EL TERCER MALLORCA

QUAN VEGIS EL VENT DE TERRA, MARINER NO ET FACIS A LA MAR

Juan Pou Muntaner nació en Palma de Mallorca en 1.928. Junto Juan Llabres Bernal es uno de los escritores clásicos de nuestro país en el tema que nos incumbe; la historia de la marina en España. De la obra de Juan Pou Muntaner destacar son de destacar los libros Las Comunicaciones Marítimas en las Islas Baleares en los Siglos XIX y XX; El Puerto de Palma de Mallorca; Bodas de Oro de la Compañía Trasmediterránea; La Isleña Marítima; La Marina en Mallorca; El Nombre de los Monarcas del Reino de Mallorca en la Nomenclatura Naval, y sobre todo La Marina en las Baleares, editada en Palma en 1.977 por la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de las Baleares (ISBN: 80-500-1794-7), impresa por Graficas Miramar. Este libro, que ha sido muy ampliamente utilizado por otros autores actuales para narrar la historia de barcos que vivieron o nacieron en las Baleares, es una obra de consulta similar a La Marina Cántabra, de Rafael González Echegaray, es decir, un tesoro de datos, citas, cifras e historia. Esperemos que alguna institución de las Baleares se decida a reeditarlo, aumentado y corregido –si es que se puede- por el bien de la maltrecha cultura en nuestro querido Estado.

El vapor CYRNOS en Ile Rousse. Fecha indeterminada. Colección Jaume Cifre Sanchez. Nuestro agradecimiento.jpg
El vapor CYRNOS en Ile Rousse. Fecha indeterminada. Colección Jaume Cifre Sanchez. Nuestro agradecimiento.jpg

Hoy lo escogeremos para ver la historia de un buque de la Isleña Marítima, de bellísima estampa, pero que estuvo poco tiempo bajo nuestra contraseña; el tercer MALLORCA. Vayamos con la narración del Sr. Pou Muntaner:
…”Vapor “MALLORCA” (3). Tercero de los buques correos que ostento este nombre, de construcción inglesa, con el nombre de CYRNOS perteneció a la prestigiosa naviera francesa Fraicinette.
En Mayo de 1910 lo adquirió la Isleña Marítima en el puerto de Marsella por 250.000 pesetas y llegó por vez primera a Palma el 17 de Junio a primera hora de la mañana, juntamente con los pequeños vapores «CIUDAD DE PALMA» y «FORMENTERA», con lo que la flota de la Isleña quedaba incrementada en tres unidades.
Era el «MALLORCA» un buque muy esbelto, de proa recta, 1.035 toneladas de desplazamiento, palos y chimenea muy altos, con lujosas cámaras de primera, segunda y tercera clase.
El día 3 de Julio de 1910 inauguraba la línea regular de Palma a Marsella, con frecuencia semanal, que acababa de implantarse, cubriendo durante su corta vida especialmente este servicio.
A su regreso fue inspeccionado por la comisión oficial para comprobar las condiciones mínimas exigidas en el contrato entre la Administración Pública y la Isleña Maritima, efectuándose también las pruebas de velocidad.

El tercer MALLORCA, que naufrago en las costas de Ibiza el 17 de Enero de 1913. Del libro La Marina en las Baleares.jpg
El tercer MALLORCA, que naufrago en las costas de Ibiza el 17 de Enero de 1913. Del libro La Marina en las Baleares.jpg

Fue la vida del «MALLORCA» muy efímera, pues tan solo navego unos dos años y medio como correo marítimo, sucumbiendo víctima de un fatal embarrancamiento en los albores del año 1913 y sufrió, además, en su corta vida dos percances importantes.
El 16 de Enero de 1911, salió el barco de nuestra historia con destino a Marsella, viéndose obligado a refugiarse en el puerto de Andraitx debido al gran vendaval y fuerte oleaje reinante, en el que permaneció por espacio de tres días, al cabo de los cuales y habiendo amainado el temporal prosiguió viaje y después de navegar unas 12 millas sufrió importante avería en su máquina, regresando a Palma con grandes dificultades y abatido por el oleaje.
El 20 de Diciembre del propio año, salió de Marsella con destino a Palma y encontrándose a unas 12 millas del cabo San Sebastián sufrió avería de gran consideración en su máquina, quedando a merced de las olas y sin gobierno durante unas 24 horas, hasta que avistado por el vapor inglés «REMEMBER» lo remolcó a Barcelona en donde se le practicó la necesaria reparación.
A mediados de 1912, en el puerto de Marsella era remozado tanto en sus cámaras como en su maquinaria, quedando en buenas condiciones de navegación.
El 17 de Enero de 1913 salió por definitiva vez del puerto de Palma con destino a Ibiza y Alicante en sustitución del vapor «ISLEÑO», dado el elevado número de pasajeros que tenía que embarcar, ya que el «MALLORCA» disponía de más plazas en sus cámaras, entre cuyos pasajeros figuraban los miembros de la compañía de ópera de la eminente diva María Barrientos.
La mar estaba algo gruesa y era bastante la cerrazón reinante, cuando, encontrándose en las costas de Ibiza, de pronto un brusco rozamiento del buque sobre roca echaba por el suelo a los que iban de pie sobre cubierta, produciéndose gran alarma entre el pasaje y mientras tanto el buque se paraba encaramado sobre las rocas conocidas con el nombre de «Llosas de Santa Eulalia», situadas a unas tres millas de la costa y cuyo balizamiento en reiteradas ocasiones había sido solicitado por su peligrosidad.
Ya inmediatamente se pudo comprobar la situación muy comprometida del buque, que desde sus primeros momentos tenía una vía de agua en el tanque de proa e inundados sus departamentos de máquinas.
Desde el barco se lanzaron las señales luminosas en demanda de urgente ayuda que fueron vistas por varios vecinos de Santa Eulalia del Río que dieron conocimiento del hecho a las autoridades competentes.
Las campanas de la iglesia parroquial tocaron a rebato para poner al vecindario en movimiento y organizar las operaciones de salvamento de los náufragos, que pudo llevarse a cabo con toda prontitud por medio de los faluchos de pescadores.
Desde Ibiza acudieron en auxilio del «MALLORCA» el «FORMENTERA» y el «LULIO» y después el «CATALUÑA» para transbordar su cargamento, pero todos los intentos para salvar al «MALLORCA» resultaron inútiles, pues el barco estaba materialmente incrustado sobre las rocas y su pérdida era del todo evidente.
A los pocos días se anunciaba su venta para su desguace en el mismo lugar del trágico suceso.
El Diputado a Cortes por Mallorca Don Juan Valenzuela acudía inmediatamente al Ministro de Fomento Don Miguel Villanueva suplicando el urgente balizamiento de los bajos «Llosas de Santa Eulalia» que ya habían ocasionado otros embarrancamientos, y el Ministro accedía a lo solicitado, ordenando a la Jefatura de Obras Públicas de Baleares la inmediata ejecución de las obras, en cuanto el tiempo lo permitiera”…
El CYRNOS había sido botado el 21 de febrero de 1890 por los astilleros de David J. Dunlop, en Port Glasgow, Escocia, llevando el número de grada 196. Se entregó en mayo de ese mismo año a los armadores Cie. Marseillaise de Navigatión a Vapeur (Fraissinet et Cie.), de Marsella, siendo un vapor con casco de acero y propulsado por una hélice (Fuente: Clyde Built Ships)
Las 1.035 toneladas de que habla Juan Pou Muntaner, era en realidad de registro bruto, siendo el neto de 890. Su eslora entre perpendiculares era de 225,6 pies, la manga de 29,2 pies y el puntal en bodega de 21,2 pies.
Las maquinas habían sido construidas por Dunlop & Co., del mismo Port Glasgow, y la principal era una alternativa de triple expansión, cuyos cilindros tenían unos diámetros de 22 ¾, 36 y 60 pulgadas respectivamente, para una carrera de 42 pulgadas. La potencia nominal era de 233 caballos.
Tal como cita Juan Pou Muntaner, tras un viaje el buque sufrió las pruebas correspondientes de aceptación. Lo narra La Vanguardia, en su edición del viernes, 24 de junio de 1910, en su página 6, en que cita:
…”Uno de estos días llegará á Palma una comisión de jefes y oficiales de Marina, de Cartagena que, juntamente con otros de Palma, formarán la comisión técnica que ha de inspeccionar los tres vapores recién adquiridos.
En breve se conocerán los nuevos itinerarios, pues falta solamente la aprobación del ministerio; habiéndolos presentado ya la Isleña Marítima.
Probablemente el nuevo vapor MALLORCA será destinado á prestar sus servicios entre Palma y Marsella.
Se le harán importantes cambios y mejoras en las cámaras de primera y segunda clase”…
Tal y como hemos leído en el texto, las maquinas del buque dieron numerosos problemas, y varios viajes fueron suspendidos, y otros abortados, a causa del mal funcionamiento de la maquinaria. Se le puso remedio en Marsella, sufriendo el buque un gran recorrido, según comenta el diario La Vanguardia, en su edición del viernes, 20 de septiembre de 1912, en su página 9:
…”Dentro de ocho días terminará en Marsella la reparación que se hace al vapor MALLORCA. Se ha efectuado un recorrido general en la máquina y casco, conservando en su clasificación la primera letra del Bureau Ventas”…
El naufragio, aunque muy bien relatado por Juan Pou Muntaner, aparecía en la prensa de la siguiente manera: El diario La Vanguardia, en su edición del domingo, 19 de enero de 1913, en su página 12, citaba:
…”El Vapor MALLORCA embarrancado. Sin noticias. Palma 18, 7’10 noche.
Ésta mañana ha comenzado á circular la noticia de que el vapor MALLORCA había embarrancado antes de llegar á Ibiza. Él hecho ha resultado ser exacto. Telegramas recibidos lo relatan en la siguiente forma: A mediodía de ayer salió de Palma para Ibiza y Alicante el vapor MALLORCA. Entre seis y siete de la tarde el buque se hallaba frente los bajos denominados «Las Lloses», frente al poblado de Santa Eulalia, cuando la cerrazón le impidió orientarse, echándole el temporal sobre unos bajos, donde embarrancó.
En seguida, desde á bordo se dispararon cohetes, acudiendo diferentes embarcaciones pesqueras que prestaron los primeros auxilios, transportando á los pasajeros á tierra, donde fueron atendidos por los vecinos de Santa Eulalia.
El piloto, señor Massot, fue á Ibiza, comunicando la noticia, saliendo en seguida los vaporcitos FORMENTERA y SALINAS, los cuales llegaron al lugar del suceso, intentando desembarrancar el vapor, pero no lo pudieron conseguir. Durante veinte minutos el FORMENTERA intentó arrancarlo con un calabrote, teniendo que regresar á Ibiza por haber sido infructuosa su ayuda.
Han resultado heridos algunos marineros, siendo en Santa Eulalia asistidos. Los vecinos que han visitado el MALLORCA manifiestan que se encuentra en grave situación. Créese que si entra marejada el casco del buque quedará destrozado. Para aligerarlo se procederá á la descarga, colocando la carga en gabarras.
Los pasajeros que llevaba el MALLORCA ascienden á unos cuarenta, los cuales desde Santa Eulalia se trasladaron en carros á Ibiza. Entre aquéllos figura la compañía de ópera de María Barrientos, que ha actuado en el teatro Lírico y debía debutar esta noche en Alicante. La Barrientos había embarcado para Barcelona. El accidente causó el pánico que se puede suponer.
Esta mañana ha, salido para Ibiza el vapor BALEAR con objeto de recoger el pasaje para continuar el viaje á Alicante. Ha embarcado personal, un buzo y el material necesario para prestar auxilio.
Según noticias, el MALLORCA se halla sobre un bajo con cinco brazas de agua por popa y dos y medía por babor y estribor y tiene un agujeró bajo el tanque de proa.
Durante todo el día las oficinas de la Isleña se han visto visitadas por gran número de personas que iban en busca de noticias, no hablándose de otra cosa”…
El vapor no estaba asegurado, como muchos otros en aquellas fechas.
Poco a poco la mar lo fue destrozando. Lo narra La Vanguardia, en su edición del viernes, 24 de enero de 1913, en su página 11:
…”En Ibiza durante todo el día se realizaron trabajos de salvamento de materiales y efectos de á bordo del vapor MALLORCA. A consecuencia de los golpes de mar el boquete que tenía el vapor, se ha agrandado, inundándose toda la parte de proa hasta la línea de flotación. El buque se considera perdido. Las operaciones se limitan á desmontar cuanto sea útil, estando el trabajo á merced de los elementos que de un momento á otro pueden inutilizar el intento. Si el temporal arrancara el casco del lugar del siniestro, fatalmente el buque se hundiría, pues todo el plano del casco es un boquete”…
La sumaria del acontecimiento, a través de uno de los infames consejos de guerra que se tenían que sufrir, exculpo al capitán del MALLORCA.
En la edición del 9 de abril de 1913, página 11, del diario La Vanguardia, se anotaba su hundimiento definitivo:
…”Noticias llegadas de Ibiza, dicen que á causa de los temporales el vapor MALLORCA que estaba embarrancado sobre la Llosa de Santa Eulalia se ha hundido, no dejando ver en la superficie del agua más que el tope del palo trinquete”…
Como consecuencia de las cariñosas atenciones a los náufragos por el pueblo de Santa Eulalia, se regaló una placa y se hizo un pequeño monumento en ese punto.
Hay un libro especialmente dedicado a este acontecimiento; 17 de gener de 1913: La darrera travesia del vapor MALLORCA. Fue presentado en 2013 por su autor Jesús David Ribas i Ribas.

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