EL VELARDE Y DON ALEJANDRO LINATI

La historia de su perdida y de sus armadores la cuenta Rafael González Echegaray en su libro Naufragios en la Costa de Cantabria. Aunque ya lo he repetido hasta la saciedad, y como fan de sus libros que soy, recomiendo a todos aquellos que puedan que compren este libro, hoy reeditado, ya que es una autentica fuente de información casi perfecta, ya que pocos naufragios en esa costa se le han escapado.
El libro fue editado en 1976, y su ISBN es: 84-241-9954-5. El texto es el siguiente: …”La famosísima compañía inglesa Mac Andrews que empezó con barcos bajo bandera española y terminó siendo completamente británica, encargó en 1873 a los astilleros Bowdler Chaffer &Co., de Liverpool, la construcción de un vapor de 869 toneladas de registro y 1.000 de peso muerto que habría de llevar el nombre de «PETRARCH» para unirse a sus compañeros de flota «DANTE», «TASSO», «ARIOSTO», y «GEORGIAN»

El vapor VELARDE. De la revista CATALUNYA MARITIMA. Mayo de 1919.jpg
El vapor VELARDE. De la revista CATALUNYA MARITIMA. Mayo de 1919.jpg

Resultó un barco de 206,7 pies de eslora, 38 de manga y 21,1 de puntal; con un castillo de 34 y una toldilla con cámara de 118; llevaba a popa una máquina de vapor compound de 86 NHP., construida por Taylor &Co., en Birkenhead, y una sola hélice; el casco del barco era de hierro y llevaba tres palos.
A principios de siglo el «PETRARCH» pasó a la Marina mercante española integrándose en la Compañía Marítima de Barcelona, financiada con capital inglés procedente de Mac Andrews y que poseía 12 vapores con nombres españoles de personajes históricos.
El «PETRARCH» cambió el suyo por el de «VELARDE», y se incorporó al servicio de la línea del norte de Europa.
El «VELARDE» no terminó sus días en la Marítima, que por cierto en 1916 después de absorber a la Compañía Roca se fusionó en el gran complejo naviero que dio origen a la Compañía Trasmediterránea. En 1910 se vende al financiero catalán Ivo Bosch, que residía en París, y que al morir lo dejó a sus herederos don Bartolomé Bosch y su hermana. En 1920 fallecía don Bartolomé y pasa el «VELARDE» a los hijos de aquél, Manuel, Pilar y María, casada esta última con el aristócrata barcelonés don Alejandro Linati Bacardí. Realmente ya desde los días de la primera Gran Guerra era Linati quien llevaba la gerencia de los negocios navieros de su suegro y continuó varios años con ellos hasta que el «VELARDE» fue vendido al armador gijonés don Pompeyo González, quien escasamente llegó a dar un solo viaje con el buque.
El «VELARDE», todavía con la matrícula de Barcelona, la chimenea negra y el gallardetón rojo con disco blanco y B negra de Bosch, se perdía en la barra de Suances el Domingo de Resurrección día 13 de abril de 1924.
Había cargado un completo de sal en Torrevieja para Requejada y Santander; con objeto de aliviar calados descargó primero en la capital y, con un resto en sus bodegas, zarpó el Sábado de Gloria a medianoche o quizá el propio domingo a eso de las dos de la mañana con ánimo de llegar en la amanecida. A treinta y ocho años de distancia es temerario juzgar esta determinación del mando del buque, pero realmente no se acierta a comprender el por qué de lo intempestivo de la hora de salida para llegar un domingo de madrugada a un puerto a 11 millas de distancia, en donde seguramente no se podría trabajar en aquel mismo día. No ha faltado tampoco quien buscase «tres pies al gato» en esta chocante salida del «VELARDE».

D. Alexandre Linati. De la revista CATALUNYA MARITIMA. Febrero de 1920.jpg
D. Alexandre Linati. De la revista CATALUNYA MARITIMA. Febrero de 1920.jpg

El barco se presentó frente a la barra y con el práctico a bordo -embarcó en Santander- intentó entrar en la ría. La marejada, al parecer, lo separó de la enfilación correcta y lo echó contra la arena, en donde quedó embarrancado sobre el banco del oeste a la entrada del canal, en la prolongación de la escollera occidental, bajo la Atalaya y algo más afuera de la desembocadura actual de la Traviesa de Dentro, regato que empalma el Canal del Remedio con la barra. El «VELARDE» quedó con la proa al SW. y a unos 200 metros de la escollera del este, y sus tripulantes fueron recogidos y llevados a tierra por diversas embarcaciones de Suances.
No hubo indulto para el viejo «macandro»; se partió y se deshizo sobre el banco clavándose en la arena. Todavía hace unos diez años, con motivo de una gran riada que borró por completo los perfiles de los bajos de la entrada, se vieron en la bajamar los restos del «VELARDE».
Sobre sus mismísimas cuadernas, el 12 de noviembre de 1925 por la tarde, tropezó el mercante griego «DOLLY», de 1.750 toneladas de carga, que llegaba de Newcastle con carbón para la factoría de Solvay y pretendió entrar sin práctico. Su capitán, Nicolás Metaxas, intentó salir del atolladero por sus propios medios haciendo echazón a la mar de 300 toneladas de la cubertada que llevaba, pero la bajada de la marea le estropeó la maniobra. Al día siguiente, 13, por la tarde, con la ayuda del remolcador «TRITON» que salió de Santander, y de los vapores costeros «ALLER», «ARNAO» y «LUIS» consiguió librarse de su incómoda posición y salir mar afuera. Por sus propios medios se dirigió a Santander, en donde entró en dique para reconocer fondos. Fue un caso de suerte loca la de este cacharro griego que, después de saltar como un caballo de carreras sobre el «VELARDE», cayó posiblemente en el cauce de la Traviesa de Dentro formado por la corriente que vuelve desde la Punta del Torco por dentro y lamiendo la playa.
Estuvo en una ratonera vivo como un barco grande de juguete en esos pozos calentitos que deja la bajamar en la playa para los niños; y salió de él milagrosamente”…
Realmente se había botado en marzo de 1873 (Miramar Ship Index) por los astilleros de Bowdler, Chaffer & Co., de Seacombe, con el numero de grada 95, y, a partir de 1877, ya aparece registrado como VELARDE bajo la contraseña española.
Sus características técnicas, según el Lloyd´s Register of Shipping: Año 1904-1905, eran las siguientes: …”Vapor a hélice con casco de hierro y tres mástiles; señal distintiva, JTKB; ex PETRARCH; 2 cubiertas corridas; maquinaria a popa; registro bruto, 945 toneladas; under deck, 931; registro neto, 568 toneladas; construido en 1873; astillero: Bowdler, Chaffer & Co., de Liverpool; armador: Cia. Marítima; eslora entre perpendiculares, 210,2 pies; manga, 28,2 pies; puntal en bodega, 20,8 pies; matricula de Barcelona; maquina compound de dos cilindros; diámetro de los cilindros, 23 y 46 pulgadas; carrera de los pistones, 24 pulgadas; 86 caballos nominales; maquinas construidas por J. Taylor & Co., de Birkenhead”…
En los primeros años en la compañía de J. Roca y Compañía, fue su capitán el Sr. Tortajada. Mas adelante, al cambio de siglo lo era, habitualmente, el Sr. Miro, de los que desconocemos datos. Así lo confirma la edición de 7 de marzo de 1894, del diario La Vanguardia,  en que leemos: …”De Cardiff, en 9 días, vapor VELARDE, de 898 toneladas, capitán Tortajada, con 1.000 toneladas de carbón a Enrique Schwartz”…
Y en la edición de 29 de julio de 1899 se leía: …”Julio 28.- Embarcaciones llegadas desde el amanecer.—De Hamburgo, en 16 días, vapor VELARDE, de 845 toneladas, capitán Miró, con 15 bultos drogas á Jove y Blanc, 100 sacos nitrato á Company y Brugués, 7 fardos corcho á C. Martorell, 6 bultos productos químicos á la Sociedad farmacéutica, 100 idem fécula, 45 idem drogas, 42 idem desperdicios de arbesto, 128 idem trapos, 57 idem lana artificial y 1.033 sacos trigo á la orden”…
Este apunte nos sirve para comentar la variada cantidad de carga traída por el buque, que hacia el cabotaje de altura entre la costa mediterránea española y los puertos de Londres y Hamburgo (los habituales). Tras la venta del buque, el cabotaje es nacional y la riqueza y variedad de carga menor.
Realmente el buque lo adquiere el Sr. Bosch, entre octubre y noviembre de 1904 (posiblemente este ultimo mes). En la edición del diario La Vanguardia, de 16 de noviembre de 1904, ya trabaja para los intereses del Sr. Bosch. Leamos: …”De Gijon y escalas, en 1 dia, vapor VELARDE, de 626 toneladas, capitán Roca, con 523 bultos trapos, sardinas, conservas, alubias y 200 toneladas de cemento a la orden”…
A partir de aquí, el buque toca, durante años y regularmente, el puerto de Almería, siendo sus navegaciones entre este puerto y el de Barcelona, constantes. En la edición de 15 de diciembre de 1904, ya se anuncia: …”Vapor VELARDE, para Almería”…
En la edición de 20 de abril de 1905 se muestra una típica carga del buque: …”De Almería, en 2 días, vapor VELARDE, de 620 toneladas, capitán Roca, con 1.407 carneros, 974 bultos hortaliza, 125 pieles y otros efectos á la orden”…
Se haría extensísimo narrar las vicisitudes del buque, pero anotamos que, el ganado y la fruta y vegetales, eran las cargas habituales del buque.
Quizás lo más notable de su carrera acaece en el año 1919. Extraído de la revista Catalunya Maritima, Any 1, Num. 10, de 10 de mayo de 1919, tomamos, condensado y traducido del catalán, el siguiente apunte: …”La Veu de Catalunya ha publicado una interesante información referente al comercio catalán en Oriente que ha comenzado a realizarse….
…Describe después la expedición del vapor VELARDE, de don Alexandre Linati, de Barcelona, navegando hacia el Pireo, Constantinopla, Constanza, Smirna, Alejandria y Beirut.
El VELARDE ha sido fletado por los Sres. Alexandre Fabregas i Font, Marti Tomas Alayo y Salvador Domenech i Gené, los cuales tienen, por parte del Gobierno, concedido el nombramiento de Misión Comercial oficial española. También fabricantes y comerciantes catalanes han entregado géneros en consignación. El VELARDE lleva un cargamento valorado en 6.000.000 de pesetas”…
Fueron varias expediciones, realizadas por varios buques, con objeto de promocionar los bienes de nuestro país en el Oriente cercano.
Catalunya Maritima fue una revista marítima de gran interés, que solo estuvo unos años en circulación. Como anécdota, que muestra la estupidez, arrogancia e incultura de organismos civiles y militares centrados en la corte madrileña, decir que la revista fue ofrecida a varios estamentos que sin duda deberían haber estado interesados, y que fue rechazado por estos “porque no se entendía”. Me da tristeza por mi país, hoy peor que nunca, la postura enrocada y palurda de personas e instituciones que tienen abierta una guerra particular, apoyada por los medios de comunicación mas rancios de la capital, contra un idioma que es bien de todos. Personalmente cada vez tengo mas claro que, si no aceptan esto, es un derecho natural el crear otro país en que si pueda ser aceptado. La voluntad de las personas es lo primero, después el patrioterismo cavernícola, inconsciente y rancio de personas y organismos que representan un concepto muy equivocado de país y patria. Mi estomago me pide algo mas duro y concreto a decir; mi parte cerebral dice que, como siempre, esto es otra historia.
Don Alejandro Linati de Bacardi fallece el 29 de enero de 1958, en Barcelona.

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