LA BOTADURA DE LA FRAGATA VILLA DE MADRID

A BARCO NUEVO, CAPITAN VIEJO

Dadme una foto y os daré una guerra. Esta fue una famosa frase del director de un gran diario americano al que se le pedía que buscase un motivo para iniciar la que luego sería la guerra Hispano-Americana que acabaría con el colonialismo español. La foto en si era la de los restos del MAINE hundidos en la bahía de la Habana.
En esta web, humildemente, con una foto y una preciosa acuarela, trataremos de hablar de un buque de guerra muy logrado: la VILLA DE MADRID.
He repetido varias veces que no soy un gran conocedor de la Armada, pero sí que entiendo de buques de guerra gracias a la consulta de muchos libros sobre el tema. Mi libro favorito, en estos casos, es, Buques de la Armada Española a Través de la Fotografía (1849-1900), escrito, para mí entender, por los mejores historiadores navales en el tema de la Armada; Juan Luis Coello Lillo y Agustín R. Rodríguez González.

La VILLA DE MADRID en gradas. La Carraca. 1862. Del libro Buques de la Armada Española a Través de la Fotografía (1849-1900).jpg
La VILLA DE MADRID en gradas. La Carraca. 1862. Del libro Buques de la Armada Española a Través de la Fotografía (1849-1900).jpg

Como la vida de este buque está muy referenciada, y muy bien por cierto, en este trabajo nos limitaremos a concentrarnos en los preparativos para su botadura, y en esta misma, que constituyeron, como muchas veces pasaba, un affaire real con toda la pompa y circunstancia que Sir Edward Elgar sabiamente expreso en sus acordes.
Una introducción sobre las características del buque, tomada del libro antes citado, nos da datos y cifras clave en su construcción. El libro cita: …”La fragata VILLA DE MADRID, cuyo nombre conmemoraba los sucesos del 2 de mayo de 1808 y la heroica insurrección del pueblo madrileño contra el invasor, fue autorizada y recibió su nombre el 30 de septiembre de 1860. Su construcción se encomendó al Arsenal de La Carraca, donde se puso la quilla el 10 de octubre de 1860; la imagen nos la muestra en la grada, pocos meses antes de su botadura, que tendría lugar el 7 de octubre de 1862, entrando en servicio en noviembre del año siguiente.
La VILLA DE MADRID desplazaba 4.478 toneladas, con 82.27 m de eslora. 15,42 de manga, 7,84 de puntal y 6.20 de calado medio.
Sus dos máquinas alternativas Penn reunían una potencia de 800 cv nominales y 1.600 indicados, con seis calderas y una provisión de carbón de 630 toneladas, dando 10,5 nudos de velocidad.

La VILLA DE MADRID fondeada en los caños de la Carraca. Acuarela de Gillermo G. de Aledo. Del libro Nuestra Marina.jpg
La VILLA DE MADRID fondeada en los caños de la Carraca. Acuarela de Gillermo G. de Aledo. Del libro Nuestra Marina.jpg

Su dotación la formaban 571 hombres, y estaba artillada -a finales de 1864- con 36 cañones de 20 cm nº 2 modelo Rivera, 14 rayados de 16 cm y seis de bronce para las embarcaciones menores. El coste ascendió a 5.636.975 pesetas. La fragata resultó excelente, mérito que debe atribuirse a su proyectista, el gran ingeniero de la Armada D. Juan García Lomas, siendo un buque potente, bien armado y magnífico velero. Se llegó a planear la construcción de otras cinco gemelas, pero la introducción de los blindados terminó impidiendo que alguna de ellas viera la luz como fragatas de hélice, haciéndolo en cambio dos como fragatas blindadas: las llamadas ZARAGOZA y ARAPILES”…
Yendo ahora a las hemerotecas, anotamos los siguientes apuntes. En el diario La Correspondencia de España, de Madrid, Año XV, Número 1531, edición de 4 de septiembre de 1862, se anunciaba ya la visita real a los fastos: …”En el arsenal de la Carraca se va a construir un hermoso palco desde el que presenciaran SS. MM. El bote al agua de la fragata VILLA DE MADRID, si sus obras se hallan terminadas para la época en que estén los reyes en Cádiz”…
Y el consiguiente banquete y fiesta lo daba a conocer el Diario de Córdoba, Año XIII, Número 3620, en su edición de 5 de septiembre de 1862, en que anotaba: …”En Cádiz la marina de guerra dará a S.M. un esplendido almuerzo a bordo de la fragata VILLA DE MADRID, que estará decorada con magnificencia. Este buque, dice un periódico que no podrá botarse al agua hasta el día 6 o 7 de Octubre, en cuyo caso, a no ser que S.M. suspenda la marcha, no podrá presenciar la caída de este hermoso buque al agua”…
Y en efecto, los reyes fueron a la botadura de la fragata, que pareció no corresponder a la visita real negándose a dejar la grada. Lo anunciaba La Correspondencia de España, en su Año XV, número 1558, edición de 1 de octubre de 1862, en que se citaba: …”Cádiz 30. Hoy han visitado SS.MM. el arsenal de la Carraca, Embarcándose en el vapor remolcador. SS.MM. se dignaron aceptar un almuerzo, que la armada les tenía dispuesto en la fragata VILLA DE MADRID, que debe botarse al agua el 5 de octubre. Catorce buques de guerra formando línea, saludaron a nuestros augustos monarcas. El entusiasmo con que SS.MM. han sido acogidos en todas partes, está fuera de todo encarecimiento”…
El mismo diario La Correspondencia de España, en su Año XV, número 1567, edición de 10 de octubre de 1862, ampliaba la noticia: …”A las diez y media de la mañana del 5 llegaron a Cádiz los Reyes, acompañados del señor duque de Montpensier, trasladándose al arsenal de la Carraca para honrar con su presencia el acto de botar al agua la fragata VILLA DE MADRID y la goleta VAD RAS. Fueron recibidos nuestros reyes con las más ardientes demostraciones de entusiasmo por parte de las innumerables personas que habían acudido desde Cádiz y de los pueblos inmediatos, para tener una vez más el placer de saludar y aclamar a su bondadosa soberana.
La goleta VAD RAS fue botada al agua con la mayor felicidad, no habiéndose podido botar la VILLA DE MADRID por efecto de la marea.
SS.MM. se dignaron después aceptar el almuerzo que les tenía preparado el escelentísimo señor capitán general del departamento, y a las tres de la tarde partieron por el ferro carril de Sevilla para pernoctar en Córdoba, siendo despedidos por un pueblo inmenso que dio a sus reyes en ese día, como en los anteriores, las más ardientes muestras de lealtad y amor”…
Dos días más tarde sí que se pudo botar por fin el bello buque de guerra. La Correspondencia de España, en su Año XV, número 1568, edición de 11 de octubre de 1862, así lo confirmaba: …”El 7 a la una y veinte y dos minutos de la tarde se boto al agua desde la grada del arsenal de la Carraca la fragata VILLA DE MADRID. El buque se deslizo majestuosamente hasta quedar sobre las olas en que se gallardea, y sin sufrir la más ligera avería.
Se han cumplido, dice un diario de Cádiz, los pronósticos de S.M. la Reina. Esta augusta señora, al ver el domingo último que la VILLA DE MADRID se detuvo en la grada, lo primero que pregunto fue si había experimentado algún detrimento. Se le manifestó que ninguno, y entonces dijo: “Pues si la fragata se encuentra en el mismo estado, si es magnífica por reunir las mejores condiciones, ese entorpecimiento nada importa, nada se ha perdido, pues Dios querrá que vaya al agua con toda felicidad”.
Así efectivamente ha sucedido en medio de los vivas más entusiastas a S.M. la Reina, causando una alegría general entre los concurrentes: la misma esperimentaran todos los españoles, pues conocido el interés que inspira el fomento de la armada, todos sin distinción alguna tomaran parte en el regocijo que ocasiona tan feliz resultado.
La fragata VILLA DE MADRID es el buque de mayor eslora que cuenta hoy en el mar la marina de guerra española.
Sus dimensiones principales son las siguientes: eslora entre perpendiculares: 306 pies 5 pulgadas; manga: 55 pies 2 pulgadas; puntal: 28 pies 2 pulgadas; desplazamiento: 4.731 toneladas; fuerza nominal de la maquina: 800 caballos.
Montara 50 cañones. En batería, 36 del calibre de a 68, con peso de 80 y ½ quintales cada uno, y en el alcázar y castillo 14 rayados de a 16 centímetros.
Muchos plácemes, muchos enhorabuenas, recibió el comandante de ingenieros señor Lomas, tan luego como termino aquel importante acto. Nosotros también le felicitamos muy de veras por tan fausto resultado.
Se ha dispuesto que en la misma grada que ocupo en el arsenal de la Carraca, la fragata VILLA DE MADRID, se ponga la quilla de otra blindada, que llevara el nombre de PRINCIPE ALFONSO. También se ha dispuesto que continúen las obras de la fragata también blindada NAVAS DE TOLOSA”…
Posteriormente hubo varios comentarios en prensa solicitando una explicación sobre el fallo en la botadura. Aunque no habituales, si hubo sonoros fallos en el momento de la botadura de buques en nuestro país, y, en este caso concreto, desconozco el motivo por el que este se produjo.
También hubo polémica con el destino del buque, que en principio se dio por seguro iba al Pacifico, cosa que luego fue desmentida y se confirmó su asignación a las Antillas.
El mismo diario confirmaba la terminación de las obras (en la estructura del buque) en su edición de 12 de febrero de 1863, en que citaba: …”Durante el año último han sido terminados en el arsenal de la Carraca tres buques: la fragata VILLA DE MADRID, y las goletas VAD RAS y AFRICA”…
La Correspondencia de España, en su edición de 22 de julio de 1863, citaba más trabajos de alistamiento: …”Ha salido del dique del arsenal de la Carraca la fragata VILLA DE MADRID, que atracara a la Machina para montar su artillería”…
A finales de septiembre de 1863 era nombrado primer ayudante del buque D. Bartolomé Palou y Flores.
La Correspondencia de España, en su edición de 20 de octubre de 1863, confirmaba el destino de la fragata: …”Parece que inmediatamente que esté lista la fragata VILLA DE MADRID, hermoso buque construido en el arsenal de la Carraca, saldrá para la isla de Cuba”…
El mismo diario, en su edición de 15 de noviembre de 1863, anotaba: …”El jueves (12-11-63) salió de Cádiz para la isla de Cuba la nueva fragata VILLA DE MADRID, con el sesto batallón de infantería de marina y los contingentes de varios cuerpos hasta el numero de 1.000 hombres. También conduce la VILLA DE MADRID a Cuba 1500 nuevos fusiles”…
El tránsito a Cuba se hizo en convoy con otras unidades de la Armada, y no exento de problemas, según cita La Correspondencia de España, en su edición de 20 de noviembre de 1863: …”Despachos telegráficos oficiales transmitidos de Cádiz ayer, participan que los vapores LEON, COLON y SAN ANTONIO; la goleta CONSUELO, y la fragata VILLA DE MADRID habían pasado por Santa Cruz de Tenerife, sin novedad en los buques ni en las tropas que conducían a las Antillas. El vapor ALAVA había tenido que arribar, como ayer indicábamos a Santa Cruz de las Palmas por haberse incendiado una de las carboneras de popa”…
No fue solo este buque, sino que la urca MARIGALANTE también tuvo que arribar al mismo puerto. De hecho, la VILLA DE MADRID también sufrió algunos problemas, y según algunos diarios hizo algo de agua durante la travesía y se le debió desembarcar parte de la artillería (esta información no está confirmada en la prensa del momento).
La Correspondencia de España, en su edición de 2 de enero de 1864, daba cuenta de la llegada del buque a Cuba: …”Sobre la llegada de este buque, dicen con fecha del 7:
A las ocho y media de la mañana de hoy ha entrado en nuestro puerto la magnífica fragata de guerra y de hélice VILLA DE MADRID, que salió de Cádiz a mediados del mes anterior. A su bordo viene el 6º batallón de infantería de marina, fuerte de 600 plazas, y algunos reemplazos para este ejército.
La VILLA DE MADRID es un buque de primer orden en los de su clase; mide más de 300 pies de eslora y monta 50 cañones de grueso calibre: viene mandada por el distinguido marino el señor capitán de navío D. Claudio Alvar González. No hay que decir con cuanto júbilo ha sido vista atravesar gallardamente la bahía por la numerosa concurrencia que ocupaba los muelles. El Excmo. Señor marqués de Castellflorite pasó a visitarla particularmente en el momento de haber fondeado cerca de Tiscornia.
En la tarde del mismo día desembarco el sesto batallón de infantería de marina que condujo desde Cádiz la fragata VILLA DE MADRID, alojándose en el campamento del castillo del Príncipe”…
Según los diarios de la época, el 26 de marzo de ese mismo año salía de vuelta a Cádiz.
Según el libro Buques de la Armada Española a Través de la Fotografía (1849-1900), la fragata, ya obsoleta, fue dada de baja en 1884 siendo desguazada en Cádiz.

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