CHINDOR Y KONTZESI

EL TIEMPO Y LA MAREA NI SE PARAN NI ESPERAN

Ante todo agradecer al Sr. Juan Mª Rekalde la atención hacia esta página al enviarnos la hoja de asiento del vapor CHINDOR (después KONTZESI) que figuraba en la Comandancia de Marina de Bilbao. Según esta, el CHINDOR fue comprado el 14 de enero de 1895, en Sunderland, Inglaterra, al Sr. D. Wilfrid Hine (textual), en la cantidad de sesenta mil pesetas. El buque se llamaba entonces IVY HOLME, y su nuevo armador era D. Anastasio de Areizaga y Orueta.
El 31 de diciembre de 1902, ante el notario de Bilbao D. Francisco Hurtado de Saracho, el anterior propietario, en nombre de la compañía La Cantabria, vende el CHINDOR a la sociedad anónima Compañía del Vapor KATALIN en la suma de ochenta mil pesetas.
Según oficio del Jefe del Estado Mayor de Ferrol, número 93, fechado el 3 de febrero de 1903, se accede a la solicitud de D. Víctor de Ugarte y Goicoechea, director gerente de la compañía del vapor KATALIN, para el cambio de nombre del buque, que pasa a llamarse KONTZESI. Esta inscripción en la hoja de asiento del buque, está hecha en Bilbao, el 10 de marzo de 1903.

Vapor KONTZESI atracado en Bilbao. Fecha 1905-1913. Postal.jpg
Vapor KONTZESI atracado en Bilbao. Fecha 1905-1913. Postal.jpg

Según escritura otorgada el 13 de marzo de 1916, ante el notario Francisco Hurtado de Saracho, el buque pasa a propiedad de la sociedad A. Moriyon S. en C., del comercio de Gijón, que lo adquirió en la cantidad de ciento cincuenta mil pesetas. Lo que se hace constar en Bilbao, el 16 de junio de 1916.
Como resultado de esta venta se arque de nuevo con el siguiente resultado: TRB: 289,99 y TRN: 98,81.
En un asiento hecho en Bilbao el 15 de mayo de 1917 se anota la venta del KONTZESI, junto al KOLDOBIKA, ante el notario de Gijón D. Eduardo Casuso, a los intereses de la Sociedad Viuda de Blas de Otero y Compañía, en la cantidad de novecientas veinticinco mil pesetas.
Según copia de escritura otorgada el 25 de abril de 1917, el vapor es vendido a D. Onofre Pont Berga, a la Sociedad Duran y Tossas, de Barcelona y a la Sociedad Bru Hermanos de Barcelona, quienes pagan por el, respectivamente, ciento quince mil pesetas los dos primeros y cincuenta mil el tercero.
Por Real Orden de Fomento, de 19 de noviembre de 1918, se vende el vapor KONTZESI a D. Julián Urbina y Alegre.
El nuevo arqueo del buque da como resultado las siguientes cifras: TRB: 289,36 toneladas y TRN: 181,57.
Según escritura otorgada el 10 de agosto de 1918, el citado vapor se vende a D. Julián Urbina y Alegre en la cantidad de doscientas ochenta mil pesetas.
El 31 de octubre de 1923, se da de baja en la Comandancia de Marina de Bilbao, pasando a otra zona marítima.

Estupenda foto del KONTZESI en lugar y fecha indeterminados. Remitida por Alfonso Bru, cuyo abuelo fundo la empresa Bru Hermanos.jpg
Estupenda foto del KONTZESI en lugar y fecha indeterminados. Remitida por Alfonso Bru, cuyo abuelo fundo la empresa Bru Hermanos.jpg

Abundando en la historia de este buque, y siempre que hay algún barco que por un u otro motivo lucio contraseña cántabra, si alguien tiene que empezar una investigación, recomiendo ir a los libros de Rafael González Echegaray. En este caso, y desde el omnipresente La Marina Cántabra. Desde el Vapor, Vol. III, obtenemos la siguiente información sobre el KONTZESI, cuya foto ilustra este artículo: …”En 1918 nace la Compañía Marítima Tórrelaveguense, a impulso de varios socios, entre ellos D. Julio Urbina Alegre -ex-alcalde de aquella ciudad-, D. Mariano Muñiz y D. Vicente Hoyos. Comenzaron con un vapor de 290 toneladas de registro y 300 de carga que había sido construido en Inglaterra en 1883, por los astilleros de J. Thompson & Sons, de Sunderland. Era de hierro con 36,4 metros de eslora por 6,75 de manga y 2,8 de puntal. Tenía máquina de dos cilindros al centro, pozo a proa y toldilla alzada; perteneció en el comienzo de su vida, a la Holme Line, de los hermanos Hine, una sólida empresa naviera de Maryport que lo puso por nombre IVY HOLME (todos sus barcos eran «holmes»). En 1895 se adquirió por Areizaga y se abandera en Bilbao para la Compañía Marítima Cantabria, armadora de los dos CHIOs (que pasaron por nuestra matrícula) y del CHIMBO. Lo puso por nombre CHINDOR, y con sus compañeros de contraseña, pasó al grupo de Martínez Rodas, hasta que en 1905 lo adquiere R. de Abrisqueta, quien lo rebautiza KONTZESI y lo tiene en explotación hasta el año 16; después, pasó a D. Blas Otero también de Bilbao, y luego a D. Onofre Font, de Barcelona. A éste se lo compró la Marítima Torrelaveguense el 2 de agosto de 1918 y lo conservó con su anterior nombre. Desde entonces llevó chimenea negra con las iniciales T M blancas, enlazadas, y la contraseña fue azul con igual anagrama.
El KONTZESI se perdió trágicamente el día de difuntos del año 1929. Cuando navegaba de Zumaya a Santander con cemento, hallándose a unas cuatro millas por el través de Ondárroa, le explotó la caldera y se hundió casi instantáneamente. Desde tierra se pudo contemplar el insólito espectáculo. Fallecieron todos los tripulantes y el patrón Ramón Méndez; eran casi todos de Requejada. Sólo salvaron la vida dos, que habían quedado aquel viaje en tierra. Cinco barcos de pesca ondarreses salieron rápidamente, pero cuando llegaron al lugar en donde se había sumergido el barco de Torrelavega, sólo hallaron flotando algunos cadáveres entre restos de tablas.
El KONTZESI fue un barco muy marinero y de excelente construcción”…
Sus características técnicas, las obtenemos a través del Lloyd´s register of Shipping: Año 1904-1905, ya como KONTZESI: …”Vapor a hélice con casco de hierro; tipo:well deck; ex CHINDOR: ex IVY HOLME; 1 cubierta corrida; registro bruto: 291 toneladas; under deck: 193; registro neto: 157; construido en 1883 por J.L. Thompson&Sons de Sunderland; armador: V. de Ugarte; eslora entre perpendiculares: 120,0 pies; manga:22,1 pies; puntal en bodega: 9,5 pies; matricula de Bilbao; maquina compound de dos cilindros: diámetro de los cilindros: 16 y 30 pulgadas; carrera de los pistones: 24 pulgadas; 37 caballos nominales; maquinas construidas por J.W. & F. Wilson & Co., de Sunderland”…
La primera referencia a algún hecho destacado aparecida en las hemerotecas, la da el diario El Año Político. 1915, Página 461, en el apartado septiembre de 1916, en que cita: …”Más atropellos a españoles.- Telegrafiaron en esta fecha desde Oviedo: «Ha llegado a Avilés el vapor KONTZESI, de la matrícula de Bilbao. El Capitán refiere que a la altura de Comillas le detuvieron tres buques franceses armados en corso, disparándole un cañonazo con bala. El proyectil cayó muy cerca de la proa del barco español.
El Capitán mandó que el buque se parase y entonces se destacó de uno de los franceses un bote con un Oficial, quien subió a bordo, reconoció la documentación e interrogó al Capitán acerca del paradero del vapor MARCELA, añadiendo que lo buscaba para conducirlo a Francia, porque sabía que dicho vapor surtía de combustible en el Cantábrico a los submarinos alemanes.
Terminado el interrogatorio quedó el KONTZESI en libertad de seguir navegando”…
El caso del MARCELA es muy curioso, y lo veremos próximamente en un artículo.
En el periodo de 1917 a 1920 el buque, perteneciente al armador catalán antes citado, y quizás fletado a los Sres. Freixas, realiza el clásico tráfico mediterráneo de bocoyes entre Tarragona, Barcelona, Cette y Marsella. En ese último año debió volver al Cantábrico, donde acabo su vida en tragedia. Según el diario El Heraldo de Madrid, en su edición de 2 de noviembre de 1929, en su página 16, los hechos ocurrieron de la siguiente manera: …”A siete millas de Ondarroa.
Estalla la caldera del «KONTZESI» se hunde rápidamente el buque y desaparecen ocho tripulantes. Los pescadores de Ondárroa, pese al imponente temporal, se portaron bravamente. Bilbao 2.- Aprovechando la marea salió ayer tarde del puerto de Zumaya para Santander el vapor KONTZESI, que llevaba cargamento de carbón.
A la hora escasa de navegar, y cuando se hallaba a la altura de Ondárroa, a unas siete millas de la costa, él atalayero de Ondárroa, que seguía al buque con atención por haber apreciado en su marcha algo anormal, percibió una fuerte detonación, y momentos después pudo ver cómo el vapor se hundía.
Estallo la caldera. Había estallado la caldera. La embarcación se hundió en las aguas y la tripulación desapareció entre las olas. El atalayero abandonó inmediatamente su puesto y marchó al pueblo para dar cuenta de lo que ocurría. En la atalaya no hay teléfono.
Tripulaciones voluntarias para auxiliar a los naufragos.
El atalayero llegó a Ondárroa. Hizo un breve relato de lo que había visto. Antes de que cesara de hablar todos los pescadores se ofrecieron voluntariamente para ir en auxilio de los náufragos. A los pocos minutos se formaron cinco tripulaciones, que, a bordo de otras tantas gasolineras y desafiando el imponente temporal que desde hace varios días impide la salida de los barcos a la mar, salvaron la barra y, con evidente exposición de sus vidas, lograron llegar al lugar del accidente.
El «KONTZESI» hallábase quilla al sol y sobre cubierta se encontraba el cadáver de un marinero joven, que representaba unos veinte años de edad. Tenía puesto el salvavidas y estaba descalzo.
Esto hace suponer que la tripulación se dio cuenta del peligro y estaba dispuesta para salvarse antes de que se produjera la explosión.
Han desaparecido ocho tripulantes.
Nadie había a bordo. Los tripulantes desaparecieron, y por si se encontraban a merced de las olas las gasolineras de salvamento recorrieron los parajes inmediatos, sin lograr encontrar a ninguno de los náufragos.
Anochecido regresaron al puerto conduciendo el cadáver hallado sobre la cubierta del «KONTZESI».
Entre los pescadores que se ofrecieron para ir en auxilio de las víctimas del accidente se encontraba el famoso Sebastián Vaquerizo, que tripuló una embarcación que pidió prestada porque la suya estaba averiada.
Quienes componían la tripulación.
La tripulación del barco hundido estaba formada por nueve hombres y lo patroneaba un marinero del que sólo se sabe se apellidaba, Méndez y era natural de Asturias.
En el «KONTZESI» iban 270 toneladas de cemento con destino a Santander.
El vapor era muy viejo y perteneció a distintas Compañías navieras. Actualmente lo poseía la Compañía Torrelaveguense.
Las causas del siniestro.
Los equipos de salvamento, técnicos en la materia, suponen que la explosión de la caldera se debe a los fuertes golpes de mar, que, sin duda, abrieron algunas grietas en el casco del buque. Por las grietas penetró el agua, y al llegar a la caldera determino la explosión.
El Juzgado de Marina se ha hecho cargo del cadáver traído a Ondárroa, y ha comenzado la instrucción del sumario correspondiente.
Se tiene la impresión de que los ocho tripulantes desaparecidos han muerto ahogados, pues, si bien no ha sido visto el bote de a bordo, puede hallarse bajo los restos del «KONTZESI».
Es muy elogiada la bravura de los marinos de Ondárroa, que voluntariamente formaron las tripulaciones para acudir en auxilio de los náufragos.
Hoy se formarán nuevos equipos para hacer exploraciones por si se consigue dar con algún indicio de los desaparecidos”…
Más preciso es el diario La Voz, de Madrid, en su edición de 2de noviembre de 1929, en su página 8, donde cita: …”El naufragio en Ondárroa. Los peligrosos trabajos de salvamento realizados. Dice el tripulante de una de las gasolineras.
Detalles. Nombres de los tripulantes desaparecidos.
Bilbao 2 (4 t.).- Respecto al naufragio del vapor «KONTZESI«, ocurrido ayer a siete millas del puerto de Ondárroa, pocas noticias cabe añadir. Lo único que se sabe es que el contramaestre del buque se quedó en tierra para contraer matrimonio, por lo cual le substituyó en el viaje de ayer un nuevo contramaestre, llamado Joaquín Díaz. También se quedó en tierra el fogonero, José Rodríguez.
El tonelaje del buque cargado era de 260 toneladas, y el tonelaje neto, 181. No ha sido hecha todavía la identificación del cadáver hallado, aun cuando un vecino de Ondárroa dijo que quería reconocer en él a un marinero de Requejada (Santander), amigo suyo.
El buque, aunque viejo, era de los más marineros de la costa cantábrica, y la caldera y la máquina se hallaban en excelentes condiciones.
El consignatario en Zumaya de este buque, D. Juan Arratabal, se ha trasladado a Ondárroa, para averiguar noticias de los náufragos.
El armador, D. Vicente Hoyos, de Torrelavega, es esperado también esta tarde en Ondárroa.
Los tripulantes del buque eran: Patrón, Ramón Méndez; contramaestre, Joaquín Díaz; fogonero, José María Díaz; calderetero, Daniel Lampón; cocinero, Constantino Méndez; marineros, Manuel Méndez y Francisco Veravilla.
Lo que refiere un tripulante de una de las gasolineras.
Bilbao 2 (5,30 t.).- Hemos logrado conversar con uno de los tripulantes de las gasolineras que salieron ayer de Ondárroa en auxilio de las victimas del vapor «KONTZESI«.
Se llama Julio Ochoanterena, y, joven aún, tiene desde hace quince años la medalla de bronce de Salvamento de Náufragos, por uno efectuado en Gijón.
Dijo que vio zozobrar el buque desde la carretera de Lequeitio, y que antes había ya visto al mismo barco luchando con una formidable marejada, y llegó a tener la certeza de que no podría salvarse.
Inmediatamente, y sin fijarse en que tenía prohibido salir a la mar, a causa del imponente temporal que reinaba, él y otros compañeros pasaron a bordo de la gasolinera «BEGOÑA«, patronada por Joaquín Badiola, y a toda velocidad marcharon durante unas 30 millas en dirección Norte sin hallar vestigio alguno del barco.
Viraron al suroeste, y a los veinte minutos de camino descubrieron algunos efectos del buque náufrago, entre ellos el bote da a bordo, que estaba quilla al sol, y a unos veinte metros, un bulto, que resultó ser el cuerpo de un hombre, que presentaba aún síntomas de vida. Lo recogieron y le prodigaron todo género de cuidados; pero sin éxito, porque el desgraciado moría poco después. Como la noche se echaba encima y nada podían hacer ya en favor de los náufragos, regresaron con gravísimo peligro de naufragar, y entregaron el cadáver al comandante de Marina.
Se lamenta Ochoanterena de no haber llegado diez minutos antes al lugar del suceso, porque hubiera podido salvar a los náufragos, y acusa con gran energía a quien corresponda, pues no sabe quién, de la falta de material de salvamento que existe en el puerto de Ondárroa y de la carencia de teléfono en la atalaya del puerto.
Los peligrosos trabajos de salvamento.
Como dijimos ayer, además da la gasolinera «BEGOÑA» salieron otras cuatro, las cuales corrieron asimismo gravísimo peligro de zozobrar, y una de ellas, en la precipitación de salir cuanto antes, no hizo provisión de gasolina, y quedó sin esencia en medio del mar. No obstante el temporal, pudo ganar el puerto a vela.
Durante todo el día de hoy han tratado de salir varias gasolineras; pero les ha sido Imposible franquear la barra. Parece que da Métrico han salido algunas embarcaciones, que no han hallado nada en el lugar del suceso ni en sus cercanías.
Por la dirección del viento lo probable es que los cadáveres y los efectos del buque zozobrado sean arrojados por el mar entre Zumaya y Deva, La creencia general entre los pescadores es que los tripulantes lograron ocupar el bote de salvamento; pero que éste, por exceso de peso o por un golpe de mar, dio la vuelta, y sus ocupantes perecieron ahogados.
El ayudante de Marina nos ha manifestado que esperan que lleguen de Torrelavega, con el armador del buque, los familiares del marinero cuyo cadáver fue recogido, pues aun cuando existe la creencia de que es el cocinero Constantino Méndez, no hay seguridad de esta Identificación.
En Ondárroa han sido recogidas varias prendas de los tripulantes del buque hundido y algunos efectos de a bordo. (Febus.)”…
Al final, y según parece ser, se hallaron los cadáveres de José Martin y Daniel Lampón, junto al anteriormente hallado Francisco Vezanillo.
Otra versión del diario La Voz, de Madrid, edición de 4 de noviembre de 1929, en su página 12, da lugar a un elemento de confusión, al citar: …”Entre los parientes de las victimas llegados a Ondárroa figura Miguel Martínez, hermano político del fogonero habilitado José Rodríguez, de quien se dijo que había quedado en tierra al zarpar el buque. Miguel Martínez sostiene que José iba a bordo, y que, por tanto, se encuentra entre las víctimas del «KONTZESI».
El cadáver de Daniel Lampón presenta una extensa herida en el muslo derecho. Se supone que se la produjo un pez de gran tamaño”…
Sea como fuere, otra de las muchas tragedias de la mar.

3 comentarios en “CHINDOR Y KONTZESI

  1. Me ha hecho ilusión ver esta referencia al Kontzesi. Según contaba mi padre éste barco era de mi abuelo ( no concretó si todo o parte) que era consignatario de buques a través de la sociedad Bru Hermanos, y se dedicaban a transportar mercancías a Francia durante la primera guerra mundial. Las fechas coinciden.
    Tengo una foto del Kontzesi visto por la banda de estibor, en puerto, en la que se aprecia mucho mejor su silueta. Si me da una dirección de correo se la puedo mandar.
    También operaba mi abuelo con otro barco, el Elsie, del que también dispongo de una foto. Ambas fotos estuvieron enmarcadas siempre en casa de mi padre y otro juego en su oficina.
    Saludos. Alfonso Bru

  2. Que ilusión! Soy el tátara sobrino de Wilfrid & Alfred Hine de Maryport, Cumbria. Un primo segundo, Ian Hine tiene editado un libro llamado «A Cumberland Endeavour» que cuenta la historia de la naviera «Hine Brothers». Estuve en Maryport el verano pasado y el pequeño museo marítimo tiene una pequeña exposición sobre la empresa.
    Un saludo

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