LA RECONSTRUCCIÓN DE LA VITORIA

Reclasificada como guardacostas acorazado tras su transformación desde 1.896 a 1.898 en los astilleros de La Seyne, la Vitoria, antigua fragata acorazada, no pudo intervenir en la guerra de 1.898 contra los americanos. Aunque terminadas sus reformas antes que su coetánea Numancia, ni siquiera una improvisada instalación de armamento le permitió entrar en la guerra, ya que la escuadra del contralmirante Cámara, como ya hemos visto, regreso desde Suez a la metrópoli cuando supo de la consumación de la catástrofe en Filipinas.
4 cañones Hontoria de 200 mm, 4 Hontoria de 160 mm, 12 Skoda de 150 mm de tiro rapido, 8 Nordenfelt de 57 mm, 4 Skoda de 47 mm, 4 Maxim de 37 mm y dos cañones de 75 mm y dos Hotchkiss de 37 mm para desembarcos comprendían la parafernalia artillera, supongo que dolor de cabeza de la Intendencia a bordo, de este blindado de recia estirpe.
Guardacostas porque su velocidad, de unos 12 nudos, era anacrónica incluso para la época en que se reformo y la Armada debía darle un uso, y acorazado porque no cabía duda de que sus buenos 140 mm de blindaje del mejor hierro ingles justificaban semejante clasificación.
Desde 1.903 pierde 4 de sus cañones de 150 mm y es dada de baja en la Armada el 24 de mayo de 1.911.
Las características de su transformación las obtenemos de la revista Le Journal de la Marine. Le Yacht, de 2 de abril de 1.898, en que leemos: Le Cuirasse Espagnol Vitoria.
En varias ocasiones hemos hablado sobre los grandes trabajos realizados por los astilleros de La Seyne para la transformación de las fragatas españolas Vitoria y Numancia y el incremento de potencia del acorazado Pelayo.
Bien que de un valor muy desigual, estas tres unidades constituyen, a títulos diversos, importantes elementos de la reorganización naval que emprende España. Se trata, para las dos primeras unidades, de una reforma completa, mientras que el Pelayo recibe simplemente una mejora basada en la economía de peso realizada con el cambio de calderas.
Las importantes modificaciones aportadas a estos navíos han sido realizadas con una rapidez tal que el gobierno español lo ha sabido valorar. La Vitoria, ya acabada, acaba de salir de Toulon el 1º de marzo con destino a Cartagena en donde embarcara su artillería. El Pelayo, que acaba de entrar en dique en el puerto de Toulon, después de pasar las pruebas esta en disposición de iniciar su vuelta a España con toda la premura posible; no quedara pues mas que terminar las obras en la Numancia, lo que se hará con toda la premura posible.
La Vitoria, de la que publicamos una fotografía tomada en la rada de Toulon, es una fragata acorazada que fue botada en 1.865 por Thames Iron Works.
Las modificaciones, numerosas, han sido impuestas por el natural progreso en la tecnología de construcción de los buques de guerra. Después de 33 años desde su nacimiento, no era posible hacer uso de esta vieja fragata sin hacerle una revisión completa. Hay que hacer constatar, que como la Numancia, construida en Francia en 1.863, la principal característica de su potencia defensiva (la superficie acorazada de su obra muerta) se encuentra totalmente en armonía con las tendencias modernas aplicadas recientemente sobre ciertos cruceros acorazados de diversas marinas. La Vitoria y la Numancia poseen, en efecto, una coraza de hierro, variando de 14 a 11 cm, que protege toda la parte alta del navío hasta el puente superior; las bordas mismas están también blindadas. Esta coraza esta recubierta en ellas por unos pasamanos de madera que disimulan esta coraza, formidable en la época de su construcción.
La Vitoria presenta las siguientes características: eslora, 96,47 metros; manga, 17,34 metros; puntal, 7,60 metros; desplazamiento, 7.250 toneladas.
La arboladura, que en origen era muy considerable, desaparece completamente, siendo su única propulsión, su hélice, accionada por una maquina de baja presión salida de los talleres Penn. Esta maquina, que puede desarrollar 4.000 caballos y dar una velocidad de 11 nudos al buque, en condiciones favorables, esta alimentada por 8 calderas tipo Almirantazgo, cuyas exaustaciones desembocan en dos chimeneas.
Los trabajos ejecutados en La Seyne al aparato motor y evaporador comprenden el repaso y revisión de la maquina y el reemplazo de las antiguas calderas por 8 grupos de nuevas, siempre del tipo Almirantazgo.
Pero es sobre todo en la instalación de la nueva artillería y de sus servicios anexos lo que constituye la principal reforma hecha al buque. La Vitoria tenia en origen un armamento de 8 cañones de 9 pulgadas Armstrong, situados en la batería y disparando proyectiles de 113 kg.; tres cañones Palliser de 18 cm, uno en caza y los otros disparando por el través en el reducto acorazado. Todas estas piezas han sido retiradas y serán substituidas en España por el siguiente armamento: 1º- seis cañones de 16 cm. sistema Hontoria repartidos como sigue: dos en caza, en los emplazamientos existentes a proa; dos en la parte central del puente acorazado, en afustes con pivote central; dos en retirada sobre los emplazamientos construidos en cada aleta a proa de la toldilla. Todos estos cañones están montados en afustes con carapacho y pivotes centrales.
2º- Ocho cañones por el través de 14 cm. de tiro rápido, sistema Schneider-Canet, emplazados cuatro por banda dentro del reducto acorazado, giratorios con pivote central y carapacho.
3º- Seis cañones Nordenfelt de 57 mm de tiro rápido emplazados en cada uno de los costados en plataformas, unos sobre la toldilla, unos sobre la nueva plataforma instalada en el centro del buque y unos sobre el castillo de proa.
4º- Seis cañones Maxim de 37 mm de tiro rápido, de carga automática emplazados dos en la plataforma del palo de mesana, dos en la plataforma del palo mayor y dos de reserva para embarcar en los botes.
Se han instalado depósitos para recibir las municiones de todas estas piezas. El servicio a estas desde estos depósitos esta asegurado por montacargas movidos por servomotores. Estos depósitos están en numero de 12, de los que cuatro para la munición de 16 cm, cuatro para la munición de 14 cm, dos para la munición de 57 mm y dos para el servicio de las piezas de 37 mm.
Estos depósitos y modificaciones han requerido una completa redisposición de los fondos del buque con la eliminación de todos los departamentos no útiles. Las diferentes cubiertas han sido conveniente reforzadas en los puntos necesarios.
El aspecto del buque ha cambiado completamente con la supresión de los tres mástiles cruzados originales. Como se ve en la foto han sido substituidos por dos pequeños mástiles metálicos que soportan cada uno la plataforma, el mastelerillo y la verga de señales. Es decir una arboladura considerablemente reducida.
Seria muy largo enumerar todos los cambios y reparaciones efectuados al ser reconocidos como necesarios en esta gran reparación tanto para el casco metálico como para el de madera. Innumerables pequeñas actuaciones con objeto de la puesta al día y rejuvenecimiento real del buque imprescindibles en una revisión de estas características.
Debemos también consignar la instalación de dos grupos motor-dinamo de 350 amperios y 80 voltios, para accionar el servicio eléctrico del buque (alumbrado, proyectores, señales) lo que da idea de las grandes líneas de reforma que han permitido a la Vitoria figurar honorablemente todavía en la lista de buques de esta honorable flota española que luce este pabellón desde hace tanto tiempo.
Cierto es que a pesar de su velocidad, que es muy limitada e inferior a la de las unidades de combate actuales, la Vitoria podra rendir excelentes servicios gracias a su artilleria moderna y a su estupenda coraza; y pensamos que el gobierno español, sabiamente, ha revalorizado la capacidad militar de este buque, cuyo casco antes de la reparación hecha en La Seyne era prácticamente inútil.
Como se lee en el texto, las intenciones sobre su armamento eran diferentes a las que después se realizaron. Y es que poco antes de entrar en servicio estallo la guerra con los americanos.
Foto 1. El blindado español de 7.250 toneladas Vitoria. Fotografía de Marius Bar. Tolon. De la revista Le Journal de la Marine. Le Yacht. Año 1.898.
Foto 2. Estupenda foto, aunque de mala calidad, de la disposición artillera de la Vitoria. Se aprecia la variedad de calibres disponibles. De la revista La Vida Marítima. Año 1.904.
Foto 3. Acuarela de la Vitoria, ya modificada, de Hernandez Monjo. Del libro La Armada Española. Editado en 1.898.

Un comentario en “LA RECONSTRUCCIÓN DE LA VITORIA

  1. Varias marinas, como la austro-húngara, la italiana o la rusa habían realizada reconstrucciones semejantes, y aunque por ahí se pueden leer críticas, lo cierto es que el Numancia y el Vitoria, una vez reconstruidos, pordían ejercer muy dignamente de acorazados guardacostas. Por ejemplo, de hallarse ambos reconstruidos en Filipinas en 1898, hubiesen sido invulnerables a cualquier pieza de artillería de los buques de Dewey.

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