HISPALIS. HISTORIA DE UN HUNDIMIENTO

EN CADA COSTERA, MUCHO SE ESPERA

Colaboración del Sr. Juan M. Rekalde
Copyright del Sr. Juan M. Rekalde
Juan Miguel La Ria, es responsable de la edición de «Recalada«, una revista que edita la «Asociación Vizcaína de Capitanes de la Marina Mercante«. Su aparición es bimensual y el contacto y consulta del último numero es a través de la pagina www.euskalnet.net/avccmm. Los datos de contacto de la asociación son: Calle Bailen, 5. 48003 Bilbao. Teléfono 94 416 65 06, y el e-mail es avccmm@euskalnet.net. La revista se edita desde el año 1994. Una revista excelente sobre temas profesionales, legales e históricos que se puede encontrar, entre otros sitios, en la Biblioteca de la Facultad de Náutica de Barcelona.
El artículo sobre el «HISPALIS«, que aquí transcribo, se publicó en el número 127, de Octubre de 2011.
HISPALIS. Historia de un hundimiento.
Hacia 1995 Francisco Garay Unibaso me regaló una fotocopia de unos apuntes mecanografiados sobre la Naviera Ybarra escritos por el que fuera capitán de la misma, D. Fernando Gozeascoechea.
En la pagina 4 y bajo el titulo «Los Primeros Vapores de la Casa Ybarra» dice entre otras cosas «posteriormente adquirió la empresa el vapor HISPALIS que años mas tarde se perdió en los arrecifes de Arrigunaga (Algorfa)»
En la documentada pagina digital «Vida Marítima«, su administrador Vicente Sanahuja e! 24 de enero de 2010 escribió un articulo titulado «La Naviera Vasco-Andaluza y el vapor IBAIZABAL» en el que haciendo referencia al libro «La Naviera Ybarra» de los Sres. D. Iñigo Ybarra Mencos y D. Adolfo Castillo Dueñas, dice:» En dicha fecha el vapor HISPALIS, último de los que se construyeron en la época del I conde de Ybarra, toca fondo en los arrecifes de Arrigunaga frente a Algorta, y a consecuencia de las vías de agua que el accidente produce, se hunde».
Por fin ha salido al mercado el tercer tomo de la obra «Un Siglo con la Marina Mercante. 1895-1995» escrito por el capitán D. Luis María del Busto y Mandaluniz con el que hemos podido completar la magnifica trilogía.
En la pagina 171 de este tercer tomo y refiriéndose al HISPALIS, nuevamente nos dice que naufragó en Arrigunaga.
Esto me hace pensar que todos estos autores han tomado como referencia los datos aportados por el capitán Gozeascoechea, por que el HISPALIS no naufragó en Arrigunaga sino en la playa de Portugalete.
Hice hace un tiempo una recopilación de artículos de prensa en la hemeroteca de la Diputación de Vizcaya y en la Hemeroteca Nacional digital sobre el naufragio, pero el documento que me parece mas importante lo encontré en el Archivo Histórico Provincial, y es la protesta de mar que formuló ante notario el capitán del vapor el día posterior al naufragio.
Quiero aportar esta recopilación como humilde homenaje al finado y antes mencionado capitán de la marina mercante D. Francisco Garay Unibaso.
HISPALIS. Ex ingles BAHIANA.
Vapor de hierro construido en Liverpool en el año 1872. Buque de dos cubiertas, dos palos aparejado de goleta con popa elíptica, dos maquinas y dos hélices.
Cilindros de 28″ y 52″ de diámetro y 125 caballos de fuerza nominal.
Eslora: 209 pies ingleses y 6″. Manga: 28 pies y 5″. Puntal: 8 pies y 2″. RB: 881,21tons. RN: 569,12 tons.
Comprado por D. Eduardo Coste y Vildosola de Bilbao el día 2 de noviembre de 1874.
Naufragio del Vapor HISPALIS. Recortes de prensa.
Periódico «El Noticiero Bilbaino«, miércoles 24 de noviembre de 1880.
A la entrada del puerto y en el mismo sitio donde varó no ha mucho tiempo el vapor inglés DINAS, delante de la playa de Portugalete, varó ayer mañana y continua en el mismo estado el magnifico vapor titulado HISPALIS de la compañía «Vasco Andaluza» y cuyo cargamento es en gran parte de sal. Se esperaba que el mal estado de la mar mejorase, para activar los trabajos de salvamento.
Periódico «El Noticiero Bilbaino«, jueves 25 de noviembre de 1880.
El vapor HISPALIS sigue en el mismo estado porque el de la mar no ha permitido aun proceder a la descarga de la sal.
Periódico «El Noticiero Bilbaino«, viernes 26 de noviembre de 1880.
El vapor HISPALIS varado en la entrada de Portugalete, continúa en la misma situación dificilísima a causa de la mucha mar. A consecuencia de los trabajos que han podido efectuarse estos días, parece que hubo un momento en que se creyó ponerle a flote si no hubieran faltado dos amarras que para el objeto se habían colocado, Los muchos y repetidos golpes de mar le han hecho variar algún tanto de posición.
Periódico «El Noticiero Bilbaino«, sábado 27 de noviembre de 1880.
Otro nuevo vapor ha varado ayer por la mañana en la embocadura de la ría de Portugalete, al lado opuesto del que se encuentra el HISPALIS.
No sabemos con exactitud su nombre, pero si que es ingles, nuevo y que hacia su primer viaje en lastre. En cuanto al HISPALIS no se ha podido todavía intentar formalmente su salvamento por el estado del mar.
Periódico «El Noticiero Bilbaino«, domingo 28 de noviembre de 1880.
Es tan pertinaz el temporal que reina en nuestras costas y por consecuencia tan malo el estado del mar, que en el concepto de muchas personas será imposible llevar a cabo el salvamento del vapor HISPALÍS y muy particularmente el de su cargamento.
Ya en nuestra revista mercantil de ayer indicábamos las pocas esperanzas que alguno de los que en esta recibían géneros por su conducto, tenían de salvarlo, y hoy, desgraciadamente, los informes que recibimos son aún mas desconsoladores.
Sensible sería que a la perdida de un cargamento que próximamente representara un capital de dos millones, en diversos géneros de comercio, como son, pipería de Jerez, aceitunas, aceite, pasas, fardería, higos pasos, 6.000 fanegas de sal, 2.000 de habas etc. Hubiera que agregar por completo el casco del vapor que creemos ascenderá por lo menos a otros dos millones de reales, y que como decíamos es de temer, pues el estado borrascoso del mar imposibilita llevar a cabo los trabajos que para el caso se requiere.
Algunos accionistas del vapor retiraron hace muy poco tiempo el seguro, siendo muy pocos los que tenían asegurada su parte. Los principales accionistas son los Sres. Ybarra y Coste y Vildosola.
El vapor inglés CRAIGROWNIE, varado anteayer en la Mojijonera junto a la playa de Las Arenas, quedaba ayer en tan buen estado, que había esperanzas de ponerlo a flote en la marea de la noche.
En cuanto al HISPALÍS su situación continuaba muy mala por el estado de la mar. Por efecto de este estado no se había dado la entrada a ocho o nueve buques que aparecían a la vista.
Diario de Santander «El Eco de la Montaña» domingo 28 de noviembre de 1880.
Leemos en el «Beti-Bat» diario de Bilbao: «En el vapor HISPALÍS, varado, según ya saben nuestros lectores, a la entrada de nuestro puerto, venían un capitán, hijo de Lemoniz, y tres marineros vascongados, náufragos de un bergantín que salió de Liverpool cargado de rails y se perdió en alta mar.
Dichos capitán y marineros fuero socorridos por un buque de pabellón francés y tripulación italiana, y conducidos a Cádiz, donde los recogió el vapor HISPALÍS, que los traía consigo cuando varó al pasar la barra de Portugalete; y por cierto que, al varar dicho vapor, dieron a su tripulación una solemne prueba de compañerismo y de gratitud, pues no consintieron en salir a tierra hasta que el HISPALÍS quedó completamente abandonado, habiendo permanecido constantemente al lado de sus compañeros, ayudándoles en sus faenas.
Periódico «El Noticiero Bilbaino«, lunes 29 de noviembre de 1880.
Las esperanzas que dijimos en nuestro número anterior habían de poner a flote en la marea de anteanoche el vapor inglés CRAIGOWNIE varado el día 26 en la Mojijonera, llagaron a realizarse en dicha marea, sacando el buque del peligro en que estaba y trasladándolo con pocas averías al fondeadero del Desierto.
El HISPALÍS sigue en peor situación cada día que pasa, barriendo las olas en las pleamares parte de su cargamento de habas y cajas de higos que van desparramándose por las orillas del mar.
Periódico «El Noticiero Bilbaino«, jueves 2 de diciembre de 1880.
En la marea de ayer mañana entró en nuestro puerto el vapor MORA, que como dijimos ha sido adquirido por la respetable empresa «Vasco Andaluza» para sustituir al vapor HISPALÍS.
Hemos tenido ocasión de ver una «marina» pintada casi improvisadamente por el inteligente artista D. Carlos Andrés que representa al vapor HISPALIS tal como se encuentra varado cerca de la playa de Portugalete, y las cercanías del sitio del siniestro. Sobre todo teniendo en cuenta el poquísimo tiempo de que ha dispuesto el pintor, el trabajo de este es de verdadero mérito.
Memoria del Estado de Progreso de las Obras del Puerto y Ria de Bilbao. Año 1880-1881. Pagina 26.
En tres ocasiones se ha hecho uso del material de auxilio durante el año económico. La primera con motivo de la varada en la barra del vapor CRAIGROWNIE, para cuyo auxilio se facilitaron un calabrote, una guindalesa, una estacha, cuadernales y otros varios efectos, segunda para el vapor HISPALIS que encalló en la playa al pié de la costa entre Portugalete y Santurce al cual se le facilitaron también varios efectos y tercera para la barca FERMINA que fue a varar a la playa de Las Arenas.
Memoria del Estado de Progreso de las Obras del Puerto y Ria de Bilbao. Año 1884-1885.
Pagina 29. «Destrucción de buques náufragos»
Quedaba en la Playa de Portugalete de años anteriores, un trozo del vapor HISPALIS que convenía destruirlo para evitar que en caso que sucediera algún naufragio en dicha playa, no se agravara la situación del buque chocando con los restos del expresado.
Con este objeto, se destruyó con dinamita el trozo del casco que quedaba, extrayendo de él una caldera que podrá tener alguna utilidad.
Periódico «La Monarquia» domingo 8 de septiembre de 1889.
En el muelle de Portugalete a uno de los operarios de la voladura del vapor HISPALIS se le dispararon seis cartuchos de dinamita dejándole destrozado.
Protesta de Mar por Naufragio: En la Villa de Portugalete a veinte y cuatro de Noviembre de mil ochocientos ochenta, ante mí D. Ricardo de Vildosola, Notario del Colegio de la Excelentísima Audiencia del Territorio de Burgos, del Distrito judicial del Partido de primera instancia de la Villa de Balmaseda, del numero y vecindad de esta Villa y testigos que se expresaran, compareció el Sr. D. Antonio de Ansotegui y Aranco, mayor de edad, de estado casado, vecino de la L. Villa de Bilbao, marino mercante y Capitán del vapor también mercante Español de la matricula del mismo Bilbao, nombrado HISPALIS, el que ha exhibido su cédula personal expedida en dicha Villa de Bilbao por el Sr. Jefe económico de esta provincia el día doce de Agosto último señalada con el numero ochocientos diez y nueve; el que manifiesta hallarse en el pleno uso de sus derechos civiles con la capacidad y aptitud legal necesarias para otorgar esta escritura de protesta de mar; lo que parece ajuicio de mí el Notario, de lo cual, su conocimiento, estado, vecindad y demás circunstancias doy fe y digo: Que el día once del actual y a las diez horas de su mañana salió del puerto de Sevilla con el vapor de su mando, Español, de la matricula de Bilbao, nombrado HISPALIS, con parte de carga general, con buen tiempo y mar bonancible, siguiendo así en la ría sin novedad, finalizamos del mismo modo hasta las cinco horas de la tarde del día doce que el buque llegó a Bonanza; y viendo no ser prudente salir por falta de agua, se optó por fondear y salir de madrugada, habiendo anochecido con horizonte despejado pasando la noche sin novedad.
Amaneció lo mismo y a las siete de la mañana del día siguiente trece se levó anclas y salimos sin novedad y navegando prácticamente, fondeamos así bien sin novedad a las nueve de la mañana de dicho día en el puerto de Cádiz y pasando sin novedad se dio principio a la faena de carga, finalizando esta que fue general del mismo modo, y pasando la tarde sin novedad, habiendo anochecido despejado y cargando sal, hasta las once y treinta y cinco minutos de la noche que listos se levaron anclas y salió el buque sin novedad, y a las doce de la misma noche se estuvo a la altura del faro de San Sebastián, siguiendo al rumbo Noroeste cuarta Oeste, pasando el resto de la noche sin novedad.
Amaneció lo mismo y a las ocho de la mañana del día siguiente catorce, se encontraba el buque al Norte de Santa María y a distancia de cuatro millas, quedando luego el buque a la vista de Cabo Sagres, sin novedad marchando el buque con toda maquina y tiempo despejado con mar bella y tiempo caluroso hasta la vista de tierra conocida; anocheciendo lo mismo y a la una de la madrugada se encontraba el buque a la altura de Cabo Roca, demorando a las cinco de la madrugada del día quince, la luz de Verlinga al Oeste, sin que durante aquella noche hubiera novedad. Mas tarde y con horizonte toldado, mar tendida del Oeste y viento fresco del Nor-Noroeste, siguió navegando el buque con mar muy arbolada y viva del Oeste trabajando mucho el vapor en los fuertes balances que daba, entrando la mar de continuo sobre su cubierta; anocheció lo mismo con mar igual hasta las nueve treinta de la noche del mismo día quince, en la que se dio vista a la luz del Cabo Silleiro y continuando navegando prácticamente a la vista de luces conocidas con mucha mar del Oeste y viento fresco del Nor-Noroeste , con cielo y horizonte toldado, hasta las doce y media de la noche en que di fondo con dicho vapor en el puerto de Vigo siguiendo así la noche sin novedad con varios chubascos de aguas.
Amaneciendo con cielo y horizonte toldados a las siete de la mañana del día diez y seis en que se empezó parte de descarga, finalizando en dicha faena a las dos de la tarde; empezando acto continuo a cargar anocheciendo del mismo modo con cielo y horizonte toldados, concluyendo la carga a las siete de la noche, y durante esta hubo varios chubascos de aguas y viento.
Amaneció cerrado en aguas, viento duro y a las diez de la mañana del día diez y siete, se levaron anclas para dirigir el buque al puerto de Carril con mucha mar del Oeste y el buque dando fuertes y continuos balances hasta las dos y media de la tarde de aquel día en que fondeó el buque en el puerto de Carril, anocheciendo con cielo toldado sin que hubiera novedad en toda aquella noche.
Amaneciendo con agua menuda ó lluvia y a las seis se empezó a descargar, dando fin a esta faena a las nueve de la mañana del día diez y ocho y listos de todo a las tres de la tarde del mismo día se levaron anclas saliendo de este puerto con cielo entre claro, horizontes ofuscados, mucha mar del Oeste, Noroeste y Nor-Noroeste, por lo que el buque empezó a dar fuertes cabezadas, con viento fresco del oeste; anocheció lo mismo pasando la noche con continuos balances y a la vista de luces conocidas hasta las cuatro de la mañana del día diez y nueve que se fondeó en la Coruña sin novedad.
Amaneciendo con cielo y horizonte achubascados y a las siete de la mañana se principió a descargar, finalizando sin novedad en dicha faena, habiendo habido durante la tarde varios chubascos, anocheciendo ocupados en cargar, hasta las ocho de la noche en que se dejó esta hasta el día siguiente, amaneciendo lo mismo y a las siete de la mañana del día veinte se empezó de nuevo con tal carga finalizando con viento duro y mal cariz, esperando alguna mejora, se levaron anclas a las seis de la mañana y treinta minutos más del día veinte y uno.
Salió aquel buque del puerto de la Coruña con horizonte ofuscado con mucha mar del Oeste, Noroeste y Norte, trabajando mucho el buque con viento fresco largo del Nordeste continuándose en los términos dichos y con fuertes chubascos a la altura de la punta de Estaca, entrando en el puerto de Santander a las diez y media de la mañana del mismo día sin novedad, fondeando el buque y amarrado al Muelle de Maliaño número ocho, se siguió así todo este día sin novedad.
Anocheció despejado y pasándola también sin novedad; amaneció lo mismo y a las seis de la mañana del siguiente día veinte y dos, lunes, se dio principio a la descarga, la que con tiempo despejado concluyó a la una del aquel día, a las tres de la tarde se entabló el viento el viento por el Sur y listos de todo, desatracamos de aquel Muelle levando anclas a las cuatro de aquella tarde y fondeando en San Martín.
Anocheció toldado y con viento fresco pasando sin novedad hasta las dos de la madrugada del día veinte y tres; que levadas anclas y listos de vapor salió aquel buque de dicho fondeadero de San Martín con destino al puerto de Bilbao con el practico de la barra de dicho Bilbao a su bordo, viento fresco del Sur, cielo toldado y horizontes despejados y de este modo se pasó la noche a la vista de luces conocidas y con aquel practico a bordo. Amaneció del mismo modo y estando a la vista de la Punta de la Galea, notando bastante mar del Noroeste a las siete de la mañana de dicho día de ayer veinte y tres, hallándose ya el buque a la piquera de la barra, el Piloto Mayor de la misma largó la señal de entrada y seguidamente moderada la maquina, se acometió a la barra en la que agarraron dos grandes mares al buque que le hicieron guiñar sobre el Sudoeste y que a pesar de cerrar todo el timón al Nordeste y tomar todas las precauciones marineras que en semejantes casos se requieren, no fue posible evitar la guiñada habiendo ¡do a varar sobre el banco interior del Sudoeste; en vista de lo cual el exponente mandó dar toda la maquina hacia atrás y visto que el buque no salía y que las mares más bien le aconchaban sobre las peñas del Campo Grande, mandó dar fondo con el ancla mayor de estribor continuando recibiendo gruesos y fuertes golpes de mar aquel buque que hacían trabajar excesivamente a su casco y arboladura, quedando incomunicados a bordo, a causa de las grandes mares hasta las diez de la mañana (media marea vaciante) la mar no ofendía tanto viniendo ya al costado una lancha de auxilio de esta Villa de Portugalete, en la que hice desembarcar los pasajeros con todas las precauciones y cuidados posibles, quedando toda la tripulación con el relatante a su bordo ocupando sus respectivos puestos y de esta suerte quedamos hasta la una de la tarde en que nos vino el auxilio con lanchas de Portugalete, tendiéndose una guindalesa a la cabeza del muelle del Sudoeste del mismo Portugalete por la proa del buque; y por la popa un calabrote con dos anclas en la dirección del Nordeste y otra guindalesa en la misma dirección y hecha firme y a los restos del vapor RITA, en esta situación se pasó el día recibiendo grandes fuertes golpes de mar observando a las cinco y treinta minutos de la tarde que las anclas garreaban habiendo el buque abatido con las grandes mares hacia las peñas de la parte del Sudoeste, por cuya causa seguidamente descubrió una gran vía de agua anegándose por completo las bodegas de aquel buque, (de agua); en esta tan triste situación y recibiendo más y más fuertes golpes de mar que cada vez hacían mas peligroso el estado de cuantos a bordo nos encontrábamos, todos permanecieron sin embargo firmes en sus puestos hasta las once de la noche, a cuya hora por haber vaciado ya bastante la marea llegaron dos lanchas de auxilio del mismo Portugalete y reuniendo el que relata junta de oficiales y vista por esta la imposibilidad de poder hacer nada a favor del buque y de su cargamento y convencidos así bien que peligraban de una manera inminente sus vidas, determinaron, como no podían menos, desembarcar, habiéndolo efectuado con todo orden y sin novedad, a Dios gracias.
Por todo lo cual y cuanto deja dicho el compareciente Sr. Capitán del vapor náufrago ya dicho nombrado HISPALIS protestaba como protesta una, dos, tres y cuantas veces haya lugar y sean necesarias contra fuerza mayor, el mar, vientos y sus elementos que hayan podido ser la causa de este siniestro ó naufragio del repetido buque cuya carga que traía y demás que a su bordo contenía.
Que la tripulación que a su bordo tenía el expresado vapor, lo son los Sres. D. Serapio de Eguidazu y Arana de edad de veinte y dos años, soltero y domiciliado en Bilbao, segundo piloto; D. Eugenio Bayo y Zuricalday, domiciliado también en Bilbao, soltero de edad de veinte años, tercer piloto; D. José María Franco y García, mayor de edad de estado casado, domiciliado en Carril provincia de Pontevedra, contramaestre; D. Emilio Valdés y Valdés, mayor de edad soltero y domiciliado en Bilbao, primer maquinista; D. Tomas Jaureguiza y Alcatena, mayor de edad, soltero, domiciliado en la Villa de Plencia, segundo maquinista; José Gavica y Zuloaga, camarero, también mayor de edad, de estado casado y vecino de Deusto; D. Fructuoso Gutiérrez y Mazón, mayor de edad, casado, vecino de dicha Anteiglesia de Deusto, cocinero; D. Antonio Bordallo y Rodríguez, mayor de edad, casado, vecino del mismo Deusto, mayordomo; D. Manuel Loja Rivas, también mayor de edad y de estado casado, marinero, vecino de Carril; D. Antonio Puga y Román, de edad de diez y siete años, soltero, palero y domiciliado en Santander; D. Manuel Sangronís y Meaturi, mayor de edad, casado, fogonero; D Juan Tomás Elorduy y Arana, también mayor de edad, casado y vecino del la Anteiglesia de Sopelana; D. Manuel Muruaga y Aguirre, mayor de edad, casado, vecino de Sopelana, fogonero; D. Baltasar Suárez, mayor de edad, casado, fogonero, vecino de Carril; D. Juan Francisco González Castroreal, también mayor de edad, soltero, mozo, domiciliado en Carril; D. Domingo Basaiz y González, también mayor de edad, casado, marinero, vecino de Carril; D. Faustino de Echevarría y Arteta, de edad de veinte y dos años, soltero, domiciliado en la anteiglesia de Gorliz, fogonero; D. Gabriel Maneiro y Gil, menor de edad, soltero, domiciliado en Carril; D. Francisco González y Villamarin, marinero; quienes hallándose presentes y enterados del anterior relato manifestaron quedar conformes con él, y que lo dicho anteriormente por el Sr. Capitán es exactamente conforme con todo lo acaecido en este viaje desde su salida de Sevilla hasta el momento tuvo lugar dicho siniestro, en cuya declaración se afirman y ratifican.
Así lo dijo dicho Sr. Capitán y firma en unión de los demás comparecientes que saben; y por los que no lo hacen a su ruego y como testigos los presentes D. Juan de Rotaeche, vecino del Concejo de Santurce y D. Miguel de Acha domiciliado en esta Villa, a quienes, Sr. Capitán y demás comparecientes advertí yo el Notario del derecho que la ley les concede a hacerlo por sí, del que renunciaron y habiéndola leído yo el Notario en alta e inteligible voz y manifestar los testigos no tener impedimento legal para serlo, en fe de todos, signo, firmo y rubrico yo el Notario.

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