SI LENTAMENTE SE ELEVA, ES PORQUE EL VIENTO SE LLEVA (Sobre el barómetro)

Si existe un buen libro, único, sobre la marina asturiana, ese es Historia de la Marina Mercante Asturiana. II. Llegada y Afirmación del Vapor. (1857-1900), editado por Ediciones Nobel. Su autor, José Ramón García López. Excelente de arriba a abajo y al que solo le encuentro una pega. La tercera parte se esta haciendo esperar demasiado. Formidable libro, indispensable en nuestras bibliotecas, junto con la 1ª parte del mismo autor. De el, extraemos este pequeño apunte sobre una pequeña naviera que no debemos confundir con la que se creo en los años veinte del siglo pasado. Leamos:  …”José Suárez Asenjo, comerciante establecido en Luarca, y Santiago Nájera Alesón, dedicado al comercio en Gijón, acordaron unirse (sin formalizar sociedad) para iniciarse en el negocio naviero.

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Encargaron a la casa R. Craggs & Co., de Middiesbrough, la construcción de un buque a vapor con casco de hierro, que fue matriculado en Gijón el 24 de febrero de 1892 con el nombre de LUARCA. Medía 24,55 metros de eslora, 5,35 de manga y 2,45 de puntal, haciendo 83 TRB, y su costo fue de unas 85.000 pesetas (Lista 5.a, f. 70).
Ocho meses más tarde, el 29 de octubre de 1892, Santiago Nájera adquiría en Santander a la casa de comercio Hijos de Dóriga el minúsculo vapor MOSCA, un pequeño buque de madera que había sido construido en Francia bastantes años antes (en 1857 ya recorría el Cantábrico, y en 1874 había sido adquirido por la casa Dóriga). Medía 20,22 metros de eslora, 5,32 de manga y 2,19 de puntal, con un tonelaje de 49 TRB que lo convertía en el vapor más pequeño de Asturias, siendo su costo 7.500 pesetas. Se matriculó en Gijón el 9 de enero de 1893 con el nombre de NAVIA (Lista 5.a, f. 73).
Una vez adquiridos ambos buques, los dos comerciantes deciden dar forma social a sus negocios navieros y constituyen la sociedad Vapores Costeros, S. A., protocolizando el acuerdo el 21 de febrero de 1893 ante el notario de Luarca León Manso (fue, por tanto, la primera naviera asturiana con forma de sociedad anónima). El objeto declarado para la sociedad, que se domiciliaba en Gijón, era crear una flota de pequeños vapores para hacer el cabotaje cantábrico partiendo del LUARCA y el NAVIA., pero «procurando aumentar el número conforme lo aconsejen las circunstancias». El capital social era de 120.000 pesetas, dividido en 120 acciones de 1.000 pesetas, de las que 50 se adjudicaban a José Suárez Asenjo, 48 a Santiago Nájera Alesón, cinco a Cosme Rodríguez Avello (gerente de la casa Viuda e Hijos de Avello), y cinco a José Fernández Rodríguez, reconociendo así sus representaciones en los citados LUARCA y NAVIA, que se valoraban en 90.000 y 18.000 pesetas, respectivamente. Las 12 acciones restantes las suscribían José Martínez Cobas, Enrique Fernández Rodríguez (gerente de la casa Víctor F. Caunedo e Hijos), Emilio Diez Ordóñez y Valentín Jardón. La sociedad se disolvió en 1904, adquiriendo los buques Santiago Najera Alesón, que procedió a alargar el LUARCA y a convertir en gabarra el NAVIA (Lista 5ª, fols. 70 y 73)”…
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Este buque, en 1912, lo compra Antonio González Vega, quien adquiriría otros pequeños vapores que iría nombrando con la palabra Luarca y un numeral (El LUARCA Nº3 ya lo hemos visto en esta pagina web) y los dedico al cabotaje en el Cantábrico. Posteriormente, en 1922, esta flota de buques se integraría en una nueva compañía, también llamada Vapores Costeros S.A., que incorporaría los buques de Francisco García, los de Antonio González Vega, los de Monasterio y Compañía y los de López de Haro. Esta naviera fue interesantísima, y comprendía un rosario de pequeñas unidades que eran auténticos camiones de reparto por todas las pequeñas villas cantábricas.
El LUARCA nunca se integro en esta flota, ya que se perdió el 7 de agosto de 1913, cerca de cabo Prior, sin causar victimas.
Su naufragio lo narra el diario El Liberal, de Madrid, en su edición de 7 de agosto de 1913, en su página 3, en que cita:
…”Naufragio de un vapor. Por telégrafo. Coruña, 6. (11 n.)
La noche última se fue a pique, a la altura del cabo Prior, en los bajos conocidos por Gabeiras, el vapor «LUARCA», que navegaba hacia el Ferrol cargado de carbón. El accidente fue debido a la intensa niebla.
El buque toco en una roca, abriéndosele una vía de agua que le hizo hundirse a los pocos momentos. Los tripulantes se embarcaron en un bote, permaneciendo allí hasta las cinco de esta mañana, en que, rendidos de luchar con el mar, que estaba bastante agitado, fueron recogidos por la lancha pesquera «EULALIA». Durante el tiempo que estuvieron en el bote, sin rumbo, creyeron morir.
Los náufragos son: capitán, José Casariego; maquinista, Enrique Menéndez; fogoneros, José Aurelio González Luengo y Benito López Muñoz; cocinero, Eduardo Vaamonde; contramaestre, José Fernández, y marineros, Ángel Fernández Abella, Marcial Arias y José Maceda.
Todos son naturales de Asturias, y sus familias residen en Gijón.
El vapor naufragado pertenece a la matrícula de Gijón y son sus armadores los Sres. Santiago Alesón y hermano.
Los náufragos marchan mañana a sus casas en el tren correo”…