horas, inaugurando entonces la proyectada línea.
Exactamente un mes después, el 18 de febrero, sus armadores procedían a la matrícula de EL BALEAR ante el Escribano de Marina de Barcelona. Cabe señalar que la compra de ese primer vapor, más los gastos de su viaje desde Inglaterra hasta el puerto de Barcelona, le supuso a la sociedad compradora un desembolso total de 219.288 pesetas. A esta cifra, sus propietarios le añadieron otras 20.000 pesetas “con el título de capital flotante” hasta completar un capital total de 240.000 pesetas, aportado por los cinco socios fundadores.
EL BALEAR acostumbraba a realizar la travesía entre Palma de Mallorca y Barcelona en un tiempo aproximado de 21 horas, recalando en este último punto apenas el tiempo suficiente para su estiba y desestiba antes de emprender un nuevo viaje. No obstante, Reynals vio pronto que el negocio no estaba tanto en la conexión entre las capitales catalana y mallorquina sino en la eventual apertura de una línea que uniese regularmente los puertos de Marsella y Barcelona (alargándola hasta Palma). De hecho, a los pocos meses de entrar en funcionamiento, EL BALEAR pasó a combinar sus viajes al archipiélago balear con otros viajes de la capital catalana a Marsella, derrota esta última que cubría en menos de 30 horas.
Como recogieron textualmente los socios de la Compañía Catalana de Vapor, pronto se convencieron “los individuos que [la] componen… de que es sumamente conveniente a la localidad [de Barcelona] y a los intereses mercantiles de nuestro país establecer una línea fija de aquí al puerto de Marsella sin perjuicio de la de Palma y tal vez de otras que convengan en lo sucesivo”. Para explotar la nueva línea era preciso hacerse con un segundo vapor. Los socios de la empresa, sin embargo, no estaban dispuestos a invertir ni un duro más en la misma, habida cuenta que el resultado en el primer año largo de la misma había sido deficitario.
De hecho, el balance cerrado el 31 de marzo de 1835 había arrojado pérdidas por valor de 7.531 pesetas.
Reynals y sus socios se pusieron entonces en contacto con Joaquín Castañer Mollet a quien ofrecieron, “después de varias explicaciones y conferencias, interesar en una tercera parte del capital social”, es decir, aportar las 120.000 pesetas requeridas para financiar el ulterior crecimiento de la compañía. Una vez convencido Castañer, concretamente el 13 de junio de 1835, los socios de la Compañía Catalana de Vapor acordaban aceptar su incorporación a la empresa, con efecto desde el 1 de abril. A partir de esa fecha el capital de la Compañía Catalana de Vapor pasó a ser de 360.000 pesetas. Además de comprar unas minas de carbón en la isla de Mallorca, con la ampliación de capital pudieron comprar dos nuevos vapores, nombrados MERCURIO y DELFIN. Este último entró en servicio en setiembre de 1836 y se dedicó, fundamentalmente, a servir una línea regular que unía los puertos de Tarragona y Barcelona, a razón de cuatro o cinco viajes redondos al mes. El vapor MERCURIO, por su parte, se sumó al BALEAR en la explotación comercial de la ruta Cádiz-Marsella, con escalas en Barcelona y en otros puertos intermedios”…
La llegada del vapor supuso una auténtica revolución, y Correos intento aprovechar la ocasión para mejorar el servicio. Según el Diario Balear, en su Número 22, edición de 22 de enero de 1834, Correos publico esta nota:
…”Administración de Correos de Mallorca.
Se avisa al público, que sin perjuicio de las tres expediciones mensuales que se ejecutan, se aprovechara la nueva y recomendable coyuntura para remitir la correspondencia por el paquete de vapor EL BALEAR, en los días que a continuación se espresan:
Salida de Barcelona para esta a las 7 de la noche el 18, 23, 28, 2, 7 y 12.
Llega a esta el 19, 24, 29, 3, 8 y 13.
Se despacha para Mahón en los mismo días a las 8 de la noche.
Llega a Mahón el 20, 25, 30, 4, 9 y 14.
Regresa de Mahón a esta el 21, 26, 1º, 5, 10 y 15, y se despacha para Barcelona en los mismo días a las 4 de la tarde.
Palma, 20 de enero de 1834.-Gabriel José Rosello”…
El primer viaje fue con salida de Barcelona el 23 de enero de 1934, tal como se avisaba, con llegada el 24, y en el diario El Vapor: periódico mercantil, político y literario de Cataluña, en su Año II, Número 11, edición de 25 de enero de 1834, se anotaba:
…”El barco de vapor EL BALEAR ha hecho su primer viaje a Mallorca empleando 15 horas en la ida y 16 en la vuelta. Los varios pasajeros que han hecho la travesía elogian sumamente su comodidad, movimiento y construcción”…
La llegada el 24 de enero a Palma la confirmaba el Diario Balear, en su Número 26, edición de 26 de enero de 1834:
…”Capitanía de este puerto. Embarcaciones fondeadas el día 24 del corriente.
De Barcelona en 1 día el paquete de vapor EL BALEAR, de 250 toneladas, su capitán D. Antonio Balaguer, con 19 marineros, 5 pasageros, lastre y géneros”…
Una curiosa noticia la daba el Diario Balear, en su edición de 4 de febrero de 1834, en su página 4, en que citaba:
…”El paquete de vapor EL BALEAR con su rápida y perentoria navegación entre esta plaza y la de Barcelona facilita la pronta comunicación de relaciones de interés particular; pero El Vapor, periódico, político, literario y mercantil, que se publica en aquella plaza en las mañanas de los martes, viernes y sábados, dedicado al Ministerio del Fomento general del reino, proporciona también la comunicación de noticias y sucesos de interés general: y sin duda que uno y otro establecimiento pueden ser considerados como un reducido puente entre ambas provincias, por cuyo medio han de renacer y volver á estrecharse aquellas relaciones tan íntimas que unieron á los habitantes de una y otra en tiempos no muy remotos. La compañía catalana de vapor, deseosa de contribuir por su parte al logro de beneficio tan interesante y recíproco, ha acordado que en la dirección del establecimiento del paquete EL BALEAR, que por ahora se halla á cargo de D. Miguel Palmer, del comercio de esta plaza, se admita la suscripción al Vapor periódico, cuyo coste será 10 rs. vn. cada mes, franco de porte”…
Los horarios fueron modificados, a instancias de las fuerzas vivas de Mallorca, casi inmediatamente. El diario El Vapor, de Barcelona, en su Año II, Número 17, edición de 8 de febrero de 1834, así lo confirmaba:
…”Debiendo producir los días que cuenta el mes de febrero una variación en los de cada mes anunciados en el Suplemento de este Periódico, de fecha 14 de enero próximo pasado, en que se verificarían las salidas de este Puerto, del de Mahón y de Palma, del paquete de vapor EL BALEAR, y siendo repetidas las instancias que se han hecho desde Palma para que se detenga allí 24 horas más en su despacho, por las mayores relaciones que hay en aquel punto, la Dirección ha hecho un nuevo arreglo para la salida de los expresados tres puertos, en que sin faltar a los seis viajes mensuales a Palma se consiga aquel fin. Con este objeto ha reducido a cuatro los viajes mensuales de Palma a Mahón, como punto de menos relaciones, y que con un viaje semanal puede satisfacerlas. Bajo este pie, y repitiendo que se verificaran las salidas del Paquete de vapor EL BALEAR del modo siguiente:
De Barcelona para Palma solo los días 16 de marzo y 1º de abril.
De Barcelona para palma y Mahón los días 4, 10, 20 y 26 de marzo.
De Palma para Mahón los días 5, 11, 21 y 27 de marzo.
De Mahón para Palma y Barcelona los días 6, 12, 22 y 28 de marzo”…
Entradas: A palma procedente de Barcelona los días 5, 11, 17, 27 de marzo y 2 de abril.
A Mahón, procedente de Palma y Barcelona, los días 6, 12, 22 y 28 de marzo.
A Barcelona, procedente de Palma solo, los días 3 y 19 de marzo.
A Barcelona, procedente de palma y Mahón, los días 9, 15, 25 y 31 de marzo.
Cada mes se publicaran los días fijos de las salidas para los meses sucesivos, dando, como ahora un mes de tiempo para que puedan saberse en todo el Reino.
Barcelona, 2 de febrero de 1834”…
En mayo de 1834 hace un viaje tocando Tarragona y los Alfaques. En este mes, alternativamente, la dirección de Correos va notificando a la Compañía la suspensión y la reanudación del servicio de correos por el buque.
En el diario El Vapor, edición de 30 de mayo de 1834, ya se anunciaba la supresión de la línea Palma-Mahón, con sus seis viajes mensuales, a partir del día 26 de junio de 1834.
En cambio, se anunciaba el primer viaje a Marsella con la justificación de …“Ha creído la Dirección entrar en los intereses mercantiles de esta Capital, y en el gusto y recreo de sus habitantes, verificar este viaje de placer”…
También se anunciaba la salida para Marsella el día 27 de junio a las seis de la mañana:
…”Los precios de los pasageros serán: cámara de popa a 14 duros; Cámara de proa 9 y cubierta a 5. Los pasajeros que dejen pagado su viaje de ida y vuelta no pagaran más que 24 duros en la cámara de popa; 16 en la de proa y 8 en la cubierta por el viaje redondo”…
También se anotaba: …”Debiendo pagarse la comida por separado, y esta se servirá a precios cómodos y tarifados”…
La historia del buque la encontramos en la hoja de asiento de EL BALEAR que se halla en el Museu Maritim de Barcelona. En ella se cita:
…”BALEAR. Vapor. (5ª Lista. Vol. 1. Fol. 10)
Paquete a vapor de construcción inglesa y de porte de 25º toneladas. Arqueado este buque con arreglo a la R.O. de 18 de diciembre de 1844 se le asignaron 185 toneladas, que deducido el espacio necesario para calderas y máquina, dejaba una cabida para carga de 100 toneladas. Sus dimensiones: 136 pies de eslora, 22 de manga de construcción, 20 de ídem arqueo y 12 de puntal (se anotó en abril de 1845)
Se formó su asiento en 19 de febrero de 1834, en virtud de escritura que presento D. Juan Reynals, de este comercio, actuada en esta Escribanía de Marina el día anterior; por la cual resultaba que S.M., por R. Cedula de 2 de marzo de 1830, le concedió privilegio exclusivo para establecer un servicio con un barco a vapor desde este puerto a las islas Baleares y viceversa, por termino de cinco años; a cuyo efecto hallándose en Londres el representante del Sr. Reynals, bajo la razón social “Vilardaga, Juliá y Reynals”, compro a los Sres. “Sedden y Sadley” (¿) y a los Sres. “Faycet, Preston y Cª” (¿), navieros aquellos e ingenieros los últimos, una goleta construida para los fines propuestos, y por R.O. de 31 de octubre de 1833 le concedio S.M. que para abreviar las formalidades en la pronta expedición de dicho vapor de los pasajeros y géneros que llevase, se consideraría como que no salía de la provincia y que el termino de los cinco años principiara a contarse desde que empezase a hacer la navegación referida, y, en consecuencia, quedo prefijado aquel desde 18 de enero de 1834 en que dio principio a sus navegaciones.
Una nota de 21 septiembre 1838 dice que por escritura de reconocimiento de buena fe otorgada en la Escribanía de Marina de esta el 25 de noviembre de 1837, resulta que D. Joaquín Castañer, de este comercio, era dueño de este vapor, así como de los nombrados DELFIN y MERCURIO, en 3/6; D. Francisco Brocá, en representación de sus dos hijos menores, 1/6, y 2/6 el dicho Sr. Reynals, bajo la razón social Vilardaga, Juliá y Reynals.
Otra nota de 30 de agosto de 1838 hace constar que en los 2/6 del Sr. Reynals se hallaba incluido 1/13 del valor total que pertenecía al segundo piloto de esta matricula D. Francisco Granell y Estolt.
En 27 septiembre 1838 se anotó que D. Joaquín Castañer vendio 1/6 a D. Jaime Ceriola, del comercio de Madrid.
Los Sres. Vilardaga, Juliá y Reynals vendieron a D. Ramón Figuera, abogado y vecino de esta, 1/15 del capital general de la Cª Catalana de Vapores, por el valor que tenían en 31 marzo 1837, este vapor, el DELFIN y el MERCURIO: nota 7 noviembre 1838.
Previo el correspondiente permiso fue desguazado en este puerto, por inútil, en 8 febrero 1848: se anotó en 11 marzo”…
El tema del consumo del carbón del buque fue un tema espinoso con la Aduana. La compañía de EL BALEAR solicito a la Administración, y obtuvo, que el carbón cargado en Francia para consumo propio no pagase más derecho que el llamado de “reesportación”, en una cantidad de 15 céntimos por cada 5 francos de su valor (Fuente: Cortes Constituyentes de la Nación Española. Diario Oficial de las Sesiones de Octubre de 1837. Tomo X)
La suplica la había presentado en la administración D. Francisco Granell, “pidiendo le declare libre de derechos el carbón de piedra extranjero que se emplee en el servicio de dicho buque”
EL BALEAR fue de los primeros vapores en inaugurar la línea de Valencia a Tarragona y Barcelona, con extensión a Francia, que a partir de Barcelona se publicitaba con destino a Port Vendres y Marsella, tomando pasajeros para Palamós y Rosas.
En 1836 mandaba el buque D. Antonio Sagrera.
La hoja de asiento cita en 1848 el año de desguace, pero encontramos un EL BALEAR haciendo un servicio Barcelona-Cádiz en 1849. En el diario La España, edición de 5 de septiembre de 1849 se citaba:
…”El barco de vapor EL BALEAR que conduce á Cádiz la misión de Nueva Holanda llegó, á Valencia
el 29”…
¿es posible que fuese una noticia dada en resumen de lo ocurrido tiempo atrás? Trataremos de confirmarlo.
EL BALEAR pues, formo parte de la primera generación de vapores de la matrícula de Barcelona.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.