EL FARO DE MALAGA

Se puede decir que en Málaga solo soplan vientos del Este y del Oeste. Los sures no dan problemas y los nortes que vienen de la sierra, aunque son duros, son de corta duración y tampoco son relevantes.
Los chorros del Oeste que penetran por el estrecho se abren convirtiéndose hacia la costa española en vientos de componente SW, alcanzando a Málaga después de rebotar en las sierras como NW, dándose la paradoja de crear calmas en la bahía de la ciudad, temporal en rada abierta del SW y temporal muy duro en alta mar del W.
Los levantes vienen ligeramente abiertos hacia el Sur, pero mas alla del SE no dan problemas. Desde muy antiguo se sintió la necesidad de un buen faro que ayudase en la considerable navegación de cabotaje, pero no fue hasta los tiempos de Fernando VII que el brigadier de la Armada, Ingeniero Naval y Director del Puerto de Málaga Joaquín María Pery y Guzman presentase un proyecto de torre que fue aprovado con la Real Orden del 15 de Junio de 1.816. Fue terminado el 16 de Noviembre de 1.817 y gracias al estupendo libro Faros Españoles del Mediterraneo, escrito por Miguel Ángel Sanchez Terry, ISBN:84-7433-515-0, NIPO: 151-87-112-6, podemos condensar y apuntar los siguientes datos:
La torre era de planta circular, ligeramente cónica y de 21,64 metros de altura y 9,80 metros de diámetro en la base. De factura similar a la de Tarifa tenia cornisa volada y un balconcillo. De la parte superior partía un torreón cilíndrico de 4,18 metros que soportaba una linterna acristalada circundada por un segundo balconcillo y reforzada con tirantes. Una serie de aberturas rectangulares practicadas en una de las generatrices iluminaba su interior y una escalera de caracol de mármol blanco accedía a la parte superior…
El aparato óptico tenia 21 reverberos distribuidos en tres caras que giraban en un periodo de un minuto de duración. Los veinte primeros segundos eran de una luz muy viva y los restantes de oscuridad. Los reverberos estaban compuestos por quinqués de mechas que consumían aceite de oliva, respaldados cada uno de ellos por un reflector parabólico de plata pulida…
La linterna se hallaba elevada 136 pies sobre el nivel del mar y se encendía todo el año.
Dependio originalmente de la institucion militar, para en 1.850 pasar a la Administracion civil y ser operado por personal del cuerpo de torreros. Siguiendo con el libro citado: El primer año que funciono de esta manera, es decir desde el 1 de Septiembre de 1.853 hasta el 31 de Agosto de 1.854, alumbro 4.163 horas y 15 minutos, consumiendo 180 arrobas, 22 libras y 4 onzas de aceite, lo que sumado al sueldo de los torreros , efectos de limpieza y otros, dieron un gasto de 13.763,35 reales.
Para substituir al decrépito aparato se adquirió a la casa Sautter uno catadióptrico de tercer orden, con su linterna, en 130.060 reales, el cual llego a Málaga junto con el destinado al faro de Estepona, en el vapor Tharsis. El proyecto de reforma de la torre para recibirlo y la construcción del edificio de una planta, base cuadrada de 15,22 de largo y 4,70 de altura, circunscrito en ella, destinado a vivienda de los dos torreros y almacén, fue realizado por el ingeniero Mayo. Contenía cocina, sala y dormitorio para cada torrero y un almacén para los efectos. En las antecámaras de la torre se habilitaron las habitaciones de inspección y de limpieza.
La nueva característica paso a ser de destellos rojos de 3 minutos en 3 minutos y para producirla, la óptica tenia una parte interior fija y otra envolvente, compuesta de cuatro lentes rojas de siete elementos verticales de 45 grados de amplitud que giraban sobre un carro circular de tejos, accionada por una maquina de relojería con regulador de aletas y cuerda de cáñamo. La lampara era mecánica, de nivel constante para aceite de oliva y con esta instalación se encendió el 15 de Marzo de 1.858.
A partir de 1.911 se dan varios proyectos para su reparación y modificación que durarían hasta 1.920. Anteriormente y a consecuencia del terremoto de Diciembre de 1.898, se había averiado el sistema de rotación de las pantallas giratorias, por lo que el faro ostentaba luz fija blanca desde entonces. Reparado se le fijo la característica de grupos de 3+1 destello de luz blanca, aprovechándose el viejo aparato, reformado de acuerdo a los cálculos del ingeniero Mauro Serret.
Se enciende de nuevo el 20 de Mayo de 1.916 y se inicia bajo la dirección de Rafael de la Cerda,la electrificación cuyo alumbrado empezaría a lucir el 8 de Enero del año siguiente.
Dotado de una lampara de medio vatio, capaz para 2.000 bujias en tiempo ordinario y 3.000 en brumoso, tenia una bateria de acumuladores Tudor compuesta de 56 elementos, capaz de suministrar corrientes de 18 amperios, 100 voltios durante tres horas y , un motor de corriente alterna de 3,5 caballos acoplado a una dinamo de 2 kw para recargarlas. Contaba con una lampara Maris de dos mechas como reserva- posteriormente substituida por una Aladino- y el mantenimiento de la innovadora parte electrica se contrato a la compañia suministradora del fluido, por la cantidad de 800 pesetas mensuales.
Actualmente aparte de la luz, cuenta con un radiofaro Marconi, una lampara de 1.500 watios y un grupo electrogeno Diesel de 12,5 kw, estando pendiente de automatizacion.
Foto 1. Puerto de Malaga. El faro es bien visible en la punta del espigon. De la revista El Mundo Naval Ilustrado. Num.40 de 20 de Febrero de 1.901. Pag.77.
Foto 2. Grabado de la farola en la forma que se construyo, publicado en 1.839, en el periodico El Guadalhorce. Observese la falta del edificio de torreros, la linterna atirantada y la vecina bateria de San Nicolas. Del libro Faros del mediterraneo.
Foto 3. Faro en su forma definitiva. De la revista El Mundo Naval Ilustrado. Año 1.897. Pag.133.

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