EN MEMORIA DE D. FERNANDO GUTIERREZ-CUETO

Esta es la historia de un olvido injusto, de un gran hombre de valor y temple sin límites y de su pequeño gran barco. En aquel casco de acero, pintado de blanco, Don FERNANDO GUTIERREZ CUETO que es nuestro personaje, Capitán de la Marina Mercante, hombre duro, arrogante y orgulloso casi tanto como valiente, indomable e inflexible, vivió su particular aventura que le dio derecho a figurar como héroe de la patria y a sufrir también el crudo dolor del olvido de la misma. No podemos ni debemos olvidar a hombres que en los momentos mas difíciles y peligrosos, sin miedo a perder su vida y recursos, se ponen a disposición de su amado país y le sirven sin negarle nada ni pedirle nada a cambio. La historia de la pérdida de las posesiones ultramarinas es la del nacimiento del imperialismo yankee, pero también la de las supremas incompetencias de una corte de pompa, circunstancia y mentalidad continental y centralista, absolutamente miope para todo aquello que ocurría más allá de los campos de Castilla. También hubo soberbia de castas, corrupción, dejadez, olvidos y un largo etcétera de insensateces en el que fue camino de la amargura. Pero eso, como siempre, es otra historia.
La nuestra comienza en 1.894 cuando según un articulo aparecido en el NEW YORK TIMES, el 28 de julio de 1.894, se leía: Vapor Botado Exitosamente: El vapor PURISIMA CONCEPCION, construido para MENENDEZ & CO. de Cienfuegos, Cuba, fue exitosamente botado a las 09:40 de esta mañana en los astilleros de NEAFIE & LEVY SHIP AND ENGINE BUILDING COMPANY. El PURISIMA CONCEPCIÓN esta previsto para llevar pasaje y carga entre Batabano y Santiago de Cuba y otros puertos en la costa Sur de Cuba. Tiene acomodación para 100 pasajeros de primera clase. Su eslora es de 244 pies, su manga de 35 pies y su puntal de 22 pies. Registró bruto, 1.300 toneladas. El PURISIMA CONCEPCIÓN es el sexto construido por los citados astilleros para la Compañía.
Nadie podía saber en aquellos felices momentos que aquel buque, botado con el lógico orgullo de sus constructores, iba a ser una autentica pesadilla para la flota americana. Estratégicamente, su control o destrucción era prioritario, ya que el buque transportaba armas, medicinas y provisiones para el necesitado ejército español en la Isla. Esta es la historia de esa aventura según nos la cuenta RAFAEL GONZALEZ ECHEGARAY en su libro CAPITANES DE CANTABRIA. Este libro, ejemplar, narra la historia de destacados Capitanes cantabros de finales del siglo XIX y principios del XX, y es, como siempre son los libros de este insigne escritor, una base de datos extraordinaria para quien intente profundizar en la agridulce historia y VIDA MARITIMA de nuestro país. Fue subvencionado por la Diputación Provincial de Santander, editado por ALDUS VELARDE S.A. y su D.L.: 97-1970. Naveguemos con el por las peligrosas aguas de Cuba en 1.898: …Don FERNANDO GUTIERREZ CUETO, el segundo marino de la familia, Capitán de la Marina Mercante española, quintaesencia genial de los CUETO, ejemplar humano de talla excepcional, que viene por indiscutible derecho propio a esta selección de biografías de marinos montañeses. El capitán GUTIERREZ CUETO, que pasó los últimos largos años de su vida encerrado en su retiro de Cabezón de la Sal, como una reliquia en pié, ejemplo de casta indómita y brava. El Capitán GUTIERREZ CUETO, desde su casona cabuérniga a distancia del mar, remontó el siglo y pervivió como un símbolo mitológico, admirado de toda la clase náutica santanderina que no le conocía, pero sabía de sus hazañas y de su existencia vigilante. En Cabezón de la Sal, vivía el capitán mercante foramontano que no pasó jamás por movimiento mal hecho, que no acató desdenes ni humillaciones y que el día en que se arrió el pabellón español en las Antillas, tras escribir una página fabulosa, lió el petate y vino a encerrar su orgullo de español y su pena entre los montes de su tierra cántabra. Porque no soportaba la vergüenza de izar, «por cortesía» banderas nuevas en el palo trinquete de su buque.
Nació en 1851 en el propio Cabezón de la Sal y cursó los estudios de la carrera de náutica en Santander. Sus viajes de agregado, los hizo en la flota del famosísimo armador comillano don IGNACIO FERNANDEZ DE CASTRO, que poseyó la más completa y lucida flota de fragatas transoceánicas españolas de todo el siglo XIX; él mismo había sido capitán y piloto y de entre todos los olvidos ingratos e injustos de que los montañeses somos responsables, acaso ninguno como el que rodea a esta figura excepcional de la Marina Mercante española que entregó su alma a Dios en Comillas en el mes de Abril de 1881. El primer barco de Castro, en el que navegara Cueto fue al parecer, la fragata TETUÁN…
La primera hazaña marinera de Fernando tuvo lugar ya entonces, en sus primeros pasos de pilotín por los mares de oriente. Las tripulaciones de aquellos veleros estaban en su mayoría constituidas por gente de ínfima extracción y en una gran parte por malayos, coolíes, tagalos y negros. En uno de los viajes de la TETUÁN, la gente de proa se amotinó asesinando al capitán y oficiales. CUETO quedó herido en la refriega sostenida en el combés contra la chusma, pero a pesar de ello, él solo con la ayuda fiel del carpintero, redujo a viva fuerza a los insurrectos y consiguió llevar el buque hasta el mismísimo Manila. El imberbe mozo cabuérnigo, rubio y enérgico, duro como una peña de sus montes, astuto y ágil como las criaturas que en ellos habitan, dejó boquiabierto al capitán del puerto con la historia increíble de su relato y la colonia montañesa en el archipiélago filipino -bien numerosa por cierto- se hizo lenguas del valor y la pericia de aquel rapaz que sin cumplir los veinte había sido capaz de semejante hazaña.
En aquellos primeros tiempos del ejercicio de su carrera de marino, navegó por el Pacífico «sacando los días» en el mismo barco -una fragata salitrera- que mandaba su hermano Sixto; y se cuenta de ellos, que discutiendo en una ocasión ambos sobre un problema técnico de la navegación, concluyó el capitán arrestando a su oficial y hermano menor hasta la llegada a América. Que así eran de enérgicos y porfiados los CUETO en cuestiones de amor propio.
Ya como piloto y siempre en barcos de vela, efectuó Fernando numerosísimas navegaciones a los mares del norte de Europa, subiendo con mineral y regresando con cargamentos de madera aserrada procedentes en su mayoría de los puertos bálticos. Después pasó a TRASATLANTICA, pone vivienda en Cádiz, que mantuvo abierta hasta 1884.
No se conservan en los escasos archivos de esta empresa datos de ninguna especie relacionados con el capitán GUTIERREZ CUETO, pero es innegable que navegó en los correos y en la plaza de capitán, puesto que, a más de las versiones orales y notas periodísticas, existe un dato del máximo crédito y es la observación en tal sentido que hace don ANGEL F. PEREZ en un notable trabajo publicado en la revista de la Cámara de Comercio de Santander con ocasión del centenario de la TRASATLANTICA.
Respecto a la salida –airada- de CUETO de esta empresa se mantiene la tradición de que, al ponérsele algunos obstáculos de orden reglamentario interno, para su ascenso a la categoría efectiva de capitán con mando en buque, el propio CUETO se arrancó de la bocamanga de la levita sus galones provisionales y pidiendo la cuenta y los papeles se despidió para siempre de aquella flota. Este hecho, que hoy no tendría la más mínima importancia, entonces la tenía y de proporciones nada comunes. El sentar plaza de plantilla en los cuadros de mando de los vapores correos trasatlánticos de ANTONIO LOPEZ era la máxima cima de la carrera náutica, porque la consideración social de los capitanes y pilotos de TRASATLANTICA era en todo similar a la de los marinos de la ARMADA, gozaban de retribuciones fabulosas en comparación con las de sus compañeros en barcos del comercio y alcanzaban fama, prestigio y honores que les permitían asegurar un retiro muy envidiable, digno y rodeado de la mayor atención y estima. Todo esto lo tiró voluntariamente por la borda el capitán CUETO en un arranque de amor propio.
En 1885 aparece desembarcado en Santander y colaborador entusiasta de su amigo y paisano el eminente hombre de ciencia don AUGUSTO GONZALEZ LINARES, en la exploración del litoral cantábrico en busca de especies y datos para el estudio oceanográfico de la costa. Las expediciones que se llevan a cabo en los «CORCONERAS» y en el remolcador HÉRCULES para estos menesteres, son dirigidas en su aspecto náutico por el capitán GUTIERREZ CUETO.
La siguiente etapa corresponde a sus navegaciones en la empresa de un armador montañés, antiguo capitán, que se había establecido en Cienfuegos fundando una importantísima naviera, la más importante de la isla de Cuba, si exceptuamos la también montañesa que fundara el CONDE DE LA MORTERA don RAMON HERRERA Y SANCIBRIAN. Nos referimos a los vapores de don ANTINOGENES MENENDEZ PINTADO….
Los barcos de MENENDEZ eran unidades hermosas, de casco de madera en principio y de hierro después, propulsados a ruedas o a hélice: VILLA CLARA,
TRINIDAD y GLORIA fueron los tres primeros, de casi dos mil toneladas; luego vinieron el ARGONAUTA, el JOSEFINA y el ANTINÓGENES MENÉNDEZ que era de dos hélices. Finalmente encargó una pareja magnífica: el REINA DE LOS ÁNGELES y el PURÍSIMA CONCEPCIÓN….
Este viejo armador de rubia sotabarba, frente despejada y mirada profunda, acogió en su flota de los correillos blancos de chimeneas rojas y las anclas cruzadas, entre otros capitanes y tripulantes montañeses, a su paisano y casi vecino el capitán GUTIERREZ CUETO, que llegó a Cuba precedido de justa fama de capitán expertísimo y bravo.
La ruptura de hostilidades entre los Estados Unidos y España, sorprendió a nuestro capitán al mando del PURÍSIMA CONCEPCIÓN, transformado de hecho y de derecho en unidad militar auxiliar desde el comienzo de la insurrección en 1895. A este respecto hay que resaltar el esfuerzo económico y personal de MENENDEZ en pro de la causa de España.
Como hemos dicho ya, toda su flota a las órdenes del Capitán General de la isla y del Comandante General del Apostadero prestaba servicios de guerra interrumpidamente, moviendo tropas, transportando refuerzos, víveres y municiones y colaborando, en fin, a la lucha con todos los medios a su alcance; que no se conformaba el viejo armador montañés con regalar un solo cañonero a la ARMADA, sino poniendo a su disposición la entera flota comercial, como veremos enseguida.
El día 21 de Abril, primero de la guerra, entraba el REINA DE LOS ÁNGELES en Santiago de Cuba conduciendo municiones y obuses para la guarnición, procedente de La Habana. Al día siguiente el ARGONAUTA burlando la vigilancia enemiga, entraba en Cienfuegos. EL PURÍSIMA CONCEPCIÓN aguardaba su destino en viaje de Cienfuegos, su puerto base, a Batabanó.
Eran el PURÍSIMA y el REINA dos unidades de características brillantísimas, -seguramente las mejores de la matrícula española en Ultramar- construidas con dos años de diferencia en los
astilleros de NEAFIE & LEVY, en Filadelfia, y constituían una reproducción mejorada del ANTINÓGENES MENÉNDEZ. Tenían 1.300 toneladas de registro, dos hélices, 74,5 mts. de eslora, 1.200 caballos y doce nudos de marcha. La velocidad y su escaso calado, hizo a estos buques insustituibles para los transportes rápidos de contingentes militares a los puntos neurálgicos de la isla, en donde brotaba la insurrección; por eso fueron ambos formalmente militarizados, y puestos a las órdenes del mando de la isla, adscribiendo a su plana mayor un Comandante Militar, Teniente de Navío de la Armada, responsable de la ejecución de las misiones ordenadas por la Superioridad, aunque el mando náutico y efectivo de los buques y de sus dotaciones lo conservaban sus auténticos respectivos capitanes.
Al PURÍSIMA CONCEPCIÓN fue destinado el Teniente de Navío don JOAQUIN MONTAGUT. El día en que GUTIERREZ CUETO vio cruzar la plancha a este oficial de 30 años enfermó del disgusto, al pensar que por el Capitán General, no se le consideraba a él solo capitán mercante y piloto de todos los mares, capaz de todas las misiones de guerra o de paz más descabelladas y difíciles en defensa de su bandera, sin necesidad de refuerzo militar alguno a la férrea disciplina que imponía en los barcos que él mandaba, con sólo su mirada de acero. Y lo iba a demostrar enseguida.
En las últimas horas de la tarde del 21, el PURÍSIMA, tras navegar entre los cayos de Juan Ruiz y Jardines, daba fondo en Batabanó, a unas horas de tren de La Habana, por la parte más estrecha de la isla, casi a la Voz del Capitán General, quien iba a dar al barco sus últimas instrucciones.
El PURÍSIMA tenía que romper el bloqueo americano inmediatamente y dirigirse a puerto neutral para adquirir víveres con destino al ejército.
Nadie sabía cuánto podía durar la odiosa guerra, estallada inesperadamente en el momento en que el Gobierno de Madrid, en un repunte notable de cordura y buen sentido, había ordenado el armisticio con los rebeldes. Detrás estaba el gigante de las estrellas, moviendo los hilos de la sorpresa…
Aquella misma noche, el PURÍSIMA, una gacela blanca, pintada de gris, con la bandera de los correos marítimos a popa se hizo sigilosamente a la mar. El capitán GUTIERREZ CUETO iba a explicar sobre el tapete su lección magistral.
Con las luces totalmente apagadas el barco de la empresa MENENDEZ, rascando Punta Gorda, se perdió, a lo lejos en la noche, rumbo a la ratonera del Canal de Rosario. El más famoso «rompe-bloqueos» de la Marina española, empezaba su hazaña.
Su primera arribada fue al día siguiente en las islas jamaiquinas de los Caimanes, en pleno Caribe. Allí movió sus peones el Capitán CUETO y desde allí olfateó al enemigo para darle prudente resguardo. Había que intentar por todos los medios alcanzar la isla inglesa de Jamaica, en donde el Gobierno español por su representación consular, y el propio armador con crédito suficiente, podían adquirir cuantos víveres de boca cupieran en las exiguas bodegas y hasta en los callejones del PURÍSIMA.
Dicho y hecho. FERNANDEZ GUTIERREZ CUETO se abrió de la costa aplacerada de los Caimanes y andando y desandando para despistar a sus perseguidores recaló sobre Pedro del Norte, en el extremo noroccidental de Jamaica, para adentrarse furtivamente en la rada de Montego Bay.
Cuando los morenos jamaiqueños, al despuntar el día, se encontraron aquel vapor grande y airoso, pintado de aplomado y sin nombre ni banderas, fondeado en la rada, se quedaron boquiabiertos. La guerra estaba en plena erupción y los relatos de capitanes mercantes capturados y del bloqueo de las costas cubanas, llenaban las primeras páginas de toda la prensa del mundo; incluso la jamaiqueña.
Cuando GUTIERREZ CUETO saltó a tierra, la primera noticia que tuvo fue la captura del ARGONAUTA cerca de Cienfuegos, por el crucero norteamericano
NASHVILLE, cuando llevaba a su bordo pertrechos, tropas, varios oficiales españoles de alta graduación y el correo. El capitán cabuérnigo estuvo a punto del colapso en la rabieta interna de su impotencia y se juró a sí mismo, no dejarse caer en semejante percance. Antes hundiría su hermoso PURÍSIMA con todo lo que llevaba a bordo; y con alguien por delante si se ponía demasiado próximo a su branque.
El cargamento del PURÍSIMA había que gestionarlo y tomarlo en la capital de la isla, es decir en Kingston, al otro extremo de Montego Bay y por tanto era imprescindible el desplazamiento del “blockade-ruuner” -como decían los americanos- hasta allí. Para entonces ya había sido alertado
SAMPSON de la presencia del correillo español en las aguas inglesas y comenzaban los movimientos de las unidades que habían de desplazarse para darlo caza y las gestiones diplomáticas para entorpecer la estancia del barco español en aguas neutrales.
GUTIERREZ CUETO izó la bandera mercante inglesa en el PURÍSIMA y rapando materialmente las puntas de la isla, se escurrió de la vigilancia enemiga llegando a Kingston.
La noticia de la llegada del transporte español fue un suceso que divulgaron con gran aparato todas las agencias de prensa. El barco quedó fondeado y vigilado, mientras su capitán trabajaba sin descanso en tierra para conseguir el cargamento de víveres y la correspondiente autorización para tomarlo a bordo.
Para entonces los cruceros de SAMPSON hicieron su presencia en las aguas jamaiquinas y uno de ellos permanentemente fondeaba las veinticuatro horas que el derecho internacional le autorizaba, a menos de diez cables del PURÍSIMA, vigilándolo atentamente. Así fueron pasando los días y las semanas mientras GUTIERREZ CUETO embarcaba sus provisiones y espiaba el momento de intentar la fuga.
Al enemigo había que cansarlo y sorprenderlo. Por lo tanto, como primera medida, ordenó mantener permanentemente encendidos los fuegos del PURÍSIMA para no delatar sus intenciones la víspera del día en que de verdad intentara la salida. Así iban pasando las hojas del calendario y el barco español como un fantasma gris, permanecía humeando con un solo horno noche y día. El
crucero auxiliar SAINT LOUIS acechaba entretanto, tras concluir sus dos fechorías de cortar los cables submarinos que unían San Juan de Puerto Rico con Saint Thomas y Santiago con Kingston.
Mandaba este lujosísimo correo, armado en guerra, el capitán de navío. C. F. GOODRISH, que estaba bien ufano de las operaciones llevadas a cabo en lo que llevaban de campaña y muy en particular de sus incursiones hasta la boca de Santiago de Cuba, bajo el fuego de las baterías de costa españolas. No le agradaba por eso ahora el papel de cancerbero frente a Kingston o al costado del PURÍSIMA, cuando sus compañeros se bañaban en agua de rosas capturando mercantes enemigos y neutrales a diestro y siniestro.
Un día tuvo que descuidar su vigilancia para capturar al carbonero inglés TWICKENHAM, que se dirigía hacia Santiago con carbón, adquirido por el Gobernador español para la
Escuadra de CERVERA. En cuanto el SAINT LOUIS se perdió de vista sobre el horizonte, FERNANDEZ CUETO ordenó largar amarras y levantando presión abandonó las aguas de la colonia británica, dispuesto a burlar a toda la flota americana junta, y llegar a Cienfuegos en donde le esperaba, sin duda su armador.
Las peripecias del viaje desde Kingston a la costa sur de Cuba puede suponérselas el lector. Por más de tres veces estuvo ante los barcos de guerra norteamericanos y otras tantas les dio hábilmente la popa escapando a sus fuegos. Alertado el almirante de la fuga del PURÍSIMA, ordenó trasladar a la mismísima boca de Cienfuegos el crucero auxiliar YANKEE, de 6.888 tons., armado con diez cañones de 130 m/m con instrucciones de no separarse de la entrada del puerto por ningún motivo: el PURÍSIMA iría a su base y esta vez habría de caer indefectiblemente en sus manos.
Bien conocía su oficio el almirante SAMPSON; y bien conocía al Capitán GUTIERREZ CUETO cuando juzgó que había de ser Cienfuegos la meta del PURÍSIMA CONCEPCIÓN. Por otra parte la posición geográfica de esta plaza, en la medianía de la isla, la convertía, en base de operaciones y suministros de todas las tropas españolas que operaban por la manigua en el sur. Desde Cienfuegos y por mar precisamente, tenían que suministrarse las columnas españolas.
El día 13 de Junio vigilaba fuera de puntas el
cañonero español DIEGO VELÁZQÜEZ esperando la llegada de GUTIERREZ CUETO con el PURÍSIMA para darle protección. Pero en vez del barco de ANTINOGENES MENENDEZ apareció el YANKEE, que abrió fuego sobre la menudencia española. Bizarro combate en el que el YANKEE no consiguió tocar ni una sola vez al VELÁZQÜEZ y en el que éste, en unión de las lanchas cañoneras LINCE y COMETA acabaron haciendo correr al americano.
Si FERNANDO GUTIERREZ CUETO tenía tratos secretos con las gaviotas para que le contaran lo que pasaba frente a Cienfuegos o si su maravillosa intuición lo presentía, es una duda que no vamos a ventilar; pero lo cierto es que el montañés, tras convencer a su oficial naval de la conveniencia de este movimiento, dio un nuevo rumbo y puso proa a Casilda, el puerto de la ciudad de Trinidad, metiéndose entre cayo Bretón y el Placer de la Paz. El día 20 de Junio de 1898, entre dos luces, de madrugada, el PURÍSIMA daba fondo en aguas españolas, al amparo de las piezas del aviso FERNANDO EL CATÓLICO y del cañonero DEPENDIENTE, regalado por cierto este último a la ARMADA ESPAÑOLA por suscripción pública costeada por la Asociación de Dependientes de La Habana.
A las pocas horas aparecían los americanos y comenzaba el ataque que se prolongó hasta el día 22. El DEPENDIENTE protege con sus fuegos al PURÍSIMA que aún no ha podido descargar y lo remolca hasta Masio.
No reúne buenas condiciones el tenedero, y GUTIERREZ CUETO decide escapar de nuevo, antes de ser alcanzado por el fuego del enemigo. El mismo 22 a media noche, se hace a la mar haciendo zig-zag entre los tres cruceros auxiliares norteamericanos que acechan a la entrada del puerto.
Cuando al día siguiente observaron éstos el puerto de Casilda vacío y que el pájaro había volado con su precioso cargamento, su sorpresa, y su rabia no tuvo límites.
Todas las unidades disponibles se concentran sobre la costa para registrar el último surgidero hasta dar con el barco fantasma español que mandaba el capitán santanderino de barba rubia y ojos azules y que tiene pacto con el mismísimo demonio. Pero el 23 por la mañana el PURÍSIMA ha comenzado la descarga en el puerto de Las Tunas, de gloriosa memoria para las armas españolas en la triste historia de las luchas cubanas por la independencia.
El ataque sobre este puerto se produce de inmediato y el 24 por la noche vuelve a escapar CUETO, llegando a Manzanillo el 25 de madrugada, tras navegar toda la noche por dentro de Cayo Grande en el Golfo de Ana María, que es una siembra peligrosísima de bancos de coral y restingas.
Sólo la pericia excepcional y el valor de este capitán, es capaz de semejante hazaña, bajo el acoso de sus perseguidores, burlados día a día desde hace dos meses. El “captain GUTIERREZ”, como le llama SAMPSON, no podrá escapar de esta su última madriguera. El cerco de Santiago por tierra y por mar con la escuadra de CERVERA embotellada dentro, separado de Manzanillo por la Sierra Maestra, obsesiona al capitán santanderino que se apresura a desembarcar todo cuanto tiene a bordo para ver de enviarlo por tierra, siguiendo la marcha de la columna del coronel ESCARIO.
Pero los americanos no están dispuestos a dejarse burlar de nuevo.
El 30 de Junio el heliógrafo de los puestos militares españoles de Cabo Cruz y Níquero da la alarma: los cañoneros
HORNET, HIST y WONPATUCK se dirigen a todo vapor por el Canal del Sur hacia Manzanillo. Y así es, en efecto. Las fuerzas navales españolas en el puerto, están constituidas por el pontón MARÍA –inmóvil- y los cañoneros CUBA ESPAÑOLA, GUARDIÁN, DELGADO PAREJO, GUATÁNAMO y ESTRELLA.
Tres horas y media dura el ataque de los cañoneros americanos que son plenamente rechazados por la defensa española de buques y baterías de tierra, siendo alcanzado y averiado el HORNET que se retira a remolque de sus compañeros. Los buques de guerra y mercantes españoles salen indemnes de la acción.
Pero al día siguiente, primero de Julio, el ataque se reproduce, llevado a cabo por los cañoneros
SCORPION y OSCEOLA que proceden de las fuerzas bloqueadoras de Santiago, pero que hacen su entrada por la boca norte. La acción dura escasamente media hora sin ningún resultado positivo. El PURÍSIMA resulta de nuevo ileso, a pesar de la furia de proyectiles contra él concentrada. Al regreso de esta operación los buques norteamericanos atacan la base de Níquero y hunden en combate el cañonero español CENTINELA.
Al día siguiente, víspera del combate de Santiago y consiguiente destrucción de la escuadra del Almirante CERVERA, el Ayudante de Marina de Manzanillo decide varar al pontón MARÍA y al cañonero CUBA ESPAÑOLA, para que puedan servir de baterías fijas en el próximo ataque enemigo, sin riesgo de hundimiento. El PURÍSIMA CONCEPCIÓN ayuda afanosamente en las faenas remolcando ambos cascos. Son los últimos servicios de guerra del bravo correillo de don Antinogenes.
El día 8 de Julio el Almirante SAMPSON ordena ejecutar la sentencia de muerte contra los restos de la Marina española que quedan en Manzanillo. Los cruceros
WILMINGTON y HELENA con los cañoneros HIST, HORNET -ya reparado-WOMPATUCK, SCORPION y OSCEOLA, entran en la bahía y abren fuego durante dos horas y media, desde las ocho de la mañana, sobre el saldo de menudencias navales que ondean la bandera roja y amarilla. Resultaron incendiados y se hundieron el MARÍA y el CENTINELA y quedaron inútiles y medio hundidos el DELGADO PAREJO y el GUARDIÁN y prácticamente destruidos el CUBA ESPAÑOLA, el GÜANTÁNAMO y el ESTRELLA.
La fuerza norteamericana ha descubierto tres barcos de don Antinógenes abarloados, en el fondo del puerto; entre ellos el odiado PURÍSIMA CONCEPCIÓN, que va a pagar, al fin, sus repetidas insolencias. El GLORIA, el JOSÉ GARCÍA (antiguo VILLA CLARA) y el PURÍSIMA CONCEPCIÓN, los tres graciosos correos de preciosa estampa, cubiertas corridas y largas superestructuras, son incendiados a cañonazo limpio. Pronto se convierten en tres antorchas y se van sumergiendo lentamente en el agua mientras se levanta hasta el cielo un volcán de chispas, llamas y humo. La hermosa flota del Viejo armador de Torrelavega ha sido destruida casi totalmente en los cinco meses escasos que ha durado la guerra.
El capitán don FERNANDO GUTIERREZ CUETO, se ha quedado sin barco y España sin sus provincias de Ultramar. El día 28 de Octubre de 1898, como un simple pasajero a bordo del
trasatlántico CATALINA, mandado por el capitán don EDUARDO FANO, llegó don Fernando a la Coruña.
Allí desembarcó y se vino por tren a Santander. La noticia de su llegada fue un chispazo que electrizó a la ciudad, porque el capitán CUETO había entrado por la puerta grande en el reino de la leyenda.
Pero él no quiso saber nada. Sencillamente, silenciosamente, sacó un billete de primera en el Cantábrico y se fue a Cabezón. Se quedó a solas con su dignidad intacta y con su inmensa pena, porque la amargura del final de la guerra lo reconcentró en su soledad y su silencio que no abandonaría ya hasta el fin de sus días. Para mayor sarcasmo se ignoraron públicamente los méritos de su heroico comportamiento. No se lamentó jamás de semejante ingratitud e injusticia, pero su orgullo y su patriotismo sufrieron con ello una bofetada dolorosísima. Sólo los periódicos de Santander levantaron la voz recabando para el capitán santanderino la gloria que incomprensiblemente y a nivel oficial se le regateaba. De su propio bolsillo pagó a la tripulación del PURÍSIMA todos sus salarios duran te el tiempo que duró su estupenda aventura corsaria, así como los víveres que llevó para las fuerzas españolas que luchaban en Cuba. Ninguno de los gobiernos de posguerra -ni por supuesto el gobierno cubano- restituyeron jamás aquellos «centenes» que el capitán CUETO había adelantado generosamente….
Formidable, como siempre, RAFAEL GONZALEZ ECHEGARAY quien continúa la exposición de la VIDA MARITIMA de tan noble capitán, que no acabo con la aventura del PURISIMA, y cuya dilatada vida profesional resumimos a continuación.
Cuando se forma la compañía naviera MARITIMA UNION, del MARQUES DE RODAS, la flota de esta compañía estaba formada por los mayores vapores de nuestra contraseña y los nombres de estos eran de deidades mitológicas. El HERCULES fue el primero de ellos, un buen mozo de 3.967 toneladas de registro bruto y cuyo Capitán no era otro que GUTIERREZ CUETO. Unos cinco años estuvo navegando el bravo Capitán en esta Compañía, hasta que decidió retirarse e irse a vivir a Cabezón. Allí en su discreto retiro tuvo noticia el 4 de agosto de 1.906 de la muerte en Cuba de su antiguo armador, D. ANTINOGENES MENENDEZ.
Una vez retirado, y casado con Doña JOVITA DEL RIVERO Y ANDRES, al no tener descendencia su retiro fue tranquilo y pudo dedicarse a sus aficiones, entre otras la literatura. Sigamos con el libro de GONZALEZ ECHEGARAY:… El capitán GUTIERREZ CUETO con su nariz enorme, su prieta barba rubia, sus claros ojos azules siempre chispeantes, vivía sólo para sus recuerdos. Tenía una memoria extraordinaria que conservó hasta el fin, pero sobre todo una notable facilidad de versificación, que unida a otras dos condiciones de claro signo familiar, tales como la buena calidad literaria en su pluma y la mordacidad agudísima y certera de su vena satírica, le convirtió en extraño y formidable poeta, cuya copiosísima producción jamás habría de publicarse.
En los veranos pasaba temporadas en Comillas, en la casona familiar de los CUETO en aquella villa y que había sido de su madre doña CONCHA CUETO. Allí se reunían los últimos vástagos de la gran familia cabuérniga, célebre y universal, sencilla e hidalga. Para entonces FERNANDO GUTIERREZ CUETO era el mayorazgo. Por ello le cupo papel importante en un episodio íntimo y dramático de la vida de la insigne CONCHA ESPINA; episodio que relató con gran delicadeza, no exenta de hondo vigor, en la biografía apasionada de la escritora que realizó con ejemplar encanto y primor literario su hija Josefina.
FERNANDO GUTIERREZ CUETO, que como todos los CUETO tenía especial cariño por la mujer de su primo RAMON DE LA SERNA Y CUETO, fue con su hábil presencia y con su sencillez enérgica, la pieza decisiva que ayudó a poner oportunamente a rumbo, la vida de la gran novelista, cargada con su cruz familiar. A pesar de su tos y su reuma, llegó a muy viejo, el capitán CUETO, buen cazador además en todo aquel valle, y tuvo la hondísima tristeza de conocer la tragedia civil española en los últimos días de su vida.
El 18 de Julio de 1939, a las siete de la tarde, diagnosticado de septicemia, fallecía de un colapso cardíaco a los 88 años de edad. Fue enterrado en el propio Cabezón de la Sal.
En un bolsillo del traje se llevó las cuentas impagadas que le seguía debiendo España desde 1898
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Respecto al buque, y de otro libro del autor, LA MARINA CANTABRA. DESDE EL VAPOR. VOLUMEN III. anotamos: El PURÍSIMA pudo ser reflotado y reconstruido después de algún tiempo. Al comienzo de la paz sólo le quedaron al viejo armador tres barcos: el ANTINÓGENES MENÉNDEZ, el REINA DE LOS ÁNGELES y el JOSEFITA.
Aún tenía humor para mandar unas cajas de puros a sus sobrinos MARCELINO Y ENRIQUE MENENDEZ PELAYO y a D. JOSE Mª PEREDA, por quien tenía gran estimación.
Era el final; el 4 de agosto fallecía en Cuba D. ANTINOGENES MENENDEZ PINTADO. Su fiel capitán GUTIERREZ CUETO, había regresado a España y se retiró a pasar los últimos días de su vida a casa de sus familiares en Cabezón de la Sal, con el recuerdo de sus glorias y la Cruz Roja del Mérito Naval.
La naviera tomó desde entonces el nombre de CARLOS TRUJILLO y después el de ODRIOZOLA Y CIA.., bajo cuyo mandato fue absorbida por la EMPRESA NAVIERA DE CUBA el 10 de abril de 1916. Sólo pasaron a ésta el ANTINÓGENES, el REINA y el PURÍSIMA, puesto que el JOSEFITA se vendió en 1915 a armadores norteamericanos.
Esta es la historia sintetizada de esta importante naviera montañesa en Cuba, obra de un célebre capitán, apasionado hasta la chifladura por los barcos, que cuando iba a La Habana desde Cienfuegos, se hospedaba siempre en el mismo hotel, frente a los muelles de Luz y había ordenado poner un letrero en la puerta de su habitación donde decía: «CAMAROTE DE ANTINOGENES MENENDEZ».
En la NAVIERA DE CUBA el PURISIMA siguió con los mismos servicios en la parte Sur de la Isla hasta el año 1.926. En ese año, un terrible ciclón arraso La Habana e hizo que un buque de la TRASATLANTICA, el ANTONIO LÓPEZ fuese el verdugo final e involuntario del PURISIMA CONCEPCION. Como ya vimos en el articulo linkado de VIDA MARITIMA, en el centro de la ensenada de Atares estaba el paquete de TRASATLANTICA fondeado cuando le sorprendió el huracán. Rotas las cadenas de las anclas comenzó a derivar por toda la bahía arrastrando entre otros buques al REINA DE LOS ANGELES y al PURISIMA CONCEPCIÓN y estrellándolos sobre la escollera. Destrozado y hundido, tras el paso del ciclón quedo en seco y fue desguazado en ese mismo lugar. Al REINA le pasó lo mismo y también se perdió. Desaparecían así los dos preciosos buques de ANTINOGENES MENENDEZ a los que al inicio de las hostilidades con los yankees nadie habría supuesto semejante e increíble final.
Como colofón decir que en la aventura del PURISIMA parece ser que la Diosa Fortuna le ayudo, ya que “…the captain and officers of the auxiliary cruiser YOSEMITE (formerly EL RIO) feel foolish and are thoroughly vexed” como decía el prestigioso diario THE NEW YORK TIMES de 16 de junio de 1898, ya que el PURISIMA CONCEPCIÓN paso a poca distancia del YOSEMITE y no fue molestado, aunque si identificado, en una de esas historias de la mar en las que el honor de un Comandante, en este caso WILLIAM H. EMORY, quedo muy en entredicho. Recomendamos para este episodio los libros, que no hemos podido consultar THE USS YOSEMITE, PURISIMA CONCEPCION INCIDENT, JUNE 16, 1898, de HENRY B. JOY y THE HISTORY OF USS YOSEMITE de JOSEPH S. STRINGHAM, extraída esta información de la estupenda pagina web http://wwwspanamwar.com/
También quiero agradecer al Sr. MIGUEL PALOMINO, de la pagina web http://www.cubafuera.blogspot.com/ quien me oriento en encontrar parte de las fotos que ilustran este post desde la formidable base de datos que es la UNIVERSITY OF MIAMI, a través de su sección DIGITAL INITIATIVES que se encuentra en la pagina web http://merrick.library.miami.edu/ y en la que recomiendo el uso de su excelente buscador para encontrar auténticos tesoros gráficos sobre, casi siempre, la vida en Cuba tras el Imperio español. No pueden faltar en nuestra biblioteca virtual.
Foto 1.- El Capitan D. FERNANDO GUTIERREZ-CUETO. Oleo del pintor CESAR ABIN, propiedad de la familia RIVERO en Cabezón de la Sal. Del libro CAPITANES DE CANTABRIA.
Foto 2.- El PURISIMA CONCEPCION, al mando del Capitán CUETO, fuerza el bloqueo de las costas cubanas. Óleo de DUOMARCO. De libro CAPITANES DE CANTABRIA.
Foto 3.- 1.908. Foto de proa del PURISIMA CONCEPCION. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 4.- 1.908. Se aprecia claramente la chimenea –roja- con las clasicas anclas cruzadas, antigua contraseña de ANTINOGENES MENENDEZ. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 5.- Absolutamente colonial y de la época. Pose del Capitan del PURISIMA CONCEPCION sobre las escalas del pequeño puente. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 6.- Un practico de 90 años. De cuando se aprendía desde abajo. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 7.- Escena de la vida a bordo. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 8.- Carta del buque cuando pertenecía a CARLOS J. TRUJILLO S. en C. Si se lee el menú es típicamente español. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 9.- Libro de horarios de la misma Compañía. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 10.- Imagen a bordo del PURISIMA. Parte de proa. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 11.- Detalle de las portas laterales del PURISIMA. El embarque de tropas seguía siendo su misión. En este caso tropas americanas. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 12.- La bahia de Cienfuegos. Aquí nacio la leyenda de ANTINOGENES MENENDEZ. De la pagina web http://www.panoramio.com/

2 comentarios en “EN MEMORIA DE D. FERNANDO GUTIERREZ-CUETO

  1. Gracias por su mención a mi persona en su impresionante artículo. Reciproco sin embargo el agradecimiento, pues este tema es mi pasión.
    No tengo palabras para expresar mi admiración pues ha sintetizado usted en forma amena lo que llevo años tratando de investigar.

    Atentamente;
    Miguel L. Palomino

  2. Me ha alegrado ver en este blog las hazañas de Fernando Gutiérrez-Cueto. Me ha gustado porque ha sido un personaje con muy poco reconocimiento en Cantabria(y fuera de ella. También porque me recuerda las conversaciones mantenidas con su sobrina y mi tia abuela, Consuelo Berges. Ella hablaba con mucho orgullo de su tío y de sus hazañas.
    Por cierto, no sé si el autor de este artículo conocerá las andanzas de este insigne capitán por el Perú. Si fuera así, le agradecería cualquier información al respecto.
    Muchas gracias.
    Fernando Díaz.

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