CIUDAD DE MALAGA; HISTORIA DE UNA TRAGEDIA INCRUENTA

EL AGUA HACE FLOTAR EL BARCO PERO TAMBIÉN PUEDE HUNDIRLO

La motonave GENERAL JORDANA (Nº 24 de los astilleros Echevarrieta y Larrinaga) se puso en gradas en noviembre de 1929 y se boto el 24 de septiembre de 1930. Su gemelo, el GENERAL BERENGUER (Nº 25), se puso en gradas el mismo mes y se boto el 28 de junio de 1930.
…”A fines de la década, la construcción de estos buques para la Trasmediterránea vino a paliar el revés que había supuesto la anulación del buque tanque, de patente alemana, que había encargado el ministerio de Marina al astillero gaditano en 1928. Cuando en noviembre se pusieron sus quillas, tras la firma de los contratos a primeros de mayo, el buque tanque alemán ya estaba anulado y las gradas de la factoría sin perspectiva de acoger ninguna nueva construcción.
Dos particularidades de estas construcciones. La primera que sus nombres primitivos eran los de los generales Berenguer y Jordana. Denominaciones que fueron modificadas tras la caída del régimen de Primo de Rivera por los de CIUDAD DE MAHON y CIUDAD DE MALAGA respectivamente.
La segunda es que su construcción, empezada bajo la dirección del ingeniero naval Manuel González Aledo, fue terminada por Juan Campos Martín, también ingeniero naval, teniente coronel de Ingenieros de la Armada y futuro director del astillero de Echevarrieta”…
Este apunte pertenece al libro Capital vasco e industria andaluza. El astillero Echevarrieta y Larrinaga de Cádiz (1917-1952), escrito por José Luis Gutiérrez Molina (Servicio de publicaciones Universidad de Cádiz. ISBN:84-7786-364-4)

El CIUDAD DE MALAGA en Tenerife. Fotografo Fernando Pérez Melián. Colección José A. Pérez Cruz. Archivo FEDAC.jpg
El CIUDAD DE MALAGA en Tenerife. Fotografo Fernando Pérez Melián. Colección José A. Pérez Cruz. Archivo FEDAC.jpg

Estas dos motonaves se botaron con destino a los servicios de soberanía.
Sus características técnicas, según la L.O.B., del año 1935, eran las siguientes, dando la Lista, para ambas unidades, iguales datos. Veamos el CIUDAD DE MALAGA:
…”Señal distintiva: EARJ; eslora entre perpendiculares: 71,54 metros; manga: 11,04; puntal: 6,08; calado: 4,50; registro bruto: 1.550,06 toneladas; registro neto: 1.006,24; carga máxima: 823,00; desplazamiento: 2.150,00 toneladas; potencia nominal 229 caballos; potencia indicada: 3.289 caballos; velocidad en servicio: 14,65 nudos; capacidad de combustible: 112,2 toneladas; consumo diario: 11,4 toneladas”…
Sobre el equipo propulsor, en la web Trasmeships dan datos mucho más fiables, e indican, sobre el CIUDAD DE MAHON y el CIUDAD DE MALAGA:
…”Potencia: 2.325 BHP; maquina: 1 motor diesel MAN de 4 tiempos, simple efecto, 8 cilindros de 580 mm de diámetro y 840 mm de carrera”…
El sino de estas dos unidades fue muy diferente; el CIUDAD DE MALAGA se hundió victima de un abordaje antes de la Guerra Civil, y el CIUDAD DE MAHON se hizo viejo, muy viejo, acabando con su vida el soplete en el año 1974.
Veamos la vida marítima del CIUDAD DE MALAGA a través de las hemerotecas:
En el diario El bien Público, edición del 14 de mayo de 1931, se anotaba:
…”El capitán don Emilio Caballero del Castillo que hasta ayer mandaba la motonave CIUDAD DE MAHON ha sido nombrado para el mando de la motonave CIUDAD DE MALAGA que se construye en los astilleros de Cádiz”…
Las pruebas de mar debían realizarse el día 12 de agosto de 1931, pero debido a un temporal debieron suspenderse y, según parece ser, se realizaron al día siguiente.
Después de realizadas estas paso, junto a su gemelo, a realizar servicios entre Málaga y Melilla y Barcelona y Maó, aunque también realizaba servicios a Ibiza.
A finales de abril de 1932 se hallaba reparando en el dique flotante de Málaga. Llegado el momento de reiniciar el servicio, los motores fallaron siendo sustituido por el VICENTE PUCHOL.
A principios de 1933 lo manda el capitán don Matías Morales Ferrándiz.
Como consecuencia de la varada del vapor REY JAIME I, el CIUDAD DE MALAGA le sustituye en la línea Barcelona a Menorca.
A finales de este mismo mes los fuertes temporales hacen que la motonave quede detenida unos días en el puerto de Alcudia.
Los viajes a Maó y Alcudia los hacía, generalmente, con no más de una treintena de pasajeros y algo de carga, excepto en días señalados en que se superaban estas cifras.
Según el diario El Iris, en su edición del 31 de marzo de 1933, en esas fechas sustituye en los viajes de Ibiza a Barcelona al CIUDAD DE MAHON que había perdido una pala de la hélice y tenía que reparar en Barcelona.
La Vanguardia en su edición del sábado, 27 de mayo de 1933, daba una muestra de la carga del buque:
…”La motonave CIUDAD DE MALAGA llegó de Mahón con 21 toneladas de aves, huevos, pescado fresco, calzado y varios”…
El diario El Bien Público, en su edición del 7 de junio de 1933 daba noticia de un accidente ocurrido en la bahía de Alcudia.
Una de las barcazas de servicio en el puerto cargó mercancías de Alcudia para Ciudadela, después imprudentemente, se hizo cargo de las traídas por el CIUDAD DE MALAGA para aquel mismo puerto, y, nada mas cargarlas, dio la vuelta y se hundió.
Esa misma tarde, y según el diario:
…”A hora de itinerario zarpo para Barcelona en viaje directo embarcando 40 pasajeros, valija y carga, incluso 22 vacunos, 6 cajas con langostas, 70 cajas con aves y 24 bultos con huevos la motonave CIUDAD DE MALAGA al mando del capitán don Matías Morales Ferrándiz”…
El diario El Bien Público por estas fechas indicaba los nombres de pasajeros de cierta relevancia.

El CIUDAD DE MALAGA en pruebas. Foto Emilio Caballero del Castillo. Remitida por Laureano Garcia. Nuestro agradecimiento.jpg
El CIUDAD DE MALAGA en pruebas. Foto Emilio Caballero del Castillo. Remitida por Laureano Garcia. Nuestro agradecimiento.jpg

El relevo del capitán Morales lo tomaba interinamente don Adrian Mingot Papí (Fuente: El Bien Público. 1933 Junio 27)
A finales de agosto de 1933 es sustituido en el servicio por el REY JAIME II, yendo a Barcelona a sufrir reparaciones y limpieza de fondos.
Hechas estas reparaciones, se da un hecho que marcara su vida marítima; su traslado a las islas Canarias para dar servicio interinsular.
El 28 de septiembre de 1933 llega a Santa Cruz de Tenerife, llevando a bordo al señor D. Joaquín Tintore, Director de Trasmediterránea y al consejero don Emilio Ley, que llegaban con objeto de estudiar el transporte de fruta desde las islas a la Península y dejar al citado buque en línea (Fuente: La Prensa: 1933 septiembre 29)
La llegada de este buque a Canarias no paso desapercibida en los diarios locales, y así, el diario La Prensa, en su edición del 4 de octubre de 1933, anotaba, con evidentes fallos en su parte técnica, lo siguiente:
…”El CIUDAD DE MALAGA. Una importante mejora en el servicio de vapores interinsulares.
La compañía Trasmediterránea que tiene a su cargo el servicio de comunicaciones marítimas con Canarias, ha introducido una mejora en lo que afecta a las líneas que hacen el recorrido entre las islas, incorporando un nuevo y rápido buque.
Es este la esplendida motonave CIUDAD DE MALAGA, que hace unos días llego a este puerto, para comenzar a prestar servicio interinsular.
Anteayer fueron invitados por la Agencia de la Compañía en esta plaza las autoridades y Prensa local, para visitar el nuevo buque y conocer sus condiciones y características.
Asistieron el gobernador civil, señor Pina; fiscal, señor Gonzalvo; delegado marítimo, señor Montero Ríos; capitán de puerto, señor Garay Berastegui; ingeniero interino de la Junta de Obras del Puerto, señor Pintor; presidente de la Asociación de Exportadores, señor Maldonado; director de la Escuela de Náutica, señor Junquera; don Melchor Ordoñez, en representación de la Junta de Obras del Puerto; administrador de correos, señor Armendáriz; señor Conejo, en representación del jefe de Telégrafos; capitán del vapor ESCOLANO, don Guillermo Anasagasti; capitán del vapor ARAGON, don José Espejo; agente de la Compañía Trasmediterránea, don Manuel Cruz y apoderado de la misma don Gonzalo Cáceres y representantes de la Prensa local.
Los invitados recorrieron detenidamente todas las dependencias del buque, pudiendo comprobar el confort y comodidad que posee la esplendida motonave, que reúne inmejorables condiciones para la navegación.
Cuenta con amplias cubiertas, así como con un comedor decorado con sobriedad. Los camarotes se distinguen por la sencillez y buen gusto con que han sido acondicionados.
El nuevo buque fue construido en agosto de 1931, en los astilleros de Echevarrieta, en Cádiz, desplazando 1.550 toneladas siendo su velocidad de 14 millas por hora. Mide 71 metros de largo, 15 de ancho y 11 pies de altura.
Esta motonave se mueve por medio de un motor Man que se alimenta con gas-oil.
La tripulación la componen 42 hombres, integrando su oficialidad el capitán, 3 oficiales, 4 maquinistas y un radiotelegrafista.
Dispone de ocho camarotes de primera ordinaria con ocho literas cada uno; ocho de preferencia individuales y un camarote de lujo con dos camas.
La segunda la componen seis camarotes con cuatro literas cada uno, estando dotado sus departamentos de un verdadero confort.
La tercera clase se divide en dos departamentos, con cabida para diez pasajeros y uno para seis, contando cada uno con servicio de lavabo y estando bien acondicionados.
Este buque se destino primeramente al servicio de Málaga-Melilla, pasando mas tarde a la línea de Barcelona-Mahón, hasta hoy, que se incorpora al servicio interinsular de Canarias.
Manda el CIUDAD DE MALAGA el experto capitán de la Marina mercante, don Matías Morales.
Terminada la visita, los invitados pasaron al comedor del buque, siendo explendidamente obsequiados con un lunch.
El agente de la compañía, don Manuel Cruz, agradeció la asistencia al acto, diciendo que el señor Tintore le había encargado al embarcar para la Península que hiciera saber el sentimiento que tenia por no poder asistir al acto que se celebraba.
También le expuso que la Compañía se propone mejorar y atender debidamente el servicio de Canarias, y que aparte de este buque pronto se incorporara su gemelo.
Es propósito de la Trasmediterránea sustituir los buques pequeños de que dispone hoy el servicio interinsular, por otros de mayor tonelaje y dotados de todos los adelantos modernos en cuanto exige la navegación para el transporte de pasajeros.
Por nuestra parte agradecemos las atenciones recibidas, tanto del capitán de la motonave, señor Morales, como de los señores Cruz y Cáceres”…

El CIUDAD DE MALAGA en el puerto de La palma. Ca. 1935. Foto Juan Carlos Diaz Lorenzo. Nuestro agradecimiento.jpg
El CIUDAD DE MALAGA en el puerto de La palma. Ca. 1935. Foto Juan Carlos Diaz Lorenzo. Nuestro agradecimiento.jpg

El 4 de noviembre de 1933, haciendo el servicio de Las palmas a Santa Cruz, viaja en el el Ministro de Obras Publicas don Rafael Guerra del Rio.
En esas fechas lleva de primer oficial al capitán don Salvador Pró Capdepont.
Debido a su servicio, la presencia de autoridades era continua, y así el 1º de enero de 1934 lle a Tenerife, desde Las Palmas, el subsecretario de Presidencia del Consejo de ministros, señor Manuel Torres Campaña.
Trasmediterránea medito durante un tiempo el uso de motonaves en las islas Canarias como pequeños cruceros. Incluso tenía planeada la construcción de dos pequeñas unidades tipo CIUDAD DE MALAGA para dar estos servicios, según comentaban a la prensa el inspector general de la Compañía, don José Luis Ureña y el jefe de trafico de la misma don Pascual Molina (Fuente: La Prensa. 1934 Febrero 27)
Al final quedaría solo en proyecto esta idea, y también –como luego veremos- el fletamento de estos buques para hacer cruceros.
El 23 de marzo de 1934, después de sufrir un recorrido en los varaderos de Grand Canary and Blandy Brothers Engineering Co., efectúa pruebas de maquinas en el exterior del puerto para volver al servicio en la línea Las Palmas a Tenerife.
Algunas manifestaciones deportivas llenaban a rebosar el buque. Así el partido entre el Everton Deportivo y el Tenerife, trajo como consecuencia la llegada de 400 aficionados desde Las Palmas en el CIUDAD DE MALAGA (Fuente: La Prensa. 1934 Mayo 27)
En octubre de 1934 aparecieron noticias en prensa de un posible crucero desde Canarias a Casablanca fijado para el 14 de noviembre en que el CIUDAD DE MALAGA llevaría turistas haciendo de “hotel flotante” yendo incluido en el precio del billete “la manutención del turista
Según parece ser, para este crucero se debían hacer varias obras en los departamentos de tercera clase (Fuente: La Prensa. 1934 Octubre 19)
El crucero lo organizaba don Domingo Navarro y Navarro, y tenían la intención de poner a la venta cien plazas.
El crucero debía salir de Tenerife el 14 a las 9 horas, volviendo el 20 a la ciudad de salida. En la prensa aparecían los precios e instrucciones (Fuente: La Prensa. 1934 Octubre 21)
Al final se debió suspender el viaje ya que la motonave continúo sus servicios interinsulares con absoluta normalidad.
Casi inmediatamente se volvía a hablar de otro crucero navideño a la isla de Madeira, que, creemos, también quedo en una simple anécdota.
En enero de 1935 visitaba las islas el ministro de industria don Andrés Orozco y Batista. El 14 de enero de ese año embarcaba en el CIUDAD DE MALAGA, en Tenerife, con destino Las Palmas, siendo escoltado por el cañonero DATO. Desde Las Palmas, en la misma motonave, partiría hacia Santa Cruz de la Palma, partiendo después para el Hierro y la Gomera volviendo de nuevo a Tenerife. Lo mandaba en aquella ocasión, de nuevo, don Matías Morales Ferrándiz.
Para hacer este pequeño crucero al servicio del Estado fue necesaria la aprobación de la Inspección General de Navegación.
Terminado el crucero el ministro de industria felicito personalmente al capitán (Fuente: Diario La Prensa. 1935 Enero 18)
El 19 de enero de 1935 llegan a Tenerife en la motonave “los ilustres artistas soprano Margarita Salvi, tenor Valdarini y el concertista Federico Longas” muestra de la importancia que tenían los pequeños correos interinsulares en la vida social de las islas (Fuente: La Gaceta de Tenerife. 1935 enero 20)
El 26 de febrero de 1935 el capitán Matías Morales es nombrado capitán del ISLA DE TENERIFE dejando el mando del CIUDAD DE MALAGA al Sr. Miguel Such.
En todos estos años, el correo a Tenerife, desde la Península, se trasbordaba en Las Palmas desde el vapor o motonave que hacia aquel servicio.
El 8 de junio de 1935 subía a varadero para efectuar reparaciones siendo sustituido por el vapor LEON Y CASTILLO (Fuente: La Prensa. 1935 Junio 9)
A finales de junio, The Grand Canary finalizaba los trabajos y el buque se reincorporaba al servició. La tragedia le vendría casi de inmediato.
El 7 de julio de 1935 salía de Tenerife hacia Las Palmas fletado por el Deportivo de Tenerife para llevar a 300 aficionados a ver el encuentro con el Madrid que se celebraba en terreno neutral (Fuente: La Prensa. 1935 Julio 7)
Los tiempos eran de sacrificios, y en La Gaceta de Tenerife, en u edición de 9 de julio de 1935, en un artículo titulado “La reforma de los servicios marítimos interinsulares. Síguense graves daños para el país” se expresaba el temor de los isleños a los recortes en servicio de Trasmediterránea –algo que siempre hizo tras liquidar competencias- que temían quedase limitado a las motonaves CIUDAD DE MALAGA y a la recién llegada CIUDAD DE MAHON. Quedaban fuera de servicio –según parece ser- los FUERTEVENTURA, GOMERA y CIUDAD DE MELILLA.
El diario La Prensa, en su edición de 13 de julio de 1935 daba una curiosa noticia. Había llegado de Madrid una comisión del Ministerio de Justicia para visitar Fuerteventura al objeto de crear un campo de concentración para “vagos y maleantes” y el encargado de llevar a dicha comisión a visitar aquella isla fue el CIUDAD DE MALAGA.
En julio de 1935 deja el mando del CIUDAD DE MALAGA don Miguel Such y pasa a mandarlo don Agustín Espino Ruiz.
El sensible problema de los despidos de las tripulaciones canarias en las dos motonaves que daban servicio en Canarias quedo resuelto haciendo valer la distribución de las tripulaciones peninsulares en otros buques (Fuente: La Prensa. 1935 Julio 30)
El día 8 de enero de 1935 sucumbía el CIUDAD DE MALAGA al tener un abordaje con el vapor ingles CAPE OF GOOD HOPE a la salida del puerto de Las Palmas. Según parece ser ambos fueron culpables en este incidente que acabo con la vida marítima de aquella efectiva motonave.
Both to blame and collision clause, o cláusula de colisión por culpa concurrente, se aplica cuando ambos buques que han colisionado son encontrados culpables. A grosso modo, se establecen tantos por ciento de responsabilidad en la colisión y se aplican a lo que serán las responsabilidades en las indemnizaciones. También existen otras normativas basadas en la proporcionalidad que son las que habitualmente se establecen en estos casos. Pues bien, el CIUDAD DE MALAGA y el vapor ingles CAPE OF GOOD HOPE, a la salida del puerto de La Luz, y debido a un mal entendimiento de las señales reglamentarias colisionaron, siendo –al parecer- ambos culpable en este asunto. Desconozco que tipo de clausula o legalidad vigente se aplico, pero vamos a transcribir las noticias aparecidas en prensa sobre esta tragedia incruenta.
La prensa del momento no daba una con el nombre del vapor ingles, y si lo hacia La Gaceta de Tenerife, en su edición del 9 de enero de 1936, en que citaba:
…”Los accidentes marítimos. En aguas del puerto de La Luz fue abordado el vapor de la Trasmediterránea CIUDAD DE MALAGA por el trasatlántico ingles CAPE OF GOOD HOPE.
El vapor correo interinsular CIUDAD DE MALAGA salió en la madrugada de ayer del puerto de La Luz, para el puerto de esta capital, conduciendo carga y pasajeros, y todavía en aquellas aguas fue abordado por el trasatlántico ingles CAPE OF GOOD HOPE.
A consecuencia del violento abordaje, el buque español quedo completamente destrozado, estando a punto de hundirse y corriendo gran peligro sus tripulantes y pasajeros. El capitán de la motonave, con mucha pericia, pudo hacer retroceder el buque, a pesar del estado en que se encontraba, y lo llevo a encallar en la playa de Las Palmas situada frente al terreno de deportes llamado Campo España.
Seguidamente se procedió al salvamento de los tripulantes y pasajeros.
Informes llegados de la vecina isla dicen que la motonave CIUDAD DE MALAGA quedo completamente deshecha a consecuencia del violento encontronazo con el referido vapor ingles.
A las nueve de la mañana de ayer fue despachado para Tenerife el interinsular LA PALMA para sustituir en su itinerario al CIUDAD DE MALAGA, cuyo servicio en este viaje era Tenerife, La Palma, Valverde y San Sebastián de la Gomera.
Los pasajeros del buque siniestrado no sufrieron novedad, salvo el correspondiente riesgo a que estuvieron expuestos. La carga se considera perdida, así como el buque, que a simple vista puede apreciarse que quedo partido en dos mitades.
El CIUDAD DE MALAGA quedo incorporado al servicio interinsular al hacerse cargo la Trasmediterránea de las comunicaciones marítimas interiores de Canarias. Tenía 1.500 toneladas brutas y 1.006 netas. Media 71,50 de eslora, 11,05 de manga y 6,05 de puntal. Las maquinas tenían 405 caballos de fuerza y el andar era de 16 millas por hora.
Pertenecía a la matrícula de Barcelona y fue construido en 1930 en los astilleros de los señores Echevarrieta y Larrinaga, en Cádiz.
Tuvo anteriormente el nombre de GENERAL JORDANA y estaba adscrito al servicio entre la Península y las plazas del Norte de África.
Lo mandaba el inteligente capitán de la Compañía don Agustín Espino, que desde hace muchos años navega en las líneas interinsulares.
El buque ingles que abordo al CIUDAD DE MALAGA es el CAPE OF GOOD HOPE, de 4.963 toneladas de registro y matricula de Glasgow. Pertenece a la Cape of Good Hope Motorship Co. Limited, y es un moderno barco de propulsión por aceites, construido en 1925.
Dicho buque no sufrió desperfectos de gravedad y después del abordaje fondeo en el puerto de La Luz.
Con referencia a este lamentable suceso sabemos que el abordaje se produjo cuando salía del puerto de La Luz el CIUDAD DE MALAGA y entraba el buque ingles y que según parece fue debido a una mala inteligencia en la interpretación de los toques de sirena que lanzaron uno y otro.
El CAPE OF GOOD HOPE embistió al correo interinsular por la mitad del casco.
En la motonave abordada se dirigían a esta capital los siguientes pasajeros:
Doña Pino Cabrera, doña Pino Bautista, doña Carmen Cabrera, don Francisco Segovia, don Pablo Corona, don Manuel Martínez, don Ismael Pérez, doña Constanza Gómez, don Antonio Melian, y don Silvestre S. Segundo y señora.
Los expresados viajeros llegaron en la tarde de ayer a bordo del correíllo interinsular PALMA a nuestro puerto.
También hacían viaje en el buque siniestrado el conocido joven de esta capital don Ernesto Guimera y una hija del magistrado de esta Audiencia señor Campos, que quedaron en Las Palmas.
En la tarde de ayer, a la llegada del PALMA se congrego en el muelle numeroso público con objeto de indagar noticias de lo ocurrido.
La mayoría de los pasajeros del CIUDAD DE MALAGA presentaban un aspecto de verdaderos náufragos, teniéndose que facilitar por los tripulantes del PALMA algunas prendas de vestir para poder saltar a tierra.
Cuentan así mismo dichos pasajeros que la impresión que experimentaron al producirse el choque fue de verdadero terror, creyendo que el buque zozobraba inmediatamente, dada la magnitud del encontronazo”…
El otro gran diario local, La Prensa, en su edición de 9 de enero de 1936, citaba sobre este grave incidente:
…”Grave accidente marítimo. El CIUDAD DE MALAGA abordado por un vapor ingles en Las Palmas, se pierde totalmente.
Las primeras noticias. Las Palmas, 8,12. –En la madrugada última se produjo en el Puerto de La Luz un accidente de navegación de consecuencias fatales.
El vapor CIUDAD DE MALAGA, de la Compañía Trasmediterránea, que desde hace dos años se halla incorporado al servicio interinsular en Canarias, había salido del muelle de Santa Catalina con rumbo a Tenerife, conduciendo unos setenta pasajeros.
La noche se hallaba despejada y la mar tranquila. Al llegar el buque a unos 200 metros del “Morro” lo abordo el vapor ingles CAPE GOOD HOPE, y fue tal la violencia del choque, que el CIUDAD DE MALAGA comenzó a hundirse inmediatamente.
El buque ingles entraba en ese momento en el Puerto de la Luz.
Como se produjo el abordaje.
El CIUDAD DE MALAGA al mando del capitán don Agustín Espino, zarpo del muelle de Santa Catalina, a las dos de la madrugada, con rumbo a Tenerife.
Cuando el buque había abandonado la dársena y se encontraba a unos 200 metros de la punta del espigón del nuevo dique, el vapor ingles, que entraba en la bahía, lo abordo por la banda de babor y a la altura de la maquina.
El vapor ingles embistió dos veces, partiendo uno de los botes salvavidas, que cayó al mar y abriendo una enorme vía de agua en el CIUDAD DE MALAGA.
La conmoción a bordo fue tremenda. La mayoría de los pasajeros se hallaban durmiendo en sus literas, despertándose con el consiguiente susto al producirse el choque. Este fue tan terrible, que según dijeron algunas personas que se hallaban en tierra, fue oído desde el muelle de Santa Catalina.
Los pasajeros, alarmados, salieron de sus camarotes y se presentaron en cubierta con chalecos salvavidas. Muchos de ellos, incluso mujeres y niños, se halaban en ropas menores, desarrollándose desgarradoras escenas, al ver que el buque comenzaba a hacer agua y se hundía lentamente.
El CIUDAD DE MALAGA pide auxilio.
El capitán del CIUDAD DE MALAGA, que resulto con una herida en la frente al ocurrir el abordaje, ordeno que se pidiera inmediatamente auxilio, utilizando la sirena del buque, lo que se hizo repetidas veces, pasándose algún tiempo sin que acudiese ningún socorro.
Fueron unos momentos de verdadera angustia a bordo, aumentados por los gritos y llantos de las mujeres y de los niños que, casi desnudos, esperaban en cubierta el momento de abandonar el barco.
El señor Espino, que no perdió en ningún momento la serenidad, subió al puente de mando, dando las órdenes para que el buque, con sus propios elementos, y hasta tanto llegaran los remolcadores, girara hacia el puerto, a ver si podía llegar a la playa antes de que se hundiera.
Se hecho una lancha al agua, en la que tomaron asiento unos quince pasajeros, entre ellos los comerciantes de las barriadas de San José y San Roque, de Las Palmas, don Antonio Esparragón Pérez y don Antonio Santana Expósito, que venían a Tenerife a vender mercancías.
El señor Santana dice que desde a bordo del buque ingles gritaron en español preguntando lo que sucedía, y enviando más tarde un bote para el salvamento de los náufragos.
Varios pasajeros caen al agua.
Seis de los pasajeros que se hallaban en la primera lancha que arrojo el CIUDAD DE MALAGA, cayeron al agua debido a la precipitación con que se llevo a cabo el salvamento, siendo recogidos sin mayores dificultades.
También fue recogido del mar otro pasajero de tercera clase que, provisto del correspondiente salvavida, se lanzo al agua desde la popa del buque al ser abordado el CIUDAD DE MALAGA. Este pasajero permaneció bastante rato en el agua demandando auxilio.
Los náufragos dicen que el buque ingles lanzo pitadas de auxilio.
Paso como una hora en esta angustiosa situación. El CIUDAD DE MALAGA avanzaba penosamente hacia la entrada del Puerto, inclinado hacia el lado izquierdo, por el que hacía bastante agua. En este momento apareció un remolcador, que comenzó a recoger a los pasajeros, llegando también dos falúas, entre ellas la del práctico, que cooperaron igualmente en el salvamento del pasaje.
Se hunde el buque.
Un remolcador de La Unión, recogió un cable del CIUDAD DE MALAGA y le dio remolque hasta la playa cercana al Metropole, frente al parque municipal Doramas, donde quedó encallado.
Esto ocurría a las tres de la madrugada, y poco antes de las cuatro, el CIUDAD DE MALAGA se había hundido completamente, sin dejar ningún vestigio en la superficie.
El capitán y la mayoría de los tripulantes permanecieron a bordo hasta que el buque quedo encallado en la playa, abandonándolo en los últimos momentos.
Todos los pasajeros perdieron sus equipajes.
Como ya dijimos anteriormente el CIUDAD DE MALAGA conducía para Tenerife gran número de pasajeros, viniendo totalmente ocupadas las plazas de primera y segunda.
El pánico ante el estrépito del choque y la confusión lógica de los primeros momentos, hizo que todos los pasajeros abandonaran precipitadamente los camarotes, con la ropa con que estaban acostados y sin preocuparse de recoger el equipaje ante la inminencia de un hundimiento.
Por esta causa todo el equipaje se perdió con el buque, quedándose los pasajeros con las prendas de vestir que llevaban encima.
La familia de un sacerdote de Icod, que viajaba en el CIUDAD DE MALAGA guardaba en un maletín un billete de mil pesetas y otra cantidad en billetes pequeños, ascendiendo lo perdido en el naufragio a unas 5.000 pesetas.
Un pasajero pide confesarse.
Sabemos que uno de los pasajeros de la cámara de primera, al ver que el buque se hundía, se arrodillo ante un sacerdote que venía a bordo, pidiendo le oyera en confesión.
El sacerdote le dijo que no perdiera la serenidad, seguro de que todos los pasajeros se salvarían.
Dos pasajeros heridos.
El choque fue tan violento que muchos pasajeros salieron despedidos de sus literas, cayendo al suelo.
Además del Capitán, herido en la cara, el pasajero don Antonio Esparragón, resulto con erosiones en la pierna izquierda.
También otro señor de Las Palmas fue asistido de algunas heridas en la Casa de Socorro del Puerto de la Luz.
El mayordomo del CIUDAD DE MALAGA se arrojo al mar.
El mayordomo del CIUDAD DE MALAGA que salió corriendo en paños menores al ocurrir el siniestro, se arrojo al mar precipitadamente. Al ordenar el capitán se diera el toque de trompeta para que todos los pasajeros abandonaran el buque, no aparecía el mayordomo, sabiéndose entonces por un tripulante que se había arrojado al mar.
Fue recogido por una lancha del buque.
Cuando los náufragos llegaron al muelle la confusión era muy grande, viéndose a algunos pasajeros sin ropas, otros sin zapatos y hasta a dos señoritas en pijama, único indumento que lograron salvar del naufragio.
Decían los náufragos que el momento más dramático a bordo fue el llegar el agua a las dinamos del buque y apagarse las luces.
Entre los viajeros figuraba uno de los estudiantes de la Tuna de Cádiz que venía para Tenerife. Sus compañeros, al enterarse del naufragio, se trasladaron al puerto, ansioso de conocer la suerte que hubiera podido correr”…
Obviamos de este artículo las características de ambos buques y los nombres de los pasajeros a bordo, ya que, a fin de cuentas, nadie pereció en el naufragio.
Por si a alguien le interesa, en el diario La Prensa, en su edición de 10 de enero de 1936, esta el relato, angustioso, de uno de los pasajeros.
Por su parte La Gaceta de Tenerife, en su edición del 11 de enero de 1936, daba la composición de la tripulación. Esta era la siguiente:
…”Individuos que componían la tripulación del CIUDAD DE MALAGA.
En el momento de ocurrir el siniestro formaban parte de la tripulación las personas siguientes:
Don Agustín Espino, capitán; don Joaquín Canales, oficial primero; don Bartolomé Flosit, oficial segundo; don Fortún Hernández, oficial tercero; maquinista primero, don Antonio Delgado; segundo, don Juan Alós; tercero, don Miguel Garau; cuarto, don Rafael Carrillo y ayudante, don Guillermo Perdomo.
Contramaestre, don José Martin.
Radiotelegrafista, don Rafael Sánchez.
Calderetero, don Justo López, y pañolero de maquinas don José Martin.
Engrasadores, don Luciano León, don Tomas Álvarez, don Antonio Gil y don José Jerez.
Mozos, don Gregorio Hernández, don Cipriano Rodríguez, don Francisco Cabrera y don Patricio Martin.
Marineros, don Marcos Perera, don Manuel Medina, don Francisco Ruiz, don Segundo Álvarez y don Joaquín García”…
Según parece ser, el párroco don Francisco Segovia tuvo una actuación ejemplar.
La Prensa volvía con otro interesante artículo el día 11 de enero de 1936, en que, resumiendo, citaba que según algunos testigos el CAPE OF GOOD HOPE ya daba atrás en el momento de la colisión, que procedía de Pasajes con destino a Tampico, y que tenia la roda destrozada y tres vías de agua en el peak de proa.
También cita el artículo que al lugar del siniestro se dirigió el Sr. Don Luis Aulet con técnicos del Lloyd´s y que se balizo el naufragio.
Según el diario, “el CIUDAD DE MALAGA traía para Santa Cruz de Tenerife 328 bultos con 13.850 kilos de peso; para Santa Cruz de la Palma, 83 bultos con 2.590 kilos; para Valverde, 129 bultos con 5.621 kilos, y para San Sebastián de la Gomera, 32 bultos con 1.320 kilos”
También citaba que el CIUDAD DE MALAGA estaba asegurado en tres millones de pesetas y las pérdidas totales se estimaban en cuatro.
Inmediatamente se pusieron a trabajar los servicios de salvamento, y según el mismo diario La Prensa, en su edición del 12 de enero de 1936, en la primera mañana de trabajo los buzos extrajeron del buque 135 barriles de naranjas y dos botes que estaban amarrados en cubierta.
También indica que el juez instructor del caso, señor Noval, los buzos reconocían el estado del casco.
Se decía que se esperaban dos grandes remolcadores de salvamento desde Gibraltar, al tiempo que en un avión de L.A.P.E. llegaban los inspectores de seguros.
Del salvamento, según parece ser, se debía encargar la compañía danesa Svitzer con el remolcador VALKYRIEN y un par de chatas que debían venir de Dinamarca, y en un primer momento se confiaba en recuperarlo. La vía abierta en el CIUDAD DE MALAGA era de 21 pulgadas de largo por quince de ancho (Fuente: La Prensa. 1936 Febrero 25)
Al final, según parece ser, se intentaba poner al buque en vertical, pero no se consiguió, a pesar de repetidos intentos, faltando siempre los cables de sujeción de las chatas y, según parece ser, a finales de mayo de ese año la empresa de salvamento renuncio a ponerlo a flote.
La Guerra Civil, casi inmediatamente, supongo, acabo con toda esperanza de recuperar la motonave.
En junio aparecían todavía notas en prensa quejándose de los medios de salvamento del buque, que, según parece ser, eran deficitarios, funcionaban mal y estaban faltos de mantenimiento.

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