EL VAPOR SITGES

J.J. SITGES FRERES era una empresa francesa íntimamente ligada al transporte de la emigración alicantina a la Argelia francesa. Braceros para la vid, que recogidos pueblo a pueblo –los vapores se acercaban a la costa, se anunciaban a base de pitadas, esperaban a los pequeños llauts que les traían a los emigrantes y repetían el proceso en el siguiente pueblo costero- eran transportados hasta Oran, desde donde se repartían por las diferentes plantaciones. Muchos de ellos se establecían y nunca volvían. La colonia española en Argelia era la mas numerosa, superando incluso a la francesa, lo que unido a la temporalidad debido al trabajo en que se centraba la emigración -la agricultura- daba un elevado volumen de trafico a las compañías que operaban estas líneas. La de los hermanos SITGES era posiblemente la mas importante a finales del siglo XIX y comienzos del XX. Su relación con nuestra contraseña, en la que tenían matriculados algunos de sus buques, se realizaba mediante la figura del Capitán SALINAS, establecido en Alicante. No puedo seguir con mas detalle sobre la Compañía, ni sobre su relación comercial con el Sr. SALINAS, ya que actualmente no dispongo de los datos necesarios ni tiempo para contrastarlos, pero, espero que algún lector pueda complementar esta información y podamos iniciar una serie de artículos sobre buques y personajes de esta interesantísima Compañía.
Hoy veremos el vapor SITGES, botado al agua el 4 de septiembre de 1894 en los astilleros de J&G THOMSON, en Clydebank, con el numero de grada 274 y entrado en servicio en octubre del mismo año para los intereses de la compañía LONDON & SOUTH WESTERN RAYLWAY CO. LTD. bajo el nombre de COLUMBIA.
Esta Compañía, que había iniciado sus servicios en 1843, pasaría con el gran “grouping” de compañías ferroviarias de 1923 a formar parte del grupo SOUTHERN RAYLWAY. Las Compañías de ferrocarril inglesas eran poseedoras de grandes y rapidísimas flotas de vapores que eran alimentadoras de algunas de sus líneas, o bien nexos de unión de estas.
Las características del buque según el LLOYD¨S REGISTER OF SHIPPING eran las siguientes, como COLUMBIA: Vapor con casco de acero y doble eje; señal distintiva, NPGD; 2 cubiertas corridas; registro bruto, 1145 toneladas; under deck, 784; registro neto, 408 toneladas; eslora entre perpendiculares, 270,7 pies; manga, 34 pies; puntal, 14,6 pies; longitud del castillo de proa, 56 pies; longitud de la superestructura central, 148 pies; longitud de la toldilla, 46 pies; 2 maquinas alternativas de triple expansión de cuatro cilindros cada una; diámetro de los cilindros, 19, 29 y (2)x31 ½ pulgadas para una carrera de 30 pulgadas; potencia nominal, 217 caballos; maquinas construidas por J&G THOMSON CO.LIM. de Glasgow.
El buque superaba los 19 nudos de velocidad comercial y en el año 1912 es adquirido por la Sociedad SITGES FRERES y matriculado en España según parece ser.
Efectuaba la travesía Alicante-Oran en 15 horas y el inicio de las hostilidades durante la Gran Guerra hace que, según parece, se fuerce su abanderamiento en este país y sea incautado por la marina gala, pasando a llamar se CORSE. Esto ocurre en 1915, pasando a formar parte, como patrullero auxiliar, de la base de Bizerte, y el 24 de enero de 1918 es torpedeado frente a las costas de La Ciotat por el submarino alemán UC-67.
Lamentamos no disponer de información contrastada sobre el particular y solicitamos la cooperación de los lectores para poder confirmar los datos del presente articulo.
Nuestro agradecimiento a la información remitida por el Sr. JAIME PONS PONS.
Foto 1.- El SITGES. De la revista LE YACHT. AÑO 1912.

5 comentarios en “EL VAPOR SITGES

  1. Domingo 20 de Marzo de 1898. El día tanbién mui bueno. Fui Alicante que tenía que traer unos enredos y estuve en misa de San Nicolás y vide el vapor que se llamava el el Siche que era mui grande y me vine con el correo que salía a la 4 y 10 menutos de la tarde le merqué una plana a Evaristo mi cuñado.

    Del llibre “El dietaris de Bernardo Rico i José Rico”. Rafael Poveda i Consuelo Payá. Monòver 1998.

  2. La reina María de Rumania dice que la gente muestra por …
    ddd.uab.cat/pub/escandalo/escandalo_a1926m4d8n25.pdf?
    en el periódico el escándalo.

    Conocí a Tórtola Valencia a bordo del “Sitges”. Un vapor muy marinero, cuya proa se había hundido en to- dos los mares. Era “El Sitges” tan marinero, que los.

  3. El Sitges”
    Conocí a Tórtola Valencia a bordo del “Sitges”. Un
    vapor muy marinero, cuya proa se había hundido en to- dos los mares. Era “El Sitges” tan marinero, que los
    delfines en el Mediterráneo y los tiburones en el Paci- fico le consideraban más como a un camarada que como
    a un audaz intruso. Parecía como si “El Sitges” en vez
    de haber sido lanzado desde tierra al mar, hubiese
    emergido dd fondo d< las aguas a la superficie, al igual
    que si se tratase de uno de los admirables ejemplares que
    :.i fauna marina.
    Los delfines y los tiburones gustahan de acompañar
    al "Sit) ios travesías. Por espacio de unos
    años fui enrolado cuno tripulante en dicho vapor y no
    d i haberlo visto surcar los mares sin la compañía
    de delfines o tiburones. Desde la cubierta o desde uno de
    aquellos magníficos tnonóculos que asomaban por los cos- tados del buque, contemplé la compañía de tiburones o
    delfines más de una vez.
    Parecían éstos sentir por "El Sitges" una profunda
    admiración. Estaba ésta plenamente justificada. "El Sit- viraba con mayor rapidez que ellos y se deslizaba
    por las aguas con mayor velocidad. Yo diría haber visto
    a tiburones y delfines aproximar sus enormes bocazas al
    cano del buque y cubrirle de besos en señal de admira- ción
    Pues bien, en aquel buque conoci a Tórtola. íbamos
    de Gibraltar a Argel, Tórtola como pasajera.
    Llevaba la bailarina al cuello un collar de perlas, que
    parecían gotas de aurora, por su irisación. Las perlas y
    los ojos de Tórtola eran lo que más llamaba la atención
    «je. Este dejaba de contemplar las perlas para ad- mirar aquellos nins.
    , en el pasaje una norteamericana, mujer tam- bién de grandes atractivos. Como la bailarina, lucía en el
    cuello un collar de perlas, acaso de mayor valor que el
    que llevaba aquélla, X" obstante, las perlas de la norte- ina estaban mortecinas, i.a norteamericana se ba- sas perlas no ludan tanto como las
    • 'la. y una larde abordó a la bailarina cerca del
    puente di- mando en ocasión que estábamos nosotros pre- •
    —No se cuánto habrá costado su collar. Tórtola, pero
    '.ule en asegurar que el
    :•!" mucho más,
    A Tórtola, que lia vivirlo en las cinco partes

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