TERROR Y FUROR

NO TIRES REMOS VIEJOS HASTA TENER DISPUESTOS LOS NUEVOS

Hoy en día lo políticamente correcto a la hora de bautizar unidades de la Armada, es el recurso a la abundante cartera de nombres de ilustres marinos, descubridores, exploradores ó de la nobleza, ya que las escasas unidades disponibles deben dar justa gloria a los que se la ganaron. No obstante, para los buques que vamos a estudiar hoy, los primeros destructores de la Armada después del prototipo homónimo, no podian haber sido elegido mejor los nombres con que fueron bautizados: FUROR, TERROR, PLUTON, AUDAZ, OSADO y PROSERPINA.
Destroyers en marcha. Cuadro al oleo del teniente de navio D. Carlos Iñigo. Representacion del furor u el terror. El Mundo Naval Ilustrado. Año 1898.JPG
Destroyers en marcha. Cuadro al oleo del teniente de navio D. Carlos Iñigo. Representacion del furor u el terror. El Mundo Naval Ilustrado. Año 1898.JPG

Aunque de la misma serie, pequeñas diferencias en tamaño, armamento, maquinas y arboladura hacen que podamos estudiarlos por subseries: hoy veremos los dos primeros, gemelos entre si, el TERROR y el FUROR.

Vistos los oscuros nubarrones en el horizonte colonial, el Almirante Beránger contrata con la firma J&G Thomson de Clydebank la construcción de dos destructores que llevarían los números de grada 294 –TERROR– y 295 –FUROR-, similares a las unidades de la clase 27 knotters de la Royal Navy.
El TERROR es botado el viernes 28 de Julio de 1.896, y el FUROR el viernes 7 de Agosto de 1.896. Son entregados a la Armada el 17 y el 16 de Diciembre siguientes, respectivamente, zarpando de Falmouth con destino a sus bases en la metrópoli el 27 de Enero de 1.897.
…”Para combatir jabeques menester eran tan sólo jabeques mejores y más numerosos, y así hoy también para combatir torpederos la buena estrategia sigue señalando como único medio el empleo de otros torpederos más rápidos y más potentes.
Acuarela del TERROR. Autor Hernandez Monjó. Del libro La Armada Española. Editado en 1898.JPG
Acuarela del TERROR. Autor Hernandez Monjó. Del libro La Armada Española. Editado en 1898.JPG

No son otra cosa los destroyers: torpederos amplificados de excepcional velocidad, que por su mayor tonelaje pueden sostener ésta en mares agitadas; como consecuencia del aumento de desplazamiento, son barcos más marineros que los torpederos ordinarios, y llevan para destrucción de éstos provechosa artillería de tiro rápido; al mismo tiempo, y en expectación de poder ser utilizados como tales torpederos en algunos casos, van armados del consiguiente material de torpedos automóviles”…

El teniente de navio Mario Rubio Muñoz, autor de este apunte en la revista El Mundo Naval Ilustrado, Año II, Núm. 21 de 1º de Marzo de 1.898, en un articulo titulado Nuestros Buques de Combate: FUROR, TERROR y PLUTON, hace un símil comparativo jugando con las palabras del Almirante Barceló, cuando con fragatas y navíos se enfrentaba a los pequeños y escurridizos jabeques argelinos. Y así era; los destructores de aquella época no eran otra cosa que torpederos agrandados y de mas potencia, que enfrentados a las realidades de la navegación siguieron demostrando su debilidad y su fragilidad frente a los tiempos duros. Como dato curioso, al observar sus proas lanzadas y su turtle back de proa; esa forma redondeada y cóncava del castillo de proa hecha con objeto de desaguar con presteza los golpes de mar, es sorprendente su parecido, guardadas las distancias del tiempo y el diseño, con las formas de los ultramodernos DDXde la marina americana, prototipos de lo que serán los buques del futuro.
Acuarela del FUROR. Autor Hernandez Monjó. Del libro La Armada Española.JPG
Acuarela del FUROR. Autor Hernandez Monjó. Del libro La Armada Española.JPG

Volvamos con el teniente de navío Mario Rubio Muñoz: …”Los antiguos cazatorpederos jamás cumplieron su misión, porque nunca igualaron en velocidad á sus minúsculos antagonistas. El error de los constructores fue exagerar las dimensiones de aquellos buques y abandonar así los gálibos generales de la familia; y la prueba matemática de este aserto se encuentra desde luego en las formulas de resistencia de Foudre, según las cuales un buque tres ó cuatro veces mayor que uno de nuestros actuales destroyers presenta numerosas dificultades más, para alcanzar las velocidades extremas del año 98, y sólo aumentando los desplazamientos ya hasta su ultimo limite práctico (miles de toneladas), ó sea llegando a los modernos cruceros, pueden nuevamente conseguirse aquellas velocidades apetecidas.

Los destroyers, pues, son tales torpederos en casi todos sus detalles, y de tal parecido, salvo sus dimensiones, que á distancia, cuando por falta de punto de comparación no se pueden apreciar aquéllas, sera muy difícil distinguirlos de los torpederos ordinarios.
Seccion de las maquinas de los destructores TERROR y FUROR construidas en The Clydebank Engineering and Shipbuilding Co. El Mundo Naval Ilustrado. Año 1898.JPG
Seccion de las maquinas de los destructores TERROR y FUROR construidas en The Clydebank Engineering and Shipbuilding Co. El Mundo Naval Ilustrado. Año 1898.JPG

El FUROR y el TERROR tienen una eslora de 67 metros, 6,7 de manga y 4 de calado. El desplazamiento en carga es de 380 toneladas. La artillería la componen dos cañones Nordenfelt de 75 mm, semiautomáticos; 2 de 57 milímetros y 2 automáticos de 37 milímetros. Llevan en cubierta dos tubos para lanzar torpedos de 35 cm con disparo de pólvora y 4 torpedos en cajas, con una instalación completa de aparatos auxiliares para comprimir y almacenar aire, con objeto de cargarlos. El casco esta dividido en 11 compartimentos estancos; las maquinas son dos, de triple expansión, para trabajar a 250 libras, y las calderas tipo Normand son 4, para trabajar a 300 libras de presión.

El repuesto de carbón son 29 toneladas, teniendo capacidad sus carboneras para 80, con las cuales, a una velocidad de 13 millas, se garantizan 2.000 millas de radio de acción. Completan la maquinaria un sistema de poderosas bombas de achique, alumbrado eléctrico, proyector y ventilación general de todo el buque por médios eléctricos también.
La velocidad de ambos buques fue 28,25 millas a tiro forzado y 22 con tiro natural…
D. Francisco de la Rocha y Pérez. Comandante del TERROR. El Mundo Naval Ilustrado. Año 1898.JPG
D. Francisco de la Rocha y Pérez. Comandante del TERROR. El Mundo Naval Ilustrado. Año 1898.JPG

El material de torpedos y destroyers requiere para su manejo un personal especial, abnegado, peritisimo y experimentado, que sólo con larga practica se alcanza. Esta clase de servicio es casi una especialidad dentro del arte de navegar. No es lo mismo montar un caballo amaestrado en una pista que guiar seguro la vertiginosa carrera de un potro en un stepleechase. A cada tiempo lo que es suyo, y así los viejos lobos de mar y alguno que otro contramaestre de muralla podrán repetir el eterno estribillo de que en la marina española ya no hay marinero que “de bien una empuñadura en el penol de una gavia”, ni oficial que sepa mandar “una virada por avante”; pero pueden estar seguros que hay quien con seguridad, nervios, sangre fría y eficacia maneja un destroyer de 55 kilómetros por hora…y esto es lo que hoy importa”…

Curioso el remate del articulo; el eterno relevo generacional. Para mandar estos dos galgos estaban sus comandantes. Veamos a través de unos apuntes de la misma revista, Año II, Num. 26 de 15 de Mayo de 1.898, quienes eran estos bravos: …”Don Francisco P. de la Rocha. Teniente de Navio de 1ª Clase. Comandante del destroyer TERROR. Es natural de Jerez de la Frontera (Cádiz), y nació el día 16 de Octubre de 1.856.
Ingresó en el Colegio Naval Militar como aspirante en Julio de 1.872, habiendo sido nombrado Guardia marina de 2ª en Julio del 74 y Guardia marina de 1ª en igual mes del año 77.
D. Diego carlier y Velázquez. Comandante del FUROR. El Mundo Naval Ilustrado. Año 1898.JPG
D. Diego carlier y Velázquez. Comandante del FUROR. El Mundo Naval Ilustrado. Año 1898.JPG

Fué ascendido a Alférez de Navío en 1.878, á Teniente de Navío de 2ª en 1.885 y a Teniente de Navío de 1ª en 1.896″…

Respecto al comandante del FUROR: …”Don Diego Carlier y Velázquez, Teniente de Navío de 1ª Clase.- sabido es que acompañan a la Escuadra, como poderosos elementos de combate, los tres destroyers FUROR, TERROR y PLUTON. Las especiales condiciones de estos modernos barcos, su gran velocidad de 30 millas, el reducido espacio en que tiene que operar la tripulación y el importantísimo papel que desempeñañ en estos momentos determinados de un combate naval, o bien arriesgandose por la noche á penetrar en puertos enemigos para destruir los barcos alli fondeados, exigen que el comandante de estas terribles maquinas de guerra sea hombre de gran corazón, y esté dispuesto siempre á sacrificar su vida si asi lo exige el exito de la campaña.
En este caso se halla el Sr. Carlier y sus dignos compañeros los comandantes de los otros destroyers; sabemos que todos ellos cumplirán como buenos, si llega el caso, y dejaran bien puesto el pabellón de la marina española.
Nos limitamos, pues, en estas breves lineas á apuntar las fechas de sus nacimientos, de su ingreso en la Armada y de los ascensos que han ido obteniendo.
El Sr. Carlier nació en San Fernando, Cádiz, el 23 de Mayo de 1.851, é ingreso como aspirante en el Colegio Naval en Agosto de 1.867; fue nombrado Guardia marina de 2ª Clase en 1.868; id. de 1ª en 1.871, Alférez de Navío en 1.873, Teniente de Navío de 2ª en 1.889 y de 1ª en 1.894″…
Destructor FUROR. La Carraca. 1897. El casco pintado en un elegante color blanco. Del libro El Buque en la Armada Española.JPG
Destructor FUROR. La Carraca. 1897. El casco pintado en un elegante color blanco. Del libro El Buque en la Armada Española.JPG

Veamos la percepción por parte del enemigo de estos buques, según traducción condensada del libro The Downfall of Spain. Naval History of the Spanish American War. Escrito por H.W. Wilson y publicado por Sampson Low, Marston and Company en el año 1.900: …”De los destructores todos excepto el DESTRUCTOR eran del tipo mas reciente, construidos en Inglaterra justo antes de la guerra, y desplazando de 370 a 400 toneladas. Su velocidad era de 28 nudos en pruebas para las dos unidades de 370 toneladas (TERROR y FUROR) y 30 nudos para los otros cuatro. Pero en servicio nunca fueron capaces de mas de 21 o 22 nudos, probablemente porque sus maquinas y calderas nunca recibieron los cuidados requeridos, mientras que en la mar sus delgadas planchas fueron arrugadas y rotas contra sus cuadernas por las condiciones atmosfericas. Cada destructor llevaba dos tubos de 14 pulgadas para torpedos Schartzkopff, a diferencia de los británicos que montaban de 18 pulgadas. Sus carboneras, con 100 toneladas, les hacían incapaces de cruzar el Atlántico”…

Destructor TERROR. Del libro Buques de la Armada Española a traves de la Fotografia.JPG
Destructor TERROR. Del libro Buques de la Armada Española a traves de la Fotografia.JPG

La vida operacional y el triste final esta relatado en muchos libros y webpages por lo que solo diremos que el FUROR fue acribillado y hundido por el enemigo y el TERROR volvió a la metrópoli donde fue dado de baja por la Armada el 20 de Octubre de 1.922.

El TERROR en Cartagena. Fecha indeterminada. Postal.jpg
El TERROR en Cartagena. Fecha indeterminada. Postal.jpg

La potencia de las maquinas, construidas por The Clydebank Engineering and Shipbuilding Co. era de 6.000 caballos ihp.

Un comentario en “TERROR Y FUROR

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