Archivo de la etiqueta: Compañia Maritima Canaria

EL AMIR Y UN JEREZ EXCELENTE

A LA MAR ME TIRE UN DIA A COGER UN PEJE-VERDE, Y LO QUE VINE A COGER FUE UNA SARDINA Y UN GELDE (Estampas Tinerfeñas. Elfidio Alonso)

Vino excelente de cosecha excelente; eso es Álvaro Rodríguez López (1885-1958) Simbiosis entre La Gomera y Fred. Olsen, escrito por Juan Carlos Díaz Lorenzo (ISBN: 978-84-697-2330-2)
Metódico, completo y complejo, bien ilustrado y mejor redactado por la pluma de trazo fino y elegante de Díaz Lorenzo, debe ser una joya de la Corona en nuestra biblioteca; en lugar destacado.
La parte final, dedicada a la flota, se devora en cuestión de minutos y para todos aquellos que amamos la historia marítima nos ilustra, nos divierte y nos admira en su texto e ilustraciones.
Para quien lo quiera comprar –deber elemental- pueden ponerse en contacto con el autor en su página web. Yo tengo la suerte de tener un ejemplar firmado y dedicado por el autor; gracias Maestro.
Vestis virum reddit, veamos un pasaje del libro referente en este caso al SANTA ANA MARTIR.

El buque AMIR fondeado en aguas del Suroeste de Tenerife. Del libro de referencia.tif
El buque AMIR fondeado en aguas del Suroeste de Tenerife. Del libro de referencia.tif

El autor cita:
…”SANTA ANA MARTIR (1934-1939)
En marzo de 1927 la Compañía Marítima Canaria compró este buque en Bilbao a la Compañía Vasco-Valenciana de Navegación en 1.260.000 pesetas. Era el tercero de la serie -IR, construido en el astillero Echevarrieta y Larrinaga, en Cádiz. El 5 de agosto de 1918 se puso en grada el primer bloque de su quilla y, botado el 28 de mayo de 1919 bautizado con el nombre de AMIR, entró en servicio en agosto siguiente.
En sus primeros años estuvo al servicio de su propietario, el industrial Horacio Echevarrieta, pues fueron construidos contra almacén, sin que existiera contrato previo con una compañía armadora. Después pasaron a formar parte de la citada Compañía Vasco-Valenciana de Navegación, en la que Echevarrieta tenía intereses. De los seis buques de que constaba la serie, hubo una época en la que los tres primeros pertenecieron a la matrícula naval de Santa Cruz de Tenerife, ciudad de residencia de sus propietarios.
En enero de 1934 pasó a la propiedad de Álvaro Rodríguez López, por compra que hizo a sus anteriores propietarios en la cantidad de 207.500 pesetas (escritura otorgada el 5 de enero de 1934 ante el notario Pio Casais Canosa, del Ilustre Colegio de Santa Cruz de Tenerife)
En la citada fecha, además, la Dirección General de Navegación autorizó el cambio de nombre por el de SANTA ANA MARTIR. Es llamativa la devaluación que el buque había sufrido en apenas siete años, aunque también es verdad que la filial española de Fyffes estaba en proceso de liquidación de sus bienes. Sin embargo, el estado en el que se encontraba el barco requería de una reparación de importancia y en agosto del citado año entró en el varadero de la compañía The Grand Canary & Blandy Engineering, en el puerto de La Luz, donde se realizaron obras por importe de 123.222,70 pesetas.
En junio de 1937 el inspector deI Lloyd’s Register revalidó la máxima clasificación +100 A1 para casco y máquinas y en marzo de 1939 el buque se vendió a los armadores vascos Luis de Otero Murueta y Víctor Cardenal González, con sede en Bilbao, en 480.000 pesetas. En la citada fecha, además, se aprobó el cambio de nombre, pasando a llamarse TERCIO DE MONTEJURRA y el retorno a la matrícula naval de Bilbao.

El vapor SANTA ANA atracado en el puerto de Barcelona. Del libro de referencia.tif
El vapor SANTA ANA atracado en el puerto de Barcelona. Del libro de referencia.tif

En 1942 se vendió a la Compañía Comercial Marítima de Transportes y recibió el nombre de RIGEL. El 29 de mayo de 1943 fue atacado al cañón por el submarino griego KATSONIS -comandante, Vasileios Laskos– y aunque le causó diversos desperfectos, no consiguió su objetivo, por lo que disparó dos torpedos que tampoco lo alcanzaron. Reparado de los daños y rebautizado sucesivamente con los nombres de SEWASTOPOL y REAMUR, el 6 de junio de 1944 fue localizado y atacado por el submarino británico HMS SICKLE -comandante J. R. Drummond– cuando navegaba por el canal de Doro, entre las islas Andros y Skiros.
Disparados tres torpedos, dos de los cuales impactaron de lleno, el buque se hundió en poco más de un minuto cuando se encontraba en la posición 38° 24′ N y 24° 35′ E. Al menos 14 tripulantes resultaron muertos o desaparecidos y otros 17 supervivientes fueron rescatados. Llevaba un cargamento de 450 toneladas de aceite de oliva en viaje de Mytilene a El Pireo y formaba parte de un convoy con el petrolero DRESDEN y el remolcador PINGUIN, siendo escoltados por los buques R-178, GA-91 y GA-76, así como las lanchas NECKAR, SAAR, ISAR, LECH e INN, posiblemente procedentes del mar Negro.
De 549 toneladas brutas, 316 toneladas netas y 640 toneladas de peso muerto, desplazaba 1.318 toneladas y medía 49,70 m de eslora total, 7,76 m de manga, 3,15 m de puntal y 4,29 m de calado. Estaba propulsado por una máquina alternativa de triple expansión, fabricada en los talleres de la firma James Abernethy, en Escocia, con una potencia de 450 caballos y una caldera a carbón a una presión de 180 libras, que le daba nueve nudos de velocidad. En diciembre de 1933 se le asigno la señal distintiva EAOR, en sustitución de la inicial HBTD. IMO 5604567”…

SOTILEZA

NO PUEDES GUIAR EL VIENTO PERO PUEDES CAMBIAR LA DIRECCIÓN DE TUS VELAS

Airfix y Revell fueron dos marcas que influyeron en mi niñez. Especialmente la primera, inglesa, disponía de un amplio e interesantísimo catalogo, allá por los sesentas del siglo pasado, y las cajas de cartón estaban ilustradas con unas pinturas de los buques que jamás olvidare. Después ya vinieron los japoneses de Tamiya y compañía, pero el tiempo ya había pasado y ya no era lo mismo.

Botadura del SOTILEZA. Foto del libro EL ASTILLERO DE SAN MARTIN.JPG
Botadura del SOTILEZA. Foto del libro EL ASTILLERO DE SAN MARTIN.JPG

Con la edad vuelven las viejas aficiones y cuando Pedro Blanco me envío su estupendo libro Barcos. Modelos Navales con Historia (ISBN-13: 978-84-612-3285-7) las fotos de sus estupendas maquetas de todo tipos de buques; militares, pesqueros, de recreo y mercantes, me hicieron recordar la vieja colección de barcos de plástico que llegue a construir y que cada vez que sacaba de la parte alta del armario acababan con algún mástil o hélice de menos. Este libro no puede faltar en nuestras bibliotecas, y más con la estupenda dedicatoria que hace como introducción de el: …”A mi madre, de familia de pescadores y calafates, que me enseño a querer a la mar y amar a los barcos”… No me canso de leerla ya que ese sentimiento es el que tengo.
Uno de los barcos del libro es el SOTILEZA, de larga vida y hechos, que son narrados por el Sr. Blanco y que transcribiremos íntegramente después. ¿Pero que significa Sotileza?

Vapor SOTILEZA en navegación.Foto del libro EL ASTILLERO DE SAN MARTIN.JPG
Vapor SOTILEZA en navegación.Foto del libro EL ASTILLERO DE SAN MARTIN.JPG

Mucho a llovido desde que Jose Maria de Pereda escribiera la epica Sotileza. Las antiguas familias de pescadores, y sus circunstancias, son narradas en esta tragedia tradicional que ya forma parte de la literatura clásica cantabra.
José María de Pereda nació en 1833 y acabo sus días en 1906. Fue escritor realista y costumbrista, original de Polanco, (Cantabria), y defensor del tradicionalismo.
Ingreso en la Real Academia Española en 1896. Entre sus obras más importantes figuran: Escenas Montañesas (1864); El Sabor de la Tierruca, (1882); Peñas Arriba (1895) y Pachin Gonzalez (1896).
En 1.885 escribe SOTILEZA, apodo de la huérfana Silda, acogida por un matrimonio de pescadores, …”esta muchacha, de carácter soñador, enamora a Andrés, hijo de un prestigioso marino, pero ambos se ven obligados a renunciar al amor cuando se impone la realidad social. Andrés se casará con una muchacha de su clase y Casilda con un pescador, Cleto, todo ello con la intercesión del Padre Apolinar, que representa la imagen del clero como consolador de los males sociales a la vez que guardián de los valores de la tradición popular. En Sotileza presenta Pereda un amplio retrato de las costumbres de los pescadores, la dureza de su vida y su organización social”…

Planos del SOTILEZA. Del libro MARINA MERCANTE EN EL PAIS VASCO. (1960-1990).jpg
Planos del SOTILEZA. Del libro MARINA MERCANTE EN EL PAIS VASCO. (1960-1990).jpg

Este libro se puede descargar desde la pagina web linkada de donde han sido extraídos los datos anteriores.
También fue un hermoso nombre usado abundantemente por armadores cantabros para bautizar sus buques. Lopez Doriga primero y Corcho después, en el buque que estudiaremos a continuación.
En el libro Barcos. Modelos Navales con Historias, leemos: …”En las gradas del astillero de Corcho e Hijos, en el santanderino promontorio de San Martín, se construyó un vapor mercante de casco de acero con 446 toneladas de registro bruto, 550 de peso muerto y 1042 de desplazamiento.
El día de su botadura, el 11 de septiembre de 1919, las aguas de la Bahía recibieron contentas las tracas de su pantoque. El carguero en su popa lleva la matrícula de Santander y en sus amuras resplandece el nombre de SOTILEZA, la heroína perediana de su obra homónima.

Posiblemente el GUANCHE fondeado en Puerto de la Cruz. Foto Archivo FEDAC.jpg
Posiblemente el GUANCHE fondeado en Puerto de la Cruz. Foto Archivo FEDAC.jpg

La máquina a popa, proa recta y dos palos de arboladura. Era, desde luego, un barco con bonita estampa y bien proporcionado. Medía 45,35 metros de eslora; 7,81 de manga y 3,40 de puntal. Dotado con una caldera cilíndrica y máquina de vapor inglesa de dos cilindros, cuya potencia de 300 CV le proporcionaba 8 nudos de andar.
El día 23 de febrero de 1920 se le instaló la caldera y el 25 de abril realizó las pruebas sobre amarras. El día 30 del mismo mes ya estaba terminado el SOTILEZA.
La mañana del 3 de mayo siguiente se desencapillan y se largan las estachas que abrazan el carguero a los norays del muelle de Maliaño. Las planchas de acero comienzan a transferir las vibraciones rítmicas que se producen con el funcionamiento de la máquina de vapor. La chimenea libera un condensado remate de humo y a popa el agua comienza agitarse formando espuma, poco a poco el barco va separándose del muelle, la espuma se torna en remolinos convirtiéndose en estela; la estela del que será el primer viaje de su vida marinera que perdurará durante 55 años.

El GUANCHE en Santa Cruz de Tenerife. Foto Archivo FEDAC.jpg
El GUANCHE en Santa Cruz de Tenerife. Foto Archivo FEDAC.jpg

Sólo durante cuatro años llevó los colores blanco y rojo de la matrícula de Santander, concretamente hasta el 28 de marzo de 1924, fecha en que se vende en 225.000 pesetas a la Compañía Marítima Canaria.
Con el cambio de la matrícula cambia también de nombre pasando a llamarse GUANCHE y Tenerife su nuevo puerto de registro. En 1934 la Marítima Canaria se integra en la flota de Rodríguez López, otro importante armador canario, que le llama SANTA ROSA DE LIMA. En 1939, concluida la Guerra Civil, es adquirido por el armador bilbaíno D. Luis Otero, volviendo a navegar de nuevo por las aguas del Cantábrico, llevando esta vez el nombre de TERCIO DE SAN MIGUEL.

Embarrancamiento del vapor TERCIO SAN MIGUEL en Frontignan en enero de 1939. Foto Yves Guy Bertrand. Nuestro agradecimiento.jpg
Embarrancamiento del vapor TERCIO SAN MIGUEL en Frontignan en enero de 1939. Foto Yves Guy Bertrand. Nuestro agradecimiento.jpg

En 1940 embarrancó en la costa francesa, reflotándose sin consecuencias. En 1945 lo compra el armador vigués D. Vicente Suárez, rebautizándole CONCHITA SUAREZ.
Con este nombre navegó haciendo cabotaje por todos los puertos del norte hasta 1975 que se desguazó en Zumaya.
Así fue la vida marinera de aquel SOTILEZA, el primer barco de porte que se hizo en los astilleros de San Martín. Quizás el primer eslabón de la prodigiosa cadena de buques, bien hechos, que desde esas gradas se botaron llevando el sello “built in Santander”…

Vista por la amura del CONCHITA SUAREZ. Foto de Jose Manuel Blanquez. Nuestro agradecimiento.JPG
Vista por la amura del CONCHITA SUAREZ. Foto de Jose Manuel Blanquez. Nuestro agradecimiento.JPG

Para completar la información recurriremos al incombustible libro La Marina Cantabra. Desde el Vapor. Vol. III, de Rafael Gonzalez Echegaray, ya ampliamente conocido en este blog y del que condensamos lo siguiente: …”La casa Corcho se estableció en Santander en el 1855, fundada por D. Domingo Corcho de la Vega y era, en principio, un pequeño taller de metalistería y calderería. En 1872 sus hijos D. Leonardo y D. Lino Corcho Zárraga se incorporan al negocio y en 1880 se fundan los talleres de la rampa del Paredón, que prestaron especial atención a la reparación y recorrida de los buques, principalmente correos de pasajeros que hacían escala en Santander. En 1933 adquiere la entonces sociedad comanditaria Corcho Hijos, los antiguos Talleres de San Martín, de Dóriga, que continuaban una vieja tradición de construcción naval menuda y que constituían lo que hoy en día es la factoría-astillero de Basse-Sambre Corcho.
El primer buque importante que adquiere Corcho es, como ya hemos visto en otro capítulo, el mercante inglés LINNET, incendiado en alta mar y remolcado hasta Santander, cuyas obras de reparación se llevaron a cabo por los propios talleres de Corcho en 1901. El barco, que pasa a llamarse LINO, presta servicio a sus nuevos armadores desde 1901 a 1905, bajo pabellón uruguayo. La gestión comercial del buque la llevó a cabo D. Modesto Piñeiro desde su gerencia de la Montañesa de Navegación y el LINO, propiedad de Corcho, fue movido como un minero más en la flota de la Montañesa.
El segundo buque que posee Corcho procede de una propia construcción y se llamó el SOTILEZA, posiblemente iniciado con ánimo de su incorporación a la flota de López-Dóriga, en donde este nombre ya era tradicional y que en aquellos días ponía en servicio su última edición del MECHELIN y el MARIANELA.
Se construyó en la grada en el año 1920 y era el tercer casco que hacía Corcho; el primero fue una pontona «priestman» y el segundo un remolcador llamado GIJON-MUSEL.
El SOTILEZA se botó en San Martín el 11 de septiembre de 1919; se le puso la caldera el 23 de febrero de 1920 y salió a pruebas el 25 de abril. El 3 de marzo empezó su primer viaje al mando del capitán M. Villanueva“…
Para acabar de completar los datos técnicos, y tomados de la Lista Oficial de Buques: Año 1935, condensamos: …”Señal distintiva, EEQF; calado máximo, 2,50 metros; registro bruto, 446,20 toneladas; registro neto, 279,93; carga máxima, 556; desplazamiento, 1.042 toneladas; 75 caballos nominales; 1 caldera trabajando a 10 kilos de presión; velocidad, 7 nudos; capacidad de las carboneras, 60 toneladas; consumo diario, 7 toneladas”…