SI RELAMPAGUEA Y TRUENA, VIENTO HABRÁ DONDE SUENA
[pe2-image src=»http://lh3.googleusercontent.com/-2YurNd2D6cI/VkcZxts3YkI/AAAAAAAAUvI/lRXP5ggbI3I/s144-c-o/El%252520yate%252520TERESA.%252520De%252520la%252520revista%252520El%252520Mundo%252520Naval%252520Ilustrado.%252520A%2525C3%2525B1o%2525201900.jpg» href=»https://picasaweb.google.com/113886998120802357007/22DeJulioDe2011#6216966152480318018″ caption=»El yate TERESA. De la revista El Mundo Naval Ilustrado. Año 1900.jpg» type=»image» alt=»El yate TERESA. De la revista El Mundo Naval Ilustrado. Año 1900.jpg» pe2_single_image_size_format=»C» pe2_single_image_size=»w750″ ]
Pido desde estas líneas que si alguien puede completar la historia de tan simpático buque sea tan amable de compartirla en esta pagina y complete el texto siguiente, que es el que aparece reflejado en la revista mencionada:
La colosal navegación interior de los Estados Unidos ha hecho llegar en aquel país la construcción de esa clase de embarcaciones á un grado de perfección que sólo viéndolo se puede formar idea, y de cuyos tipos es el yate TERESA, un precioso ejemplar.
Tiene el TERESA 12,34 metros de eslora, 2,60 de manga y uno de puntal, con un tonelaje de 8,22 neto, y en tan escasas dimensiones lleva una cámara como para veinte personas, cocina, cuarto de aseo, literas para que puedan dormir cómodamente hasta cuatro expedicionarios y cuantos detalles son el encanto de todo hombre de mar.
La máquina, de dos cilindros de gasolina, que funciona por explosiones, da al yate una velocidad hasta de 11 millas, y se maneja con toda facilidad, así como los cambios de movimiento, que se regulan de un modo muy ingenioso.
El coste, puesto en España, calculamos que pasará algo de 50.000 pesetas. Es muy grato ver que las personas que pueden distraer así una parte tan considerable de capital fomenten las aficiones á la Marina.