EL PRIMER JUAN CUNNINGHAM

Hace ya un buen tiempo, Juan Mª Rekalde me envió unos archivos en los que aparecían unos cuadros donados por MacAndrews Bilbao al Museo Marítimo Ria de Bilbao. Fantástica noticia que, como ya dije, espero se contagie a otros navieros y consignatarias que posean tan maravillosos pequeños tesoros, que donándolos a esta clase de instituciones aseguran su permanencia en la memoria y el tiempo. Nuestro agradecimiento al Sr. Rekalde por la atención hacia nuestra pagina y por sus precisas informaciones que nos permiten realizar artículos sobre buques de muy difícil seguimiento. Uno de estos archivos pertenece al primer vapor llamado JUAN CUNNINGHAM.
Por su parte, el Sr. Manuel Rodríguez Aguilar, en un magnifico articulo, nos conto la pequeña historia del JUAN CUNNINGHAM, segundo buque con ese nombre en la flota de MacAndrews, explotada, a través de testaferros, bajo contraseña nacional.

Vapor JUAN CUNNINGHAM. Cuadro del Museo Marítimo Ría de Bilbao donado por Mac Andrew Bilbao. Foto cedida por el Sr.Juan Mª Rekalde. Nuestro agradecimiento.JPG
Vapor JUAN CUNNINGHAM. Cuadro del Museo Marítimo Ría de Bilbao donado por Mac Andrew Bilbao. Foto cedida por el Sr.Juan Mª Rekalde. Nuestro agradecimiento.JPG

De lo que he podido deducir, en el momento que entra en servicio el segundo JUAN CUNNINGHAM, el primero pasa a llamarse RIOJA.
El segundo buque se boto en octubre de 1883. El primero se matriculo en Sevilla en 1872, y fue construido en 1871.
En el diario La Vanguardia, edición de 27 de julio de 1883, leemos: …”De Amberes, en 11 días, v. JUAN CUNNINGHAM, de 610 ts., c. Morales, con efectos a la orden”…
Aparece otra referencia al buque en la edicion de 14 de septiembre de 1882, sobre la exportación de pasas en Denia (14 buques esperando a la carga), pero ya en la edición de 21 noviembre de 1883 aparece el siguiente anuncio: …”Para Londres y Amberes. Saldrá el 26 del actual el vapor RIOJA. Consignatario: Mac-Andrews y compañía, Plaza Palacio, núm. 16,1.°”…
Y en la edición de 29 noviembre 1883, otro anuncio anotaba: …”Linea de Vapores de J. Roca y Compañia. Para Londres y Havre. Saldrá el 1.° de diciembre el vapor RIOJA. Consignatario: Mac-Andrews y compañía, Plaza Palacio, núm. 16, 1º”…
De lo que podemos deducir que el cambio de nombre se produjo a la entrada en servicio del segundo buque con ese nombre.
El Sr. Juan Mª Rekalde anota en el e-mail que me envio: …”Vapor RIOJA. Ex JUAN CUNNINGHAM.
En las listas oficiales de buques de los años 1887 y 1891: RIOJA antes JUAN CUNNINGHAM ; Señal distintiva: HRDQ; Fuerza en caballos: 80: Matriculado en Sevilla en el año 1872; Construido en hierro, en Seacombe en el año 1871; Eslora, 51,56 metros; Manga, 8,30 metros; Puntal, 3,05 metros; Tonelaje Total, 393,09 toneladas; Tonelaje Neto, 200,40 toneladas; Armador. D. Miguel Sáenz de Sevilla”…
También apunta: …”En la lista oficial de 1902: RIOJA: Señal distintiva: JFNH; Tonelaje: 795 sin especificar si es bruto ó neto; Matriculado en Sevilla en el año 1872; Armador: La Betica”…
Y tambien: …”En el Lloyd`s Register of Shipping: Año 1900-1901: RIOJA, ex JUAN CUNNINGHAM; Señal distintiva: JFNH; Vapor de hierro a hélice de tres mástiles y dos cubiertas; RB 744 Tons; RN 459 Tons.; Construido por Bowdler, Chaffer & Co. De Liverpool en 1872; Armador: “La Betica Empresa de Navegación a Vapor”; Eslora, 190,0 pies: Manga, 28,2 pies; Puntal, 16,9 pies; Dos cilindros de 23 y 46 pulgadas de diámetro y 24 pulgadas de recorrido del embolo; Fuerza: 86 caballos nominales”…
Sobre su final, el Sr. Rekalde transcribe el siguiente apunte: …”En la Hemeroteca Nacional digital periódico “El Heraldo de Madrid” del domingo 19 de marzo de 1916:  …»Naufragio del RIOJA, Bilbao 19 (1 de la mañana).
El vapor RIOJA de la matricula de Bilbao, que salió de esta población cargado de cemento para Lisboa, se hundió en la travesía a causa de un golpe de mar que le abrió una vía de agua.
Se salvaron todos los tripulantes a excepción de uno.
El vapor RIOJA comenzó a hacer agua anteayer, a mediodía, y a las cinco de la tarde se hundió.
El capitán ordenó el abandono del barco.
El cocinero puso en un bote abundantes provisiones, y embarcaron todos los tripulantes, en número de dieciséis, excepto el cocinero, que se negó a embarcar, viendo cruzado de
brazos como embarcaban sus compañeros, cuando estos se separaron del costado del RIOJA las olas lamían su cubierta.
A las diez de la noche pasó cerca de los náufragos el vapor CABO MENOR, quien los recogió y los trajo a Vigo.
El cocinero Celestino Clemente era natural de un pueblecito de la provincia de Barcelona”…
Este resumen general lo ampliaremos con varias anotaciones que completaran la información sobre el citado buque. El inicio de una larga historia de buques esta en la casa inglesa McAndrew & Co. De Londres. El hijo de Robert, fundador de la Compañía, establece con John Cunningham una compañía mercantil en Liverpool con el nombre de McAndrew & Cunningham.
En 1863 John Cunningham establece una casa de comercio en Sevilla, para exportación de frutos y bienes, llamada Juan Cunningham y Compañía, que después adquirirá Robert McAndrew & Co. Un poco antes había establecido contacto con Serapio Acebal Laviada, en Gijón, y había matriculado su primer buque en España. ¿Por qué lo hizo asi?. Jesús Maria Valdaliso Gago nos lo cuenta en su opúsculo “Las navieras españolas en el espejo británico (c. 1860 – c. 1914): la transferencia de capitales, sistemas de gestión y modelos de financiación en una industria internacionalizada
Una obra de consulta imprescindible para entender el complejo entramado de capitales e intereses británicos que hicieron grande la marina mercante española antes del fin del Imperio colonial. Este articulo del profesor de la Universidad del País Vasco apareció en la revista Transporte, Servicios y Comunicaciones, Nº13. Sobre la casa MacAndrews (escrita de esta manera para facilitar su pronunciación en España) el autor apunta: …”En Barcelona y Sevillà, respectivamente, las compañías José Roca y Cía. Y Miguel Sáenz y Cía. (sexta y décima en el ranking de las mayores compañías navieras españolas en 1885) estaban estrechamente vinculadas a la casa inglesa MacAndrews & Co., al igual que sus sucesoras, la Compañía Marítima y La Bética (en los puestos 15 y 18 en el ranking de 1900). MacAndrews & Co. Se dedicaba desde sus orígenes a finales del siglo XVIII a la importación de fruta desde España a Liverpool, donde tenía su domicilio social, contando desde fechas tempranas con una flota propia. En 1853, uno de los hijos del fundador, Robert, se traslada a Londres, creando la firma Robert MacAndrew & Co. Seis años más tarde, esta casa estableció una filial en Sevilla, asociándose con otro comerciante inglés afincado en esta plaza, John Cunningham, bajo la razón social de Juan Cunningham y Cía. MacAndrew y Cunningham participaron decisivamente en la creación de Miguel Sáenz y Cía. en 1861, una sociedad cuyo objeto era la navegación con buques de vapor entre Sevilla y Londres y en la que la firma de Juan Cunningham participaba con un 20 por 100 del capital y llevaba la gerencia, a través de un dependiente de su escritorio, Miguel Sáenz Murga. La sociedad se había creado originalmente con el nombre de Cunningham y Cía., pero ante las dudas sobre las eventuales consecuencias que la condición de extranjero de Juan Cunningham podría tener sobre la sociedad, se optó por crear otra firma nueva,ahora con el nombre de Miguel Sáenz y Cía. Tanto esta sociedad, como Robert MacAndrew & Co. se reorganizaron en 1872, tras la muerte de Cunningham y Sáenz, acaecida un año antes. La segunda creó una nueva sociedad en Sevilla, MacAndrews y Cía., de la que la casa matriz londinense era el socio capitalista y Charles E. Eder y Gattrell, su agente en Sevilla, el socio industrial. En lo que respecta a Miguel Sáenz y Cía., la sociedad amplió su capital y modificó sus estatutos, correspondiendo la gerencia a la filial de MacAndrews en Sevilla, que además tenía un 16,6 por 100 de su capital. MacAndrews y Cía., a través de diferentes socios y/o apoderados, mantuvo la Gerencia y la Secretaría de esa compañía naviera, continuó encargándose de la agencia y la consignación de los buques y también, en algunos casos, actuó como prestamista para la adquisición de nuevas embarcaciones. En 1892 Miguel Sáenz y Cía. se transformó en la Sociedad Anónima de Navegación a Vapor La Bética, ahora una filial de la firma inglesa (su Presidente, Secretario y Gerente eran los socios industriales de MacAndrews en Sevilla), que se mantuvo operativa en la navegación regular de cabotaje y entre España e Inglaterra hasta 1917.
MacAndrews trasladó su oficina principal en España a Barcelona en 1873, donde constituyó una filial, José Roca y Cía., dedicada principalmente al tráfico
entre Inglaterra y los puertos españoles (aunque también empleó alguno de sus
buques en el tráfico entre España y las colonias). En 1891 constituyó una filial en Barcelona, MacAndrews y Compañía, de forma similar a la filial sevillana (la casa de Londres era el socio capitalista y un agente de la empresa, E. Marshall, el socio industrial). En 1894, la firma inglesa creó otra filial, la Compañía Marítima, que se hizo con todo el activo y el pasivo de la antigua José Roca y Cía. y que continuó operativa hasta el final de la I Guerra Mundial. Barcelona y Sevilla no fueron las únicas plazas desde las que operó MacAndrews & Co.; también abrió sucursales de la casa matriz en otros puertos como Denia, Almería, Málaga, Valencia y Bilbao.
A diferencia de lo sucedido con las navieras anglo–bilbaínas, la participación británica en las navieras catalanas y sevillanas no se liquidó tras la independencia de las colonias, sino que se mantuvo, puesto que uno de sus tráficos preferentes era el cabotaje, reservado a la bandera española. No es extraño, pues, que ante el proyecto de ley de convertir las acciones de las navieras españolas en nominativas, aprobado en 1916, la revista inglesa FAIRPLAY indicase que “The Bill, if it becomes law, may seriously affect a number of British firms who control Companies running steamers under the Spanish flag as they may be forced to realise on a depreciated market”.
En el caso de MacAndrews, las compañías filiales se liquidaron, vendiéndose su flota a armadores españoles. La firma inglesa continuó operando en el tráfico regular entre España e Inglaterra, aunque ya con buques de bandera inglesa e integrada, desde 1917, en el grupo de empresas de la Royal Mail. A partir de entonces, la firma llevó sus negocios en España a través de una Agencia con sede en Barcelona, creada en 1918”…
Clarificador y excelente apunte, que en unas lineas nos permite conocer las actividades de este prestigioso grupo ingles en nuestro Estado. No obstante, sus inicios, como hemos dicho, y tambien los del vapor JUAN CUNNINGHAM (1º), fueron con Serapio Acebal Laviada.
José Ramón García López, en su excelente libro Historia de la Marina Mercante Asturiana. Vol. II. Llegada y Afirmación del Vapor (1857-1900), del que esperamos con impaciencia la tercera parte, hace las siguientes anotaciones sobre el JUAN CUNNINGHAM: …”De hecho, aunque el 24 de junio de 1872 había expirado el plazo de duración fijado para la Sociedad, y los socios habían acordado su liquidación (escriturando los acuerdos posteriormente, el 26 de mayo de 1873), después de la fecha de liquidación, y dentro del año, aun se asentaron a nombre de Serapio Acebal otros tres buques mas –el JOVELLANOS (el 2º de 411 TRB), adquirido en Salcombe con la mediación de Felipe Bengoechea, en precio de 325.000 pesetas; el JUAN CUNNINGHAM (de 394 TRB), también adquirido en Salcombe, en este caso con la medicación de Florentino de Asqueta, por 325.000 pesetas; y el CID (de 1.172 TRB, el primer buque que superaba las 1.000 toneladas de registro) adquirido en Liverpool con la mediación del piloto Adrián Martínez por 750.000 pesetas. Fueron matriculados provisionalmente en Ferrol, en fechas de 18 de agosto, 13 de septiembre y 13 de noviembre, para pasar a la lista de Gijón el 1 de octubre, 17 de octubre y 18 de diciembre, respectivamente”…
El autor cita, posteriormente que tanto el JUAN CUNNIGHAM, como el MORATIN, no pasaron a la matricula de Barcelona (J. Roca y Compañía), ya que estaban apalabrados para Sevilla.
Según el Lloyd´s Register of Shipping: Año 1904-1905, las características eran las siguientes: …”Vapor a hélice con casco de hierro; señal distintiva JFNH; dos cubiertas corridas; maquina a popa; registro bruto, 795 toneladas; under deck, 632; registro neto, 616; botado en 1872 por Bowdler, Chaffer & Co, de Liverpool; armador, La Betica, Soc. Anónima de Nav. a Vapor; eslora entre perpendiculares, 190,0 pies; manga, 28,2 pies; puntal en bodega, 16,9 pies; matricula de Sevilla; maquinas fueron construidas por J. Taylor &Co., de Birkenhead; maquina compound de dos cilindros; diámetro de los cilindros, 23 y 46 pulgadas; carrera de los pistones, 24 pulgadas; potencia nominal 86 caballos”…

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