EL YATE GIRALDA

En el diario THE NEW YORK TIMES, del 20 de marzo de 1.898, se podia leer: English Yacht for Spain: Hugh McCalmont´s GIRALDA said to have been bought.

El aviso de escuadra GIRALDA. Vista General. Revista EL MUNDO NAVAL ILUSTRADO. Num 25. 1 de Mayo de 1.898..JPG

El aviso de escuadra GIRALDA. Vista General. Revista EL MUNDO NAVAL ILUSTRADO. Num 25. 1 de Mayo de 1.898.

Niza.- Marzo 19.- Se rumorea aquí que España ha comprado el yate a vapor GIRALDA, perteneciente a Hugh McCalmont, M.P., el bien conocido deportista ingles.
El GIRALDA tiene 289 pies de eslora, 35,1 pies de manga y 18 pies de puntal. Sus diseñadores fueron Fairfield Shipbuilding and Engine Company, y fue construido en Glasgow en 1894. Sus maquinas de triple expansión están registradas a 6500 caballos y su registro es de 1609 toneladas. La capacidad de las carboneras del buque es de 436 toneladas, o lo que es lo mismo, capacidad para navegar durante diez días a 16 nudos de velocidad. La cubierta alta del GIRALDA esta reforzada para soportar el peso de de los mas pesados cañones de tiro rápido y sus cuartos de maquinas y calderas están eficientemente protegidos por las carboneras. En la cubierta principal dispone de un completo armario de rifles y un par de cañones de tiro rápido están montados en su cubierta de paseo.
Este repaso a las características del buque dado por THE NEW YORK TIMES, refleja los tiempos en que ambas naciones se observaban, preparándose ya para el conflicto. Realmente este buque había sido ofrecido por su armador, en primera instancia, al Gobierno de los Estados Unidos.
Como puede apreciarse claramente en las fotos, el buque, tenia una cubierta awning y su arboladura de tres palos, el primero de ellos cruzado, completaba su estupenda planta motora.
HLB McCalmont era un reconocido político y estadista británico de la época victoriana, del cual se podrían llenar libros y libros sobre su vida. Resumiendo en referencia a nuestros intereses decir que, en 1.894, encarga en los astilleros Fairfield Shipbuilding and Engineering Co. Ltd., de Govan, un soberbio yate de vapor de grandes dimensiones y potencia al que nombre GIRALDA.

El aviso de escuadra GIRALDA. Vista de la cubierta. EL MUNDO NAVAL ILUSTRADO. Num 25. 1 de Mayo de 1.898..JPG

El aviso de escuadra GIRALDA. Vista de la cubierta. EL MUNDO NAVAL ILUSTRADO. Num 25. 1 de Mayo de 1.898.

Puesto en grada con el número 376 del astillero, es botado el 28 de Agosto de 1.894 y entregado el siguiente Diciembre a su propietario.
Sus maquinas de 8.500 shp, le dan en pruebas una velocidad de 20,9 nudos y mientras fue propiedad de este distinguido señor rompió el record de velocidad para yates en la travesía de Inglaterra al Mediterráneo, estableciendo una marca, de 61 horas, en la distancia de 1.000 millas que separaba Dartmouth de Gibraltar.
Aprovechando lo que se veía venir; la guerra buscada y obtenida por los americanos con objeto de apoderarse de las posesiones ultramarinas del muy débil Imperio español, el buque es ofertado por brokers primero al gobierno americano, y tras la negativa y falta de interés por su parte, se ofrece al español que acepta su compra el 28 de Marzo de 1.898 pagando por el 60.000 libras esterlinas, o su equivalente 300.000 dólares americanos.
El buque había sido supervisado durante su construcción por el Almirantazgo ingles y estaba preparado para la instalación de hasta ocho cañones, con lo que con estas características y su buena velocidad era un valido candidato para actuar como crucero auxiliar o como aviso de escuadra, como así lo entendió y ejecuto la Armada.

Yate Real GIRALDA. salon sobre cubierta. Revista EL MUNDO NAVAL ILUSTRADO. Num 22. 20 de Agosto de 1.900..jpg

Yate Real GIRALDA. salon sobre cubierta. Revista EL MUNDO NAVAL ILUSTRADO. Num 22. 20 de Agosto de 1.900.

Llegado a Barcelona, según parece ser, se le doto inmediatamente de dos cañones Maxims y dos Hotchkiss.
De su recepción por la Armada, da cuenta la revista EL MUNDO NAVAL ILUSTRADO de 1.898, quien en su numero 25, de 1 de Mayo de 1.898 escribía lo siguiente: …”El Yacht GIRALDA. Procede este barco, adquirido por el Gobierno español, de los astilleros de la compañía Fairfield, y construyose por encargo de Mr. Hugh MacCalmont. Es uno de los mayores yachts construidos para particulares, pues sus dimensiones son las siguientes: Eslora total, 95 metros; eslora en la flotación 83 metros; manga total, 10,70 metros; puntal, 5,80 metros; arqueo, 1.508 toneladas; maquina, 8.500 caballos.
Las instalaciones de sobre la cubierta comprenden: un castillo a proa, una casa de 50 metros de largo en el centro y a popa una caseta que cubre la maquina del timón. La casa central comprende: una sala de espera, el salón, el comedor y el fumador. Estas piezas comunican entre si por una galería situada a estribor.
Los camarotes están instalados bajo cubierta con una elevación de 2,90 metros. A proa de la cámara de calderas hay cuatro camarotes grandes, a los cuales se baja por una escalera que da a un cuarto situado a popa del fumador.

Miembros de la familia real y oficiales en la cubierta del GIRALDA. El Ferrol. Foto Pascual Rey, año 1900. Nº Reg.3327. Del libro HOMBRES Y BARCOS.jpg

Miembros de la familia real y oficiales en la cubierta del GIRALDA. El Ferrol. Foto Pascual Rey, año 1900. Nº Reg.3327. Del libro HOMBRES Y BARCOS.

La cámara del propietario (que era) y habitaciones anexas están situadas a popa del compartimento de las maquinas. Todas estas habitaciones están decoradas con ebanistería de caoba y tapicerías de seda.
La luz del día entra por medio de grandes claraboyas y lumbreras de cristal mate. Por la noche todos los departamentos del buque están iluminados eléctricamente.
El GIRALDA es el yate particular más veloz, habiendo alcanzado 20,9 millas. Las dos hélices trabajan a razón de 220 revoluciones por minuto, accionadas por dos maquinas de triple expansión cada una con cuatro manivelas y cuatro cilindros, cuyos diámetros son respectivamente 0,625, 1 y 2 de 1,130, y la carrera de los émbolos es de 0,685 metros. Las calderas cilíndricas están timbradas a 11,5 kilos por centímetro cuadrado.
Las carboneras envuelven completamente las calderas, de manera que les sirven a manera de coraza, y son de una capacidad tal que aseguran al buque un radio de acción de 3.500 millas a la velocidad de 15 millas por hora y 6.000 millas a la velocidad de 12 millas por hora, lo que permite estar mucho tiempo en la mar, que es la principal condición de un aviso o de un corsario.
El buque esta dividido por medio de compartimentos estancos, que son garantía de seguridad. Lleva un armamento de dos cañones Gardner y 4 Hotchkiss, y para la descubierta tiene montados dos potentes proyectores.

El yate GIRALDA.Coleccion Juan Antonio Padron Albornoz. Universidad de La Laguna. Puerto Autonomo de Tenerife..jpg

El yate GIRALDA.Coleccion Juan Antonio Padron Albornoz. Universidad de La Laguna. Puerto Autonomo de Tenerife.

El GIRALDA reúne condiciones de primer orden para prestar grandes servicios como aviso de escuadra”…
Interesante articulo, aparte consideraciones técnicas ligeramente erróneas.
Una vez recepcionado se asigna a la escuadra de reserva del Almirante Cámara, que como ya sabemos parte hacia Filipinas, con un viaje interrumpido después de conocerse la tragedia de Cavite.
Vuelve a aguas metropolitanas hasta el previsible fin de la guerra, siendo su primera misión en tiempos de paz, la de conducir desde Cádiz a Sevilla los restos mortales de Cristóbal Colon para su descanso en el mausoleo de la Catedral hispalense. A partir de ahí actúa como yate real, con un conocido bautismo de mar del Rey Alfonso XIII, en un crucero que empezó el …”16 de Agosto del año 1.900 solicitado a la Armada por la Reina Regente, no solo para familiarizar al joven Monarca con la vida del marino, sino para ponerle en contacto directo con las hermosas regiones que se hallan en el Norte de nuestro litoral”,,, según se lee en la misma revista de fecha 20 de Agosto de 1.900.
El crucero empieza en la entonces favorita de la Monarquía, San Sebastian, siguiendo por Bilbao, Santander y otros puertos de la cornisa cántabra, acabando en una gran visita a Vigo.

Postal. Yate Real GIRALDA en san Sebastian.(Foto Museo Naval. Coleccion Aguilera) Del libro BUQUES DE LA ARMADA ESPAÑOLA A TRAVES DE LA FOTOGRAFIA. 1.849-1.900..JPG

Postal. Yate Real GIRALDA en san Sebastian.(Foto Museo Naval. Coleccion Aguilera) Del libro BUQUES DE LA ARMADA ESPAÑOLA A TRAVES DE LA FOTOGRAFIA. 1.849-1.900.

Acompañaban al GIRALDA, el VASCO NUÑEZ DE BALBOA y el URANIA, que pronto estudiaremos.
Muchas son las recepciones de altos dignatarios de otros países que se dieron en este espectacular yate, siendo de gran consideración e importancia las del Kaiser Guillermo II en 1.904, que tuvo lugar en la ría de Vigo, en la cual hizo una espectacular entrada el dignatario teutón a bordo del SS KÖNIG ALBERT.
En la pagina web VIGOEMPRESA.com se puede leer la siguiente reseña, escrita por el Sr. Blas Calzada sobre la visita: …” El Kaiser Guillermo II se encuentra con Alfonso XIII en la Ría de Vigo.
La prestancia del Kaiser Guillermo II, su empaque contrasta abajo con la efigie de un bisoño Alfonso XIII que entonces contaba con 18 años, tras haber ascendido al trono dos años antes.
El encuentro tuvo lugar el 15 de Marzo de 1904 y los monarcas eligieron las aguas de nuestra Ría aprovechando que el alemán se dirigía de vacaciones al Mediterráneo a bordo del gran vapor KÖNIG ALBERT, de la compañía North German Lloyd.
Todo un gran trasatlántico de la época para él y su sequito, escoltado por un buque de guerra.

Aspecto del GIRALDA casi en estado de origen. Foto del libro 50 AÑOS DE RETRATO NAVAL MILITAR. (1870-1920).jpg

Aspecto del GIRALDA casi en estado de origen. Foto del libro 50 AÑOS DE RETRATO NAVAL MILITAR. (1870-1920).

Así contaba la llegada el cronista local Prudencio Landín: “A media mañana, las salvas de cañón anunciaron que entraba en Vigo el vapor del Lloyd alemán “KÖNIG ALBERT” con el magnífico Kaiser(…) Lo custodiaba el crucero “PRINZ FRIEDRICH” y fondeó muy lejos del muelle de La Lage. Nuestro acorazado “PELAYO” engalanó sus mástiles y lo mismo hicieron el yate real “GIRALDA” y los torpederos “URANIA“, “AUDAZ” y “NUÑEZ DE BALBOA“(…) Casi a la misma hora llegaba a Vigo el tren real con Alfonso XIII, en medio de una oleada de entusiasmo”.
Al parecer, nada más bajar del tren, Alfonso XIII se dirigió a los muelles para embarcar hacia el KÖNIG ALBERT, donde lo esperaba el kaiser. Las salutaciones y cortesías duraron unos cuarenta y cinco minutos, y por la tarde Guillermo II devolvió la visita en el GIRALDA. En el mismo yate real almorzaron juntos al día siguiente.
“Vigo lució durante aquella noche una soberbia iluminación (…) En las alturas del Castro, Bouzas y Morrazo alumbraban proyectándose sobre el mar unas gigantescas hogueras (…) Los barcos de la escuadra se perfilaban con bombillas eléctricas”.

Visita del rey Alfonso XIII a Canarias en el año 1906. Al fonso se aprecian el GIRALDA y el ALFONSO XII. Archivo FEDAC.jpg

Visita del rey Alfonso XIII a Canarias en el año 1906. Al fonso se aprecian el GIRALDA y el ALFONSO XII. Archivo FEDAC.

De lo que trataron el imponente kaiser, hombre autoritario, de carácter difícil, al que años más tarde se le manifestaron problemas mentales, y el barbilampiño – el bigote vendría años después – Alfonso XIII nada se sabe, aunque es de suponer que nada especialmente trascendente.
De lo que sí existe constancia histórica es de la carta que tras el viaje el Kaiser escribió a su tío el Zar Nicolás II, al que se dirigía en inglés como “Dearest Nicky”. En uno de los párrafos decía: “Vigo es una gran bahía con espacio para todas las flotas del mundo. Las flotas británicas la visitan cada mes, y Henry estuvo allí el año pasado con nuestra escuadra”….
El 8 y 9 de Abril de 1.907 fue otra fecha importante en la vida operacional del GIRALDA que recibió la visita del Rey Edward VII y su corte, invitados por Alfonso XIII, y que a petición de las autoridades inglesas, que en principio habían solicitado que fuese en Cádiz, se realizo solo a bordo de los buques debido a la precariedad de la situación política que se vivía en aquellos momentos.
También y según parece fue el primer buque de la Armada en montar un equipo de TSH de la marca Telefunken que en aquellos momentos copaba los suministros a la marina y que hemos visto su estudio en otro articulo de esta misma pagina web.

Otra vista de la visita real a Canarias en 1906. Al fondo el GIRALDA. Archivo FEDAC.jpg

Otra vista de la visita real a Canarias en 1906. Al fondo el GIRALDA. Archivo FEDAC.

A petición del Monarca, y como consecuencia del intenso trafico de personalidades que eran invitadas a bordo y, al estar el buque fondeado, que debían ser llevadas a este, se encargan un par de lanchas a motor para actuar de dotación en el buque. Las lanchas, junto a otras dos para el crucero CATALUÑA, se encargan a los astilleros de John Thornycroft, y sus características las estudia la REVISTA GENERAL DE MARINA en el número de febrero de 1908. Leamos las anotaciones en referencia a las pertenecientes al GIRALDA, ya que las otras las estudiaremos cuando escribamos sobre el CATALUÑA: …”Botes Con Motor De Explosión Para el Aviso GIRALDA y Crucero CATALUÑA. Por el Teniente de navío de 1.a clase, Marques de Magaz.
Cuando se publiquen estas líneas habrán sido probablemente entregados al aviso GIRALDA y al crucero CATALUÑA los botes con motor de explosión que acaba de construir con este objeto la importante casa inglesa John I. Thornycroft & Co.
Hace ya tiempo que las principales marinas de guerra van sustituyendo los botes de vapor, empleados en el servicio ordinario de los buques, por los nuevos botes automóviles, y esta sustitución, que se acentúa de año en año, demuestra que no se trata tan sólo de pagar un tributo á la novedad ó á la moda que aun en asuntos tan serios y vitales, como son los de armamentos, impone á veces sus caprichosas leyes, sino que obedece á una evolución pensada y contrastada, impuesta por las reconocidas ventajas que, en general, ofrecen los motores de combustión interna, y que son casi indiscutibles tratándose de pequeñas potencias como en el caso actual.

Otra vista del GIRALDA. Coleccion Juan Antonio Padron Albornoz. Universidad de La Laguna. Puerto Autonomo de Tenerife..jpg

Otra vista del GIRALDA. Coleccion Juan Antonio Padron Albornoz. Universidad de La Laguna. Puerto Autonomo de Tenerife.

Un motor constantemente dispuesto á funcionar, sin más trabajo que el de dar unas cuantas vueltas á una manivela; que, una vez en marcha, trabaja con precisión absoluta durante largas horas, sin necesidad casi de vigilancia y entretenimiento; y que es, además, poco voluminoso, realiza, sin duda alguna, el tipo del motor ideal para una infinidad de servicios, y únicamente sorprende, cómo siendo ya relativamente antigua la resolución práctica de los problemas que el motor de explosión entraña, no se haya aplicado antes en marina ni haya adquirido en la actualidad todo el desarrollo que en esta aplicación merece.
La importancia que va adquiriendo esta clase de motores para la propulsión de botes, la demuestra Francia publicando en estos mismos días las bases de un concurso para la adquisición de vedettes de escuadra con motor de petróleo, alcohol ó esencia y los estudios que se hacen en Alemania acerca de este interesante tema. El traducido y publicado en esta REVISTA en el mes de Octubre último, nos releva de insistir en este punto, porque proporciona mucho mejor y con más fundamento que pudiéramos hacerlo nosotros, cuantos datos, comparaciones y noticias puedan ser interesantes en esta aplicación de verdadera actualidad para nuestra marina.

Bote con motor de explosión para el aviso GIRALDA. Foto de la REVISTA GENERAL DE MARINA. Febrero de 1908.jpg

Bote con motor de explosión para el aviso GIRALDA. Foto de la REVISTA GENERAL DE MARINA. Febrero de 1908.

La casa Thornycroft, constructora de los botes que constituyen el objeto de esta modesta reseña, ha sido de las primeras en aceptar el motor de combustión interna y de las que más activamente han contribuido á su propaganda y generalización. En la notable memoria ADVANTAGES OF GAS AND OIL ENGINES FOR MARINE PRPULSION demuestra J. Thornycroft el entusiasmo que siente por esta clase de motores, y pone de relieve el sinnúmero de ventajas que de su aplicación marina pueden obtenerse.
Con estos antecedentes, y sabiendo la esmerada ejecución que alcanzan todos los trabajos procedentes de aquella casa constructora, debemos esperar no tan sólo que los botes recientemente adquiridos responderán á las condiciones del contrato y cumplirán satisfactoriamente su cometido sino que constituyan, además, el mejor y más seguro elemento de juicio para impulsar su posterior generalización.
Creyendo que será de algún interés para los lectores de la REVISTA, hacemos á continuación una descripción sumaria de los nuevos botes, valiéndonos de los datos que sobre los mismos nos ha remitido el Jefe de la Comisión de marina de Europa y de las noticias aportadas por el Teniente de navío D. Carlos Boado, que asistió á sus pruebas.

Planos de los motores de los botes del GIRALDA. REVISTA GENERAL DE MARINA. Febrero 1908.jpg

Planos de los motores de los botes del GIRALDA. REVISTA GENERAL DE MARINA. Febrero 1908.

Los botes construidos para el aviso Giralda son dos, con las siguientes características: 8,50 metros de eslora, 2,10 metros de manga y 0,90 metros de calado máximo; pudiendo alcanzar una velocidad de 9 á 10 millas. Según puede apreciarse en los grabados de la figura 1, llevarán una cámara desmontable en el centro y una capota plegable de lona por la cara de proa de los motores. Otra capota semejante á ésta sustituirá á la cámara cuando vaya desmontada.
Dedicado uno de los botes al servicio especial de Sus Majestades, llevará su cámara decorada ricamente; pero con la severidad y elegancia que son propias del gusto inglés; la del otro bote irá sencillamente barnizada interior y exteriormente.
Cada bote va propulsado por dos hélices gemelas, á cada una de los cuales está acoplado un motor Thornycroft de nuevo tipo, el L 4, de una potencia de 30 caballos efectivos á la velocidad de 100 revoluciones por minuto y funcionando con esencia de petróleo.
Este motor, cuyos planos acompañamos en la figura 2, y de cuyo conjunto da idea la figura 3, es de cuatro cilindros, de 112 m/m de diámetro interior y 125 m/m de carrera de émbolo, y funcionan según el ciclo de Beau de Rochas.
Todas las piezas principales y accesorias son intercambiables, llevando estampado un número de orden para facilitar su montaje ó sustitución.

Motor Thornycroft L4, que montan los botes del GIRALDA.jpg

Motor Thornycroft L4, que montan los botes del GIRALDA.

Los cilindros y sus émbolos son de excelente fundición de hierro, de apretado grano. Los primeros van fundidos por parejas con sus correspondientes chaquetas para el agua de refrigeración; los émbolos, de tronco, están provistos de una empaquetadura metálica formada por cinco anillos con la que se evita toda pérdida de presión.
Tanto las válvulas de admisión como las de evacuación son cónicas, y se mueven accionadas por dos ejes auxiliares con camones, situados horizontalmente á uno y otro lado del motor, los cuales reciben su movimiento del mismo eje principal por un sistema de engranajes, que establece al mismo tiempo la necesaria relación de velocidades.
Las barras de conexión son de acero estampado con bronces en las articulaciones. El eje de cigüeñales está forjado de una sola pieza.
La lubrificación es forzada y automática, llegando el aceite á todas las superficies de rozamiento por medio de una bomba que lo extrae del fondo de la envuelta del eje de cigüeñales después de filtrado para despojarlo de las impurezas que arrastra por su paso á través de los rozamientos.
El carburador, del tipo Thornycroft, lleva un depósito de nivel constante, obtenido por medio de un flotador, á fin de conseguir la mayor regularidad en la pulverización del combustible líquido que llega desde los tanques ó depósitos situados á proa. Como la altura del fondo dé estos tanques es menor que la del carburador, se asegura la llegada del combustible á este último, cualquiera que sea el nivel que alcance en su depósito, por medio de una sangría hecha al tubo de evacuación, con la cual los gases de la descarga establecen en el depósito la presión suficiente, comprobada por un manómetro. Una bomba de mano permite enviar aire al depósito con la presión necesaria cuando faltan los gases de la descarga.

Fig.4. Aparato de cambio de marcha en los botes del GIRALDA. REVISTA GENERAL DE MARINA. Febrero 1908.jpg

Fig.4. Aparato de cambio de marcha en los botes del GIRALDA. REVISTA GENERAL DE MARINA. Febrero 1908.

Una vez carburado el aire por su mezcla íntima con los vapores de la esencia, se adiciona con la cantidad necesaria de aire puro hasta formar la mezcla detonante en las proporciones deseadas; al efecto, la válvula que da ingreso á este aire adicional puede moverse con el auxilio de, una palanquilla por el mismo conductor del motor, quien dispone así del medio de efectuar la carburación en las mejores condiciones y de regular la velocidad á ‘las necesidades de la navegación.
El encendido se verifica por una magneto de alta tensión, cuya corriente se envía á los inflamadores de tipo corriente, llamados bujías, por dos conmutadores cilíndricos movidos por un eje auxiliar, uno de ellos establece la comunicación eléctrica en el momento oportuno del ciclo con el inflamador de cada cilindro, mientras el otro regula el instante preciso en que salta la chispa por el movimiento de una palanquilla situada al alcance del conductor de la máquina, de modo que resulta muy fácil variar el adelanto al encendido y con él la velocidad del motor. El encendido puede hacerse además por una batería de acumuladores que suele emplearse al poner en marcha y que puede reemplazar á la magneto en el caso de existir cualquier avería ó entorpecimiento. Un sencillo conmutador permite hacer la substitución.
La refrigeración se obtiene por una bomba circulatoria que envía el agua á la parte baja de las chaquetas de los cilindros; el agua, después de moderar la temperatura de éstos, sale por su parte superior y vuelve al mar.

Aunque con alguna duda, es seguramente el aviso GIRALDA en el puerto de Melilla. Foto del libro EL PUERTO DE MELILLA. UNA OBRA CENTENARIA CON UN PASADO MILENARIO.jpg

Aunque con alguna duda, es seguramente el aviso GIRALDA en el puerto de Melilla. Foto del libro EL PUERTO DE MELILLA. UNA OBRA CENTENARIA CON UN PASADO MILENARIO.

El tubo de exhaustación está provisto de numerosas y delgadas aletas que por radiación enfrían los gases, pasando éstos á una caja silenciosa y saliendo finalmente al exterior por un tubo situado á popa á la altura de la flotación.
El aparato de cambio de marcha es mecánico, de la patente Thornycroft y del sistema de engranajes diferenciales, con tres posiciones que corresponden, respectivamente, á la marcha avante, á la parada y á la marcha atrás, mientras los motores funcionan constantemente en el mismo sentido.
Estos cambios se efectúan por el sencillo movimiento de una palanca de mano.
La figura 4 permite formarse idea de este aparato y de la forma en que se efectúan las maniobras de cambio de marcha. El eje del motor va acoplado al platillo del manguito A, el cual transmite su giro al eje interior B por una chaveta encastrada por mitad en ambos, de modo que aunque el eje B participa necesariamente del movimiento del motor, puede, no obstante, correr longitudinalmente. Sobre el mismo eje B va montada una caja D, D, formada por dos troncos de cono, en cuyo interior están montados los engranajes de transmisión. Esta caja puede correr de popa á proa, solicitada por la palanca de maniobra L que actúa sobre el manguito O, arrastrando en su movimiento los engranajes y el eje B. Cuando ocupa su posición extrema hacia proa, que es la posición representada por la figura, la superficie de D, D encaja en la cubeta I., I, solidaria al casco del bote, y queda necesariamente inmóvil. Del movimiento del eje B participa el piñón E firme á él; éste lo transmite á un piñón F.-y a otro ¡semejante, invisible en la figura, los cuales atacan á otros dos piñones G-, y éstos, finalmente, impulsan al piñón Hy con él la larga pieza ;tubular HK acoplada al eje de la hélice. Fijándose en los movimientos de los engranajes es fácil apreciar que los giros del eje B y de la pieza H K son inversos, siendo ésta la posición que corresponde á la marcha atrás.

El aviso GIRALDA, yate real de Alfonso XIII, fondeado frente a San Martin..JPG

El aviso GIRALDA, yate real de Alfonso XIII, fondeado frente a San Martin. Foto del libro LA MARINA CANTABRA. DESDE EL VAPOR. VOL. II

Cuando se lleva hacia popa la palanca de maniobra y con ella la caja D, D, llega ésta. á ajustar en la cubeta J, J, quedando con ella acoplada. Como en esta posición los piñones intermediarios F y G- no pueden girar, el movimiento de E se transmite á la caja D, D, obligando á girar á esta en el mismo sentido y arrastrando en su movimiento á la cubeta
J, J al acoplo K y al propulsor. De este modo se establece una unión rígida entre el motor y el propulsor, siendo ésta la posición que corresponde á la marcha avante.
Es, desde luego, evidente que cuando la caja D, D ocupe una posición intermedia, no estando inmovilizada por la cubeta I, I, ni acoplada al eje del propulsor por la cubeta J, J, no existirá enlace alguno entre el motor y el propulsor, quedando este último loco. Esta es la posición que corresponde á la parada y también al arranque del motor.
Instrucciones para el manejo de estos motores.- Antes de poner en marcha los motores, hay que ver si el tanque de la esencia está lleno ó contiene suficiente para la distancia que se intente recorrer.
Establézcase la lubrificación llenando la mirilla del lubrificador, y cuando el motor está ya movimiento, regúlese la cantidad de aceite á 15 ó 20 gotas por minuto.
Ábranse los grifos para la entrada de agua de mar en las circulaciones, de modo que el agua llene las bombas, chaquetas de los cilindros, refrigeración de los tubos de descarga y salga finalmente por los tubos al efecto situados en el costado.
Colóquese el cambio de marcha en la posición intermedia con la palanca de mano, á fin de que el motor se desconecte del eje del propulsor y pueda girar con mayor facilidad para ponerlo en movimiento.
Para iniciar la marcha ábrase el grifo del depósito de la esencia y también el del tubo de conducción al carburador; levántese la palanquilla de la válvula para el paso de los gases y bájese la correspondiente al adelanto al encendido, colocándola á la mitad de su curso; cerciorarse de que la esencia fluye á los carburadores, forzando hacia abajo los flotadores hasta que los pequeños depósitos de nivel constante rebosen; y dense vivamente dos ó tres vueltas á la manivela situada á proa de la envuelta, con lo que el motor empezará á funcionar.
Si no arrancase, ó se parase al poco tiempo, examínese si la esencia llega á los carburadores actuando, como antes se dijo, sobre los flotadores, y si todo está como es debido, desmóntense las bujías y límpiense don esencia”…
Aunque complejo técnicamente, es muy interesante esta anotación sobre el motor y los pequeños botes del GIRALDA.
Las visitas y estancias a bordo del buque del Rey Alfonso XIII fueron habituales y continuas hasta 1918. Se pensó en retirarlo del servicio pero, tras un recorrido en los astilleros paso a desempeñar el papel de buque escuela de Aspirantes (tal vez en ese momento se le coloca a proa, y como superestructura, una especie de cajón, que ampliaba considerablemente la habitabilidad pero que afeaba apreciablemente el buque), después, entre 1920 y 1934 pasa a desempeñar papeles de buque hidrografo de la Armada. Antes de la guerra civil se intenta venderlo para desguace, pero no es sino hasta después de esta, en 1940, que esto curre, dando fin a la vida de este elegante buque.

Un comentario en “EL YATE GIRALDA

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>