EL COCODRILO Y LA COMISIÓN OCEANOGRÁFICA

Ya hemos visto en anteriores articulos como el destino reservaba a orgullosos buques de guerra mucho mas discretos fines de sus vidas. El monitor Puigcerda acabo como carguero bajo contraseña inglesa; el Nueva España acabo como carbonero con nuestra insignia; el Conde de Venadito actuo de yate real y de simple ponton, y asi un largo etcetera. Uno de estos etceteras era el cañonero Cocodrilo, veamos su historia y su docta e ilustrada vida.
A finales de agosto de 1.870 se autorizo la construcción de tres pequeños cañoneros con maquina de vapor y casco de madera. Serian construidos cada uno de ellos en uno de los diferentes Arsenales del Estado, estarian destinados al servicio de guardacostas y fueron bautizados con nombres de reptiles, aunque el primero de ellos, cuya quilla se puso en la Carraca, durante un corto intervalo de tiempo llevo el nombre de Pelicano; luego se le bautizo definitivamente como Caiman. Sus compañeros de serie, aunque con pequeñas diferencias fueron el Salamandra y el Cocodrilo, construidos respectivamente en el Ferrol y en Cartagena.
Sus caracteristicas tecnicas eran las siguientes (Cocodrilo): eslora (pp ¿?), 34,4 m3tros; manga, 6,40; puntal, 2,48 y calado 2,40 metros.
Desplazamiento en carga, 220 toneladas. Maquina Compound de 50 caballos nominales o 200 caballos indicados. Velocidad en carga, 8 nudos. Capacidad de las carboneras, de 20 a 24 toneladas.
Armamento, un cañon rayado de 160 mm y uno de bronce rayado de 80 mm a popa. Según parece, en 1.879, se les cambia el armamento disponiendo a partir de entonces de un Hontoria de 120 mm (Mod. 1.879) a proa y una ametralladora de 11 mm a popa. Dotación de 44 hombres. Radio de acción a velocidad economica de unas 900 millas.
Veamos a traves del libro Buques de la Armada Española a Traves de la Fotografia, (1.849-1.900), escrito por Juan Luis Coello Lillo y Agustín R. Rodriguez Gonzalez, como fue su vida operacional: El tercer cañonero de la serie del Sexenio fue el Cocodrilo, cuya quilla se puso en el Arsenal de Cartagena el 24 de octubre de 1870; no tomó parte en la Cantonal, cayendo al agua el 13 de abril de 1875 y quedando terminado el 15 de enero de 1876, con un desplazamiento de 220 toneladas, el menor entre sus compañeros. Como ellos, prestó servicio de guardacostas por aguas andaluzas, pasando luego a Mahón, donde el 7 de octubre de 1879 salvó a la goleta mercante Juanita Ciar, ayudando después al tendido del cable telegráfico submarino entre Menorca y Mallorca. Más tarde pasaría a vigilar las costas marroquíes y allí. el 21 de octubre de 1889, y cuando investigaba el apresamiento de un falucho mercante por los cárabos piratas, fue agredido con tiro de fusil desde la costa cercana al peñón de Alhucemas, pese a que había puesto en el agua un bote con parlamentarios y bandera blanca, repeliendo la agresión con varios disparos de cañón, de ametralladora y de fusil.
Tras largos servicios, el Cocodrilo fue dado de baja el 22 de junio de 1899, pero entonces, lo que parecía la muerte del pequeño cañonero se convirtió en el inicio de otra vida: desde septiembre de 1900 sirvió como pontón de la Brigada Torpedista de Cartagena, hasta que una Real Orden de 21 de abril de 1906 cedió su casco a la Comisión de Oceanografía, siendo transformado en Laboratorio Escuela de Zoología Marina, función que desempe-ñaría durante dieciséis años, desde julio de 1908 hasta julio de 1924. siempre amarrado en el puerto de Barcelona. En esa última fecha pasó destinado a la División Naval de Aeronáutica, que tenía también su base en la ciudad condal, en donde fue empleado como pontón hasta su baja definitiva el 24 de octubre de 1929, siendo utilizado a continuación como blanco flotante el 24 de diciembre y desguazado en la primavera de 1930 por una empresa barcelonesa.
Sin duda alguna la parte mas chocante de la vida del Cocodrilo fue su periodo como Laboratorio Escuela de Zoologia Marina. En la revista La Vida Maritima del año 1.908 se hace referencia a este periodo con unos extensos articulos y documentación grafica que expondremos a continuación. En el Num. 225, Año VII de 30 de Marzo de 1.908 leemos: Barcelona. Escuela flotante de biología marina. Durante su estancia en este puerto, con motivo del viaje de Su Majestad el Rey, visitó el ministro de Marina, señor general Ferrándiz, la escuela de biología marina, instalada en el antiguo cañonero Cocodrilo surto en esta bahía.
Dicha escuela ha sido organizada por el capitán de fragata D. Joaquín de Borja, actual comandante interino de Marina de Barcelona, y reúne muchos elementos para tan interesantes estudios.
Mas adelante en el Num. 236, Año VII de 20 de julio de 1.908 anotamos: Barcelona. Escuela de Zoología Marítima. El dia 11 del actual se verificó la inauguración de la Escuela Marítima, instalada en el Pontón Cocodrilo, del que hemos hablado en el número 225 de nuestra Revista, y organizada y dirigida por el ilustre Capitán de fragata D. Agustín de Borja, que desde hace años viene dedicándose con notorio acierto al estudio de cuanto se relaciona con la zoología marítima.
El acto inaugurado se verificó á las seis de la tarde y fue presidido, en representación del Ministro de Marina Sr. Ferrándiz, creador de dicha Escuela y del Laboratorio á ella anexo, por el Sr. Director General de Navegación de esta marítima, General D. Emilio Luanco, cuya competencia y autoridad en cuestiones hidrográficas son notorias. Acompañaba a dicho señor el Comandante de Marina de Barcelona, Capitán de navio Sr. don Federico Compañó y el Sr. Bosch i Alsina quienes tomaron asiento respectivamente á derecha é izquierda del Sr. Presidente. Ante ellos y una numerosa concurrencia, entre la que se hallaban una comisión del Comité de Pesca Nacional y los Sres. Ricart y Giralt, Director de la Escuela de Náutica; Bianchi, Director de Sanidad Marítima; Barrera, Comandante del cañonero Temerario; el Sr. Agacino; los Tenientes de navio Sres. Bullón, Pasquín, Saavedra, y otros señores que la falta de espacio no nos permite nombrar y que formaban una numerosa concurrencia. El Sr. Borja dio lectura de un notable trabajo demostrativo de que el Laboratorio escuela será de reconocida eficacia científica práctica. Del trabajo, del que daremos cuenta detallada en el número próximo, hizo merecido elogio el Sr. General Luanco, quien con sobria y elocuente frase hizo atinadas consideraciones sobre la importancia del estudio de la zoología marítima y el porvenir que el estado ha reservado á la escuela en aquel momentó inaugurada, y terminó su discurso con un viva al Rey que fue contestado con unanimidad. Terminado el acto se sirvió á los concurrentes un exquisito refresco, y éstos visitaron toda la Escuela, admirando su buena distribución, que ha logrado acumular metódica y ordenadamente en el escaso espacio de que permite disponer el antiguo cañonero Cocodrilo, cuantos elementos diversos requieren los trabajos de la Escuela del Laboratorio y de que haremos completa descripción en los números próximos.
Y asi es en efecto, ya que a traves de un extenso articulo firmado por el teniente de Navío Ramón Bullón en el Num. 237, Año VII de 30 de julio de 1.908 se hace una completisima descripción del buque la escuela y el laboratorio. Debido a su interes historico lo transcribiremos integramente: Al crear el Ministerio de Marina la Comisión Oceanógrafica que acaba de inaugurarse ni Barcelona, dispuso quedaran afectos á ella la escampavia Cedida y el viejo casco del que había sido cañionero Cocodrilo, nombró al Capitán de fragata D. Joaquín de Borja director de dicha Comisión. que había de comenzar sus trabajos por el litoral de Cataluña, y ordenó que en Barcelona se efectuaran las obras necesarias para colocar los mencionados buques en condiciones de responder á su nuevo destino.
La escampavía Cedida, que se encontraba amarrada en Valencia. hizo su viaje á la vela con los 18 hombres que tenía de dotación. y el deteriorado y vacío casco del Cocodrilo fue remolcado hasta Barcelona por el crucero Lepanto.
Al designar estos dos buques para la Comisión, desde luego se hizo el plan de que la escampavía Cedida, previo acondicionamiento de la misma y con los elementos necesarios, sería el buque dedicado á recoger, en navegaciones organizadas v adecuadas las observaciones y datos precisos, para de ellos deducir, tras concienzudo análisis y prolijo examen, la verdadera naturaleza de las aguas y de los fondos submarinos del liloral en unión de todos aquellos referentes á las especies vivientes de más importancia industrial, que las respectivas aguas pueblan, á fin no solo de ir levantando buenas cartas de pesca, en las que a primera vista, de todo eso fácilmente pueda hacerse cargo, sino también para proporcionar á los naturalistas é industriales todos aquellos datos y caracteres que les puedan ser utiles, como son los referentes a orientación. presentación y multiplicación de ciertas especies, épocas adecuadas ó inadecuadas para dedicarse á la pesca de ellas, etcétera, etc. Cosas todas que no solamente al naturalista y al industrial interesan, sino también al legislador, en muchas ocasiones.
El casco del Cocodrilo, desde muchos años atrás desarmado y arrinconado en el Arsenal de Cartagena, se pensó, desde el primer momento, en dedicarle á laboratorio de zoología marina, al mismo tiempo que á biblioteca, detall, sala de dibujos y escuela práctica de zoologia marina que, según consta en el Decreto de creación de dicha Comisión, ha de formar parte de ella.
La escampavía Cedida, pequeño barquito de vela, claro está que dista mucho de esos vaporcitos modelos que, naciones como Dinamarca y otras han construido, ex profeso, para hacer estudios oceanógraficos, mas. como quiera que los caminos hay que andarlos según se puede y todo es cuestión de emplear más ó menos tiempo en su recorrido, quiere decirse que, de efectuar los trabajos oceanógraficos con una escampavia á practicarlos con un vaporcito construido para el objeto, habrá parecida diferencia á la que hay de recorrer un trayecto en carro á franquearle en tren expreso, !o cual, indudablemente, no quita para que, al llegar a! final, tan completamente quede andado el camino, ya se haya recorrido en uno u otro vehículo.
Más que la deficiencia de la escampavía preocupó y alarmó al organizarse la Comisión, dada la escasez de recursos disponibles, el estado del viejo casco del Cocodrilo y su poca capacidad, hasta tal punto, que se llegó á juzgar en un princi-pio lo más conveniente no intentar siquiera sacar de dicho buque algún partido encaminado al fin que había de perseguirse, pues en verdad, sólo á la parte sumergida de su casco era á lo único que se le podía dar un «visto aceptable».
La obra muerta, el que había sido su puente y las dos casetas que tenia. se encontraban en tan deplorable estado que casi tenían más parte podrida que sana, y la vieja y deleriorada cubierta, muy desgastada por los años, presentaba un sin fin de goteras y sinuosidades de hasta 7 centímetros de profundidad. Sin lumbreras, sin mamparos, sin pavimentos en donde pisar de la cubierta para abajo, sin nada, en una palabra de cuanto hubiera podido aprovecharse para repartir y arreglar el casco en alguna forma, con dos anclas, cuatro pescantes, una fragua, cuatro cadenas, la bomba real, muchas ralas y dos calabrotillos por todo cargo, no se encontraba nada que animara á proyectar obras para cuya realización, á todas luces, á cada paso habria de tropezarse con el problema del «pan y los peces». No obstante se dijo, «Dios. si quiere, proveerá», y lleno el ánimo de más voluntad y buenos deseos que de fe para llegar á feliz término en la pequeña empresa. Se comenzó por hacer un sin fin de cabalas respecto al reparto del casco, y, después de haber optado por la que se conceptuó más conveniente de entre las imaginadas, se hizo el proyecto cuyo croquis acompaña á esta descripción; el que no creemos, dada su sencillez, requiera gran explicación.
Se dio comienzo á las obras con la marinería de á bordo solamente, y, aprovechando madera ya utilizada para embalajes, se construyó piso para poder andar debajo de la cubierta; se fueron extirpando las podriciones de la obra muerta, rellenando los huecos con madera sana; se hicieron escalas, cuarteles; cambios de bitones, portillos y otra porción de cosas que sería prolijo y pesado el ir enumerando:.
Aprovechando después el Sr. Director de la Comisión yel segundo Comandante de Marina de la provincia todas las relaciones oficiales, y usando y abusando de las particulares; alambicando la peseta hasta lo inconcebible, suplicando á todo el mundo y escuadriñando y explotando el gran ambiente industrial de Barcelona, pudo realizarse el modesto proyecto encaminado á transformar el viejo casco del cañonero Cocodrilo en algo útil y presentable, verificando, entre otras, las obras siguientes: A la cubierta principal, y en una extensión de 17 metros de los 36 que en total mide la eslora de1 buque, se la ha recubierto de un cemento monolítico especial, muy ligero é incombustible, llamado silolita, habiendo utilizado para tal objeto el de una casa austríaca de recientísinia patente.
Con esta silolita, no solamente se han hecho desaparecer las sinuosidades que había en la cubierta y las muchísimas goteras que tenía, sino que so ha dado buen aspecto y gran consistencia al pavimento del salón destinado para trabajos de microscopia y laboratorio.
A babor y estribor de dicho salón y hacia su mitad, se han construido dos pequeñas casetas, una de ellas con mamparo de división, y cuyos departamentos se han dedicado, respectivamente, á lo que en el plano se indica.
En el mismo salón, á babor y estribor, se han colocado seis mesas de trabajo, de las cuales, las cuatro de más á proa están destinadas para los alumnos.
Como en este salón que sobre la cubierta se ha edificado se necesita bastante luz para la clase de trabajo á que se ha de dedicar, además de la mucha luz zenital que le proporciona la que para los acuarios ha sido preciso dejar, se le han colocado once ventanas de buenas dimensiones, y los mamparos transversales que popa á proa lo terminan, están también en su mayor parte formados por .vidrieras, las cuales, á su vez, permiten amplia comunicación por ambas bandas entre popa y proa del buque.
Del salón, hacia popa, sobre la cubierta, se ha dejado suficiente espacio para que pueda maniobrarse con desahogo en las faenas de amarraje y desamarre del barco, y del salón ha-cia proa, el espacio de la cubierta se ha destinado para construir los jardines de la gente y clases, caja de agua; batayólas para las camas de la marinería. sus mesas, etc., etc.
El puente ha sido reforzado con una plancha de hierro de seis milímetros de espesor, sobre la cual descansan y van firmes las patas de la torre de un motor de viento y, además, se ha recubierto todo su piso de cemento, para evitar las goteras. Sobre dicho puente se ha edificado también una caseta proporcionada, en donde, definitivamente, se ha instalado un aparato generador de acetileno, del mejor sistema, para el alumbrado general del buque, y, por último, sobre este puente, han quedado también instalados tres depósitos para agua, dos de hierro y uno de cemento armado, de cuyos objeto y aplicación se hablará más ade-lante.
Bajo la cubierta, y yendo desde popa hacia proa, se han hechó los departamentos que en el croquis se representan, disponiéndolos en un todo con arreglo al fin para que se dedican.
La concavidad que interiormente presenta la curvatura del costado se ha aprovechado para dar cabida á los entaquillados necesarios en la biblioteca y sala de dibujo, así también como para los maleteros de la gente; en el sollado y en el departamento central, ósea donde antiguamente estuvo instalada la máquina del cañonero,es donde se han construido los acuarios, de los que hay ya terminados los cuatro principales, de los nueve proyectados.
Son éstos de cemento armado cuyo esqueleto de hierro se ha calculado para una resistencia de 10 kilos por milímetro cuadrado, y tienen la particularidad de estar fijos solamente á la obra viva, por rígidas columnas, á fin de que en ningún caso puedan afectar á los acuarios los movimientos relativos que por distensión pudieran llegar á tener entre sí la cubierta y demás partes del barco.
Cristales de 18 milímetros de espesor y pasillos que los circundan, permiten una cómoda inspección ocular de aquéllos en todo su derredor, y una bomba aspirante ímpelente de simple efecto, movida por el motor de viento antes citado, y colocada en el plan del mismo departamento, es la encargada de renovar diariamente el agua de los acuarios mediante instalación especial que eleva el agua poco más de un metro de altura sobre el plan del puente, en cuyo puente vierte, en un aljibe de hierro, del que en las proximidades de su borde sale un tubo con inclinación que conduce al agua á otro aljibe idéntico, el dial lleva en su parte alta una salida para vaciar al mar antes que pueda llegar a rebosar; pero antes de llegar al nivel de dicha salida, tiene un tubo de toma que va á parar encima de los acuarios, tubo que termina en forma de cayada invertida y de cuya parte cota, en una sección horizontal, arrancan los grifos que, prolongados por tubitos de plomo hasta el fondo de los acuarios, conducen á aquéllos constantemente el agua para su renovación. Al agua sobrante de los acuarios, de cuya instalación se acompaña croquis. se le ha dado escape por su parte superior mediante unos sobreseedores que la vierten en cuatro tubos de cobre proporcionado, 1os que la conducen nuevamente al mar, dando salida á aquélla en las proximidades de la línea de flotación.
Do los aljibes de hierro mencionados y que siempre están con agua, puesto que de ellos ésta no sale basta que el nivel llega cerca de sus bordes, se han hecho dos pequeñas tomas para el retrete y depósito refrigrante del alambique, que van situados en las casetas de debajo del puente, y en cuanto al depósito de cemento armado que en el puente se ha colocado, se destina para contener el agua dulce con que se surte á los lavabos.
En previsión de una averia del motor de aire que mueve la bomba proveedora del agua constante para los acuarios o de una calma de viento muy prolongada, se ha montado en la proa á babor, una buena bomba de fácil funciónamiento á brazo con un solo hombre, y mediante la cual, en poco más de dos lloras, puede renovarse toda el agua de los acuarios; esto, aparte de otros varios usos, para los que la tubería de dicha bomba se ha dejado á prevención dispuesta.
Respecto á los alojamientos de la geneta y de clases, cuarto de fotografía, camareta, despachos y demás departamentos restantes que se han construido, ninguna mención especial haremos, y basta decir que lodos se han hechó procurando sacar el mejor partido de los disponibles, y que todo se ha tenido en cuenta á fin de dejarles en las condiciones mas adecuadas para sus respectivos objetos, cosa que creemos se ha conseguido.
Sincera é imparciafmenle apreciamos que del casco, del tiempo y de los recursos disponibles, se ha sacado más partido aún del que cabía de esperar, así también como que el buque lia quedado en condiciones eficientes para el fin propuesto.
En cuanto al provecho y beneficio que esta Escuela-Laboratorio de Zoologia marina haya de reportar, el tiempo y los resultados que se vayan alcanzando son los que han de decirlo.
Que su utilidad puede y debe ser mucha. es cosa que la consideramos fuera de toda discusión, dada la importancia y transcendencia del asunto de la pesca.
Que de un establecimiento científico dedicado á tales fines, hacia tiempo que en España se venía sintiendo la necesidad. también es cierto; asi que todo hace suponer que el poco dinero invertido para la creación practica de esta Comisión y Escuela-laboratorio no ha de ser, ni con mucho, dinero gastado en balde, pues es de esperar que todos los Gobiernos, penetrados de la conveniencia de su existencia, han de procurar y de cuidar que siempre, en lo sucesivo, disponga de todos los elementos necesarios para la realización practica y provechosa de sus trascendentales fines.
De nuevo, un casco viejo e inservible actua como punto de inicio de un departamente de investigación por parte de la Armada. Aunque siempre , por sus caracteristicas, tuvo que haber dependido de un organismo civil.
Si alguien desea el croquis de distribución interna del buque puede solicitarlo a traves de los comentarios.
Foto 1. El cañonero Cocodrilo. Del libro Buques de la Armada Española a Traves de la Fotografia.(1.849-1.900).
Foto 2. Los cañoneros Salamandra y Cocodrilo. Del libro
Foto 3. El Cocodrilo ya curiosamente transformado. Posiblemente la escampavia Cedida sea la pequeña barca que se ve a su costado. De la revista
La Vida Maritima. Año 1.908.
Foto 4. Otra vista de costado del buque de la Comisión Hidrografica. De la misma revista.
Foto 5. Inauguración. De izquierda a derecha, Sres: Federico Compañó, Emilio Luanco y el Sr. Bosch y Alsina. De la misma revista.
Foto 6. Sección de esponjiarios y anthozoarios (Museo). De la misma revista.
Foto 7. Mesa de trabajo del laboratorio de conservación. De la misma revista.
Foto 8. Sección de peces. (Museo). De la misma revista.
Foto 9. Laboratorio. De la misma revista.

2 comentarios en “EL COCODRILO Y LA COMISIÓN OCEANOGRÁFICA

  1. Mí nombre es Juan Picornell.

    Este es el buque en el que pernoctaba mí padre, en la escuela de la Aeronáutica Naval del puerto de Barcelona.

    Desearía ver la distribución interior del pontón Cocodrilo. Y también conocer si existen más fotos de dicho buque.

    Agradecido de antemano

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