DE VIAJES REALES Y PALOMAS MENSAJERAS; LA FRAGATA NAVAS DE TOLOSA

DE CAPITÁN A PAJE

El concepto de fragata fue el de exploradora de los navíos de guerra, reyes de los mares en la época de la vela pura, y exploradora también en la primera época del vapor. Al navío le sustituyo la fragata acorazadapotente buque de guerra con los primeros cascos de hierro y excelente coraza– como referente de la potencia naval en los mares y la fragata de hélice se consolido como alternativa de menor precio y en un escalón por debajo en referencia a potencia pura.
Las fragatas de hélice de la Armada fueron trece y se clasificaban de esta manera:
De 1ª Clase; VILLA DE MADRID, NAVAS DE TOLOSA, GERONA y ALMANSA.
De 2ª Clase; CONCEPCIÓN, CARMEN, LEALTAD, RESOLUCIÓN y TRIUNFO.
De 3ª Clase; PRINCESA DE ASTURIAS, PETRONILA, BERENGUELA y BLANCA.
Algunas ya las hemos visto, y, con el tiempo, espero que podremos dedicarles un pequeño artículo a cada una.
Del Arxiu Historic de la Ciutat de Barcelona, he podido encontrar esta hermosa foto de la fragata en el puerto de Barcelona, datada en 1876, en la que se aprecia la belleza de líneas y que muestra, en efecto, que la chimenea era de quita y pon.
Fue autorizada su construcción el 4 de julio de 1861; se puso la quilla el 20 de marzo de 1862; se paró la construcción el 21 de abril de 1862; se continuo en esta el 5 de octubre de ese mismo año; se botó el 10 de mayo de 1865 y entro en servicio en marzo de 1866 (Fuente: Buques de la Armada Española a Través de la Fotografía (1849-1900))
La construcción fue lenta, como ya hemos dicho, y el diario Él Contemporáneo, el martes 5 de Enero de 1864, todavía anotaba:
…”En el arsenal dé la Carraca: La fragata NAVAS DE TOLOSA se encuentra encintada y completamente forrada la obra muerta y la parte interior; en la esterior de los fondos se hallan colocadas varias hiladas de tablones; tiene asimismo colocados los baos en las cubiertas, construidos los repartimientos interiores de bodega, y colocadas las carlingas para los asientos de máquinas y calderas”….
El libro Buques de la Armada Española. Del Vapor de Ruedas a la Fragata Acorazada, 1834-1885., es uno de mis favoritos a la hora de consultar datos sobre buques de la Armada en esta franja cronológica. Escrito por José Lledó Calabuig fue impreso por Agualarga (ISBN es 84-95088-75-4). Como repetidas veces he dicho, no soy un experto en la Armada y para la descripción de este buque de combate acudiremos a este documentado libro para ver la vida de esta bonita fragata, y luego, a través de las Hemerotecas ampliaremos el resumen dado por el autor, especialmente en el episodio referido a la restauración borbónica:
…”Fragata de Hélice “NAVAS DE TOLOSA” (1865-1893).
Características: Casco de madera. Construida en el Arsenal de La Carraca.
Desplazamiento: 4.460 toneladas.
Dimensiones: eslora 84 m.; manga 15 m. y calado 8,80 metros. Velocidad: 12 nudos. Carbón: 668 toneladas. Máquina: de 600 caballos nominales y 2.400 indicados. Armamento: 50 cañones de los mismos calibres y distribución que en la “VILLA DE MADRID”. Debiendo aclarar que inicialmente sólo llevaban 6 cañones rayados de 16 centímetros, siendo los 8 restantes lisos de 32 libras, del mismo calibre.
Dotación: 600 hombres.
Construida en el Arsenal de La Carraca, fue su comandante de quilla el capitán de navío D. Francisco Moran y Fontanilla y su coste ascendió a 4.998.852,57 pesetas.
En marzo de 1866 y en previsión de eventualidades de la campaña del Pacífico, se reunieron en Cádiz las fragatas de hélice “GERONA”, “NAVAS DE TOLOSA” y “PRINCESA DE ASTURIAS” y la goleta “CONCORDIA”.

Fragata NAVAS DE TOLOSA. Foto Marriezcurrena. Arxiu Historic de la Ciutat, Barcelona. Del libro Introducció a la Historia de la Fotografia a Catalunya.jpg
Fragata NAVAS DE TOLOSA. Foto Marriezcurrena. Arxiu Historic de la Ciutat, Barcelona. Del libro Introducció a la Historia de la Fotografia a Catalunya.jpg

Poco después fue destinada a Río de Janeiro a la Escuadra que mandaba Méndez Núñez, ascendido a jefe de escuadra por los méritos contraídos en El Callao, junto con la “CONCEPCIÓN” y la “ALMANSA”, relevando a las “VILLA DE MADRID”, “BLANCA” y “RESOLUCIÓN”, que regresaban a la Península después de terminar la memorable campaña del Pacifico.
Permaneció en dicha Escuadra la “NAVAS DE TOLOSA” hasta el día 6 de noviembre de 1868, en que, arbolando la insignia de Méndez Núñez, regresó con este general a la Península, fondeando en Cádiz el 15 de diciembre.
En 1873 y estando fondeada en el Arsenal de La Carraca, contribuyó a su defensa al ser atacado por los cantonales gaditanos. Después se incorporó a la Escuadra del almirante Lobo, destinada a sofocar la sublevación cantonal de Cartagena, asistiendo al combate naval de Portmán, que terminó con la retirada de los buques cantonales a su fondeadero.
En 1875 transportó a S.M. el Rey D. Alfonso XII, desde Marsella a Valencia (Primero toco en Barcelona), que venía a tomar posesión del Trono, en virtud de su proclamación en los campos de Sagunto el 29 de diciembre de 1874.
Para conmemorar el anterior viaje de D. Alfonso XII en la fragata “NAVAS DE TOLOSA”, en 1 de abril del mismo año 1875 se creó una medalla.
Fue enviada la fragata “NAVAS DE TOLOSA” por el Gobierno español, en misión amistosa, a los puertos del Pacífico, en marzo de 1882, regresando a Cádiz el 18 de marzo de 1884, a los dos años de haber emprendido dicho viaje.
El Estado General de la Armada de 1885 la menciona como desarmada y el de 1890 la incluye entre los “buques inútiles para el servicio”, siendo dada de baja definitivamente en 1893, aproximadamente”…
Antonio de Caula y Concejo (A Coruña, 1847-1904) pinto un óleo con la llegada de la NAVAS DE TOLOSA a Barcelona llevando de pasajero al rey ALFONSO XII.

NAVAS DE TOLOSA Llegada a Barcelona tras el exilio de Alfonso XII.jpg
NAVAS DE TOLOSA Llegada a Barcelona tras el exilio de Alfonso XII.jpg

…”Fue un pintor y acuarelista español, especializado en retratos y paisajes. Fue conservador del Museo Naval y gentilhombre del rey Alfonso XII. Comenzó su formación en la Escuelas de Bellas Artes de La Coruña y de San Fernando de Madrid, fue discípulo de T. Vidal y Juan Pérez Villaamil. Remitió asiduamente sus obras a certámenes y exposiciones, a las Nacionales de Bellas Artes y a la Universal de Barcelona de 1888, entre otras”… (Fuente: Web Museo del Prado. Albás Ibáñez, S., E.M.N.P., 2006, T. II, pág. 687)
En el cuadro se aprecia un pequeño vapor de dos chimeneas por su proa ¿Era la VILLA DE CADIZ que acompañaba la expedición? Es posible, pero no lo podemos confirmar.
Lo que sí que podemos decir es que a bordo del REY D. JAIME II iba el director de la Agencia Telegráfica Fabra (D. Nilo Mª Fabra), con una serie de palomas mensajeras, y uso una de estas para enviar un “colombograma” anunciando la llegada del monarca. Esto dio paso a la edición de una litografía, muy curiosa, teniendo la explicación de todo este affair un archivo en Internet, basado en un artículo aparecido en La Vanguardia, en su edición del sábado 19 de octubre de 1974, escrito por José María Ballester Vigo, en que se apunta:

Cartel conmemorativo del primer envio hecho por paloma mensajera en España. La Vanguardia, 19 de octubre de 1974.jpg
Cartel conmemorativo del primer envio hecho por paloma mensajera en España. La Vanguardia, 19 de octubre de 1974.jpg

…”Resumen del motivo de la litografía:
Cuando S. M. El Rey Don Alfonso XII embarcó en Marsella, procedente de París, el día 8 de enero de 1875 rumbo a Barcelona, con motivo de la restauración de la Monarquía en España (de la dinastía Borbónica), en la fragata “Las NAVAS DE TOLOSA”, las autoridades barcelonesas salieron en el buque “JAIME II” para recibir al Monarca.
También iba a bordo el director de la Agencia Telegráfica Fabra, que llevaba consigo una cesta con 12 palomas mensajeras.
Al amanecer del día siguiente, 9 de enero, el “JAIME II” divisó en el horizonte la flota que conducía al Rey.
La noticia fue transmitida a tierra por una paloma mensajera de la Agencia Telegráfica Fabra con este mensaje: “En el mar, vapor JAIME II, 9 de enero, 6 y 50 mañana, hemos avistado a NAVAS DE TOLOSA, que conduce Rey, delante de Tordera”.
Fue el primer “colombograma” español; adquirió universal fama, dentro del mundo de la comunicación de su época.
Soltadas las mensajeras a 70 kilómetros de tierra, salvaron la distancia en 50 minutos, a más de 1400 metros por minuto, y a las 7 y 40 horas de la mañana llegó a Barcelona el esperado mensaje.
El Rey desembarcó en Barcelona entre aclamaciones entusiastas y a caballo se dirigió a la Catedral, donde se cantó el “Te Deum” y después al Ayuntamiento.
Después desde la Ciudad Condal, embarcó rumbo a Valencia y desde la Capital del Turia a su destino final, Madrid.
En enero de 1875 fue proclamado Rey de España ante las Cortes Españolas y en 1876 se aprobó una nueva Constitución Española.
Para conmemorar este acontecimiento histórico, la llegada del Rey a Barcelona, Don Nilo María Fabra y Deas creó este dibujo, en una lámina.
Una “alegoría” sobre la restauración de la Monarquía Borbónica en España, como monárquico convencido que era.
El mismo día 9 de enero de 1875, el despacho (colombograma) fue conducido a la redacción del “Diario de Barcelona”, en cuya edición de la tarde, se publicó en la sección telegráfica”…
La llegada del rey era recogida con pomposos, tediosos y sumisos artículos, algunos de los cuales transcribiremos –condensados- para tratar de narrar los hechos.
En el Boletín de Comercio, de Santander, edición de 11 de enero de 1875, se anotaba:

Salida de Marsella de la NAVAS DE TOLOSA. Revista Por esos mundos. Edición 1 de mayo de 1902.png
Salida de Marsella de la NAVAS DE TOLOSA. Revista Por esos mundos. Edición 1 de mayo de 1902.png

…”Francia. -Marsella 7. -El rey D. Alfonso se ha embarcado en la «NAVAS DE TOLOSA» que zarpará mañana temprano. Los buques de la escuadra han hecho las salvas de ordenanza, contestando los fuertes de la plaza. Han llegado los Sres. Ustaríz y Ortiz á recibir órdenes.
París 8. -El rey Alfonso al embarcarse en Marsella ha remitido al encargado de negocios de España en París la mitad de la bandera que ondeaba en la falúa que le condujo á bordo, encargando presentasen á su padre aquella enseña, símbolo de la antigua gloria española que él esperaba reconquistar.
El Papa, contestando á un telegrama de la reina Isabel felicitándole con motivo de la Epifanía, envía su apostólica bendición á la reina y á su familia.
«Habiendo sabido (añade Pío IX) que el rey, mi muy amado ahijado, parte para España, le envió de nuevo mí bendición, y quedo rogando al Todopoderoso se sirva concederle toda clase de felicidades en la difícil tarea que va á emprender»”…
En el diario La Época, de Madrid, en su edición de 11 de enero de 1875, se dedicaba toda la portada a la soporífera e insufrible narración, día a día, del mencionado viaje. Veamos el texto, condensado en lo más interesante, del artículo:
…”El Viaje del Rey. (De nuestro particular corresponsal). A bordo de la NAVAS DE TOLOSA. -5 enero.
Anoche suspendí esta correspondencia cuando los huéspedes de tierra nos abandonaron. Debíamos haber puesto la proa para Marsella inmediatamente, pero una equivocación cometida con los equipajes nos detuvo; en vez de trasportarlos á la NAVAS DE TOLOSA habían sido conducidos á la NUMANCIA, y el error nos costó dos horas de detención.
Lhardy las hizo menos pesadas improvisando una comida, buena en sí, y mejor por el apetito que el vientecillo del mar había despertado.
A las once estábamos en marcha; la máquina despedía penachos de humo, y el cielo azul tachonado de estrellas, el mar sereno como un lago, el viento Sudoeste soplando por la popa, nos prometía una breve y agradable navegación.
¡Cuántas reflexiones se agolpaban á mi mente mientras contemplaba deslizarse la fragata á través del Mediterráneo!
Hace pocos días, la guerra encarnizada, las operaciones militares emprendidas durante seis meses, el fantasma de la interinidad y del vacío y de la impotencia pesando sobre el país, todas las pasiones mal sanas en ebullición contristaban los ánimos y justificaban la dolorosa resignación con que el joven Alfonso había dicho en su manifiesto, que no sabía cuándo ni cómo tendrían término los males de la patria. Pero mientras el ilustre desterrado hacía votos por la felicidad de su querida España, esta se levantaba como un hombre, y en veinte y cuatro horas no había en toda la nación un solo pueblo que no hubiera aclamado al duodécimo Alfonso
La magnífica fragata NAVAS DE TOLOSA iba dejando atrás el golfo de Valencia, cuyas olas acariciaban blandamente los costados del buque, como si quisieran asociarse al general contento…
El día ha pasado sin novedad, la noche se ostenta magnífica. El tiempo nos ayuda amorosamente, porque Dios se ha cansado de ver sufrir á nuestra pobre patria, y completa el milagro de su redención. ¡Cómo no! nous cherchons César et sa fortune.
Día 6. -Ha amanecido el día dé Reyes; él baldeo ocupa las primeras horas; él tiempo continúa magnifico; hemos atravesado el golfo de Rosas, vamos á entrar en el de León, y jamás se ha visto el Mediterráneo tan tranquilo. El capitán de la fragata, el inteligente Sr. Adolfo Yorif, que ha hecho la campaña del Pacífico, que ha dado vuelta al mundo con la NUMANCIA, que ha recorrido las más remotas regiones, confiesa que jamás el Mediterráneo se ha mostrado más sumiso…
A medida que atravesamos el golfo de León, á medida que el término del viaje se aproxima, las impaciencias crecen, y como gracias al tiempo y á las excelentes condiciones de la fragata, nadie ha esperimentado las angustias del mareo, oigo a los comisionados y al ministro discurrir sobré el grande acto, sobre el suceso histórico que mañana vamos á presenciar. Si el joven príncipe se halla en Marsella, recibirá en breve los homenajes de sus servidores, pisará territorio español, habrá tomado posesión del trono dé sús mayores, saludado por el cañón de la NAVAS DE TOLOSA, cañón de buen agüero, porque éste histórico nombre nos recuerda el de otro Alfonso á quien debe tanto la nacionalidad.
Ha anochecido y marchamos bajo un espléndido pabellón azul esmaltado de brillantes; el buen tiempo continúa, y contradiciendo el adagio de que no han de buscarse cotufas en el golfo, Lhardy nos sirve una comida en que no falta ningún perfil, ni siquiera el aroma de trufa que se nos brinda entre otros esquísitos manjares sobre las aguas del Mediterráneo.
Mañana aclamaremos al rey, por cuya salud hemos pedido fervorosamente en la misa celebrada á bordo.
Día 7. -Desde media noche, la máquina había disminuido su andar; la oscuridad era densa; nos acercábamos al puerto de Marsella. ¡Qué impaciencia! habríamos querido devorar el espacio; penetrar en el puerto; saber cuánto antes noticias de España, de nuestras familias y del soberano.
Todos han madrugado más que el día, todos esploran desde el puente él horizonte. Marsella está á la vista; la farola indica su situación; la primera parte del viaje va á terminar, y como Dios la ha bendecido, no dudamos que favorecerá el resto.
Serían las once de la mañana cuando tocamos en tierra; los periódicos que el práctico había traído á bordo anunciaban que el rey debía llegar de París poco después de las once y media.
Los muelles, coronados de gente, denotaban la curiosidad general, y la prontitud con que la plaza respondió á los saludos de la fragata española indicaban las afectuosas disposiciones del gobierno francés. La sanidad nos dio entrada inmediatamente, y el ministro de Marina, acompañado de los señores condes de Valmaseda y de Heredia Spínola y del Sr. Escobar, acompañado además del cónsul Sr. Zavala, vestido de grande uniforme, se dirigió hacia la estación del camino de hierro.
Habíamos dejado gallardamente anclada á la fragata NAVAS DE TOLOSA, que se disponía á vestirse de gala, y en el puerto encontramos al CADIZ, antes ISABEL II, y dos preciosas cañoneras, SOMORROSTRO y EBRO, que en breve irán á España á prestar servicio contra los carlistas, abrumados por el suceso que entusiasma á España”…
Tras narrar la llegada en tren del monarca, continuamos con el relato marítimo de la expedición:
…”Solemnísimo fue el momento del embarque, y estamos seguros de que los periódicos de Marsella habrán referido el espectáculo, indescriptible en verdad, presenciado por millares de personas: el muelle viejo y el muelle Napoleón estaban atestados de gente: el cañón de los fuertes saludaba al monarca, á quien su derecho, al par que la aclamación popular, llevaban al trono: los botes de la NAVAS y de la CADIZ, y las dos elegantes cañoneras, recibían á bordo al rey, á la comisión, como á las -demás personas de la comitiva, y cuando los doce marineros de la NAVAS sumergieron simultáneamente sus remos en el agua, una inmensa aclamación de simpatía resonó entre las apiñadas masas de franceses, mientras los vivas de los españoles ensordecían el aire…
Los botes escoltados por las cañoneras seguían bogando, el cañón no había cesado de zumbar, ni desguarnecídose los muelles, cuando se dio vista a la fragata la NAVAS DE TOLOSA. Del pecho del joven rey, aunque tan dueño de sí mismo, como del de todos los que le acompañaban al contemplar el gallardo corte del barco, escapóse un grito de admiración: anclada fuera del puerto, la bella nave española, la hija querida de su comandante el Sr. Yorif, aparecía empavesada desde la mesana á los topes; la numerosa tripulación repartida en las gavias, solo esperaba que el rey se aproximara para dar los vivas de ordenanza: pero los cañones se oyen desde más lejos, y á cada imponente estampido, blancas nubes de humo formaban caprichosas figuras alrededor de la fragata: el mar estaba como un espejo, cosa poco frecuente en esta estación, y un cielo espléndido alumbraba la toma de posesión de Alfonso XII de una nave española…
Dia 8. -La máquina ha empezado á despedir humo á las seis de la mañana; la neblina cubre los objetos, pero promete un día magnífico de sol; el mar continúa en calma y ni una ola riza la inmensidad: galante como un caballero de la Edad media, el padre Neptuno agasaja á la nueva monarquía y quiere que las señoras honradas con la representación de la Asociación de Madrid no sufran la más pequeña molestia; en efecto, muy temprano suben al puente la duquesa de Bailen y la señora de Elduayen, maravilladas del espectáculo que ante sus ojos se ofrece. El rey también madruga y conversa afablemente con todos…
El día se ha pasado sin novedad; hemos visto por la tarde tierra de España y mañana desembarcaremos en la primera ciudad de Cataluña y la segunda de España…

Desembarco en Barcelona. Revista Por esos mundos. Edición 1 de mayo de 1902.png
Desembarco en Barcelona. Revista Por esos mundos. Edición 1 de mayo de 1902.png

La comisión de la prensa estranjera que viene desde París acompañando á Alfonso XII, y que referirá á toda Europa las impresiones de este histórico suceso, se compone do los señores siguientes:
MM. Gallenga y Rimond de Campoux, por El Times.
Mr. Durward Ledge, por El Morning Post.
El doctor Wollmtíyer, por la Gaceta de Berlín.
MM. Detroyat y Hans, por La Libertee. Al primero le había invitado el rey espacialmente, agradecido á sus grandes y desinteresados servicios.
Mr. Chánlat, por El Gaulois.
Mr. Sarurrier, por El Figaro, y con ellos el agregado á la embajada de España en París, el inteligente escritor Sr. Vallejo Miranda.
A todos sales ofreció hospitalidad en la NAVAS DE TOLOSA, y algunos otros iban á bordo de la VILLA DE CADIZ, que salió antes que la primera”…
El día 8 quiso el rey que se celebrara misa a bordo de la NAVAS DE TOLOSA. El espectáculo interesó vivamente á los espectadores, sobre todo á los extranjeros”…
Llegado a Barcelona el monarca, tras una corta visita se volvió a embarcar para ir hasta Valencia por mar.
El mismo diario citaba:
…”Desde el regio alojamiento al embarcadero la ovación ha sido aún más espresiva y entusiasta que las de ayer; y en el momento de la salida, abrazando S. M, al alcalde como representación de toda la ciudad, la esplosion del sentimiento ha sido tan grande y tan violenta que el Excmo. señor Ministro de, Marina, la servidumbre de S. M. y todas las autoridades han tenido que hacer esfuerzos sobrehumanos para separar del rey al pueblo barcelonés, apiñado alrededor de la real persona é incesante en su cariñoso clamoreo”…

11 de enero de 1875. Llegada de Alfonso XII a Valencia. Col. Jose Huguet. Biblioteca Valenciana. Del libro Memoria Grafica de las Obras Publicas en la Comunidad Valenciana. Puertos y Faros.jpg
11 de enero de 1875. Llegada de Alfonso XII a Valencia. Col. Jose Huguet. Biblioteca Valenciana. Del libro Memoria Grafica de las Obras Publicas en la Comunidad Valenciana. Puertos y Faros.jpg

Finalmente, a las 1230 horas del 11 de enero de 1875, Alfonso XII entraba en el pabellón de desembarco preparado en El Grao, de Valencia.
Los recuerdos del viaje acabaron en el Museo Naval de Madrid, como certifica el diario La Vanguardia, en su edición del martes, 20 de julio de 1886, en su página 2:
…”Se ha ordenado al capitán general de Cádiz que remita al Museo naval la bandera nacional y el estandarte real que arbolaba la fragata «NAVAS DE TOLOSA» al conducir en 9 de enero de 1875 á Barcelona al rey don Alfonso XII.
Dichas insignias serán colocadas á los lados de la urna que contiene el uniforme de almirante del malogrado monarca”…
Al final de su vida fue subastada para desguace. Lo cita La Correspondencia de España, en su edición de 25 de diciembre de 1892, en su página 2:
…”Se ha ordenado que se saque á subasta la fragata NAVAS DE TOLOSA. En este buque arribó á España S. M. el rey don Alfonso XII, después de hecha la restauración de la monarquía legitima”…
No debió tener éxito esta primera subasta y se procedió a efectuar una segunda. Lo confirma el diario El Orden, de Jerez de la Frontera, en su edición de 19 de abril de 1893, en su página 3:
…”Se ha fijado el día 4 de Mayo próximo para la segunda subasta de la fragata NAVAS DE TOLOSA”…
El recuerdo de este viaje, y el de la primera noticia transmitida por palomas mensajeras, siempre acompañarían la memoria de este buque, y así el diario El Día, de Madrid, en su edición de 21 de febrero de 1895, en su página 2, anotaba:
…”El periódico barcelonés La Paloma Mensajera, en su último número, consagra justo recuerdo al introductor de las palomas mensajeras en España, D. Nilo María Fabra, con motivo del vigésimo aniversario de la expedición del primer despacho español desde la fragata NAVAS DE TOLOSA al Diario de Barcelona noticiando la llegada á nuestras costas del malogrado monarca Alfonso XII. El órgano de la federación colombófila publica coa este motivo el retrato del señor Fabra y el de la paloma que en 9 de Enero do 1875 noticiaba á la nación española la fausta nueva de la llegada del rey”…
Como colofón a este post, citamos un pequeño texto de un articulo titulado “Aventuras y desventuras de un soldado viejo, natural de Borja”, firmado por un Soldado viejo, que se publico en la revista La España Moderna, Año 9º, Num. 101, de mayo de 1897
…”El 9 de Enero de 1876 llegó á Barcelona Alfonso XII en la fragata NAVAS DE TOLOSA. La gente de orden le recibió con entusiasmo, como iris de paz. El 11 desembarcó en Valencia y el 14 entró en Madrid, á caballo, vestido de capitán general.
Opiné debió ostentar las divisas de sargento de infantería, de cuya graduación lo expulsaron,’para que no murmurasen de la rapidez de su carrera. Iba rodeado de generales revolucionarios y de los que no defendieron como debían á Isabel II.
Cuentan que una niña al ver la comitiva, recordó la de Don Amadeo, y exclamó:—¡Mi abuelito entra con todos los reyes!”…

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