EL CANTABRIA, DE LUIS LIAÑO

Cuando necesito alguna foto o información de algún barco recurro a mi amigo en la red Pedro Blanco Álvarez. Lleva el salitre en la sangre y la afición al maquetismo en el espíritu. Como no, cuando le pedí una foto del CANTABRIA me devolvió el e-mail con tres estupendos documentos, de las que hoy reproducimos dos en este articulo. También me apunto que, sobre el nombre de CANTABRIA en la mar, esta confeccionando un bonito articulo que, esperamos con impaciencia, pudiera ser expuesto en esta pagina web. Gracias pues, como siempre, estimado Pedro y esperamos que nos vuelvas a honrar con alguno de tus interesantes artículos.
Submerged es una pagina web inglesa que habla de naufragios. En el los lectores pueden encontrar un post llamado CANTABRIA, y firmado por Peter Mitchell el 1 de julio de 2007, que nos cuenta como ocurrió la tragedia. Veamos este interesante relato: A medio camino entre Bolt Tail y Bolt Head esta Hamstone, y justo unas pocas yardas al Este están los escarpados arrecifes que rodean Steeple Cove. En un dia de verano, Steeple Cove es un sitio delicioso. Las gaviotas y los cormoranes planean sin esfuerzo entre los acantilados, y ocasionalmente, muy alto en el cielo, se puede ver un halcón, aparentemente sin movimiento, esperando lanzarse sobre alguna presa desprevenida. Pero en las primeras horas del 13 de diciembre de 1932, Steeple Cove era todo menos un sitio placentero. Cerrado en niebla como estaba, casi fue el cementerio de veinticuatro marinos españoles que habían encallado en el vapor español CANTABRIA. Pesadamente cargado con mineral de hierro, el CANTABRIA iba de Bilbao a Newcastle, cuando encontró una densa niebla en la costa de Devon. Al amanecer el capitán no tenía una idea exacta de donde se encontraba, y de repente, casi sin ningún tipo de aviso el CANTABRIA embarranco en las rocas que hay en el fondo de Steeple Cove. La tripulación no tuvo muchos problemas para arrojar al agua los botes y abandonar el CANTABRIA, hecho lo cual, se dirigieron a tierra. Desafortunadamente los hombres no habían tenido en cuenta la tremenda pendiente de los acantilados y abandonando sus botes empezaron a escalar las rocas. En un momento determinado se dieron cuenta que no podían ni escalar los acantilados ni volver a los botes salvavidas. Fue cuando se encontraban en esta potencialmente desastrosa situación que el bote salvavidas de Salcombe llego después de una penosa y casi a tientas travesía a lo largo de la costa en condiciones de niebla densa. En aquel momento comenzó un mareton de considerable tamaño haciendo muy difícil y peligroso para el bote acercarse a los acantilados donde estaban atrapados los hombres del CANTABRIA.
El timonel del bote, afortunadamente, no era corto en iniciativa, y después de afirmar el bote al vapor encallado, subió a bordo y encontró un pequeño chinchorro que había sido dejado a bordo. La tripulación del bote salvavidas embarco en el, y usándolo, después de hacer una docena de viajes, consiguió rescatar a los veinticuatro marinos de las rocas y llevarlos a bordo del buque salvavidas. En aquel momento era obvio que la combinación del gran mareton (heavy swell) y la pesada carga que llevaba el vapor, anunciaban el final del CANTABRIA. Con el continuo golpear sobre las rocas finalmente se partió en dos mitades y desapareció bajo las rompientes, dejando una vez mas el Cove solo ocupado por los pájaros marinos y los halcones. Con los años Steeple Cove no ha cambiado mucho y el pecio del CANTABRIA descansa casi exactamente en el mismo sitio donde encallo….
Para los aficionados al submarinismo es una autentica joya, y estos pueden, en el articulo linkado, saber en que estado se halla actualmente el pecio.
El buque fue rescatado por el bote del RNLI del puesto de Salcombe, uno de los más famosos de Inglaterra, quien como muchas de estas instituciones ha pagado, con muchas vidas, su vocación de ayuda a los buques y marinos en peligro. Nuestro reconocimiento más respetuoso.
La historia del buque la rescatamos, como no al ser un buque de matricula de Santander, del libro LA MARINA CANTABRA. DESDE EL VAPOR. VOL III, escrito por Rafael González Echegaray. Veamos varios apuntes: El último barco que compró Liaño fue el CANTABRIA; una tripulación montañesa fue en el JUAN ANTONIO, desde Santander y se hizo cargo de él en Londres el 16 de julio de 1924. El día 28 entraba en nuestro puerto.
Era un barco bastante viejo. Se había construido en 1898 por S. P. Austin, en Sunderland, como HORNSEY para los armadores y carboneros británicos W. Cory de Londres. Tenía 1.082 toneladas de arqueo y 2.850 de peso muerto; era de máquina al centro, pozo en la caja de proa y quarter deck con las balleneras sobre la cubierta del alcázar. Tenía cuatro bodegas y una proa recta con amplias crucetas y masteleros minúsculos, Las dimensiones eran 81,7 metros de eslora, 11,5 de manga y 5,1 de puntal. El día 8 de febrero de 1917, navegando por el Mar del Norte, fue atacado y averiado por un submarino alemán, pero se logró rescatarlo para su flota. En 1918, al final de la gran guerra europea, al crearse dentro de la empresa Cory la Cory Colliers, el HORNSEY pasa a ella como CORCRAG.
La Cory, pues, fue quien se lo vendió a Liaño. Era la última operación de su vida…
Y en otro lugar del libro cita: La flota de Liaño había quedado reducida a tres vapores: el JOSÉ, el ESLES y el CANTABRIA, que consumían sus tristezas de puerto en puerto, a fletes miserables, pero sin entregarse jamás al denigrante amarre, que éste fue el mayor mérito de esta naviera de saldos.
La aventura siguiente se produce ya en 1928 y es el CANTABRIA su protagonista. El día 23 de noviembre, a la entrada de Ardrossan, en Ayr, embarranca sobre la costa quedando a la bajamar totalmente en seco. Así permaneció hasta febrero de 1929, fecha en que pudo ser reflotado casi milagrosamente. Pero a los pocos años, el 13 de diciembre de 1932, embarrancaba y esta vez para siempre, en la costa inglesa del condado de Devon, en un viaje con mineral de hierro desde Bilbao a Barry Dock. Lo mandaba entonces D. José Legarreta. En un parche de niebla, quedó clavado en las peñas, paralelo a la costa y como a unos 40 metros del cantil. La tripulación fue rescatada por el bote salvavidas de Salcombe y después llevada a Plymouth. A los pocos días el barco —que estaba pinchado sobre la cámara de calderas—, desgarró sus fondos y se partió. Era el primer viaje que hacía después de sufrir una reparación de un mes y medio en el dique de Gamazo.
Las características del buque, según el LLOYD´S REGISTER OF SHIPPING del año 1930 eran: Vapor con casco de acero a hélice; Well Deck; 1 cubierta corrida; TSH; Registro bruto, 1803 toneladas; under deck, 1386; registro neto, 1076; botado en mayo de 1898; construido por S.P. Austin & Son, de Sunderland; doble fondo celular; eslora entre perpendiculares, 268,1 pies; manga, 37,7 pies; puntal en bodega, 16,9 pies; matricula de Santander; 4 mamparos cementados; maquina alternativa de triple expansión; diámetro de los cilindros, 20 ½, 38 y 54 pulgadas; carrera de los pistones, 39 pulgadas; 194 caballos nominales; 2 calderas; 6 hornos; superficie de calefacción, 3080 pies cuadrados; superficie de parrilla, 90 pies cuadrados; maquina construida por J. Dickinson & Son. Ltd. de Sunderland.
Foto 1.- Estupenda foto del CANTABRIA en dique. Foto recibida del Sr. Pedro Blanco Alvarez.
Foto 2.- Encallado en Steeple Cove. Foto recibida del Sr. Pedro Blanco Alvarez y que tambien se ilustra en la pagina web Submerged.

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