EL PUERTO Y LOS FAROS DE SOLLER

La ENCICLOPEDIA UNIVERSAL ILUSTRADA EUROPEO AMERICANA, de la Editorial Espasa-Calpe, se publico en el año 1927 y su ISBN es 84-239-4500-6, para la obra completa reeditada en el año 1991. Son 70 tomos mas las ampliaciones anuales y, al mantener su formato de 1927, es una autentica maravilla, inédita, creo, entre las enciclopedias del mundo. No la hubiese comprado si no la hubiesen reeditado en el formato antiguo. También es, en nuestra biblioteca, una parte muy decorativa de nuestro fondo de libros. A los aficionados a la mar, sobre todo a los de la marina militar, les recomiendo vocablos como acorazado, crucero, España, etc, en donde encontraran todo un mundo de información y su bibliografía correspondiente. Si alguien la tiene que comprar le recomiendo que saque el talonario y se gaste mas dinero comprando la edición original. Vale la pena.
En el tomo 57, en el vocablo Soller, encontraran una detallada descripción, con algunas de las fotos que curiosamente, y de otra fuente, ilustran este articulo, sobre la villa de Sóller y una detallada e interesante descripción de su puerto. Anotamos, condensado, parte de este interesante vocablo:…El censo de 1910 le asignaba 9,828 h. de derecho. Corresponde al p. j. de Palma, dióc. de Mallorca, y está sit. á 31 kms. de Palma, cerca de la costa NO. De la isla, en la cual tiene el puerto de Sóller, al que está unido por un tranvía eléctrico; con carr. á Palma y est. terminal de un f. c. procedente de Palma. En su fértil término se producen limones, naranjas y toda clase de frutas de riquísimo sabor; aceitunas, algarrobas, almendras y manzanas; los limones se exportan especialmente á Francia, donde son muy apreciados. Abunda la pesca. Canteras de mármol y yacimientos de otras piedras de valor, tales como ágatas, granates y margaritas. Industrias de alfarería, de aserrar maderas, calzado, cemento, embutidos, chocolate, curtidos, harina, jabón, manteca y tejidos de algodón y de lino. Posee alumbrado eléctrico y por gas. Comandancia de Marina, Aduana, agencia consular de Francia, Telégrafos y Teléfonos, estación de telegrafía sin hilos, servicio de automóviles á Deyá; escuelas públicas y varios colegios particulares, uno de ellos para niños, dirigido por Hermanos de la Doctrina Cristiana, y otro de niñas, muy antiguo, dirigido por Madres Escolapias, el primero y hasta hace poco el único que ha tenido la Institución Calasancia en Mallorca; además hay comunidades de Hermanos de San Felipe Neri, Hermanos de los Sagrados Corazones é Hijas de San Vicente de Paúl; teatro y cinematógrafo; Banco de Sóller v sucursal del Crédito Balear, con edificios de su propiedad, y numerosas sociedades de diversa índole, como el Sindicato Agrícola Católico de San Bartolomé, el Círculo Sollerense, la Defensa Solléronse, la delegación de la Associació per la cultura de Mallorca, con su filial Foment de Cultura de la Dona, creada en 1926; la Lira Sollerense, la Deportiva Sollerense y La Unión.
Publícase un periódico: el Sóller, que es semanal y bilingüe, el más interesante de los semanarios que ven la luz en el Archipiélago Balear, fundado por su director y propietario Juan Marqués Arbona, en Julio de 1885, al cual debe Soller muchas de sus mejoras.
El puerto de Sóller tiene su boca abierta al N. y comprendida entre la punta de la Cruz y el alto cabo de Punta Grossa, distantes 640 m. entre si. En dicha punta y en la parte más saliente, á los 225°, se halla emplazado el faro de la Cruz, cuya parte superior tiene 22 m. de altitud; á partir de él entra la costa, corriendo al E. un trecho de 250 m., y desde cuyo término sale en dirección 130° un malecón de 120 m., y en sentido perpendicular á éste continúa un macizo de bloques de piedra, formando un muelle con sus escalas y postes de amarre que se extiende unos 150. Á lo largo de él, y con sólo la zona de separación necesaria para las operaciones de carga y descarga, empieza el caserío que constituye la marina de la villa de Sóller, la Sanidad, Aduana y Capitania de puerto, y se extiende por la vertiente S.E. del morro de Santa Catalina, asi llamado por la ermita que hay en su parte mas culminante. En este puerto se han efectuado importantes mejoras; el caserío ha experimentado considerable aumento. La canalización de las aguas está terminada y se dispone de algunas fuentes que manan constantemente y en abundancia; dos de éstas están sobre el muelle y permiten á los barcos hacer aguada cómodamente; hay también un espacioso lavadero público. El puerto comunica por teléfono con la ciudad de Sóller. Debido á la topografía del caserío, cuyos edificios por delante comunican con los muelles, teniendo por detrás la montaña elevada de Santa Catalina, hacen poco menos que imposible pueda evitarse el que los vecinos arrojen al mar, dentro del puerto, toda clase de basuras, y esto, unido al desagüe de los torrentes que desembocan en el interior del puerto, disminuyen constantemente las sondas. Debido á estas causas, actualmente, sólo con gran dificultad y sin dejar el centro del canal junto al malecón, puede atracar un vapor de 15 pies de calado. Á la terminación del muelle existe un varadero para embarcaciones menores, hecho de mampostería, y formando rampa de 20 m. de long., arranca formando una curva bastante regular de 850 m. de cuerda y 400 de flecha, una playa limpia y arenosa con suave declive, en cuya parte más meridional desemboca el torrente Majó, que atraviesa el pintoresco y fértil valle de Sóller, extendiéndose hasta dicha parte en los reducidos límites que le permiten las caídas ó vertientes de la Mola y de Muleta. Esta última altura, que alcanza 230 m., y que es una estribación de la sierra conocida por Puig del Moro, cae hacia el mar, formando dos cabezos roqueños y acantilados, separados por una pequeña cañada llamada Torrent de s’Argentera; el primero presenta su mayor frente al N. y enlaza, recurvando paulatinamente para el S., con la concha acabada de mencionar, y el otro, más prominente y caracterizado, es el que, destacándose para el N., forma el Cap Gros siguiendo un contorno sinuoso que limita por el O. la boca del puerto. Los máximos salientes de los perfiles de caída al mar de ambos se conocen por Cap de sa Pared y Soldat d’0ray, respectivamente, y determinan, con las puntas de Es Pagés y de la Cruz, las bocas de los dos fondeaderos que ofrece este puerto, de 480 m. de abra la primera y 300 la segunda. Á corta distancia del límite de la playa, y sobre el borde peñascoso que mira el E., se halla el Lazareto, edificio de antigua construcción, con su embarcadero, y en la caída hacia el N. del morro de Cap Gros, a poca distancia de su parte mas culminante, elevada 127 m. s.n.m, esta emplazado el faro de dicho nombre, cuya parte superior se eleva a 120 m. La Mola, meseta de 160 m. de altitud, que con rápida pendiente baja hacia la parte SE. de la concha, se destaca interceptando en gran parte la vista del valle de Sóller; a su pie se levanta, próximo a la orilla, el antiguo castillo de Aycate, y continuando su falda va la carretera que, partiendo del muelle, conduce á dicha villa, que está 3,200 m. á los 150° del puerto. Ningún peligro, ni siquiera irregularidad que sea digna de mención, presenta este puerto, tanto en su interior como en las inmediaciones de su boca. Está constituido su fondo por un lecho de arena con grandes manchones de alga que menudean á medida que va disminuyendo; ofrece un tenedero bastante seguro, circunstancia que, unida á la carencia que hay en esta costa, tan combatida por malos tiempos, de puntos de refugio, hace que sea aún más sensible la reducida capacidad del puerto y su orientación, que ambas determinan deficiencia en su abrigo para los temporales predominantes. El fondo, que en las proximidades de su boca varía entre 30 y 35 m., empieza á decrecer paulatinamente, rebasando el paralelo del cabezo de Santa Catalina hasta la costa occidental de Cap de sa Pared, que forma el limite meridional de este saco exterior que puede considerarse como antepuerto de la concha. Tanto este frente como el oriental de la punta de Sa Creu, son completamente limpios y acantilados, encontrándose en la zona que une a estos y que forma la boca de la concha un fondo variable entre 13 y 20 m. En toda la extensión que comprende esta última va disminuyendo el fondo regular y próximamente hacia la playa que la circunda y en su parte más septentrional, correspondiente al muelle y zona adyacente, se conserva sobre 6 m., por término medio, con lecho fangoso. Sólo esta última extensión, que constituye el fondeadero regular de los buques de comercio, se halla resguardada, por el malecón del muélle, de la resaca que produce la marejada levantada por los vientos dominantes en la costa, y que se hace muy sensible por poco que refresquen; asi es que no puede recomendarse como fondeadero seguro más que esta parte, y, aun así, es necesario quedar en cuatro con buenas amarras para prevenir los efectos de las duras rachas que despiden las cañadas de la cuenca del puerto. Durante la estación de verano, y para corta permanencia en el puerto, pueden fondear los buques de mediano porte entre 11 y 13 m. de agua, en la enfilación del Lazareto y la cabeza del malecón del muelle y equidistante de ambos puntos. Los vientos más generales en aguas de Sóller son los de la parte del 0., en verano, y en invierno los de los cuadrantes 1.° y 4.°, siendo los más temibles los del N. al NO., á causa de la mucha mar que levantan, que pone á las embarcaciones en inminente peligro de irse sobre una costa brava, peñascosa y casi toda tajada á pique. Hay en el puerto de Sóller dos faros: el primero es el del Cabo Punta Grossa, que se halla en 39° 47′ 45″ de lat. N. y 2° 40′ 52″ de long. E. del Meridiano de Greenwich, en la extremidad occidental de la boca del puerto de SÓLLER; consiste en una torre cilíndrica, unida á un edificio cuadrangular, del que sobresale 16 m. y en la que á 118 m. s. n. m. se enciende una luz fija blanca, visible á 13 millas; junto á este faro y al O. del mismo se ha construido una estación radiotelegráfica, en comunicación directa por telégrafo con Palma, y el segundo, el de la Punta de la Cruz, que se halla á los 39° 47′ 43′ de lat. N. y 2° 41′ 19″ de long. E. del Meridiano de Greenwich, y en la extremidad oriental de la boca del puerto de Sóller; consiste en una torre cónica, gris obscura, que sobresale del centro de la habitación de los guardas, cuya parte superior tiene 23 m. de altitud y en la que se enciende una luz intermitente blanca, con períodos de 2’5 segundos, durando el centelleo 0,8 segundos y el eclipse 1,7 segundos; su alcance es de 10 millas. El citado Cabo Gros es un abultado promontorio de 126 m. de elevación, que constituye la extremidad occidental de la boca del puerto de Sóller; tiene, como ya se ha dicho, en lo alto un faro. Á corta distancia del Cap Gros se halla la punta denominada de Sóller, ligero saliente que con el morro de la Punta Pancheta determina la inflexión conocida por Es Bruf. Junto al embarcadero del muelle se encuentra un oratorio dedicado á San Ramón, y cerca del mismo existe la roca desde donde, según la leyenda, el santo tendió su manto sobre las olas y pasó á Cataluña. Cuenta la tradición que, amancebado el rey Jaime el Conquistador con doña Berenguela Fernández, y sordo é irritado por los consejos del fraile Raimundo de Peñafort, para proceder á su detención dio orden á todas las naves de no embarcar clérigos ni frailes; mas el mentado fraile (hoy san Ramón) se lanzó al mar sobre su capa y pasó á Cataluña, llegando á las playas de Barcelona, á las que acudió un inmenso gentío á presenciar el milagro. Esta poética leyenda es históricamente inadmisible. Junto al faro de la Punta de la Cruz se encuentra El Bufador, profunda abertura en la roca, que llega hasta el mar, por donde asciende el agua en forma de gigantesco surtidor en los días de temporal. Un poco más arriba y sobre la cumbre del acantilado, existe el oratorio de Santa Catalina, el cual fue robado é incendiado por los piratas en 1542, reconstruido en 1574, y junto á él, y asentado sobre una punta saliente de la roca, hay un admirable mirador, bajo el cual y á una considerable profundidad muge el mar entre las concavidades de las rocas. Siguiendo el camino que bordea el acantilado, y sólo á 2 ó 3 kms., se ve la Torre Picada, construida en el siglo XVII, desde donde se divisa el islote llamado S’Illot y la inmensidad del Mediterráneo.
Sóller, una de las poblaciones más preciosas de la encantadora Isla Dorada, tiene escasos edificios importantes por su arquitectura. Su belleza no es obra de la mano del hombre, sino de la Naturaleza….
Excelente descripción de la situación, recursos, debilidades y curiosidades de este bellísimo puerto. Hoy en día el habitual bestialismo corrupto de la construcción sin control ha mermado, y mucho, tal belleza natural.
SOLLER. IMATGES D´AHIR, pertenece a una colección de pequeños libros de imágenes antiguas –postales casi siempre- de las Baleares. Nos muestra lo que fue la vida en aquellas paradisíacas islas. En el se puede encontrar la maravillosa atmósfera que se respiraba en esta bonita villa y su increíble puerto y playa. Naturaleza y hombre cumplimentándose y fundiéndose en unos paisajes de calma y quietud hoy perdidos totalmente. Los libros están editados por Miquel Font y en este en concreto, con textos de Miquel Ferra, se pueden encontrar algunas de las imágenes que ilustran este artículo. Su ISBN es 84-86366-85-2 y fue publicado en 1990. Las imágenes de la rada y su hermosa boca, en cuyos extremos se encuentran dos bonitos y típicos faros, hablan por si solas, y para ilustrar la historia y características de estos, recurriremos al libro FAROS ESPAÑOLES DEL MEDITERRANEO, escrito por Miguel Ángel Sánchez Terry. Esta editado por el Ministerio de Obras Publicas y Transportes, siendo su ISBN: 84-7433-914-6 y NIPO: 161-92-007-5. Este libro se edito en una versión de tapas de cartón y en otra mas elaborada de tapas rígidas y planos desplegadles. Como todos los libros del Sr. Sánchez Terry una autentica fuente de rigurosa e inteligente información. Imprescindibles en nuestras bibliotecas. Veamos lo que cuenta el autor sobre los faros de Sóller: Faro de Sóller o de Punta Grossa (Mallorca). El Puerto de Soller es el único refugio que existe en la costa septentrional de Mallorca. Por su orientación NO, entrar en él era una ardua tarea sobre todo en los temporales de invierno, habiéndose sufrido bastantes naufragios en las proximidades.
Con el fin de facilitar su reconocimiento y mejorar la seguridad de la navegación, el Ayuntamiento de Soller procedió a construir en 1842 en el paraje denominado “Punta Grossa”, límite occidental que señala la boca de entrada, una luz de puerto mantenida y administrada por los arbitrios que para su conservación se recaudaban entre las embarcaciones que allí atracaban. Realizado el Plan General de Alumbrado, y centralizado el servicio, una R.O. de 12 de septiembre de 1851 dispondría la aceptación del Estado a recibirla y ocuparse del alumbrado. Con estos antecedentes, el Alcalde la entregó al ingeniero encargado el 23 de enero de 1852, nombrándose un guarda para cuidarlo con el haber de 40 reales mensuales.
Como estaba en mal estado, el 31 de octubre de 1855 se empezaron las reparaciones para acondicionarla, habiéndose gastado en ellas la cantidad de 9.986 reales. Se le puso un aparato de 6° orden con luz fíja de color natural.
La elevada altura del emplazamiento no se conjugaba con el orden del aparato, que era insuficiente para un faro de recalada y se produjeron varias peticiones para modificarlo. Una visita de inspección efectuada en octubre de 1856, lo corroboró y dio lugar al reemplazo de aquel por otro de 4° orden gran modelo que alumbraba tres cuartos del horizonte.
Situado sobre el cabo que le da el nombre a la altura de 122,07 m sobre el mar, el 20 de febrero de 1859 se encendió con el nuevo aparato catadióptrico que, junto con la linterna octogonal, habían sido adquiridos a la casa Sautter de París en 9.522,77 ptas. Con el foco luminoso a 20,43 m del suelo y 142,5 sobre el mar, la luz fija blanca podía verse a la distancia de 15 millas en tiempo ordinario. Tenía una lámpara moderadora de émbolo y resorte para aceite de oliva y estaba atendido por dos torreros.
El 28 de septiembre de 1883 empezó a alimentarse con parafina por medio de una Maris de 2 mechas, sistema que continuó hasta su electrificación en 1920, fecha en que se le puso una lámpara de 100 w. Un rayo destruyó la instalación el 3 de abril de 1952, colocándose provisionalmente una Aladino de incandescencia para petróleo sin presión. En el año 1963 se renueva y mejora, pero el aumento de alcance impuesto por el Plan de 1967, obliga 4 años más tarde, a otra nueva sustitución.
El sistema que se instaló era lo más moderno del momento. Exhibido en la exposición “Pharos-70” de Estocolmo, está constituido por seis pares de elementos catóptricos giratorios que se encienden tres a tres, actuando un grupo como reserva del otro. La óptica está constituida por los reflectores de las lámparas de haz sellado de 28,5 w/6 v. Estas se alimentan por medio de baterías, que le dan autonomía suficiente en caso de falta de red y se cargan por medio de un cargador o por un grupo Freeport de 5 H.P. que actúa como reserva. La linterna también se reemplazó, colocándose una nueva de la casa Racional de 1,75 m de diámetro y montantes helicoidales, habiéndose modificado el torreón superior para adaptarlo. El nuevo equipo es de la casa AGA, tipo PRB-12 y entró en servicio el día 14 de julio de aquel año, dando la característica de grupos de tres destellos blancos con un alcance nominal de 19 millas.
El edificio primitivo era de reducidas dimensiones, construido sobre la base de un cuadrado de 9,2×8,10 con los lados achaflanados cerrándose sobre la torre. Un pasillo central distribuía las cuatro únicas habitaciones y permitía el acceso a la torre. Esta, de forma cilíndrica, dividía su altura en cuatro cuerpos de secciones decrecientes obtenidas por disminución del espesor de los muros de manipostería.
Cada cuerpo estaba separado del siguiente por un adorno circular o cornisa, que los diferenciaba. Cuatro aberturas asimétricas realizadas en la generatriz que daba a la cara de la entrada principal iluminaban el interior. En la cima, un balconcillo de manipostería y un torreón troncocónico que daba acceso a la cámara de servicio y soportaba la linterna octogonal de cristales planos, remataban el conjunto. Ya en 3 de junio de 1864 el ingeniero Emilio Pou decía de él: “El edificio es por demás sencillo y a todas luces insuficiente pues se compone tan sólo de cuatro pequeñas habitaciones, una de las cuales sirve de cocina. Por esta causa, de los torreros que corresponden al faro el uno ha tenido que residir constantemente en Soller, pueblo que dista más de una legua, gran parte del cual se mide por un sendero áspero y tortuoso.
La fábrica del edificio es, en general, de manipostería ordinaria.
La torre mide la elevación de 19,25 m sobre el terreno, que es a todas luces innecesaria, atendida la del emplazamiento sobre el nivel del mar. De aquí resulta que la luz tiene un alcance de 24 millas en tiempo claro, tangente que puede corresponder a un faro de 2° orden. En vista de lo expuesto y teniendo en cuenta el mal estado de las fábricas como la insuficiencia del edificio se ha pensado proyectar, tan pronto como las necesidades del servicio lo permitan, la demolición de la torre y la construcción de otra más adecuada a la cual se adosará un nuevo cuerpo de habitaciones, imperiosamente reclamado para atender la comodidad de las viviendas.”
Esto llegaría a realizarse solo parcialmente con la construcción de un nuevo edificio rectangular que es el que hoy existe, obtenido alargando la base del anterior. La torre, sin embargo, sigue siendo la original construida por el Ayuntamiento de Soller.
Actualmente, la comunicación con el pueblo se hace por medio de una estrecha carretera asfaltada de bastante pendiente que sale de él, bordeando la bahía y salva la distancia de 5 km que lo separa del faro.
Del mismo autor y del mismo libro obtenemos la información sobre el otro faro que cierra la bocana de entrada a Sóller; el Faro de la Cruz. Leamos: Este faro está emplazado en la punta oriental que marca la boca de entrada al puerto, cerca de la Punta de la Cruz, de la que recibe el nombre, y dentro de una base naval administrada por la Marina.
Originalmente se edificó un primer faro que hubo que abandonar, cuyos restos se observan a 37 m del actual. La mejor descripción de su historia, detalles constructivos y problemas que originaron su sustitución están manuscritos por el ingeniero Emilio Pou, su arquitecto, en el libro de ordenes del faro. Fechado el ,26 de abril de 1864, textualmente se recoge.”El importante puerto de Soller estaba hace algunos años alumbrado por un faro de 4° orden situado en la punta Grossa; pero la estrechez de la entrada y los remolinos que durante los temporales la dificultan extraordinariamente, me hicieron pronto conocer la conveniencia de plantear un nuevo faro que detallando la boca del fondeadero, ofreciese a los marinos la seguridad apetecida. Propuse en consecuencia al Gobierno de S.M. la construcción del faro que nos ocupa y aceptada mi proposición, tan pronto como las atenciones del servicio me lo permitieron, formé el oportuno proyecto que mereció enseguida Real aprobación.
Al tratar de elegir el emplazamiento para el faro encontré un inconveniente de la mayor gravedad; siendo mi faro de detalle, debí situarlo en la misma punta que forma la entrada del puerto, al lado de la cueva conocida con el nombre de Bufador, donde se estrella furiosa la mar del NO elevando el agua en gigante columna por una abertura del vértice, en medio de un mugido espantoso que se percibe a leguas de distancia. Desde luego conocí que los reiterados golpes de mar podían comprometer la solidez del edificio; pero no era conveniente hundir la cueva por medio de la pólvora porque se perdía al propio tiempo el único emplazamiento aceptable para la luz. Así lo consigné en la memoria y así resolví esperar las lecciones de la experiencia para proyectar el mejor modo de combatir el terrible enemigo contra el cual había de luchar repetidas veces el faro.
Este fue construido sobre una planta circular en una explanación a media ladera. La torre se ha colocado en el centro, circunvalada por un pasillo y por el cuerpo de habitaciones. Sobre un zócalo general de grandes piezas de caliza compacta bien labrada, sienta el muro circular exterior de la misma clase de sillería, coronado por una ligera cornisa y pretil de igual fábrica. El muro circular de crugía y las divisorias son de sillería arenisca, vulgarmente llamada Mares, y todos estucados por el interior formando las habitaciones y el pasillo. El piso está embaldosado y la cubierta es de bovedilla de yeso apoyadas en viguetas de hierro de doble T’ sosteniendo un doble embaldosado a juntas encontradas que, impidiendo las filtraciones de la azotea, sirve para recoger las aguas pluviales que por canales de plomo bajan al patio, corren por un conducto de piedra caliza, se filtran en un tambor y pasan de allí a la cisterna.
Sobre el coronamiento general del edificio descuella la torre en forma ligeramente cónica, construida de caliza como el resto y sosteniendo el torreón alrededor del cual hay una galería con barandilla de hierro fundido y la linterna, en cuyo interior se encierra el aparato. Un pararrayos baja desde la cúpula hasta las aguas del Bufador.
En torno al edificio hay una galería circular con barandilla de hierro y delante del vestíbulo, sobre la cisterna, una plazoleta donde una verja se abre el camino de servicio. Este, constituido como una carretera vecinal, corre a media ladera desde la entrada del faro hasta el interior del puerto de Soller.
En las ventanas del edificio hay rejas de hierro, persianas y vidriera de corredera. Las puertas son de pino del N. La escalera de la torre es helicoidal, de piedra de Santanny y termina en la cámara de iluminación.
El aparato es catadióptrico de 6º orden, suministrado por la casa Lepot de París, la linterna octogonal cubierta con una cúpula esférica y las lámparas son moderadoras de resorte. Al darles cuerda el aceite pasa por entre el pistón y el cuerpo de bomba a la parte inferior de aquel y luego, comprimido por el resorte en espiral, sube por un conducto tubular hasta la mecha. Con el objeto de regularizar la ascensión del aceite, a medida que el resorte extendiéndose pierde su fuerza, el pistón tiene unos tubos que envuelven una varilla cónica y se va de este modo ensanchando el paso de salida para el aceite, consiguiéndose con esta disposición una regularidad perfecta porque lo que por un lado se gana o pierde en fuerza, se pierde o gana en sección de salida.
Hechas estas observaciones debo consignar que el aparato ha sido montado a principios de abril corriente por el ayudante D. José Ribas, quien ha estado también al frente de la obra y se ha dado ya el oportuno aviso al gobierno para que disponga su iluminación cuando lo estime conveniente.
Antes del montaje del faro he tenido la ocasión de experimentar un violento temporal del NO que azotó estas costas en los últimos días de marzo anterior y he visto que las olas adquirían la enorme altura de 6 m estrellándose en la punta y en el Bufador que se extiende debajo del faro, produciendo en el edificio violentas conmociones e inundando la azotea que lo cubre.”
La subasta de las obras se efectuó el 21 de marzo de 1862 al tipo de licitación de 262.832,87 reales, adjudicándose al contratista Jaime Comas con una baja de 58.832 reales. Los trabajos dieron comienzo inmediatamente, terminándose el 28 de septiembre del año siguiente, con obras accesorias que importaron 32.839 reales más.
El aparato y linterna se adquirieron en 5.401,54 ptas. Entró en servicio el 15 de septiembre de 1864 con la apariencia de luz fija blanca, 9 millas de alcance y aparato de 6° orden de 300 mm de diámetro. El foco se elevaba 11,4 m sobre el suelo y 21 sobre el nivel del mar.
En 1883 se le puso una lámpara Maris de una mecha que utilizaba la parafina de Escocia. Otra modificación se produciría el 1 de octubre de 1917, día en que se encendió con la nueva característica de ocultaciones equidistantes que la reforma del Plan de Alumbrado de 1902 le señalaba, estrenando la electricidad.
A lo largo de la historia los problemas ya esbozados por Emilio Pou se recrudecerían. Un significativo oficio que el torrero enviaba a su Jefatura en marzo de 1865, manifestaba que el día 7 de aquel mes empezó a soplar un viento huracanado del O, que las olas al introducirse en la cueva hacían temblar el edificio y el agua al salir por la boca se elevaba más de 15 m sobre la cúpula del faro, que se vio obligado a abandonarlo y trasladar a su familia a otro sitio, por cuanto el temporal iba en aumento, hasta el punto que durante la noche del día 8 se apagó la luz por dos veces, logrando restablecerla con la ayuda del sargento de carabineros, y que los golpes de mar se elevaron a más de 30 m sobre el faro.
Para aliviar la situación del personal, en 1923 las familias y el torrero se fueron a vivir a las antiguas casernas utilizadas por los obreros en la construcción del faro, situadas en un punto más elevado, a 40 m del faro. Sin embargo, esta solución agudizó el problema. Con los temporales, el torrero se veía imposibilitado de cruzar el espacio que le separaba de la torre, la cual por otra parte, quedaba cubierta por el mar y no era visible precisamente cuando más se necesitaba.
Por esta razón, hubo incluso que recurrir a balizar provisionalmente el lugar con un farol ordinario y a construir una nueva torre 35 m al NE de la anterior. El proyecto se realizó en 1928, realizándose la recepción de la obra el 2 de junio de 1930.
Esta, de forma troncocónica pintada a franjas blancas y negras, elevaba el foco a 13 m de altura sobre el terreno y 35 sobre el mar, y fue dotada de linterna con montantes helicoidales. La vivienda quedaba separada, pero con las obras de ampliación del puerto, se demolió en 1932 construyéndose una nueva de dos plantas adosada a ella.
Está electrificado y cuenta con una linterna cilíndrica de 2,25 m de diámetro, adquirida a la casa Racional, óptica de tambor de 375 mm de distancia focal, cambiador automático y destelladores eléctricos, todo ello de la casa AGA. Tiene también una lámpara de filamento de 250 w y un grupo electrógeno Freeport de 10 H.P. como reserva.
Aunque la torre ya estaba edificada, el cambio de faro no se realizó hasta el 6 de junio de 1945, fecha en que entró en servicio con una lámpara eléctrica de 500 w, destelladores eléctricos, un grupo electrógeno de reserva y una característica de destellos blancos visibles a 20 millas de distancia. Inicialmente, la óptica era la misma de la torre vieja, reemplazándose por la actual el 10 de mayo de 1968.
La caída de un rayo en abril de 1952 destrozó la instalación eléctrica y fue preciso retomar al petróleo, primero con una lámpara Maris y a partir del 3 de diciembre de 1954 con una Aladino. La línea eléctrica se reparó en 1960.
En su nueva ubicación aún sigue afectado por las olas y los temporales, que en ocasiones le bañan totalmente inutilizando su luz.
Estupendo, como siempre, Miguel Ángel Sánchez Terry en la descripción técnica e histórica de los faros de nuestro Estado.
La base naval y su influencia en la región la estudiaremos en un articulo posterior, al que invitamos a todo aquel que disponga información y documentos a colaborar en su redacción.
Foto 1.- El faro de Punta Grossa en el año 1916. Del libro FAROS ESPAÑOLES DEL MEDITERRANEO.
Foto 2.- Aspecto del antiguo faro de La Cruz de Sóller.(año 1914). Del libro FAROS ESPAÑOLES DEL MEDITERRANEO.
Foto 3.- Años cuarenta en el Puerto de Sóller. Los pailebotes siempre omnipresentes en la historia de este puerto. De la pagina web lasegundapuerta.com
Foto 4.- Impensable hoy en día. La preciosa bahía sin la carga de la infame especulación de la construcción. Del libro SOLLER. IMATGES D´AHIR.
Foto 5.- El lazareto, una de las infraestructuras necesarias hasta el siglo XIX para el control de plagas y las cuarentenas de la inmigración. Fue posteriormente Club Nautico y hoy quedan sus restos. Se aprecia el faro de La Cruz. Del libro SOLLER. IMATGES D´AHIR.
Foto 6.- Grandiosa imagen, irrepetible, de salvaje naturaleza en la que destacan la hermosa silueta de los faros. Del libro SOLLER. IMATGES D´AHIR.
Foto 7.- Se aprecia en esta vista del puerto el correo MARIA MERCEDES y los pailebotes típicos del puerto. Del libro SOLLER. IMATGES D´AHIR.
Foto 8.- Serenísima paz y fusión de entorno urbano con la naturaleza. Del libro SOLLER. IMATGES D´AHIR.
Foto 9.- Planos del faro de Punta Grossa. Del libro FAROS ESPAÑOLES DEL MEDITERRANEO.

2 comentarios en “EL PUERTO Y LOS FAROS DE SOLLER

  1. Soy un lector asiduo. Mi más sincera enhorabuena por la documentación y el trabajo tan serio de divulgación en un país en que los temas marítimos le son ajenos. He servido en el Balizamiento de la Ría de Vigo y le enviaré a Terry tu estupenda entrada.

  2. Me sumo a las felicitaciones. Curiosamente hoy he estado en el Museo de la Mar de Sóller,un pequeño centro de interpretación sobre la historia marítima de esta población ubicado en el antiguo oratorio de Santa Caterina. Aunque hoy en día la imagen que presenta el puerto es bastante distinta a la que puede verse en las fotografías aportadas, sigue conservando un encanto muy peculiar.

    Hortensia Blanco
    Associació Amics Museo Marítim Mallorca

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