LA REAL ADUANA DE MANILA

EL MAS SEGURO DE LOS BARCOS, ESTA EN PUERTO AMARRADO

En la pagina web de la Biblioteca Nacional de España se encuentra un libro llamado: Album: Vistas de las Yslas Filipinas y Trages de sus Habitantes. 1847. Hay una anotación que indica, José Honorato Lozano, que no se si nos refiere al editor o al autor. Un álbum delicioso, de acuarelas muy detalladas y cuidadas, de aquellos libros muy antiguos que sustituían las fotos por dibujos con un valor añadido de detalle y perfección. Una maravilla de libro, como son aquellos que crean riqueza intelectual y valores eternos. Afortunadamente la gran labor de digitalización de la Biblioteca Nacional de España lo pone al alcance de todos. Pues bien, una de estas laminas, con la información escrita a plumilla en la parte posterior, nos muestra el edificio de la Real Aduana de Manila.

La Real Aduana. Acuarela del ALBUM: VISTAS DE LAS YSLAS FILIPINAS Y TRAGES DE SUS HABITANTES 1847. Biblioteca Nacional de España.bmp
La Real Aduana. Acuarela del ALBUM: VISTAS DE LAS YSLAS FILIPINAS Y TRAGES DE SUS HABITANTES 1847. Biblioteca Nacional de España.bmp

Construido en 1823, y reconstruido en 1863, tras el terrible terremoto que asolo Manila y produjo mas de cuatrocientas víctimas, sobrevivió hasta el año 1979 en que un fuego masivo causo su destrucción. De Aduana paso a ser la Intendencia y también llego a ser la Casa de la Moneda. Actualmente es uno de los edificios supervivientes en el Intramuros, de Manila, después de haber sufrido daños, como hemos visto, por terremotos, fuegos, e incluso haber sido usado para pruebas con armas y explosivos.
Su historia aparece narrada en el libro Imperios y Naciones en el Pacifico: Colonialismo e Identidad Nacional en Filipinas y Micronesia. Escrito por Josep M. Fradera; Luis Alonso Álvarez y Mª Dolores Elizalde Pérez-Grueso, fue editado por el CSIC en 2001 (ISBN: 978-84-00-07938-3; NIPO: 403-01-032-3; Colección: Biblioteca de Historia; Número:44). Nosotros, sobre la Real Aduana, transcribimos y condensamos: …”Siempre fue el edificio de la Aduana, e incluso al reconstruirse, y destinarse a acoger distintas oficinas de Hacienda que estaban diseminadas por la ciudad seria identificado como edificio de la Antigua o Vieja Aduana…
…En el proceso de construcción de la Aduana hay que distinguir claramente dos etapas, la de su primera construcción, y la de su reedificación. El edificio original se construyo entre 1823 y 1829, conforme a un proyecto, fechado en 1822, del ingeniero Tomas Cortés, responsable también de las obras…
…Fue criticado este edificio desde un principio como inadecuado e insuficiente para los propósitos a que se destinaba, así como su ubicación -por estar lejos del puerto- siendo sin embargo admirado por la belleza de su estructura, y sus clásicas proporciones. Buzeta y Bravo en su Diccionario geográfico lo definen como grande y hermoso edificio, de forma cuadrada y fabrica moderna construido a la europea, siendo una obra muy solida de piedra. Para el arquitecto Luis Cespedes acaso fuera el único edificio del Estado que mereciera en Manila llamar la atención publica. Sin embargo la disposición poco adecuada de grandes pesos en su piso superior, incluido el enorme de la cubierta de teja, causo su ruina, en el terremoto de 1863. Alojaba por aquel tiempo la Dirección de Aduana, la Contaduría General y el Banco de Isabel II…
…De planta rectangular de 75 por 56 metros, con dos patios interiores también rectangulares, aunque su composición nos puede recordar a la Cárcel de Corte, hoy Ministerio de Asuntos Exteriores, en Madrid, se trata de un edificio plenamente académico, que parece salido de un tratado beaux-art. Quizás su autor conociera y hasta utilizara las Lecciones de Arquitectura de Durand.
La planta es doblemente simétrica presentando un esquema compositivo muy claro, en torno a los dos patios centrales, separados por una banda en la que se sitúan escaleras y servicios, con pabellones en las esquinas formadas por las crujías exteriores y en el centro de las fachadas mayores. Las fachadas, idénticas dos a dos, presentan almohadillado solo en los pabellones de esquina; la fachada principal se corona con un frontón curvo a modo de reducido ático.
Entre las dos plantas, baja y principal, introduce Cortés un entresuelo que se mantendría en los proyectos de reconstrucción sucesivos. Los pequeños huecos cuadrados de este entresuelo caracterizan a las fachadas del edificio, que pierden esbeltez con ello”…
Recomendamos a los lectores la lectura completa en el libro citado, que se halla en Internet, y terminamos con el resumen de los autores: …”Resumen cronológico.
1822. Proyecto original del ingeniero Tomás Cortés.
1823-1829. Ejecución de las obras bajo la dirección del propio Tomás Cortes.
1861. Renovación de los tejados según proyecto de Luciano Oliver.
1863. El gran terremoto destruye el edificio.
1866, junio. Juan Rom redacta su proyecto de reconstrucción.
1871, agosto. Se aprueba en primera instancia por la JCOP de Manila, con ligeras modificaciones, el proyecto de Rom.
1872, diciembre. Real Orden con la aprobación definitiva del proyecto.
1873. Las obras de reconstrucción son adjudicadas a Luis Pérez Yap-Sionjue.
1874. Comienzan las tareas de desescombro. El arquitecto de Hacienda Luis Cespedes se hace cargo de las obras y estima necesaria la redacción de un proyecto reformado, que redacta en noviembre de ese año: Modificación del proyecto de reconstrucción de la Vieja Aduana, que es aprobado localmente en diciembre.
1875, marzo. Real Orden aprobatoria del proyecto reformado.
1877, enero. Las obras están prácticamente terminadas, y se ordena con cierta precipitación, la ocupación del reconstruido edificio”…
Como hemos visto, tras duras pruebas, los restos todavía se pueden ver en Intramuros, en Manila, y son recuerdo de un viejo pasado colonial español.

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