ALGO MÁS SOBRE EL MANUEL L. VILLAVERDE

Articulo redactado por el Sr. Manuel Rodríguez Aguilar.
Copyrigth del Sr. Manuel Rodríguez Aguilar.
El MANUEL L. VILLAVERDE, construido para la Compañía Trasatlántica por el astillero británico Lobnitz, en Renfrew, llevaba el nombre de un antiguo capitán de varios de los buques de la naviera Pinillos e Izquierdo, entre ellos del APOLO, uno de los primeros buques de su flota. Manuel Lucas Villaverde desempeñaba en el año 1882, año en el que se botó el nuevo buque que iba destinado a la línea de América Central, el cargo de delegado de la Trasatlántica en Cádiz. Ello da prueba de la rivalidad que existía esos años entre ambas navieras.
Su primer capitán fue Francisco Jaureguízar y Cagigal, tristemente desaparecido en 1893 en la trágica explosión del CABO MACHICHACO en la bahía de Santander, mientras se encontraba al mando del trasatlántico ALFONSO XIII. En 1883, la naviera propietaria recibió una comunicación del Gobierno español como muestra de agradecimiento por la valiente actuación de la tripulación para que el buque no cayera en manos de insurgentes cubanos.
Como bien se recoge en el artículo de esta misma página titulado: El vapor correo MANUEL L. VILLAVERDE, en 1885 fue dedicado por la Trasatlántica al servicio del gobierno en Cuba y pasó a depender del mando militar. Durante el año 1886, la línea entre La Habana y Nueva York fue servida por varios buques y, entre ellos se encontraba, el MANUEL L. VILLAVERDE. En 1887 se recibió en la sede de la naviera una nueva comunicación de agradecimiento del Gobierno por el salvamento de la goleta LIGERA que realizó la tripulación del MANUEL L. VILLAVERDE. En ese mismo año, una Real Orden del Ministerio de Ultramar admitió a nuestro protagonista para la línea de las Filipinas. En cierta ocasión consiguió burlar el bloqueo que había establecido la Armada norteamericana, siendo su comandante, Benigno Expósito y Peña, que años más tarde llegaría a alcanzar en la Armada española el empleo de Contralmirante.
Terminada la campaña, el MANUEL L. VILLAVERDE participó en la repatriación de nuestros soldados, que totalizaron 235.286 hombres. A modo de curiosidad, los buques de la Compañía Trasatlántica en servicios de guerra consumieron más de un cuarto de millón de toneladas de carbón y navegaron más de dos millones de millas, necesitando para tripularlos a 3.840 profesionales de la mar. El movimiento de tropas entre España y Ultramar superó en esos duros años la cifra de 400.000 hombres.
Con la entrada del nuevo siglo fue destinado a una ruta más corta y razonable para su tamaño, realizando viajes mensuales con salida desde Barcelona y escalas en Valencia, Alicante, Cádiz, Tánger, Casablanca, Magadán, Mogador, Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Cádiz, Alicante, Valencia y Barcelona. Cada cierto timpo intercalaba viajes a Marsella y Génova. En este periodo uno de sus capitanes fue el vasco Ramón Fano. En 1907, durante un viaje entre Mogador y Las Palmas sufrió la rotura de una plancha en el casco, con grave peligro para pasajeros, tripulación y buque, que le obligó a efectuar reparaciones que se prolongaron hasta febrero de 1908. Conforme pasaban los años, el MANUEL L. VILLAVERDE siguió haciendo la misma ruta y por él pasaron nuevos capitanes: Ramón Pérez Vizcaino, Antonio Comellas, Miguel Llofriu, Jesús Cisá o Luis Sopelana. Debido a cambios de programación de la Trasatlántica, el vapor-correo sustituyó en varias ocasiones a otros compañeros en el transporte de cabotaje entre puertos de la Península.
La nueva línea a Fernando Poo se inauguró en el mes de Julio de 1910, con Pedro Zaragoza al mando. Cada dos meses el buque llegaba a Santa Isabel, en la Guinea española, prolongando la ruta que realizaba con anterioridad con nuevas escalas en Santa Cruz de la Palma, Río de Oro, Dakar y Monrovia. Así transcurrieron los años hasta que el 12 de junio de 1921, cuando realizaba un nuevo viaje con pasaje y carga entre Barcelona y Fernando Poo, embarrancó en Outer Rock, en el Cabo Palmas (Liberia). En plena maniobra de fondeo se desató un violento temporal sin que su capitán, Manuel Meleros Luna, pudiera hacer nada para evitar que el MANUEL L. VILLAVERDE tocara en el fondo, primero la proa y más tarde la popa. Aunque al final se hundió, no hubo que lamentar la pérdida de vidas humanas. En el Apéndice de llamadas del libro de José Planas titulado Buques de la Trasatlántica en servicios de guerra, editado en 1965 por el Servicio de Publicaciones de la Compañía, Depósito Legal: M. 18.196–1965, figuraba de la siguiente manera: “Número 42 de nuestra flota. Vapor a hélice, proa de violín y aparejo de tres palos. Fue botado en 1882, en Renfrew. Desplazaba 2.400 toneladas, con 80,70 metros de eslora, 9,45 de manga y 8,01 de puntal. Se reformó en el año 1918 y se perdió en un temporal en 1921”.
Foto 1. Una bella estampa del MANUEL L. VILLAVERDE (Colección de Manuel Rodríguez Aguilar).
Fotos 2 y 3. Ramón Fano y Pedro Zaragoza, capitanes de la Trasatlántica y del MANUEL L. VILLAVERDE (Imágenes del libro Para la historia de la Compañía Trasatlántica Española. Notas del Capellán D. Juan Alberti (1886-1919), editado por la Compañía Trasatlántica en 1964)
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3 comentarios en “ALGO MÁS SOBRE EL MANUEL L. VILLAVERDE

  1. Es muy interesante la información. Yo os puedo mandar una foto de Manue Lucas Villaverde, hermano de mi bisabuelo Guillermo Villaverde, marino como el, mas tarde inspector y Delegado de la Transatlántica después de la muerte de su hermano. Tengo muchos articulos recopilados de la época de la Cia. en que estaba mi bisabuelo y fotos de algunos buques por dentro.
    Un saludo
    Rosario Durio y Silóniz

      1. El día 25 le envié los datos recopilados de mi bisabuelo -en dos capítulos- a su correo. El primero, capítulo 15, sobre mi bisabuelo. El segundo, capítulo 17 (página 495 a pg. 499), con algunos datos de su hermano Manuel Lucas, incluida su foto.

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