LOS CRISTINAS

En la Revista de Historia Naval, Núm. 64, de 1.999, Mario Armengou i Schuppiser, Historiador de Arte, en un articulo titulado “El Retrato de Barcos en el Siglo XIX”, hace una relación de artistas, diferenciando también lo que es “retrato de barco” y “marina con barcos”,aclarando que “con connotaciones específicas, la marina documental y la escena de puerto serían apartados con morfologías diferenciales”.
El crucero REINA CRISTINA. Óleo de G. Aledo. Del libro EL BUQUE EN LA ARMADA ESPAÑOLA.JPG
El crucero REINA CRISTINA. Óleo de G. Aledo. Del libro EL BUQUE EN LA ARMADA ESPAÑOLA.JPG
Para nuestro interés, y estudio de nuestra vida marítima, nos ceñiremos a citar algunos autores retratistas de barcos y de la marina documental. Todos ellos los veremos, uno a uno, y con el añadido de sus hermosas creaciones. Citemos algunos: el alicantino Josep Pineda y Guerra (1.837-1.907), el cambrilense Josep Mongay i Torné (1.826-1.902), Joan Monjo y Pons (1.816-1.884), Rafael Monjo i Segura, Cristino Riera Giralt, Estapé i Ayné, digamos de la escuela catalana. El otro centro de pintura de “retrato de barco” radicaba en Madrid y se desarrollo en una faceta eminentemente documentalista. El valenciano Rafael Monleón y Torres (1.819-1.900) y Antonio de Caula Concejo (1.842-1.909) fueron notables documentalistas. Otros pintores tomaron esta modalidad como complementaria en su obra artística como el malagueño Emilio Ocón y Rivas (1.845-1.904) o Fernando Blasco Hueso, pintor de retratos de barco, residente en Barcelona.
En Baleares Francisco Hernández Monjo se convertiría en el revulsivo de la pintura marinista en general y junto a Joan Font i Vidal (1.811-1.885) fueron referencia en este arte.
Mas tarde vinieron las famosas acuarelas de González de Aledo que estudiaremos con detenimiento en un articulo aparte, y que en este articulo podremos disfrutar de algunas de sus famosas acuarelas. Gracias a todos ellos y muchos mas que quedan el tintero, se tienen extraordinarios documentos gráficos de nuestra vida marítima. Prueba de ello son las hermosas acuarelas de los “Cristinas” que estudiaremos a continuación.

El ALFONSO XII navegando con mar gruesa. Acuarela de Guillermo G. de Aledo. Del libro NUESTRA MARINA.jpg
El ALFONSO XII navegando con mar gruesa. Acuarela de Guillermo G. de Aledo. Del libro NUESTRA MARINA.jpg

Un libro de referencia, sin duda alguna, es Buques de la Armada Española a Través de la Fotografia. (1.849-1.900), muy bien redactado, y mejor documentado, por Juan Luis Coello Lillo y Agustín R. Rodríguez González, dos de los grandes historiadores navales de nuestro Estado. En el nos basaremos para contar la historia de estos tres cruceros de 1ª clase, conocidos como los Cristinas; el REINA CRISTINA, el ALFONSO XII y el REINA MERCEDES. En el libro citado se apunta: …“El 14 de Octubre de 1.880, siendo Ministro de Marina el Contraalmirante Durán, se autorizó la construcción de tres cruceros de primera clase, con casco de hierro, que serían los primeros buques metálicos de gran porte encomendados a los astilleros nacionales, en una importante apuesta por su modernización.
Dotados de aparejo completo y gran capacidad de carboneras, lo que les confería una amplia autonomía, su diseño respondía a un tipo de buque muy extendido entre las principales marinas para el desempeño de misiones coloniales; de hecho, el propósito original era el de destinarlos al Apostadero de Filipinas, aunque luego tan solo uno de ellos llegase a navegar por aquellas aguas. Proyectados por el ingeniero don Tomás Tallerie, se encargó su construcción a los Arsenales del Estado: dos al de Ferrol y el tercero al de Cartagena, haciéndose cargo también el establecimiento ferrolano de la fabricación de la máquina de doble expansión y 4.400 caballos indicados del ALFONSO XII, mientras que las de sus compañeros serian importadas de Inglaterra. Desprovistos enteramente de blindaje, los luego llamados “Cristinas” fueron artillados con seis cañones Hontoria de 16 cm y varias piezas menores de tiro rápido, montando también cinco tubos lanzatorpedos Schwartzkopf, de procedencia alemana y habitual en todos los buques de guerra españoles de la Restauración.

Crucero REINA MERCEDES. Acuarela de Guillermo G. de Aledo. Del libro NUESTRA MARINA.jpg
Crucero REINA MERCEDES. Acuarela de Guillermo G. de Aledo. Del libro NUESTRA MARINA.jpg

La construcción de los tres cruceros sufriría grandes retrasos, por lo que, cuando comenzaron a entrar en servicio, se habían quedado obsoletos ante los grandes avances registrados por la técnica naval en aquellos años; por ello, en noviembre de 1.890 se aprobó la transformación de dos de los buques en transportes y del restante como arsenal flotante, decisión que no se llevaría finalmente a la practica…
Como ya hemos señalado la construcción de dos de los cruceros de primera clase autorizados en 1880 se adjudico al Arsenal de Ferrol, colocándose las quillas de ambos el 12 de Agosto de 1.881 en el astillero de Esteiro, en una ceremonia presidida por los Reyes, que dieron sus nombres a los nuevos buques: REINA CRISTINA y ALFONSO XII. Sin embargo, las obras transcurrirían en medio de grandes retrasos, debido a los problemas de la siderurgia nacional para suministrar los materiales necesarios para la construcción de los cascos, llegando en algunas ocasiones a paralizarse completamente los trabajos. Ello haría que la botadura del primero de los cruceros, el REINA CRISTINA, no tuviese lugar hasta el 2 de Mayo de 1.886, seguida de un largo período de terminación a flote, alcanzando los 12 nudos en sus pruebas oficiales y quedando finalmente listo para el servicio el 19 de Abril de 1.890.
Al año siguiente el REINA CRISTINA fue destinado al Apostadero de Filipinas, donde permanecería durante toda su vida marinera, colaborando en la extensión y consolidación de la presencia española en el sur del Archipiélago. Y seria en aquellas aguas cuando, de vuelta de la rebelde Isla de Mindanao, encalló en la noche del 4 al 5 de Enero de 1.895 cerca de Ilo-Ilo, resultando con diversos daños, así como dos victimas mortales y varios heridos, pero pudiendo ser recuperado…

Estupendo documento del ALFONSO XII en el puerto de La Luz. Del Archivo FEDAC.jpg
Estupendo documento del ALFONSO XII en el puerto de La Luz. Del Archivo FEDAC.jpg

Durante la guerra del 98 fue el buque insignia de la Escuadra al mando del Almirante Montojo en el combate de Cavite, el día 1 de Mayo; pintado apresuradamente de gris, llevaría el peso principal de la lucha por parte española, luchando bravamente pese a resultar acribillado por los buques enemigos, que lo tomaron enseguida como blanco principal, sufriendo importantes daños y varios incendios a bordo, así como numerosas bajas, entre ellas su comandante, el Capitán de Navío D. Luis Cadarso. Tras decidir Montojo el hundimiento de los buques de su Escuadra, el REINA CRISTINA terminaría por ser destruido por los incendios sin control, que le provocaron la voladura de sus pañoles; unos años después, en 1.903, lo que quedaba de el fue reflotado y desguazado”…
Llegados aquí, haremos un paréntesis para, a través de un apunte de la revista El Mundo Naval Ilustrado, Año  II, Num. 26 de 15 de Mayo de 1.898, dar un recuerdo cariñoso a un marino valiente que dejo su vida lejos de su país; leamos: …“D. Luis Cadarso y Rey, Capitán de Navío.- Este ilustre Jefe de la Armada, cuyo nombre figura ya entre los que dejaron recuerdos gloriosos en la historia de la Marina española, nació en Noya (Coruña) el día 24 de Noviembre de 1.843, e ingresó como aspirante en el Colegio Naval Militar el 1º de Enero de 1.858. En virtud de Real orden ascendió á Guardia marina de segunda clase en 6 de julio del 60 y tres años después a Guardia marina de primera, obteniendo los sucesivos ascensos en las fechas que se expresan á continuación: Alférez de Navío, en julio de 1.865; Teniente de Navío de segunda clase en enero de 1.870; ídem de primera, en enero del 78; Capitán de Fragata, en abril del 87;y Capitán de Navío, en julio de 1.895.

Crucero ALFONSO XII. Ejercicio con el cañón de desembarco. EL MUNDO NAVAL ILUSTRADO. AÑO 1.897.JPG
Crucero ALFONSO XII. Ejercicio con el cañón de desembarco. EL MUNDO NAVAL ILUSTRADO. AÑO 1.897.JPG

Cuenta en su hoja de servicios y lo demuestra su brillante historial que este malogrado marino había acreditado en todo tiempo singular celo y amor al servicio, notables aptitudes para el mando, valor á toda prueba, carácter enérgico, vasta ilustración y gran respeto a la disciplina militar. Nunca desmintió tan honrosas cualidades, y en cuantas ocasiones tuvo de pelear por la patria ó por las instituciones, supo comportarse como caballero y como soldado, haciéndose admirar por su arrojo y nobleza.
Presto relevantes servicios durante la guerra del Pacifico, en cuya época hizo la mayor parte de su navegación a vela; en el Ferrol, cuando estallo la insurrección Republicana (1.872); en el Archipiélago filipino, etc., premiando el Gobierno su celo, actividad y valor con honrosas recompensas.
No hemos de detenernos, pues tiempo y espacio nos falta para ello, el narrar el tan desgraciado como glorioso combate de Cavite, ocurrido el día 1º del actual…
Allí encontró D. Luis Cadarso la mas gloriosa de las muertes, después de haber clavado la bandera; el crucero REINA CRISTINA de que era Comandante, sufrió un verdadero diluvio de proyectiles enemigos que produjeron terrible incendio a bordo: pereció si, pero sin rendirse, así mueren los héroes”…
Volviendo al libro Buques de la Armada Española a Través de la Fotografia. (1.849-1.900), anotamos: …”Segundo de los “Cristinas” en terminarse, el ALFONSO XII compartió durante su construcción las mismas vicisitudes y retrasos que sus compañeros de clase, siendo botado el 21 de Agosto de 1.887 y entrando en servicio el 6 de julio de 1.891, sin haber podido superar los 13 nudos en sus pruebas.

En la foto Oficiales y Jefes del ALFONSO XII, se aprecia su Comandante el Capitán de Navío D. Manuel de Eliza y Vergara. EL MUNDO NAVAL ILUSTRADO. Año 1.897.JPG
En la foto Oficiales y Jefes del ALFONSO XII, se aprecia su Comandante el Capitán de Navío D. Manuel de Eliza y Vergara. EL MUNDO NAVAL ILUSTRADO. Año 1.897.JPG

Poco después fue enviado a Tánger, en respuesta a uno de los habituales incidentes con Marruecos, , estando presente a lo largo de 1892 en los diversos actos y celebraciones con motivo del IV Centenario del Descubrimiento, incluidas las revistas navales de Huelva y Genova. También participó en las operaciones de la Guerra de Melilla en 1893-94, siendo enviado a Cuba en octubre de 1895 para ayudar en la lucha contra la insurrección.
En la trágica noche del 15 de febrero de 1898 en el puerto de La Habana, el ALFONSO XII se encontraba fondeado muy cerca del acorazado de segunda clase -luego clasificado como crucero acorazado- USS MAINE, siendo testigo principal de la voladura accidental del buque estadounidense, cuyos supervivientes fueron pronta y eficazmente ayudados por la dotación del crucero español. Al estallar dos meses más tarde el conflicto con los EE.UU., el ALFONSO XII seguía en La Habana, pendiente de reparaciones e imposibilitado para navegar, por lo que se desembarcó su artillería para reforzar las defensas costeras, no tomando parte en las operaciones. Al año siguiente volvió a España, ordenándose el 15 de julio de 1899 su transformación en buque escuela de artilleros y siendo desprovisto en Ferrol de su armamento torpedero, pero los trabajos se suspendieron al decidirse darlo de baja el 18 de mayo de 1900; una vez desarmado, su casco fue utilizado como depósito de carbón en el Arsenal de La Carraca hasta su venta para desguace a finales de 1907″…

D. Luis Cadarso y Rey. Capitán de Navío, Comandante del REINA CRISTINA. EL MUNDO NAVAL ILUSTRADO. AÑO 1.898.JPG
D. Luis Cadarso y Rey. Capitán de Navío, Comandante del REINA CRISTINA. EL MUNDO NAVAL ILUSTRADO. AÑO 1.898.JPG

El libro hace, finalmente, el análisis y la vida operacional del tercero de los cruceros. Leamos: …“La construcción del tercero de los Cristinas le fue encomendada al Arsenal de Cartagena, recibiendo el nombre de REINA MERCEDES en memoria de la primera esposa del Monarca, la popular y querida María de las Mercedes de Orleans, fallecida en 1878 con tan sólo 18 años de edad. Su quilla se colocó el 2 de julio de 1881. pero poco después los trabajos comenzaron a verse afectados por los mismos problemas que sus gemelos ferrolanos. por lo que no pudo ser puesto a flote hasta el 17 de septiembre de 1887. Tras nuevas demoras, realizó sus primeras pruebas de máquinas en octubre de 1892, quedando finalmente listo para prestar servicio el 30 de septiembre de 1893 y participando seguidamente con la Escuadra de Instrucción en las operaciones de la Guerra de Melilla, siendo de destacar que fue el buque que trajo desde Alemania en medio de un temporal los recién adquiridos fusiles Mauser para el Ejército, donde recibieron su bautismo de fuego con la bandera española. En 1895 el REINA MERCEDES pasó destinado al Apostadero de La Habana, actuando intensamente en la vigilancia de las costas cubanas y en apoyo del Ejército en la lucha contra la insurrección, destacando su participación en el desembarco de fuerzas de Infantería de Marina en Bañes, en mayo de 1897.
Al iniciarse el conflicto con los EE.UU. el crucero se encontraba estacionado en Santiago de Cuba, con su planta propulsora pendiente de una importante reparación -siete de sus calderas estaban inútiles-; por ello su actuación se limitaría a labores de vigilancia, emplazado junto a la boca del canal de acceso a la bahía de Santiago, con la proa revestida de cadenas a modo de blindaje improvisado y armado tan solo con sus dos piezas de 16 cm proeles, ya que pasó el resto de su artillería a las baterías de costa encargadas de la defensa de la plaza, así como buena parte de su marinería. El 3 de junio de 1898 el REINA MERCEDES colaboró en frustrar el intento del vapor MERRIMACK para taponar la boca del canal, con el objeto de embotellar a la Escuadra del almirante Cervera; también sufrió algunas bajas durante el bombardeo enemigo del día 7 de junio. El 4 de julio, tras la destrucción de la Escuadra española en el combate del día anterior, se decidió hundir el REINA MERCEDES en la boca del canal para bloquearlo e impedir de paso su caída en poder de los norteamericanos, ante la próxima e inexorable capitulación de Santiago; aquella misma noche salió hacia el lugar elegido. pero fue rápidamente avistado y alcanzado por el fuego de los acorazados MASSACHUSSETTS y TEXAS antes de que pudiera alcanzar su objetivo, siendo atravesado por varios proyectiles y quedando hundido en poco agua”…

Óleo de autor indeterminadlo representando el crucero ALFONSO XII. Del libro ESPANYA FI DE SEGLE, 1898.jpg
Óleo de autor indeterminadlo representando el crucero ALFONSO XII. Del libro ESPANYA FI DE SEGLE, 1898.jpg

Como ya es conocido, el REINA MERCEDES fue reflotado y capturado por los americanos, quienes, según el mismo libro: …”El crucero español fue reflotado el 4 de marzo de 1899 y reparado someramente para afrontar el viaje hasta los EE.UU.; una vez allí se decidió en principio transformarlo en buque escuela de navegación, pero finalmente se optó por acondicionarlo como “receiving ship” en el Arsenal de Norfolk, añadiéndosele diversas superestructuras destinadas a servir de vivienda. Con su nuevo aspecto y el casco pintado de blanco, el REINA MERCEDES quedó amarrado desde 1904 en Newport (Rhode Island) como alojamiento para personal en espera de destino.
Allí permanecería durante ocho años, hasta el 30 de septiembre de 1912, en que arribó a Annapolis para servir de buque de estación en la Academia Naval de los EE.UU., siendo utilizado como vivienda permanente para el profesorado y personal instructor destinado en la misma, sustituyendo en dicha función a la histórica corbeta de hélice HARTFORD, antiguo buque insignia del almirante Farragut en la Guerra de Secesión. Otro de sus cometidos fue el de servir hasta 1940 como lugar de arresto para los cadetes de la Academia.

Vain attempt of the spanish to block Santiago harbor alter the battle by running the Cruiser REINA MERCEDES ashore in the narrow channel. Texto y fotos de la revista LESLIE´S WEEKLY, VOL. LXXXVI.jpg
Vain attempt of the spanish to block Santiago harbor alter the battle by running the Cruiser REINA MERCEDES ashore in the narrow channel. Texto y fotos de la revista LESLIE´S WEEKLY, VOL. LXXXVI.jpg

Hacia 1957 el casco de hierro del REINA MERCEDES estaba ya tremendamente corroído, por lo que se decidió prescindir de sus servicios y devolverlo a España, como gesto diplomático de buena voluntad; no obstante, su falta de navegabilidad aconsejó que la entrega a nuestro país fuese meramente simbólica, precediéndose a su baja en la U.S. Navy en una emotiva ceremonia celebrada en Annapolis el 6 de noviembre de 1957 en presencia del embajador español en Washington, D. José María de Areilza…
Poco después el veterano crucero fue remolcado hasta Baltimore, donde se procedió a su desguace, en tanto que su campana le fue entregada al Museo Naval, encontrándose expuesta en la actualidad en el patio del antiguo Palacio del Marqués de Santa Cruz, sede del Archivo General de la Marina “Álvaro de Bazán”, de la Armada Española, en la localidad manchega de Viso del Marqués”…
Estos cruceros tenían una eslora de 85 metros, 13 de manga y 9,50 de puntal, siendo su calado de 6.70 metros. Desplazaban 3.900 toneladas y sus maquinas como hemos visto daban 4.400 caballos para un radio de acción de 4.300 millas. La tripulación se componía de 374 hombres, su aparejo era de barca de tres palos con una superficie velica de 960, 42 metros cuadrados.

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